Días pasados un grupo de empresarios paraguayos hemos compartido con colegas de la región una experiencia mágica. Muchos de nosotros quizá hemos visitado los parques de Orlando, con la familia, y sin duda las experiencias han sido inolvidables. Sin embargo, siempre hemos participado en estos viajes multisensoriales en modo turista. Hoy les comentaré el otro lado de la magia.
Un curso de altísimo nivel se llevó a cabo en Walt Disney World, con speakers de primera, tales como Doug Lipp, Jonatan Loidi y Julián “Gaita” González. La verdad mi expectativa al curso era buena. Volver a estudiar en forma intensiva una semana y conocer la calidad del modelo de atención al cliente de una empresa referente a nivel mundial, como Disney , me atraía. Aunque a esta altura de la vida no es fácil sorprenderme, pero lo lograron. Sin duda, la realidad superó ampliamente mi expectativa.
Primeramente, porque he coincidido con pares empresarios que vivimos y compartimos los mismos problemas, hemos atravesado crisis, nos hemos levantado, pero sobre todo compartimos ese sentir común que, capacitándonos, y luego replicando en nuestras empresas, generamos un efecto dominó que se traduce en eficiencia empresarial. Si las empresas mejoran, nuestros colaboradores están más preparados y son más eficientes. Con ello, se logra colaborar con la mejora social y la mejora del país.
Hemos participado en modo observador. O sea, no fuimos a disfrutar la adrenalina (aunque también hubo tiempo para eso), sino a aprender sobre el legado de Walt. ¿Y qué ese el legado en términos empresariales? Es la construcción de un propósito empresarial constituido principalmente por la familia y que se mantiene en el tiempo durante generaciones. Para generar ese propósito debe haber un soñador, tal como lo fue Walt. El propósito de la mágica Disney es “creamos momentos de felicidad”.
Voy a resumir en un par de párrafos, frases y tips empresariales que prontamente replicaré:
“El servicio de atención al cliente no es un área, sino una actitud”. Es decir, todos los colaboradores estén en el departamento que estén deberán tener una vocación de atención al cliente como prioridad.
“No se puede tener un servicio externo excepcional sin un servicio interno excepcional”: tal como me comporto con mi cliente interno, ellos lo harán en forma similar con el cliente externo.
“Los presupuestos aprietan, pero la creatividad es gratis”: deja que tus colaboradores sean creativos, ofréceles tiempo para ello, escucha sus ideas, es posible que puedan sorprenderte con oportunidades de mejora e innovación.
“No tuvimos la culpa, pero es nuestro problema”: una premisa que debe aplicarse a cada empresa altamente eficiente. Quizá no fue mi error personal/profesional, pero sí es un problema de nuestra empresa y, por tanto, debo ser responsable en darle solución.
¡Cuánto precisamos de capacitación y mejor educación en nuestro querido Paraguay! Qué pobre es lastimosamente el nivel educativo de los jóvenes, incluso saliendo de universidades. Si los empresarios no nos comprometemos a mejorar y a apoyar la educación, el ansiado progreso y desarrollo de nuestra tierra será más lento y lejano.
El presidente Santiago Peña destacó que la Constitución de 1992 consolidó la democracia paraguaya y transformó la historia institucional del país. Foto: Gentileza
Peña conmemora los 34 años de la Constitución: “Es el alma de nuestra democracia”
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En el marco del 34.° aniversario de la Constitución Nacional de 1992 y de la conmemoración del recientemente instituido Día de la Constitución Nacional, el presidente de la República, Santiago Peña, encabezó este lunes el acto de apertura de la exposición “4 tiempos de la República. Las constituciones del Paraguay”, realizada en el Archivo Nacional de Asunción. La Carta Magna se promulgó el 20 de junio de 1992 y se derogó la de 1967.
“Hoy conmemoramos el nacimiento de un Paraguay verdaderamente nuevo. Nuestra Constitución de 1992 es el texto que trajo democracia, pluralismo y el respeto a nuestros derechos después de décadas de autoritarismo. Este texto es el alma de nuestra democracia", expresó el mandatario en su cuenta de X. “Tenemos desafíos y deudas pendientes, pero esta Carta Magna es la herramienta que nos permite resolver nuestras diferencias en paz y seguir construyendo juntos el futuro”.
