Fallecidos: Henry Díaz Bernal, Cristóbal Espínola, Armando Espinoza, Víctor Hugo Molas, Manfred Stark, José Miguel Zarza, Tomás Rojas, Luis María Argaña y Francisco Barrios. Heridos: Más de setecientos.
La semana que pasó deja una cantidad de elementos que son dignos de ser mencionados, al menos algunos de ellos en este humilde espacio donde nos dedicamos a observar, analizar y opinar la política. Lo que la oposición mediática y política intentó instalar como un nuevo “marzo paraguayo”, haciendo referencia al marzo de 1999 que se inició el martes 23 con el magnicidio del vicepresidente de la República, Luis María Argaña. Donde a la par había una marcha de unos veinticinco mil campesinos congregados en el Seminario Metropolitano rumbo al Congreso Nacional.
Apenas un par de horas después el TSJE convocaba a elecciones para la Vicepresidencia de la República. Jóvenes marchan desde el Sanatorio Americano donde estaban los restos del vicepresidente asesinado, con la policía intentando detener la marcha, pero los jóvenes rebasan el cordón policial (acá se produce la primera refriega y represión) y logran llegar hasta las plazas ubicadas frente al Congreso. El ministro del Interior renuncia y asume en su lugar Carlos Cubas, hermano del presidente de la República. Se desatan enfrentamientos con la policía en el microcentro y al ver que se precisaba mayor organicidad en la respuesta, se instala lo que se conoce como “Jóvenes por la democracia” y exigen juicio político al presidente Cubas. Este convoca a una reunión a líderes políticos de la oposición que se niegan a asistir. La tensión política era extrema. Lo que siguió fueron días de represión policial, tanquetas militares en las calles, francotiradores oficialistas disparando a manifestantes, gases lacrimógenos, carros hidrantes, cachiporras, la montada, escudos, solidaridad, movilización, sangre y muerte. Un juicio político que concluyó con la renuncia del presidente de la República y la asunción de un vicepresidente que posteriormente lideró uno de los gobiernos más corruptos de la historia.
Solo el vacío de contenido, una anemia espantosa y terminal de ideas de la oposición mediática y política puede plantear un tenebroso espectro de lo que la República precisa. Teniendo como única convicción a la puteada. Y por supuesto que hay cosas que cuestionar, que hay insatisfacción si se tiene en cuenta las expectativas. Pero de ahí a que la alternativa propuesta sea el caos, la violencia, inestabilidad, sangre y muerte tanto física de compatriotas como la de las instituciones republicanas y democráticas expone enormes problemas de proporcionalidad y eso la gente lo percibe y es uno de los motivos por los cuales no se suma. La oposición está asumiendo que lo suyo pasa solo y simplemente por una campaña de desgaste para acceder al poder por la ventana y en la oscuridad como lo hace un ladronzuelo de poca monta. Un reduccionismo al que se lo devora la realidad.
La política, esa mala palabra que empieza con p y termina con a, debe servir para que la palabra y la acción se reencuentren en proyectos e ideas. La oposición plantea exactamente lo contrario, sus objetivos son playos y cortoplacistas, rechazan el sentido de la vida, cultura y costumbres de los paraguayos. Sin valores ni criterios. El sentido de la vida está unido a los valores, los valores al lenguaje, el lenguaje a la discusión, la discusión y debate a la búsqueda, construcción y arribo de consensos. Sobre eso se elaboran las agendas. Tomen nota, si es que de verdad les interesa el presente y futuro de un Paraguay que ya dio muestras claras que prefiere las banderas que enarbola el conservadurismo.
“Marzo de 1999 constituye un capítulo del pasado que, sin dudas, seguirá en nuestra memoria histórica por muchas generaciones”, manifestó el historiador JoséFederico Samudio Falcón, al conmemorarseen estos días los 26 años de la crisis política y social marcada por el luto y el despertar del clamor popular en defensa de la democracia paraguaya, que se conoce como el Marzo Paraguayo.
