Un reciente boletín divulgado por la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) señaló que los niveles de importación de maquinarias agrícolas en el 2023 fueron superiores en volumen en un 23 por ciento y un 43 por ciento en valores monetarios, resultado la muy buena performance lograda durante la última campaña agrícola.
Cuando los niveles de cosecha a nivel nacional (soja en grano, maíz, arroz, maní, sésamo, trigo entre otros) observan buenos resultados los productores con buen criterio, deciden reforzar su parque de maquinarias, que les permitan incrementar sus áreas de cultivo, dado su carácter extensivo y mecanizado, permitiéndoles obtener mayores volúmenes de cosecha y rendimientos promedio por Há, que contribuyen al incremento en los niveles de facturaciones e ingresos de divisas.
En el 2023 se importaron 4.500 unidades de maquinarias agrícolas, por un monto global de USD 475 millones, que incluyen 804 unidades de sembradoras, 621 unidades de cosechadoras, 2 698 unidades de tractores, además de otros implementos, demostrando lo positivo que ha sido la cosecha 2023 vs. el 2022, un “año para el olvido” debido a factores incontrolables (clima), causando una merma importante en volúmenes cosechados e ingresos.
Una mayor tecnificación en los procesos de siembra y cosecha resultan primarias para ampliar las áreas de cultivo y lograr diversificación y atomización de los rubros explotados, viéndose beneficiados las empresas importadoras de maquinarias que operan en nuestro mercado doméstico, pues su gestión económica al cierre del último ejercicio es de suponer tuvo que haber sido positivo vs. El 2022, ya que la cotización de varios commodities fueron atractivos en gran parte del 2023.
Además del mayor incremento en las importaciones de maquinarias agrícolas, su cuota de importancia radica en que nuestras industrias procesadoras de granos tengan la posibilidad de aumentar su capacidad instalada,vía nuevas incorporaciones de bienes de capital, por lo que el Gobierno Nacional cada año antes del inicio de la zafra agrícola debería trabajar coordinadamente con los agroexportadores para que puedan contar con el stock necesario de materia prima que les permitan operar a capacidad plena, atomizándose así sus costos y gastos operativos y administrativos, generando mayores fuentes de trabajo y posibilidades de incrementar las ventas externas a más mercados no solo a nivel regional, sino a países de extrarregión, que permitan la consecusión de mayores ingresos de divisas en beneficio directo del fortalecimiento de nuestra nuestra balanza comercial.
Paraguay cuenta con un amplio margen de incrementar la oferta de productos alimenticios para el mundo, a través de procesos industrializados dando mayor valor agregado a los granos en estado natural, para convertirse en productos terminados, con precios de ventas más remunerativos y el consecuente beneficio de ampliar y potenciar el efecto multiplicador dentro de nuestra macro y microeconomía, a través de la incorporación de un mayor flujo de fuentes de trabajo.
Ya dependerá del nivel de coordinación e integración entre sector público y privado para que cada año se fijen coordenadas claras, que nos permitan crecer hacia afuera con mayor fuerza, para lo cual los encargados de negocios de todas nuestras embajadas deberían trabajar fuerte buscando nuevos mercados de colocación de nuestros productos.
Seguir siendo un país donde el mayor flujo histórico de ingresos de divisas provienen de nuestras exportaciones de granos en estado natural no es recomendable, puesto que en la medida en que nuestros procesos de industrialización vayan fortaleciéndose, las perspectivas de alcanzar una mejor gestión económica-financiera para nuestros agroexportadores se acrecentarán en beneficio de una mejor performance y evolución de nuestra microeconomía, ameritando un trabajo más cohesionado y profesional, si pretendemos en el corto plazo acceder al grado de inersión dentro de nuestra calificación de riesgo-país, faltando solo un peldaño para su logro, con los beneficios que traería aparejado en favor de nuestra economía.
La Ing. Sara Bareiro y la Dra. Johana Bottrell lideran los cargos de comisariato general y de la Comisión Central de Exposiciones de la Expo Paraguay ARP 2026. Foto: Matías Amarilla
Dos mujeres hacen historia al liderar la Expo Paraguay ARP 2026
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La edición número 80 de la Exposición Nacional de Ganadería marca un hito en la historia de la mayor muestra ganadera del país con dos mujeres al frente de su organización. Johanna Bottrell, presidenta de la Comisión Central de Exposiciones (CEE), y Sara Bareiro, comisaria general de la Expo Paraguay ARP 2026, lideran este año los trabajos reflejando una mayor apertura y participación femenina en uno de los espacios más tradicionales del sector ganadero.