“Conocer nuestra historia es la mejor manera de defender nuestra democracia. La muestra ‘4 tiempos de la República. Las constituciones del Paraguay’ es un recorrido completo por los documentos originales que forjaron nuestra nación. Les invito a visitarla con acceso libre y gratuito en el Archivo Nacional, de lunes a viernes de 7:00 a 19:00 y los sábados de 11:00 a 20:00″, puntualizó Peña.
Convencionales constituyentes recordaron el proceso que dio origen a la Carta Magna vigente y resaltaron la vigencia de sus principios democráticos. Foto: Gentileza
El jefe de Estado estuvo acompañado por la primera dama, Leticia Ocampos, autoridades nacionales, representantes de los tres poderes del Estado y convencionales constituyentes que participaron en la redacción de la Carta Magna vigente, quienes reflexionaron sobre el proceso constituyente, la consolidación democrática y la vigencia de los valores republicanos que dieron forma al Paraguay contemporáneo.
El jefe de Estado resaltó que la Constitución hizo posibles avances históricos para el Paraguay, como la alternancia política, el fortalecimiento de la participación ciudadana, el equilibrio entre poderes del Estado y la ampliación de derechos para sectores históricamente postergados. También valoró los logros alcanzados durante las últimas décadas bajo la vigencia del orden constitucional, señalando que el país logró fortalecer sus instituciones, ampliar oportunidades y avanzar en la reducción de la pobreza y la inclusión social.
El convencional constituyente José Antonio Moreno Ruffinelli. Foto: Presidencia
Testimonio sobre la transición
Por su parte, el convencional constituyente José Antonio Moreno Ruffinelli compartió un relato sobre uno de los episodios menos conocidos del proceso de implementación de la Constitución de 1992.
Recordó las conversaciones mantenidas con el entonces presidente Andrés Rodríguez en los días posteriores a la aprobación de la nueva Carta Magna y relató cómo el diálogo entre las autoridades permitió superar una situación de incertidumbre institucional en torno a la jura de la Constitución.
El convencional constituyente José Félix Fernández Estigarribia. Foto: Presidencia
Garantía de libertades
A su turno, el convencional constituyente José Félix Fernández Estigarribia recordó el trabajo desarrollado por la Convención Nacional Constituyente entre diciembre de 1991 y junio de 1992, señalando que la nueva Constitución fue concebida para garantizar que las libertades recuperadas por el Paraguay perduraran en el tiempo.
Subrayó que la Carta Magna introdujo mecanismos destinados a limitar la concentración del poder, fortalecer el rol del Congreso, proteger la libertad de expresión y ampliar los derechos ciudadanos, sentando las bases de una democracia pluralista y participativa.
La exposición “4 tiempos de la República. Las constituciones del Paraguay” se habilitó en el Archivo Nacional de Asunción. Foto: Presidencia
Pacto nacional vigente
El convencional constituyente Emilio Camacho definió a la Constitución de 1992 como un gran pacto político, social, económico y cultural, construido a partir del consenso entre distintos sectores de la sociedad paraguaya.
Destacó que la Constitución ha logrado mantenerse vigente a pesar de las crisis y desafíos enfrentados por el país durante más de tres décadas, garantizando elecciones libres, el respeto a las libertades fundamentales y la plena participación política de los ciudadanos.
Camacho también valoró la promulgación de la ley que instituye el Día de la Constitución Nacional y señaló que su principal aporte consiste en promover el conocimiento y la difusión de los principios constitucionales entre las nuevas generaciones.
La exposición “4 tiempos de la República. Las constituciones del Paraguay” se habilitó en el Archivo Nacional de Asunción. Foto: Presidencia
Legado a futuras generaciones
La jornada concluyó con un recorrido por la exposición “4 tiempos de la República. Las constituciones del Paraguay”, una muestra documental que propone un recorrido histórico por las constituciones de 1870, 1940, 1967 y 1992, a través de documentos originales, fotografías, publicaciones y testimonios conservados por el Archivo Nacional de Asunción.
A 34 años de su promulgación, la Constitución de 1992 fue recordada como el instrumento que permitió consolidar la democracia paraguaya, fortalecer las instituciones republicanas y garantizar los derechos y libertades que hoy forman parte de la vida democrática del país.