“Por vez primera ocurrieron cosas en distintos ámbitos, que no habían ocurrido hasta entonces. Fue la primera vez que un vicepresidente de la República paraguayo fue asesinado. También, la primera vez que colapsó un gobierno en democracia”, sostuvo al diario La Nación/Nación, haciendo referencia al magnicidio del último caudillo colorado, Luis María Argaña, registrado en la mañana del 23 de marzo, cuando transitaba en la entonces calle Diagonal Molas, de Asunción, en compañía de su chofer y guardia.
Su camioneta Nissan Patrol, de color rojo, que debía transportarlo desde su vivienda en el barrio de Las Carmelitas hasta la sede de la Vicepresidencia, fue acribillado a balazos y se arrojó una granada debajo, que no se detonó; su muerte fue confirmada poco después en el sanatorio Americano.
El ataque contra Argaña dio inicio al evento histórico denominado Marzo Paraguayo, en que se registró una serie de manifestaciones en las plazas y calles aledañas al Congreso Nacional para reclamar la renuncia del mandatario Raúl Cubas Grau, sindicado junto con el general retirado Lino César Oviedode ser los responsables del magnicidio.
“Fue, además, la primera vez que el pueblo paraguayo pudo comprobar empíricamente, que la supervivencia o el fin de un gobierno podía definirse no solamente mediante golpes militares, como tantas veces ocurrió en nuestra historia, o a través de elecciones. El vigor del clamor popular en las calles, que se descubriría en esos álgidos días entre el 23 y 28 de marzo, también podía jugar un rol definitorio”, indicó Samudio Falcón a La Nación.
El historiador José Federico Samudio Falcón. Foto: Gentileza
Represión y tiroteo
Los lugares en donde se desarrollaron las protestas ciudadanas pasaron a convertirse en territorio de batallas campales, que alcanzaron su máxima tensión el viernes 26 de marzo, con una intensa represión policial, y tiroteos que dejaron como saldo 8 muertos y 769 heridos entre losmanifestantes.
La nomina de los fallecidos estuvo conformada por Cristóbal Espínola, Manfred Stark González, Henry Díaz Bernal, Armando Espínola, Víctor Hugo Molas, José Miguel Zarza, Tomás Rojas y Arnaldo Paredes (quien murió un año después como consecuencia de las heridas recibidas durante las manifestaciones).
Indignación colectiva
“Ese marzo con apodo, vive y vivirá en la mente de los paraguayos, como lección de que el sentir de la sociedad paraguaya debe ser tenido en cuenta. No puede ser descartado mediante meros actos de fuerza, trátese de un magnicidio o la salida de tanquetas a la vía pública. Pues, para bien o para mal, cuando la indignación colectiva se siente provocada, sin respuesta a los agravios recibidos y arrastrada a disputas por fuera de la institucionalidad, puede sorprender a propios y extraños con un rugido capaz de hacer temblar las plazas y calles, y con ellas, los cimientos del status quo”, dijo el historiador.
El conflicto cerró por la noche del 28 de marzo, con la renuncia de Cubas, quien permaneció en el poder solo 8 meses para posteriormente partir al exilio en Brasil; y el juramento del senador Luis González Macchi como jefe de Estado. Mientas que Oviedo escapó a Argentina, donde obtuvo asilo político.
Magnicidio del caudillo colorado y ex vicepresidente de la República Luis María Argaña. El atentado que segó su vida ocurrió el 23 de marzo de 1999.
Lino Oviedo
“Estos hechos dejaron bien claro que Oviedo no era tan valiente como presumía, ni tenía el gran respaldo popular del que presumía, sino sólo el de los nostálgicos de la dictadura stronista y los oportunistas de siempre. El marzo paraguayo fue una gesta patriótica de la ciudadanía, cansada de la injerencia de Lino Oviedo en las decisiones del gobierno de Cubas Grau, quien se encontraba constreñido en sus funciones por la fuerte influencia de Oviedo en el Partido Colorado y las FF.AA.”, mencionó el analista político Marcelo Duarte.
“Los gobiernos que se someten a la presión de factores externos opuestos a lo decidido democráticamente por la voluntad popular causan una reacción inversa y directamente proporcional de la ciudadanía contra quienes la provocaron y quienes ceden ante ellas de ahí que Oviedo tuvo que huir del país y refugiarse en el extranjero y el presidente Cubas Grau renunciar”.
