- Por Malena Calderón-Cano
- Movimiento Quererla es Crearla
Estábamos nerviosos Antón, mi padre y yo. Éramos unos extranjeros rumbo a Paraguay. Nunca habíamos estado por allí y mi mejor amigo y yo sabíamos que iba a ser una experiencia inolvidable, pero nunca pensamos que sería todo tan impresionante.
Yo soy Malena, una chica española de 18 años e integrante de Estudiantes por la Inclusión. Este es un grupo muy diverso, venimos de diferentes partes de España, con diferentes etnias, sexualidades, enfermedades, condiciones físicas, etcétera. Y lo que pretendemos hacer con nuestro trabajo es mejorar las escuelas para que nadie se sienta excluido y que todo el mundo se sienta bien dentro de ella.
Llevamos desde el 2020 haciendo este trabajo mediante videollamadas, las cuales se grabaron y pudimos dar solución a los problemas que se trataban. Finalmente hicimos una guía de estudiantes para estudiantes, donde explican pasos para poder hacer más inclusiva tu escuela. Y con esto, conferencias y premios, pudimos llegar hasta el corazón de Paraguay.
Aquí nos invitaron durante una semana a participar en el Congreso IÓN. Antón, mi padre y yo explicamos todo nuestro trabajo de 4 años. Desde cómo empezamos hasta dónde llegamos. Todo lo que habíamos conseguido.
Para ser sincera, tenía miedo de las personas con las que me iba a encontrar, no sabía si iban a ser tan majos como los españoles, pero para mi sorpresa los paraguayos son muchísimo más amables que la gente de España. Nos aceptaron y nos sentimos como en casa. Aprendimos de los demás y viceversa.
De este viaje, me llevo muy buenos momentos como los amigos, el aprendizaje, la comida y los lugares. A mi parecer ha sido el mejor viaje que haya hecho en toda mi vida y que me gustaría repetir.
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Los patrimonios del Paraguay imponen elegancia en el bosque
Un recuento de lo que fue la emocionante travesía del segundo grupo de voluntarios de A Todo Pulmón, en la búsqueda de los árboles más altos y más añejos.
- Por Sara Ayala
- @saruayala
- Fotos Gentileza Mario Achucarro
Una aventura más se suma con A Todo Pulmón, para descubrir a nuevos colosos en esta edición 2025 que los reconoce con nombre y apellido, “Patrimonios del Paraguay”. Porque en estas expediciones se logró conectar con lo más profundo que nos ofrece el bosque tropical del país, los árboles que echan raíces en las reservas y en las comunidades.
Se cumplió con el recorrido completo aguardando el reconocimiento a los árboles más altos y más añejos, en el acto de premiación que será el jueves 9 de octubre a las 20:00. Estas expediciones para el concurso Colosos de la Tierra 2025 culminaron el fin de semana pasado con los tres recorridos que se dieron en todas las regiones del país, desde el Chaco hasta el Este, Norte y Sur del país, para conocer a los finalistas de esta edición.
RESERVAS Y COMUNIDADES
La experiencia social y ecológica de honrar a aquellos árboles del país así como recorrer por sitios emblemáticos sumaron al recorrido ambiental y turístico. En esta oportunidad acompañé al segundo grupo de voluntarios que comenzó su travesía en el Parque Nacional Caazapá, distrito de Abaí, evaluando a un yvyra pytã, en la categoría Árbol Más Grande de las Áreas Silvestres Protegidas.
Se continuó en Itapúa, Kressburgo de Carlos Antonio López, donde se midió un yvyraro en el Colegio Privado Heinfried Wolfgang Kress, en la categoría Árbol de mi Escuela. Llegando a Tomás Romero Pereira, se evaluó un imponente yvyra pytã, como Árbol Más Grande. Cerrando el día en Edelira, con un guapo’y del Colegio Nacional Pirayu’i, seguido de una visita a las Misiones Jesuíticas de Trinidad.
El segundo día, volviendo a Itapúa en Coronel Bogado se evaluó otro yvyra pytã. Se culminó esa jornada en Mbocayaty del Guairá, con un guapo’y en el área de la Reserva de Recursos Manejados Ybytyruzú.
El tercer día en Villarrica, se celebró al ganador de la categoría “Árbol de mi Comunidad”, un gomero. La expedición finalizó en Quiindy, Paraguarí, con un guapo’y, el octavo finalista al Árbol Más Grande del Paraguay, culminando la expedición en el lago Ypoá.
