En la Casa Bicentenario de las Artes Visuales "Ignacio Núñez Soler" será exhibida "Hijo de Hombre", película basada en la obra del mismo título de Augusto Roa Bastos.
Será este martes 11 de julio a las 19:00, dando inicio al Ciclo de Cine "Supremo Guionista". El acceso es libre y gratuito. La actividad se realiza en el marco del Centenario del nacimiento de nuestro Premio Cervantes, informó la directora del espacio, Ana Martini.
La película fue exhibida recientemente en la Casa de América de Madrid, en el marco de un homenaje a nuestro insigne escritor en tres capitales europeas, organizada por la Comisión de Conmemoración del Centenario de Augusto Roa Bastos.
Hijo de Hombre o La sed o Choferes del Chaco
La película Hijo de hombre fue presentada también con los títulos alternativos "La sed" y "Choferes del Chaco". Rodada en blanco y negro es una coproducción de Argentina y de España, dirigida por Lucas Demare sobre el guión de Augusto Roa Bastos.
Fue estrenada el 27 de abril de 1961 y protagonizada por Francisco Rabal, Olga Zubarry, Carlos Estrada, Jacinto Herrera, Carlos Gómez y Rodolfo Onetto.
El filme de 94 minutos, se basa en la historia de la misión especial encomendada al cabo Cristóbal Jara, que atravesó el Chaco con la maleza, las rutas intransitables, las fuerzas enemigas, para conducir su camión tanque de agua hasta una posición aislada en el árido chaco.
"El dramatismo esquemático valoriza a la película como documento y la insufla de humanidad casi trágica rescatando la solidaridad como suprema facultad de hombres y mujeres que luchan en el infierno de una guerra inútil", había escrito Jorge Miguel Couselo en un comentario sobre la obra.
Casa Bicentenario Ignacio Núñez Soler
Perteneciente a la red de Casas Bicentenario del Centro Cultural de la República El Cabildo; la casa, adquirida por el Congreso Nacional en el marco de los festejos del Bicentenario
Tiene, entre sus objetivos, la investigación, localización, recuperación y exhibición de materiales audiovisuales del Paraguay desde las primeras realizaciones en 1905, la formación de un archivo digital sobre las artes visuales y una colección bibliográfica relacionada a la historia del cine paraguayo.
El edificio, además, alberga el archivo digital de las artes visuales, museo de cine, microcine y patio de proyecciones al aire libre. El nuevo centro cultural pertenece al Congreso Nacional y al Centro Cultural de la República El Cabildo.
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A 36 años de un hito para la cultura paraguaya
El 16 de noviembre de 1989, el Ministerio de Cultura de España anunciaba que otorgaba el Premio Cervantes de Literatura al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, un hito sin parangón en las letras paraguayas. El acto de entrega oficial se realizó el 23 de abril de 1990, aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y Día Internacional del Libro. Víctor-Jacinto Flecha recuerda aquellos primeros meses de la “primavera democrática” en la penúltima década del siglo XX.
- Por Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Un día como hoy de 1989, a meses de la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, el Ministerio de Cultura de España hacía el anuncio de que el Premio Cervantes de Literatura, el más alto galardón de las letras hispánicas, era entregado a nuestro compatriota Augusto Roa Bastos por el aporte del conjunto de su obra al enriquecimiento de la lengua española.
Su novelística y cuentística, si bien no muy extensa, es una consistente reflexión sobre el poder absoluto, en el contexto de un país que salía de una larga noche de 35 años de dictadura. Los nuevos tiempos se mostraban promisorios.
Ya hacía varios años que el nombre de Augusto Roa Bastos sonaba como fuerte candidato a ganar el máximo premio de la literatura en nuestro idioma, pero el tan esperado anuncio no llegaba. Esta incertidumbre llegaría a irritar a nuestro escritor, que incluso ya tenía decidido pedir que lo borraran de entre los nominados, según recordó el poeta, ensayista e investigador paraguayo Víctor-Jacinto Flecha en conversación telefónica con El Gran Domingo de La Nación.
UN HECHO EXTRAORDINARIO
“Fue algo extraordinario. Ya pasaban varias ediciones de que Augusto era finalista e incluso él me dijo ‘voy a prohibir ya que pongan mi nombre’. Y le dije yo: ‘Augusto, este año sí te van a dar el premio’. Y él me preguntó por qué. Y yo le dije que porque este año Paraguay fue noticia porque cayó el dictador. Y ese año le dieron el premio”, rememoró Flecha.