Mientras espera la llegada de su primer hijo, Vinicius Tonidandel, gerente administrativo de Blascor, descubre que existen colores que no se encuentran en ningún catálogo. Son los de la ilusión, la esperanza y el amor que acompañan el inicio de una nueva generación. Entre los desafíos de liderar una empresa familiar y la emoción de convertirse en padre, comienza a escribir el legado más importante de su vida.
Existen mañanas que parecen iguales a todas las demás. La alarma suena temprano, el café humea sobre la mesa, el celular ya acumula mensajes y la agenda espera con reuniones, decisiones y proyectos. Sin embargo, hay mañanas en las que algo invisible cambia para siempre.
FOCO llegó hasta la casa de Vinicius Tonidandel en una de esas mañanas. El gerente administrativo de Blascor nos recibió con una sonrisa relajada, de esas que no suelen aparecer en las fotografías corporativas. El empresario que habitualmente habla de inversiones, crecimiento y estrategia hoy tiene otros temas rondándole la cabeza.
En una habitación de la casa hay ropa diminuta cuidadosamente acomodada, hay regalos, expectativas, nervios y, por supuesto, sueños compartidos. Pero lo que más llama la atención es que hay una ausencia que, paradójicamente, ya ocupa todo el espacio. La de hijo, que incluso antes de nacer, ya lo cambió todo.
Resulta curioso. Vinicius pasó gran parte de su vida rodeado de colores. Su historia familiar está ligada a una empresa que transforma paredes, hogares y espacios. Habla de tonalidades, combinaciones y acabados con la naturalidad con la que otros hablan del clima. Sin embargo, después de años trabajando en el mundo de las pinturas, descubrió que existía un color que todavía no conocía. El color de esperar a un hijo.
Y para alguien acostumbrado a encontrar respuestas, esa experiencia viene acompañada de una hermosa incertidumbre. “Es una sensación difícil de describir y que al principio uno tiene que asimilar. No obstante, la felicidad fue inmensa desde el primer momento”, contó.
Lo dijo sonriendo, pero también como quien todavía intenta comprender la magnitud de lo que está viviendo.
Durante años trabajó junto a su padre construyendo una empresa familiar que hoy forma parte de la historia de muchas familias paraguayas. Aprendió observándolo, escuchándolo, equivocándose, corrigiendo y creciendo. Sin darse cuenta, estaba viviendo una experiencia que ahora cobra otro significado porque por primera vez entiende lo que sintió aquel hombre que años atrás también lo esperaba a él.
“Durante años tuve y aún tengo el privilegio de trabajar junto a mi padre y a la familia, consolidando una empresa que forma parte de nuestra historia familiar, pero la llegada de un hijo te conecta con algo mucho más profundo. Es entender que ahora comienza una nueva generación y que todo lo que uno hace cobra un significado diferente”, reflexionó el gerente.
Hay una emoción especial cuando pronuncia la frase “nueva generación”. Y es que ella habla solamente de una familia. Tampoco solamente de una empresa, sino de continuidad, de raíces, de tiempo. De algo que empezó mucho antes de él y que ahora seguirá después de él.
Y cuando imagina el futuro, sus pensamientos se alejan por un momento de las oficinas y las reuniones. El piensa en algo mucho más simple y mucho más importante: en estar presente. “Me ilusiona poder acompañar cada etapa de su crecimiento, verlo descubrir el mundo, compartir tiempo en familia y crear recuerdos juntos. También me entusiasma la posibilidad de transmitirle valores, principios y enseñanzas que recibí de mis padres”, añadió.
La respuesta revela mucho sobre el hombre que está detrás del empresario. No habla de éxitos, sino de acompañar, compartir, estar. Como si entendiera que la verdadera riqueza de un padre se mide en recuerdos construidos junto a sus hijos.
En medio de la conversación aparece una de esas historias que provocan carcajadas entre quienes lo conocen. La famosa camisa azul. Todos en Blascor la conocen. Clientes, proveedores, colaboradores y amigos. Siempre azul. Todos los días. Sin excepción. Tan frecuente es la escena que muchos llegaron a sospechar que poseía una especie de uniforme secreto.