VALOR PATRIMONIAL
En estas travesías naturales no solo se buscan árboles altos o añejos, más bien la expedición logra esa simbiosis entre la vida cotidiana de las comunidades comprometidas con la causa de darle el valor patrimonial a estos árboles que guardan historias, recuerdos con el testimonio de sus sombras.
Los colosos no solo están en las reservas, sino también en propiedades privadas que resguardan el valor ecológico de los bosques, siendo una mezcla de historia en las escuelas y en los barrios. El compromiso que permite a la organización A Todo Pulmón dar protagonismo a los verdaderos patrimonios vivos del Paraguay, junto a las historias de las comunidades que los protegen.
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Rodaria Paraguay reveló la nueva Pickup ZNA RICH7 que enciende la aventura
La camioneta ZNA RICH 7 es sinónimo de potencia, versatilidad y libertad. Es un vehículo que abre caminos a la aventura, con alto desempeño, confiabilidad y con la garantía de Rodaria Paraguay, la concesionaria referente de la innovación tecnológica del fabricante Zhengzhou Nissan Automobile.
La marca realizó con gran éxito el lanzamiento oficial del nuevo vehículo, una pickup 4x4 que se posiciona como la camioneta que “Enciende la Aventura” con su diseño robusto e imponente, la eficiencia y confiabilidad de su motor, así como el confort con tecnología de última generación.
Durante el evento, el CEO de Rodaria, José Nicolás Landívar, afirmó que la camioneta es la combinación de fuerza para el trabajo con detalles de lujo y conectividad para el día a día, lo que la hace preferida entre empresarios, ejecutivos, industriales y agropecuarios.
“Esta noche estamos viviendo algo muy importante para Rodaria Paraguay después de su apertura en 2023. Presentamos un vehículo que puede pasar cualquier adversidad que se le presente en el camino”, destacó Landívar a La Nación/ Nación Media al tiempo de remarcar que en la fabricación de este vehículo se integra la tecnología japonesa con la innovación tecnológica de la industria automotriz china.
La RICH7 refleja el compromiso con el mercado paraguayo brindando soluciones efectivas de transporte y que superan las expectativas de los clientes porque están hechas para trabajar, disfrutar y lanzarse a la aventura de la vida con seguridad y la garantía de Rodaria Paraguay y del fabricante chino Zhengzhou Nissan Automobile.
Por su parte, el gerente general de Rodaria Paraguay, Claudio Pusineri, expresó que con el lanzamiento se abrió un nuevo capítulo para ZNA en el país. “Esperamos que este modelo se convierta en un referente dentro del segmento de pickups medianas, al ofrecer un equilibrio perfecto entre potencia, diseño y tecnología”, explicó.
Las expectativas son claras: ampliar la presencia de la marca en el mercado con una camioneta versátil y confiable. Con su diseño robusto, su asistente virtual de comandos de voz y el respaldo de la garantía número uno del país, la RICH7 será un verdadero éxito.
CARACTERÍSTICAS
Sobre las características de la RICH7, la gerente comercial Mirtha Vega destacó las siguientes: un motor 2.3L Turbo Intercooler diésel de 160 HP y 380 Nm de torque, transmisión manual de 6 marchas o automática de 8, tracción 4x4 y un diseño robusto e impactante, pensado para conquistar tanto la ciudad como los caminos más exigentes.
La ZNA RICH7 es una camioneta con seguridad avanzada, con frenos ABS y EBD, control de tracción y estabilidad para mayor control en todo terreno, asistente en pendientes para evitar retrocesos en subida; confort y tecnología, con climatizador automático, tapicería en cuero, volante multifuncional, pantalla táctil de hasta 13” con Android Auto y Apple CarPlay.
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Mañana harán senderismo etnobotánico
El Centro Experimental de Recursos Medicinales, ubicado en Itacurubí de la Cordillera, y Promissa Terra de Mbocayaty del Yhaguy invitan a vivir mañana una experiencia única de aprendizaje al aire libre. Se trata de un Senderismo Etnobotánico de Traspaso Generacional que se desarrollará de 9:30 a 12:00, en los jardines del centro.
Esta actividad está dirigida a personas de todas las edades: niños, jóvenes, adultos y adultos mayores que deseen reconectarse con los saberes tradicionales sobre las plantas medicinales que crecen de forma espontánea en nuestro país.
El CERM es un espacio dedicado a la investigación, conservación y difusión del conocimiento sobre las plantas medicinales del Paraguay.