Con relación a cómo fue el ambiente que se vivió en ese momento, Flecha siguió comentando que “fue algo maravilloso para él porque también estuvo como candidato varias veces al Premio Nobel. Es muy posible también que le hubieran dado el Nobel unos años antes. Todos estos premios también tienen un contenido político de acuerdo a de qué país es el autor. Paraguay había desaparecido durante los 35 años de dictadura e internacionalmente era ignorado. Fue un hecho significativo para toda la cultura paraguaya. Fue el primer reconocimiento de tal magnitud”.
No es novedad que este tipo de premios estén motivados por un fuerte contexto político. De hecho, en una charla con estudiantes de Letras en el ya lejano año 2005, recuerdo que el escritor Rubén Bareiro Saguier llegó a mencionar que a su criterio la generación del “boom latinoamericano” no existía como tal. Más bien, luego de la Revolución cubana en 1959, los ojos del mundo se posaron en América Latina y se encontraron con la literatura que se estaba escribiendo en ese momento.
LA PRIMAVERA DEMOCRÁTICA
Los primeros meses de aquella transición ofrecían no solo promesas de mayor libertad y bienestar, sino también un florecimiento general de las artes y el pensamiento. La férrea persecución había llevado al exilio a las mentes más pleclaras, por lo que se esperaba que a su regreso al país encendiera la llama en un pueblo adormecido por el prolongado periodo de autoritarismo.
Luego de aquello, también estuvo nominada en varias ocasiones Josefina Plá, que si bien era española de nacimiento, vino muy joven a nuestro país y era paraguaya por adopción. Plá fue finalmente reconocida con la medalla de oro de las Bellas Artes de España en 1995, cuatro años antes de su fallecimiento en 1999.
En suma, la época dorada que se anunciaba no lo fue en muchos aspectos. El volumen de la literatura paraguaya, si bien ha mejorado notablemente en cantidad, nunca fue suficiente para posicionarse internacionalmente. La mayor accesibilidad ha hecho más fácil publicar, pero aún falta dar el gran salto de calidad. Lo claramente positivo es que su temática es coherente con los cambios que ha experimentado la sociedad paraguaya, en especial los cuadros de la vida urbana que predominan respecto al mundo rural tradicional.
EL VALOR TESTIMONIAL DE LA LITERATURA
Por último, Flecha invitó a todo el público a leer el último número de la revista del PEN Club (un verdadero libro de casi 150 páginas), que en uno de sus pasajes rinde homenaje a los 50 años de la publicación de “Yo el Supremo”, en el que colaboran nombres de la talla de Alcibiades González Delvalle, Bernardo Neri Farina, Ricardo Loup, Teresa Méndez Faith, Roberto L. Céspedes R., Elvira Olmedo Zorrilla, Mirta Roa y el propio Víctor-Jacinto Flecha, quien en un artículo sobre la literatura como ciencia y la literatura como ficción reivindica el valor historiográfico de esta disciplina.
Entre sus conclusiones, Flecha sostiene que “la posición de querer enfrentar la historia a la narrativa histórica es una falacia. Ambas prácticas del hacer humano son perspectivas reales de poner en evidencia la verdad, cada uno por su propio lado, sin que eso suponga negación, sino al contrario, es coadyuvante para la comprensión del pasado, base de nuestro presente y hacedor de nuestro futuro”.
Sin duda uno de los mayores desafíos de la literatura paraguaya es seguir haciendo historia, tanto en el sentido literal como también apelando a las poderosas herramientas que ofrece la ficción.
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Legado del Cervantes paraguayo integra el Espacio Cultural Roa Bastos
Documentos manuscritos, libros dedicados y su biblioteca personal, así como cartas, fotografías e incluso su máquina de escribir son parte del legado del gran escritor paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005), ganador del Premio Cervantes en 1989 por su obra “Yo El supremo”, que concentra el Espacio Cultural Roa Bastos, inaugurado el 22 de abril pasado por la Fundación Roa Bastos y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura – OEI.
El nuevo museo literario se ubica en el predio del Centro de Formación e Innovación en Políticas Públicas (CeFIPP), ubicado en Humaitá 558 casi 14 de Mayo, en Asunción. La iniciativa busca preservar y proyectar la memoria del escritor paraguayo más universal, en un entorno abierto al diálogo entre la historia, la literatura y la ciudadanía moderna.
El espacio cultural alberga una valiosa colección libros de su biblioteca personal, documentos, fotografías, libros dedicados, cuadros, vestimenta y objetos personales de Augusto Roa Bastos, algunos de los cuales fueron cedidos por sus hijos Mirta y Carlos a través de la fundación. La curadoría fue desarrollada por Carlo Spatuzza, con el diseño expo gráfico de la arquitecta de operaciones y patrimonio del Museo de Arte do Rio, Gisele de Paula, junto a su equipo técnico.