La realidad es mucho más simple. Vinicius tiene varias y todas prácticamente iguales. Cuando se le recuerda la anécdota, se ríe. Y admite que esa obsesión por el azul parece estar encontrando un heredero incluso antes de tiempo. Y es que mientras prepara la llegada del bebé, descubre que buena parte del pequeño guardarropa empieza a teñirse sospechosamente de ese mismo color.
“No fue planeado, simplemente ocurrió como ocurren las tradiciones familiares”, expresó entre risas. Y conste que el azul no aparece solamente en la ropa. También está presente en la habitación que espera al nuevo integrante de la familia. Las paredes fueron pintadas especialmente con Blascor Pared Protegida, una pintura antimicrobiana que elimina hasta el 99 % de las bacterias del ambiente durante un periodo de tres años. Entre más de 5.000 tonalidades disponibles en el sistema tintométrico de la empresa, el y su esposa eligieron el color Sky Blue AP 82-2.
Una elección que parece resumir este momento: El azul de los sueños que todavía están por cumplirse. “Hoy ya los directores están preparándose para la recepción de la tercera generación que está viniendo”, mencionó sonriente.
Y la frase provoca una imagen imposible de olvidar, una especie de directorio ampliado donde un futuro integrante, que todavía no aprendió a caminar, ya tiene reservado un lugar en la historia familiar.
La llegada de un hijo también cambió algo más profundo. Su definición del éxito. Y eso, para un empresario, no es un detalle menor. Durante años los objetivos estuvieron ligados al crecimiento, los resultados y los desafíos. Ahora la ecuación es distinta, es más humana, más simple y trascendente.
“Antes el éxito estaba muy ligado a objetivos profesionales, crecimiento y resultados. Hoy sigo valorando todo eso, pero entendí que el verdadero éxito también pasa por estar presente, formar una familia unida y construir una vida que tenga sentido más allá de los números”, aseguró Vinicius.
Agregó que el impacto de las decisiones que uno toma siempre tiene consecuencias y que con la paternidad esa responsabilidad se vuelve algo extraordinario. “La paternidad te enseña empatía, paciencia y escucha. Te obliga a entender que cada persona tiene sus tiempos y necesidades. Son habilidades que también resultan fundamentales para liderar equipos y construir relaciones de confianza”, puntualizó.
La sostenibilidad de esta tradición depende tanto de la conservación de la técnica como del reconocimiento a las personas que la mantienen viva. Foto: Gentileza
Escuela del Poncho Para’i sostiene legado de maestras artesanas en Piribebuy
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La Escuela de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas inició sus actividades el 13 de abril en Piribebuy (Cordillera), en continuidad a la inauguración del Centro de Interpretación del Poncho Para’i de 60 Listas en el Museo Histórico Pedro Pablo Caballero, el 7 de marzo pasado, en el marco del plan de salvaguarda de este patrimonio inscrito en la Lista de Salvaguarda Urgente de la Unesco.
A diferencia de propuestas formativas masivas, la Escuela está dirigida a participantes con trayectoria previa en la técnica, lo que permite desarrollar un proceso de enseñanza más profundo, sostenido y personalizado. En este modelo, las maestras artesanas Rosa Segovia, Fidelina Burgos y Adriana Ávalos Santacruz ocupan un rol central, no solo como transmisoras de la técnica, sino como portadoras vivas de un sistema cultural integral.
El proceso formativo abarca múltiples dimensiones que se transmiten de manera directa y experiencial: la técnica del tejido, el conocimiento tradicional -incluyendo el uso de terminología en guaraní-, las prácticas sociales vinculadas al trabajo artesanal y el valor simbólico del poncho dentro de la comunidad. De este modo, la enseñanza trasciende lo técnico y se convierte en una experiencia de aprendizaje cultural integral.
El 5 de diciembre de 2023, la Unescoinscribió las técnicas ancestrales del Poncho Para’i de 60 Listas de Piribebuy en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere Medidas Urgentes de Salvaguardia. Esta prenda, símbolo cultural de Paraguay, destaca por sus complejas técnicas de tejido manual, que hoy mantienen vivas unas pocas maestras artesanas.