Impulsada por su compromiso con el gremio y su arraigo al campo como hija y nieta de productores, Bottrell destacó que asumir la presidencia representa una enorme responsabilidad, y vive esta experiencia con entusiasmo, valorando el trabajo conjunto que realiza con Sara Bareiro, al frente del comisariato. “Estamos súper contentas de los resultados. Los productores están contentos, los expositores también. Y eso habla de un buen trabajo en equipo, de un liderazgo de las mujeres hoy día, aquí en el rubro”, expresó.
Así lo explicó a La Nación/Nación Media, celebrando además el significado histórico de este momento para la Asociación Rural del Paraguay (ARP). Recordó que tuvieron que transcurrir 80 ediciones para que, por primera vez, una mujer encabece la CCE y otra ocupe el cargo de comisaria general, hecho que consideró una muestra de la evolución del gremio y del reconocimiento al trabajo femenino.
Tras 80 ediciones de la Exposición Nacional de Ganadería, dos mujeres lideran la Expo este año. Foto: Matías Amarilla
Sostuvo que la apertura dentro del sector permitió que las mujeres ganen mayor participación y respaldo, gracias a la confianza depositada en su capacidad de gestión y conocimiento. Afirmó que hoy existe un mayor reconocimiento por parte de los hombres hacia el aporte femenino y resaltó que el éxito radica en el trabajo conjunto.
“Primeramente, mi compromiso y amor por el gremio, por la ganadería, como hija y nieta de productores. Para mí es una responsabilidad muy grande, pero estoy disfrutando muchísimo, tanto con mi par, que es la ingeniera Sara Bareiro, que este año me acompaña como comisaria principal”, afirmó a LN/NM.
También destacó el apoyo de su familia como un pilar fundamental para desempeñar sus funciones. “Mi hijo ya es hoy comisario, tiene 11 años, ya está también en el grupo de comisarios, aprendiendo lo que es el trabajo y el servicio a lo que es la expo. Tengo una hija también, y gracias a Dios ellos comprenden, saben mi amor, mi pasión, y que disfruto de esto”, acotó.
Hoy existe un mayor reconocimiento por parte de los hombres hacia el aporte femenino, destacaron. Foto: Matías Amarilla
Recompensa al trabajo
Por su parte, Bareiro mencionó a este medio que el cargo que lleva adelante este año representa una satisfacción, un orgullo, una recompensa del trabajo realizado hace tantos años. “Un placer estar en un lugar que me encanta y disfrutar de lo que hacemos”, destacó.
Su función abarca toda la coordinación operativa vinculada a los animales que participan de la muestra, desde el ingreso de los ejemplares hasta los remates. El trabajo del comisariato comprende la recepción de los camiones, la admisión sanitaria, los pesajes, los juzgamientos, la distribución de los animales en los galpones y toda la logística necesaria para el correcto desarrollo de la exposición.
“El campo también es un lugar para las mujeres para trabajar con responsabilidad, pasión, preparación. Nosotros nos ganamos los lugares que nos merecemos, abrimos puertas”, dijo, agregando que hoy el rubro está más abierto que hace un tiempo y lo demuestra esta misma expo, contando además con muchas jefas de galpones.
Asimismo, consideró que el rubro mostró una mayor apertura en los últimos años, algo que queda reflejado en la propia organización. “Estamos llevando esta Expo sin grandes sobresaltos, con un equipo súper femenino, trabajando muy bien en conjunto”, enfatizó.
La Expo marca una edición histórica con el liderazgo de Johanna Bottrell y Sara Bareiro. Foto: Matías Amarilla
Publicidad, medicamentos y tecnología lideran los registros de marcas en Paraguay
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El registro de marcas continúa mostrando un importante dinamismo en Paraguay. Durante el primer semestre del 2026, la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi) recibiómás de 16.000 solicitudes relacionadas con marcas, una cifra que refleja tanto el crecimiento de la actividad empresarial como una mayor conciencia sobre la importancia de proteger los activos intangibles.
Según explicó a La Nación/Nación Media, Pamela Cristaldo, directora de Propiedad Industrial de la Dinapi, entre enero y junio se registraron aproximadamente 12.000 solicitudes de nuevas marcas y alrededor de 4.500 pedidos de renovación, correspondientes a registros cuya vigencia de diez años se encuentra próxima a vencer.