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El Espacio Cultural Roa Bastos abrirá al público de lunes a viernes de 9:00 a 16:00 horas. Este nuevo espacio cultural de la OEI en Asunción se suma a la red de museos y centros culturales gestionados por la OEI en ciudades como Buenos Aires, Río de Janeiro y Salvador de Bahía para promover el arte, la memoria y la diversidad cultural en clave iberoamericana.
La propuesta de este espacio cultural invita a revisitar al reconocido autor de “Hijo de hombre” y “El trueno entre las hojas” desde una perspectiva vivencial, acercando su legado a nuevas generaciones. La muestra propone una lectura contemporánea del pensamiento y obra del autor, cuya literatura continúa interpelando las realidades del Paraguay e Iberoamérica.
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI)
Bajo el lema “Hacemos que la cooperación suceda”, la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) es, desde 1949, el primer organismo intergubernamental de cooperación Sur-Sur del espacio iberoamericano. En la actualidad, forman parte del organismo 23 Estados miembros y cuenta con 19 oficinas nacionales, además de su Secretaría General en Madrid. En 2024 fue galardonada con el prestigioso premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional “por su fructífera labor de fomento del multilateralismo y representar un significativo puente en las relaciones entre Europa e Iberoamérica”.
Con más de 650 proyectos en curso y más de 400 convenios activos, la OEI representa una de las mayores redes de cooperación de Iberoamérica. Entre sus resultados, la organización ha contribuido a la drástica reducción del analfabetismo en Iberoamérica, con un promedio de más de 12 millones de beneficiarios directos de media en los últimos 5 años.
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Fundación Augusto Roa Bastos
La Fundación Augusto Roa Bastos es una entidad sin fines de lucro, fundada en el 2006, con la misión de preservar la memoria del autor, recopilar, proteger y difundir su obra, y proyectar hacia la sociedad los valores que marcaron su trayectoria intelectual y humana: el compromiso con la identidad cultural latinoamericana, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la lectura como pilar fundamental del desarrollo personal y colectivo. Entre sus fines, la Fundación se propone impulsar iniciativas orientadas a la educación de los jóvenes, fomentando el acceso al libro y al pensamiento crítico como herramientas esenciales para la transformación social.
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A 36 años del retorno de Augusto Roa Bastos a Paraguay: “Lo envolvieron con la bandera como un abrazo nacional”
Por Karina Ríos (karina.rios@nacionmedia.com)
El 21 de marzo de 1989, hace más de tres décadas, Augusto Roa Bastos volvió a su tan añorado y amado país tras estar exiliado por 42 años. Se trata del escritor paraguayo más importante del siglo XX y uno de los grandes novelistas de la literatura hispanoamericana, ganador del Premio Cervantes.
En 1947, Roa Bastos se vio obligado a abandonar Paraguay en medio de una guerra civil, conocida como la Revolución de los Pynandí, por soñar con un país democrático. Su retorno propició una celebración por parte de todos los paraguayos, sus familiares y allegados, pero especialmente por parte de él mismo.
Desde que dejó su terruño solo añoraba con volver al escenario de sus tantas obras. “La idea de Roa era que todos los intelectuales que estuvimos en exilio en distintos países europeos volvamos juntos a Paraguay, como para tener mayor trascendencia de lo colectivo. Rubén Bareiro regresó antes. Luego, volvió Roa, el más esperado”, dijo el escritor y poeta Víctor Jacinto Flecha en entrevista con La Nación/Nación Media.
Ansiedad y felicidad
Flecha afirmó que días previos a su retorno Roa se mostraba bastante ansioso, con una mezcla de felicidad y también tristeza al recordar todo lo que se perdió al estar lejos de su amada tierra. El laureado escritor fue muy amigo de Flecha, con quien compartía visitas frecuentes en Europa y horas de llamadas, porque así se sentían cerca de Paraguay.
“Para Augusto poder regresar fue esa mezcla de entusiasmo y felicidad, de poder encontrarse con algunos sabores de su vida que dejó aquí, como la comida; escuchar el guaraní en la calle, mostrar a sus hijos pequeños el país, todo fue como recuperar un tesoro que perdió”, manifestó Flecha.
Aseguró que con el exilio perdieron grandes momentos de sus vidas, como ver crecer a sus hermanos y no disfrutar de los últimos días de sus seres queridos que partieron a la eternidad. “El exilio es el peor castigo que te pueden dar, porque te apartan de tu familia, de tu rutina, de tu labor y cuando regresamos nos damos cuenta de que hemos perdido la cotidianeidad de años. No es fácil y Augusto pasó por eso”, aseguró.