Este encuentro propone un momento de conexión intergeneracional, donde los conocimientos culturales y medicinales de nuestros pueblos se transmiten de una generación a otra, fortaleciendo la identidad y el respeto por la sabiduría ancestral. Más informes en el (0982) 416-690.
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Cerro Vera, una de las grandes vistas del paisaje paraguayo
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Jorge Jara
Para llegar al mirador del cerro Vera de Acahay, departamento de Paraguarí, se recorren senderos de bella vegetación, entre la que se destacan los caraguatás de gran tamaño, las flores silvestres, el aire de gran pureza. Recorriendo el área se pueden avistar los cerros vecinos, los campos preparados para cultivos, mirar la vida desde sus 348 metros de altura. Aquí un acercamiento a sus paisajes y características geológicas en la mirada de una especialista.
Los yryvu hu despliegan su plumaje negro, brillantes al sol. Parecen custodiar el paisaje imponente, el mbokajaty que se despliega en el valle y se trepa a los cerros; el camino de piedra y tierra colorada que se ve como un sendero desde la altura.
Trepar, subir la montaña, desde que el hombre es tal, tiene efectos terapéuticos, ayuda a valorar esfuerzo y consecución. Cuando se corona una cima, algo cambia para bien.
Ubicado a 130 kilómetros de Asunción, se encuentra en la compañía Pintos, de Acahay, y es uno de los espacios preferidos por jóvenes aventureros y viajeros que buscan adentrarse en el paisaje nacional.
Esta situación puede verificarse en las redes sociales, donde en pequeños videítos la gente se filma subiendo el cerro, acampando, en caminatas en familia, inclusive escalando, practicando montañismo.
ACCESO
Desde la capital se puede llegar a velocidad promedio en dos horas y media hasta el punto de entrada, que está sobre la ruta PY-18, en el tramo que une Acahay con La Colmena. El ingreso está indicado por un pequeño cartel que dice “Cerro Vera-Rubio Ñu”, aunque para más precisión se puede buscar en internet como “Entrada al cerro Vera” y obtener la guía de navegación y el mapa que lleva hasta el sitio.
Una vez allí, hay dos maneras de acceder. Se puede ir con vehículo familiar hasta un estacionamiento y después seguir la travesía a pie o, si se dispone de un 4 x 4, avanzar en un camino algo difícil que acerca hasta el mirador.
LA INMENSIDAD
Las rocas, la formación del cerro tienen una historia especial. Dice la geóloga Ingrid Godoy: “La verdad que es muy impresionante, siempre sorprende y hay cosas nuevas que nos dan una visión de lo pequeños que somos y de lo mucho que tenemos que aprender de lo impresionante que es la naturaleza”.
Lo hace mientras explica los pilancones, una formación especial que se avista en el mirador del cerro, suerte de pequeñas piletas que acumulan agua de lluvia y, al verlas desde cierta distancia, asemejan un rostro, una máscara.
“Es un ejemplo muy bueno de la fuerza de la naturaleza, del transcurrir del tiempo, porque eso se va formando por granitos de arena que se quedan en un hueco en la roca y con el paso del tiempo con ayuda del agua y del viento van puliendo la roca hasta formar oquedades que posteriormente forman estas piletas naturales”, indica.
VEGETACIÓN
Las piedras tienen unas manchas muy particulares. “Son un tipo de alga llamadas líquenes que se forman en ambientes de aire puro, ya que no podemos encontrar en ambientes con aire contaminado. Entonces, eso ya es una característica de cierto tipo de lugares nada más y la vegetación también. Como estas son rocas que acumulan agua, entonces de a poquito las algas mismas van a ir evolucionando y dando origen a esta vegetación que vemos acá”.
También el verde hace su trabajo en la elevación. “La vegetación forma otro tipo de erosión, que es la meteorización biológica. Así se dice cuando las plantas mismas se van enraizando, van rompiendo la roca y formando de repente un poco de suelo también sobre los cerros”, comenta.
Allí desde el mirador se pueden apreciar dos formaciones erigidas en vertical que se escindieron del cerro Vera por obra de la erosión. “Estos son unos inselberg o iceberg de roca”, cuenta Godoy. “Aquí cerca tenemos el cerro Pa’û, donde por la erosión se fue construyendo ese paso que lo identifica, pero en este caso las formaciones quedaron un poco más alejadas”, dice.