A la par de la demanda, la institución también avanzó en la concesión de registros. En lo que va del año ya fueron otorgados cerca de 13.000 registros, de los cuales8.600 corresponden a nuevas marcas y alrededor de 4.200 a renovaciones.
Los datos muestran una actividad sostenida en materia de propiedad intelectual, un indicador que suele estar asociado a la creación de nuevos emprendimientos, expansión de empresas existentes y fortalecimiento de procesos de formalización.
Rubros que lideran los registros
Según Cristaldo, la categoría con mayor cantidad de solicitudes sigue siendo la Clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza, que comprende actividades relacionadas con publicidad, gestión comercial, importación, exportación y servicios empresariales.
Detrás aparecen otros sectores con fuerte presencia en el mercado paraguayo. Entre ellos se destacan la Clase 5, vinculada a medicamentos y productos farmacéuticos; la Clase 3, correspondiente a cosméticos y productos de cuidado personal y la Clase 9, que abarca dispositivos electrónicos, software, equipos informáticos, teléfonos celulares y otros productos tecnológicos.
Otro segmento que mostró un crecimiento relevante durante los últimos meses fue la Clase 41, relacionada con organización de eventos, actividades deportivas, espectáculos, educación y capacitación. Según la directora, el incremento estaría asociado al auge de actividades multitudinarias, eventos culturales, ferias y competencias deportivas que se vienen desarrollando en el país.
Demanda interna y manufactura sostienen el crecimiento económico en 2026
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La economía paraguaya inició 2026 con un crecimiento de 5,8 % en el primer trimestre, según el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP). Si bien algunos sectores mostraron una menor dinámica respecto al mismo período del año pasado, el economista Rodrigo Ibarrola considera que este resultado confirma un escenario favorable y consistente con las previsiones del mercado.
El analista explicó que la comparación con 2025 debe realizarse teniendo en cuenta que el país venía de un año excepcionalmente alto, impulsado principalmente por el fuerte desempeño de la agricultura y la generación de energía. Por esa razón, algunos indicadores muestran actualmente una desaceleración relativa, aunque sin afectar la tendencia positiva de la actividad económica.
“Estamos bien, no es que este año sea malo; es un año bueno con una normalización luego de salir de un crecimiento excepcionalmente alto”, señaló Ibarrola a la 1020 AM, al analizar los datos difundidos por el BCP.
Según explicó, el comportamiento de la economía en 2026 se asemeja más al observado en 2024 que al registrado el año pasado. Mientras en 2025 el crecimiento estuvo fuertemente respaldado por factores extraordinarios vinculados al agro y la energía, este año el protagonismo recae sobre la demanda interna, el consumo y la manufactura.
Ibarrola destacó que el consumo de los hogares representa más del 60 % del producto interno bruto (PIB), lo que permite sostener la actividad incluso cuando algunos sectores específicos presentan un menor dinamismo. A ello se suma el desempeño de la industria manufacturera, que continúa mostrando señales positivas y contribuye a diversificar las fuentes de crecimiento.
El economista también señaló que la expansión actual se mantiene por encima del crecimiento potencial estimado para Paraguay, que ronda entre 3,9 % y 4,2 % anual según las últimas revisiones técnicas. Desde esa perspectiva, el avance de 5,8 % registrado entre enero y marzo refleja una economía que continúa creciendo a un ritmo saludable y superior a su capacidad estructural de largo plazo.
Para Ibarrola, los datos del primer trimestre muestran que Paraguay sigue transitando una senda de crecimiento sólida, aunque apoyada en motores distintos a los que impulsaron el excepcional desempeño observado durante 2025.
Mashav: la tecnología de Israel se adapta a la realidad del productor paraguayo
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Juan Carlos Dos Santos
juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
En un contexto global marcado por la incertidumbre y con Israel enfrentando complejos desafíos de seguridad interna, la cooperación internacional no solo no se detiene, sino que se consolida de manera estructural en el corazón de América del Sur.
MASHAV, la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que desde su fundación en 1958 por iniciativa de David Ben-Gurión ha sido el brazo solidario y el principal motor de diplomacia pública del Estado hebreo, redefine hoy su estrategia en Paraguay tras más de seis décadas de evolución global.