Toni memora este domingo a una de las figuras más relevantes de la arquitectura paraguaya, quien recientemente partió hacia la eternidad. El profesor arquitecto Pablo Osvaldo Ruggero Salza forjó un legado valioso durante el ejercicio de su profesión, dejando huellas profundas en quienes tuvieron el privilegio de nutrirse de sus conocimientos y de su calidad humana. Hoy es leyenda.
Era marzo de 1985. Empezaba la facultad en el viejo y austero taller, al lado de la antigua casa de la vieja facultad, tantas veces retratada por grandes acuarelistas. Sentado en un sencillo escritorio, un profesor de eterna sonrisa. Le digo mi nombre y me dice: “¿Tu apellido es Roberto?”. La emoción increíble, era la primera vez que alguien no me preguntaba: “¿Y tu apellido?”. A partir de ahí la amistad con el profe Pablo Ruggero se eternizó.
Empecé a ir a su estudio, me permitió alternar con su familia, la querida Tona Zarza y sus hijos. Sergio era aún un chico de 12 o 13 años que se notaba muy interesado en la ciudad, sus casas, sus historias. Sumado al enorme cariño que le tenía a su suegra, la inolvidable Idalia Flores de Zarza, profesora de varias generaciones quien me hizo amar las historias y los vericuetos de ellas.
UNA ESCUELA DE PASANTÍA
Pararme un rato en la esquina de José Berges y Rosa Peña es recordar esa casa que era como una escuela de pasantía de arquitectura; sus ayudantes en diferentes épocas: Dulce María Costa Martí, Cacho Vázquez, Juanchi Giangreco, Lourdes Talavera, Adela Maíz, Peky Squeff, Rosa y Annie Granada, Olga Galeano, Toto Fernández, Luis Alberto Boh, Hugo Zarza, Roque Cabral, Christian Andersen, Anneke Laratro, Teresa González Meyer, Alicia Basili, Malusa Ayala Bosio, José Rivarola, Haydée Motte, Bettina Bray, Ileana Canillas, Rodolfo Brugada, Juan Fadul, Laura Luraschi, Gustavo Glavinich, Vladimir Correa, Desirée Dumot, Karina Bittar, Raquel Yanho y muchos otros que voy recordando con el paso de mis manos por los teclados.
Las obras de Pablo y Tona son innumerables, desde las más sencillas, pasando por importantes residencias: Corvalán Ferrario, Laufer, Rasmussen González, Caballero Bosch, Riveros, Jiménez Gaona, González Saldívar, Giménez Uriarte, hasta grandes proyectos como el edificio de las oficinas de Palermo, el Condovac, el anfiteatro José Asunción Flores, el Humaitá, Ahorros Paraguayos y el Parapití conocido por muchos como el edifico del Da Vinci, este último realizado junto a Tona, Publio Fernández, N. Wiezell y J. Rubiani, por citar algunos.
Edificio oficinas Palermo. Diseño de Pablo Ruggero Salza, Tona Zarza, Sergio Ruggeri (adoptó el apellido original) y Pablo Ruggero Zarza. Luque, 2019
PABLO, HERMANO, TÍO, AMIGO
Pero Pablo Ruggero era, además, hermano, tío, amigo de muchos que en aquellos años buscábamos unas palabras de aliento en aquel mundo que estábamos por iniciar. Las clases de Teoría de la Arquitectura se volvían además lecciones de humanidad por su amplia manera de mirar el mundo.
Construyó junto a su inolvidable amigo Paolo Pederzani y otros una arquitectura de solidaridad que se llama la Comilona de Teletón, que animó a otros a empezar a hacer ayuda social a partir de aquellos sabrosos platos de otras épocas, siendo pionero en este hoy ya tradicional encuentro anual de delicias.
Al final, quiero recordar un momento de una de nuestras charlas allá por 1987, parados en la puerta de su casa y estudio, en esa angosta vereda de la calle Rosa Peña, cuando le digo: “Profe, no me gustan los cálculos, voy a dejar la facultad”, a lo que me responde: “Toni, hacé lo que tu corazón te dice”. Yo le respondo: “Gracias, profe”. Esas cortas y sintéticas palabras cambiaron mi manera de ver el mundo, me dieron libertad y eso solo puede hacer un gran maestro como lo fue el ya legendario profesor, arquitecto y pensador Pablo Osvaldo Ruggero Salza.