Posteriormente, Oviedo retornó al Paraguay, y a prisión, en junio del 2004. En octubre del 2007 fue absuelto de la condena de 10 años fijada en 1997, tras un intento golpista contra el expresidente de la República, Juan Carlos Wasmosy, y en el 2008 en la causa judicial conocida como la Masacre del Marzo Paraguayo. Se postuló, sin éxito, a la presidencia en el 2008 y el 2013. Falleció el 2 de febrero de 2013, en un accidente aéreo.
“El pueblo paraguayo se demora en reaccionar, pero cuando lo hace su fuerza es incontenible, esa es la lección que nos dejó el marzo paraguayoy debe servir de ejemplo a los aprendices de dictadores, sus títeres y a las nuevas generaciones de paraguayos”, sentenció Duarte.
El analista político y abogado constitucionalista, Marcelo Duarte. Foto: Gentileza
A 26 años del mayor crimen político en la era democrática, el magnicidio de Luis María Argaña
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Por Lourdes Torres
La jornada del martes 23 de marzo de 1999 quedó marcada con sangre en la historia del Paraguay. A tempranas horas de la mañana, una noticia sacudió al país y especialmente al ámbito político, con repercusiones que alcanzaron la prensa internacional. Ese día, el vicepresidente de la República, Luis María Argaña, fue asesinado a balazos en un atentado, considerado el mayor crimen político de la naciente era democrática iniciada el 2 de febrero de 1989.
En esa incipiente democracia de diez años, existía una fuerte disputa de poder dentro del partido de gobierno, la Asociación Nacional Republicana (ANR). Así lo recuerda el historiador e investigador Eduardo Ortiz Mereles en comunicación con La Nación/Nación Media.
Al cumplirse 26 años del magnicidio, el historiador Ortiz recuerda la fuerte pugna entre el general Lino César Oviedo y el entonces presidente Juan Carlos Wasmosy. El primero, fue uno de los hacedores del derrocamiento de la dictadura de Alfredo Stroessner; el segundo, fue el primer mandatario civil electo en Paraguay desde 1950.
En abril de 1996, Oviedo lideró un levantamiento militar contra el gobierno de Wasmosy, lo que motivó su retiro forzoso de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, “elexmilitar se lanzó a la arena política, triunfando en las internas coloradas de 1997 con Raúl Cubas Grau como dupla, frente al movimiento oficialista encabezado por el presidente Wasmosy y la estructura partidaria manejada por Luis María Argaña”, señaló Ortiz.
Desde las internas partidarias para las elecciones generales de 1998, se dio una fuerte puja entre el oficialismo liderado por Luis María Argaña, y la disidencia encabezada por Lino C. Oviedo, que tuvo como dupla al Ing. Raúl Cubas Grau. Foto: Archivo
El historiador agregó que las aspiraciones políticas de Oviedo se vieron truncadas cuando, el 9 de marzo de 1998, un Tribunal Militar Extraordinario lo condenó a diez años de cárcel por su intento de golpe de Estado en 1996. Esta sentencia fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia, lo que dejó a la ANR con una nueva dupla presidencial para las elecciones generales de 1998: Raúl Cubas Grau como candidato a la presidencia y Luis María Argaña como vicepresidente.
“Ambas fuerzas (Cubas y Argaña), enfrentadas en las internas coloradas, quedaron unidas en la nueva chapa. Aunque,siempre se sostuvo que la fuerza seguía siendo de Oviedo, por lo que la muerte de Argaña le interesaba para tener el control total del poder. Sin embargo, nunca se comprobó su supuesta autoría moral del atentado”, explicó el historiador.
El actual ministro del Interior, Enrique Riera, quien en esa época ejercía el cargo de diputado por el Partido Colorado recordó a La Nación / Nación Media que las causas visibles del magnicidio y de los enfrentamientos ciudadanos fueron la intolerancia y la incapacidad de diálogo entre dos líderes partidarios muy fuertes, Argaña y Oviedo.
Riera citó también la suma de la oposición a las posiciones del vicepresidente Argaña y el incumplimiento de las promesas de campaña de Cubas, entre ellas, “liberar” a Oviedo. Con el mensaje “Tu voto vale doble”, Cubas prometió el indulto del exmilitar al asumir el Gobierno y así lo hizo, pero la Corte Suprema de Justicia tendría la última palabra.