Lo que comenzó a mediados del siglo pasado como una transferencia básica de conocimientos de un país que florecía en el desierto, se ha transformado en 2026 en un modelo bidireccional de co-creación tecnológica y resiliencia climática. Al frente de esta nueva etapa en el país se encuentra Emilia Kuschnir, agregada agrícola y representante de proyectos de cooperación de MASHAV en Paraguay.
En Caaguazú se han instalado sistemas de riego de precisión. Foto: Gentileza
Con un diagnóstico sumamente optimista sobre el potencial productivo local, Kuschnir lidera una gestión que busca elevar la relación bilateral a un nivel más estratégico, rompiendo el viejo paradigma de la ayuda asistencialista para enfocarse en el fortalecimiento institucional y la innovación aplicada en el terreno.
Su misión, con un fuerte componente técnico y agronómico, pasa por un concepto clave: la “tropicalización” de la vanguardia tecnológica israelí —como el riego de precisión, la horticultura protegida y la Inteligencia Artificial aplicada al agro— para adaptarla con flexibilidad a los suelos, el clima y la cultura productiva de las distintas regiones de Paraguay, desde los centros de desarrollo en Caaguazú hasta los desafíos hídricos del Chaco.
En esta entrevista, la representante de MASHAV detalla cómo la agencia mantiene inalterable su compromiso estratégico a pesar de las crisis del entorno, el rol multiplicador de la red local de exbecarios como dinamizadores del conocimiento en las fincas, y el ambicioso plan para conectar a las universidades y la Secretaría de la Juventud con el ecosistema AgTech.
Emilia Kuschnir, agregada agrícola y representante de proyectos de cooperación de Mashav en Paraguay. Foto: Gentileza
Para Kuschnir, el éxito de la cooperación no se medirá en frías estadísticas, sino en el impacto real sobre la calidad de vida de los pequeños y medianos productores, la inclusión de comunidades indígenas con acceso limitado al agua y el arraigo de los jóvenes rurales mediante un campo digitalizado, moderno y altamente rentable.
MASHAV ha cumplido más de seis décadas de labor desde su fundación. ¿Cómo ha evolucionado la prioridad de la agencia a nivel global en los últimos años y cuáles considera que son los casos de éxito más emblemáticos?
Desde 1958, MASHAV ha evolucionado de una transferencia de conocimientos básica a un modelo de co-creación tecnológica. A nivel global, la agencia centra sus actividades de desarrollo de capacidad humana en 8 sectores estratégicos (que incluyen salud, educación y desarrollo comunitario entre otros); sin embargo, yo represento y lidero el sector de Seguridad Alimentaria, Agricultura y Cambio Climático en Paraguay que es el pilar de nuestra cooperación.
Nuestra meta central siempre ha sido capacitar a quienes capacitan localmente y brindan soporte técnico a los productores. Este enfoque de fortalecimiento institucional se ha intensificado, transformando nuestros programas en modelos de resiliencia climática. No buscamos solo enviar expertos, sino empoderar a los técnicos locales para que los Centros de Excelencia sean motores de innovación agrícola sostenibles y adaptados a la realidad de cada territorio.
Como agregada en agricultura en el país, ¿cuál es su diagnóstico sobre la cooperación técnica actual entre Israel y Paraguay? ¿Qué sectores planea priorizar?
Mi diagnóstico es sumamente positivo: Paraguay posee un potencial productivo excepcional. Bajo mi gestión y con el liderazgo de la embajada, el objetivo es elevar la cooperación a un nivel más estructural. Queremos implementar una visión renovada sobre cómo deben funcionar los centros de investigación y desarrollo (I+D): no como entes aislados, sino como núcleos dinámicos que conecten la validación científica con la práctica en finca.
Estamos priorizando la innovación aplicada, especialmente en horticultura protegida y el uso de tecnología de tasa variable (VRT). Un ejemplo tangible es el trabajo que realizamos en Caaguazú, donde instalamos sistemas de riego de precisión. La idea es que estos centro s sirvan como modelos de gestión eficiente, donde la investigación se traduzca directamente en protocolos que el productor pueda adoptar para mejorar su rentabilidad y sostenibilidad.
Emilia ha recorrido varias regiones del país, pero el Chaco es su preferida por el potencial que tiene, asegura ella. Foto: Gentileza
El valor del capital humano (Red de becarios)
¿Cómo planea dinamizar la red de exbecarios en Paraguay?