Lo envolvieron con la bandera
Para Mirta Roa Bastos, hija del ganador del Premio Cervantes, el retorno a Paraguay fue celebrado con mucha emoción por su padre. Sin embargo, aclaró que ella no pudo estar para acompañarlo porque en ese momento vivía en Venezuela.
“Sé que fue un día de gran emoción para él. Lo recibieron con la bandera de Paraguay, que mi padre firmó. Lo envolvieron con la bandera como un abrazo nacional, fue muy emocionante. A partir de ahí ya no lo dejaron nunca solo, siempre tuvo el apoyo del país y de los compatriotas”, afirmó a La Nación / Nación Media.
De Argentina a Francia y luego a España
En 1947, tras ser exiliado de Paraguay, Roa Bastos decidió radicarse en Buenos Aires, Argentina, donde estuvo hasta 1976, cuando volvió a ser exiliado por el golpe cívico militar. El escritor emprendió rumbo a Francia.
Antes de partir al país europeo, específicamente en 1956, Roa Bastos tuvo la primera posibilidad de volver a Paraguay. Su madre enfermó y estuvo a punto de morir, por lo que le permitieron verla. “Recuerdo que logró visitar a su querida madre”, aseguró Flecha y agregó una segunda oportunidad en la que Roa visitó el país.
En la década del 70 Roa Bastos fue invitado por una conocida revista para una serie de entrevistas en Paraguay, por lo que pudo volver fugazmente, para luego ser expulsado a Argentina con toda su familia.
“Fue expulsado sin nada, ni siquiera los documentos pudo llevar. Lo pasaron a Clorinda en un bote, con toda su familia. Argentina en ese tiempo tenía una dictadura atroz, igual que Paraguay. Fue cuando comenzó a escribir nuevos versos y retomó su amor por la poesía. Con ayuda de amigos pudo llegar hasta Buenos Aires”, resaltó.
Por casi tres décadas y pese a estar sin documentos, el escritor pudo enseñar literatura española en una universidad francesa y fue muy querido por sus alumnos. Sin embargo, esa etapa de su vida nuevamente se vio truncada y tuvo que exiliarse a España, donde le concedieron la nacionalidad.
“Augusto regresó en marzo y yo volví en abril. Regresar a un país donde te prohibieron el ingreso es algo que no se puede dimensionar y estábamos con mucha ansiedad de retornar al lugar que dejamos tantos años atrás, pero que ya no es el mismo”, manifestó Víctor a LN.
A poco más de un año de su retorno a Paraguay, específicamente el 23 de abril de 1990, le fue entregado a Roa Bastos el Premio Cervantes, correspondiente al año 1989, ya que se falla a finales de año y se entrega el 23 de abril del siguiente, coincidiendo con la fecha en que se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes.
Augusto, el supremo
Augusto José Antonio Roa Bastos, escritor, periodista y guionista paraguayo, nació en Asunción el 13 de junio de 1917 y falleció en la misma ciudad el 26 de abril del 2005. Sus obras han sido traducidas al menos a 25 idiomas y producidas en su mayor parte en el exilio. Se caracterizan por el retrato que hace de la cruda realidad del pueblo paraguayo, su novela “Yo el supremo” (1974), considerada su obra maestra y una de las cien mejores novelas del siglo XX en lengua castellana.
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Disponen transmisión de reuniones de líderes de bancada
Por resolución 1487, el presidente del Senado, Basilio Núñez, dispuso ayer que a partir de ahora las reuniones de líderes y vicelíderes de bancadas de la Mesa Directiva de la Cámara Alta serán transmitidas en vivo por el canal Senado TV y plataformas institucionales. La primera transmisión de la reunión, donde los senadores acostumbran agendar los tratamientos de los proyectos en las sesiones de la Cámara, se realizó ayer desde la sede de la Biblioteca Augusto Roa Bastos del Congreso Nacional.
El presidente del Senado, Núñez, dijo que la decisión consensuada con los líderes de las diversas bancadas, y con la intención de dar una información directa a la ciudadanía sobre la gestión de los parlamentarios. Indicó que de esta manera la Cámara Alta demuestra su gestión a favor de la transparencia.
La senadora Hermelinda Alvarenga de Ortega informó que si no concluyen los tratamientos de los proyectos, entonces estarían sesionando también en una extraordinaria el próximo jueves.
PUNTOS A SER TRATADOS
En la Mesa Directiva, los senadores establecieron tratar en su última sesión ordinaria del presente año algunos proyectos de vital importancia como la modificación del Código Electoral en lo que respecta a la votación de los paraguayos radicados en el extranjero; el proyecto de ley que pretende regular el sistema laboral de los guardias de seguridad privada entre otros.