Sobre ellos y entre las grietas vuelan y se posan los yryvu con gran señorío, se les admira la perspectiva, que apenas podemos imitar con el vuelo del drone con las imágenes de esas paredes de areniscas con cuarzos que el sol pone a brillar y que le dieron nombre a este bello cerro Vera.
UNA PRESENCIA DE MILLONES DE AÑOS
El cerro Vera está formado por areniscas del Ordovícico, característica del bloque Cordillerita y para adquirir su forma actual fueron necesarias erosiones tectónicas, fluviales y también eólicas, cuenta la geóloga Ingrid Godoy, de Geopetram E.A.S.
“Fue formado por erosión estructural, por el evento que dio origen al rift de Asunción”, una acumulación importante de sedimentos que ocurrió en el Mesozoico, hace 60-65 millones de años aproximadamente. Aunque las rocas “sobre las que estamos parados tienen una formación de entre 440 y 480 millones de años aproximadamente”, explica.
“A este tipo de estructura se le llama tepuy, una clase de meseta especialmente abrupta, con paredes verticales y cimas relativamente planas y es parecida a la del monte Roraima en Venezuela. La diferencia es que allá tiene rocas precámbricas, pero acá en el cerro Vera lo que tenemos son rocas de edad ordovícica”.
SEDIMENTACIÓN
Las areniscas ordovícicas, rocas sedimentarias, se forman en ambientes marinos a través de la acumulación y compactación de sedimentos arenosos, que luego son cementados. “O alguna vez estuvieron bajo el mar y se elevaron o la erosión fue cavando los valles”, cuenta la especialista.
El Ordovícico es el segundo sistema y período del Paleozoico en la escala temporal geológica. Sucede al Cámbrico y antecede al Silúrico. Comenzó hace unos 487 millones de años y terminó hace unos 443 millones de años. Debe su nombre a la tribu celta de los ordovicos, que vivieron en el centro y norte de Gales, lugar donde el geólogo inglés Charles Lapworth identificó este sistema en 1879.
Sigue contando Godoy que el cerro Vera está compuesto de “areniscas feldespáticas que tienen mucho mineral de feldespato, son mayormente cuarzosas de óxido de sílice, pero también tienen mucho contenido de feldespato, que es lo que le da una coloración anaranjada y también podemos encontrar de repente zonas arcillosas, capas de areniscas intercaladas con arcilla. Minerales más duros como hierro en estas formaciones no hay”.
Apunta que a pesar de ello “pueden tener algunas concreciones de hierro, de manganeso, pero a nivel superficial, no como parte de la composición de la roca”.
El cerro Vera vendría a ser una “colita” de las formaciones que se aprecian en Cordillera: “Es como una continuación hacia el sur de lo que es la cordillera. En algún momento capaz estuvieron unidos, pero por los eventos estructurales, ya sean fallas o fracturas, se separaron”, sostiene.
ALTO INTERÉS TURÍSTICO
Todavía está pendiente la declaración de reserva natural y de interés turístico del cerro Vera desde su acceso hasta la cima, que facilitaría el acceso al sitio. Hubo acciones en este sentido desde la intendencia de La Colmena, iniciativas a nivel departamental en Paraguarí, pero también se busca interesar a los legisladores nacionales para avanzar en este tema.
La declaración de monumento natural sería una forma de proteger la vegetación y la fauna del lugar, una calidad que ya tiene el cerro Acahay, lo que daría más herramientas al Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) para custodiar el lugar.
Unas decenas de hectáreas del cerro son de propiedad privada y en algún momento se llegó a prohibir el acceso a visitantes, situación que hoy en día no se da.
Vale recordar que el Código Civil Paraguayo, en su artículo 1898, indica: “Son bienes del dominio público del Estado:
a) las bahías, puertos y ancladeros; b) los ríos y todas las aguas que corren por sus cauces naturales, y estos mismos cauces; así como las aguas subterráneas c) las playas de los ríos, entendidas por playas las extensiones de tierras que las aguas bañan y desocupan en las crecidas ordinarias y no en ocasiones extraordinarias; d) los lagos navegables y sus álveos; y e) los caminos, canales, puentes y todas las obras públicas construidas para utilidad común de los habitantes. Los bienes del dominio público del Estado son inalienables, imprescriptibles e inembargables”.
Como se lee, el mismo no incorpora a los cerros, por lo que debería darse un tratamiento legislativo especial para garantizar el disfrute público del lugar de manera sostenible y respetuosa con el entorno.