El peritaje confirmó que los sicarios portaban armas de distintos calibres, incluyendo pistolas .38, .380, granadas de mano y una escopeta calibre 12. Foto: Gentileza
A solo meses de asumir, se volvió ingobernable para Cubas. “La crisis institucional incluyó también a la Corte, que después de muchas presiones dictaminó como inconstitucional el decreto de Cubas y exigió que Oviedo vuelva a prisión (diciembre de 1998)”, narró el ministro.
Esta fue la antesala del magnicidio de Argaña, que terminó en “confrontaciones en la plaza, con un saldo de muertos y heridos lamentablemente”, recordó Riera.
Dos fallecidos, un sobreviviente
El magnicidio ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana, cuando la camioneta Nissan Patrol en la que viajaba Argaña fue interceptada por un Fiat Tempra sobre la calle Diagonal Molas, antes de llegar a la avenida Venezuela, rumbo al edificio de la Vicepresidencia. Además de Argaña, en el vehículo atacado se encontraban su guardaespaldas, el suboficial Francisco Barrios González, y su chofer, Víctor Barrios Rey, quien fue el único sobreviviente.
Losasesinos, identificados como Pablo Vera Esteche, Luis Rojas y Fidencio Vega, descendieron del Fiat Tempra y abrieron fuego contra el vehículo y sus ocupantes. “El chofer de Argaña reacciona y retrocede intentando huir del lugar, pero impacta la parte trasera del vehículo, que queda en llanta después de un tiempo”, agrega Ortiz.
El asesinato de Argaña provocó una crisis política sin precedentes a poco más de diez años de la caída de Stroessner. Foto: Archivo
El peritaje confirmó que los sicarios vestían uniformes militares y que huyeron en el mismo vehículo tras el crimen. También señala que portaban armas de distintos calibres, incluyendo pistolas .38, .380, granadas de mano y una escopeta calibre 12.
El ministro Riera, por su parte, recordó que ese día estaba en el Palacio de Justicia buscando datos estadísticos para un trabajo académico. Lamentó lo ocurrido e indicó que “la Justicia juzgó y condenó a los autores materiales”, pero aclaró que “hasta la fecha se discute quién o quiénes fueron los autores morales”.
El Marzo Paraguayo
El asesinato de Argaña provocó una crisis política sin precedentes a poco más de diez años de la caída de Stroessner. Miles de ciudadanos, entre ellos grupos campesinos y manifestantes autoconvocados, se concentraron en la Plaza del Cabildo en la jornada del viernes 26 de marzo, coincidentemente “un viernes de dolores”, exigiendo la renuncia de Cubas Grau.
Paralelamente, también se movilizaron seguidores del oficialismo y simpatizantes de Oviedo, quien era señalado como el autor moral del atentado de Argaña, recordó el historiador y reiteró que “nunca se pudo confirmar esta hipótesis”.
Tras el asesinato de Argaña miles de ciudadanos se concentraron en la Plaza del Cabildo exigiendo la renuncia de Cubas Grau. Foto: Archivo
“Hubo una confrontación entre ciudadanos; por un lado, los que apoyaban al gobierno, y por otro, los conocidos luego como “Jóvenes por la democracia”. Lastimosamente, hubo siete jóvenes muertos y muchos heridos entre ambos bandos”, acotó Ortiz y calificó lo ocurrido como un punto de inflexión dentro de la política y de la historia contemporánea del Paraguay.
Legado y repercusiones políticas
El domingo 28 de marzo de 1999, Cubas Grau tomó la decisión de renunciar a la presidencia del Paraguay. Asumió el entonces presidente del Congreso Nacional, senador Luis Ángel González Macchi,atendiendo la doble acefalía dentro del Ejecutivo.
El ministro Riera señaló que con la renuncia de Cubas Grau se descomprimió la situación, pero aclaró que la herida abierta terminó con la caída del Partido Colorado en el 2008, cuando Fernando Lugo asumió la presidencia de la República.
Añadió que otro efecto fue la división dentro de la ANR, con la expulsión de un sector que luego fundó la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), liderada por Oviedo. Además, la crisis política dio paso a un gobierno de “unidad nacional”, con González Macchi (ANR) como presidente y Julio César Franco (PLRA), como vicepresidente.