Es fundamental destacar que nuestra red está compuesta por becarios activos, profesionales altamente capacitados que actúan como socios estratégicos en cada departamento. Mi objetivo es que estos becarios funcionen como multiplicadores técnicos. Estamos trabajando para que lideren los proyectos de transferencia tecnológica que estamos implementando, asegurando que el conocimiento de Israel se traduzca en una presencia constante en el campo.
Cooperación en contexto de crisis
¿Cómo logra MASHAV mantener la continuidad de su cooperación mientras Israel enfrenta desafíos de seguridad interna?
Israel es un país forjado en la resiliencia y nuestra cooperación internacional es una prioridad estratégica inalterable. Estamos profundamente agradecidos con el apoyo de Paraguay. Mi presencia aquí, recorriendo zonas como el Chaco para implementar sistemas avanzados de gestión hídrica y fertirriego, es la prueba de que el trabajo no se detiene. La planificación de MASHAV permite adaptar programas sin interrumpir el soporte técnico esencial.
Resultados y métricas de éxito
¿Cuáles son los logros que espera alcanzar al finalizar su primer período en Paraguay?
Al finalizar mi período, el éxito no se medirá por métricas estadísticas, sino por el impacto real en la calidad de vida. El mayor logro será ver cómo, gracias a nuestras capacitaciones, se ha producido un salto en tecnología, técnica y metodología que permita a pequeños y medianos productores incrementar la cosecha mejorando la calidad del producto. Un ejemplo clave es nuestro trabajo con las comunidades indígenas con acceso limitado al agua; el éxito es lograr que, con los mismos recursos, sus cultivos sean más rentables, generando oportunidades nuevas y sostenibles donde antes no las había.
La red de Mashav está compuesta por becarios activos, todos profesionales en sus rubros. Foto: Archivo
Transferencia tecnológica y adaptabilidad
¿Cómo asegura MASHAV que la tecnología israelí se adapte a la realidad paraguaya?
La clave de nuestra gestión es que la tecnología israelí no es un producto cerrado, sino una solución profundamente adaptable y flexible. Ha sido diseñada para ser resiliente y funcional en los contextos más diversos del mundo, y mi labor como agrónoma es liderar esa ‘tropicalización’ específica para Paraguay. Esto significa que ajustamos cada sistema considerando no solo el clima y las características del suelo local, sino también la disponibilidad de recursos y la cultura productiva de cada zona. A través de un monitoreo constante de variables técnicas como la conductividad eléctrica y el pH, nos aseguramos de que la tecnología responda a datos reales de campo.
Al final, no trasladamos soluciones rígidas; lo que hacemos es co-crear sistemas que respeten el ecosistema paraguayo y aseguren que la herramienta sea amigable y rentable para el productor que la utiliza todos los días.
Ecosistema emprendedor e innovación
¿Cómo planea MASHAV colaborar con el ecosistema tecnológico de Paraguay?
Desde MASHAV, entendemos que la innovación no ocurre de forma aislada; por eso, estamos conectando estratégicamente a la academia, el sector público y el ecosistema emprendedor. Estamos trabajando estrechamente con instituciones como la Secretaría de la Juventud y universidades agrarias para introducir el concepto de AgTech no como algo lejano, sino como una herramienta inmediata para enfrentar obstáculos locales.
Queremos que la tecnología sea el puente para que los jóvenes rurales vean en el campo una oportunidad de negocio moderno y rentable, evitando la migración a las ciudades. Al promover soluciones digitales aplicadas desde el monitoreo satelital hasta la automatización del riego a pequeña escala, buscamos transformar desafíos sociales en oportunidades de emprendimiento.
Capacitación técnica en la era digital
¿Cómo se están adaptando los programas de capacitación ante la revolución digital?
La revolución digital en el campo no es una opción, es una necesidad para la precisión. En MASHAV, estamos transformando nuestros programas para que la Inteligencia Artificial y el Análisis de Datos dejen de ser conceptos teóricos y se conviertan en herramientas de campo.
Estamos capacitando a nuestros becarios en el uso de Agricultura de Precisión, que permite, por ejemplo, interpretar mapas de variabilidad de suelo para aplicar fertilizantes solo donde es necesario mediante Tecnología de Tasa Variable (VRT). No buscamos que el becario solo aprenda a usar un software, sino que sepa utilizar la automatización y el monitoreo digital para tomar decisiones que ahorren agua, energía y recursos. El objetivo final es que Paraguay cuente con líderes técnicos capaces de gestionar una agricultura digitalizada que sea, al mismo tiempo, más competitiva y profundamente respetuosa con el medio ambiente.