El Marzo Paraguayo, como se conoce a la manifestación y hechos luctuosos de 1999, marcó un punto de inflexión dentro de la política y de la historia contemporánea del Paraguay. Foto: Archivo
De acuerdo a Riera, “se repartieron espacios en la función pública entre opositores, lo que dio pésimos resultados en lo económicoy social, además de serios indicios de corrupción”, concluyó.
Hasta la fecha, el magnicidio de Argaña y el Marzo Paraguayo son recordados como un episodio crítico en la historia del Paraguay, que marcaron un antes y un después en la política nacional.
Indert cumple sueño de tierra propia a víctima del “Marzo paraguayo”
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Hace 25 años, Cristóbal Espínola era un agricultor oriundo de un asentamiento de J. Eulogio Estigarribia (Caaguazú) que vino a Asunción para reclamar por un pedazo de tierra y, desafortunadamente, se convirtió en uno de los ocho mártires del “Marzo paraguayo”. Hoy, su familia recibió un título de propiedad del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert).
“Cristóbal entregó su vida por su sueño que era conseguir un pedazo de tierra en la colonia que ahora lleva su nombre en el distrito perteneciente a la ciudad de J. Eulogio Estigarribia, donde siguen viviendo su familia y sus amigos, quienes lo recuerdan con cariño y admiración y lo tienen como héroe”, destaca la nota de prensa emitida por el ente que preside Francisco Ruiz Díaz.
En un emotivo acto, uno de los cinco hijos del dirigente fallecido, junto a su viuda Dominga López de Espínola, recibieron sus títulos de propiedad de manos de Ruiz Díaz, dentro de la primera ronda de entrega masiva de títulos del Indert de este año, el pasado lunes 5 de febrero. En la ocasión se entregaron 200 títulos en Caaguazú.
Cristóbal Espínola tenía 35 años de edad y era miembro de la Federación Nacional Campesina (FNC), cuando el 22 de marzo de 1999 había llegado a Asunción con la marcha anual de dicho gremio. Junto a sus compañeros, se unió a la resistencia ciudadana en la plaza del Congreso, tras el asesinato del vicepresidente de la República, Luis María Agaña. Cerca de la medianoche del jueves 25 de marzo, el dirigente fue el primer herido fatal de bala de los francotiradores criminales.
Ante el anuncio de nueva suba del combustible, convocan a protestas en CDE
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Ante el anuncio de nuevas subas en los precios de los combustibles, ciudadanos indignados de la capital del departamento del Alto Paraná están convocando una protesta, marcada para este lunes 21 de febrero, a partir de las 6:00 horas. Los organizadores hablan incluso de un nuevo “marzo paraguayo”.
Mediante las redes sociales, los internautas de la capital esteña están convocando a la ciudadanía en general a diversas manifestaciones a ser llevadas a cabo en distintos puntos de la capital departamental del este.
“¡Ya basta! ¡Se adelantó el marzo paraguayo!”, se lee en el flyer compartido por las redes sociales por los ciudadanos indignados, mediante el cual se convoca a la movilización para este lunes. “Este lunes 21/02/2022 paramos todo, los de arriba tienen cupo de combustible, el pueblo debe arreglarse sólo. Protestamos contra la suba del combustible”, concluye el material, indicando que el llamado se da a todos los conductores, citando además los lugares en los cuales las protestas serán llevadas a cabo, específicamente: “Puente de la Amistad, Oasis, Km. 4, Km. 7, Km. 10″.
Flyer de convocatoria a la manifestación compartido por redes sociales. Foto: Gentileza.
En lo que va del año, y apenas iniciado el mismo, durante la primera quincena de febrero ya se había anunciado la primera suba en los precios de los combustibles, luego de lo cual el gobierno ha anunciado que volverá a haber un ascenso en el costo del mismo a finales de este mes.
El golpe en los bolsillos de la ciudadanía ha sido de gran magnitud, afectando a todo tipo de sectores, desde los servicios de transporte privado de pasajeros como a la misma movilidad de los trabajadores de todas las industrias que concurren a sus respectivos lugares de trabajo mediante sus vehículos.