La narrativa o relato es una forma de expresarse en política, la comunicación política, estratégica, y comienza a usarse también en el mundo de las corporaciones y empresas. La construcción e implementación de una narrativa puede marcar la diferencia y hacerse con profesionales (de los muy pocos que hay en Paraguay) puede salvar reputación e imagen. Incluso se puede fortalecer en las peores tormentas de crisis.
Uno de los principales conocimientos que debe tenerse es el de la cultura paraguaya. Por eso varios asesores extranjeros ya se han dado de brices en múltiples ocasiones. Tenemos características muy particulares que tienen que ver con nuestra sangre, historia, lengua, idiosincrasia. Para plantear una estrategia o asesoramiento de comunicación se debe tener una preparación acabada sobre la paraguayidad y dentro del común de un pueblo se dan las individualidades de los distintos segmentos de la población y perfiles de los consumidores o el electorado. La conversación es la base fundamental en la comunicación de sentimientos, proyectos e ideas. Cuando las expresiones se retiran de la modalidad de la conversación sobreviene lo artificial y rebuscado que lo que logra es complejizar la conexión al que el paraguayo está acostumbrado y donde se siente cómodo.
Una buena narrativa debe mantener el genio descriptivo de los hechos, acontecimientos y personajes con héroes, encadenar una trama con subidas y bajadas, un nudo que mantenga la expectativa y por supuesto que debe tener villanos. Se deben evitar las abstracciones, cifras, datos y generalizaciones, el paraguayo no es muy amigo de ellas. El que dice que prefiere los datos antes que el relato no entiende un carajo de comunicación. Se debe leer y entender mucho de cómo piensa y siente el paraguayo. La sociología es una enorme aliada. La estrategia de narrativa es convincente cuando presenta las ideas en forma de hechos y los mismos son irrebatibles. También se debe conocer mucho del territorio, in situ. No hay estudio que lo reemplace. El paraguayo visualiza las ideas y las encarna cuando se hacen sensibles al alcance de los sentidos.
Además de visualizar los conceptos y sensibilizarlos, se deben utilizar los pormenores para insinuar, de manera de que el que sea objeto del mensaje puede deducir las consecuencias o los eventuales finales posibles. Una buena narrativa impone inducción, hace que el segmento al que se apunte puede participar, por eso hablamos de conversación. Un ida y vuelta.
Una buena narrativa no precisa ser real, pero indefectiblemente debe ser verosímil. Los personajes, hechos y circunstancias deben ser concretos. Un verdadero acontecimiento tiene fecha exacta y datos precisos. Eso sí, relatados de la mejor manera posible.
La narrativa paraguaya debe ser sencilla, pero con todos los pormenores necesarios. Con un núcleo y líneas discursivas claras, directas y carentes de ornamentos. Al paraguayo le molesta las redundancias y le torturan los charlatanes ya que quiere entender de manera sucinta lo que se propone.
La narrativa es una parte fundamental de la política (y también de las empresas), esa mala palabra que empieza con p y termina con a, pero somos muy pocos los que sabemos usarla. No caiga en manos de vendedores de humo.
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Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
- Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
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“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
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Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
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En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
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La estrategia del puercoespín que aplica Taiwán contra China
- Juan Carlos Dos Santos G.
- Columnista internacional
- Fotos: Gentileza
El tamaño geográfico o la falta de litoral oceánico no sentencian de forma inevitable la sumisión de una patria. Frente a la erosión global del derecho internacional y las asimetrías evidentes del vecindario, la doctrina de las democracias de Asia Oriental demuestra que la mejor defensa de un país de menor peso relativo no es igualar la masa del gigante, sino encarecer drásticamente el costo de su arbitrariedad.
En los manuales de estrategia militar contemporánea, un concepto zoológico ha ganado un protagonismo indiscutible: la doctrina del puercoespín. Desarrollada originalmente para Taiwán y hoy adoptada con pragmatismo por naciones del Pacífico Occidental como Filipinas o Singapur frente a la presión de China, esta filosofía parte de una premisa realista.
Un puercoespín jamás podrá destruir a un depredador en combate abierto, pero posee la capacidad de volverse un bocado tan doloroso e indigerible que el atacante prefiere desistir.
En los últimos debates de centros de pensamiento como el Center for a New American Security (CNAS) y el CSIS, la estrategia ha evolucionado hacia esquemas de saturación tecnológica autónoma.
Taiwán, por ejemplo, ha comenzado a congelar sus presupuestos en lo que llama “armas de vanidad” –grandes buques convencionales o costosos cazas que la aviación china aniquilaría en las primeras horas– para sembrar sus costas con miles de drones de bajo costo, misiles antibuque móviles montados sobre camiones civiles y minas submarinas inteligentes.
La disuasión ya no se mide en toneladas de acero, sino en redes descentralizadas y ágiles que multiplican exponencialmente el costo político y económico de cualquier intento de coacción.
Ejemplos del uso práctico de estas nuevas armas defensivas lo vemos en acción en la guerra entre Ucrania y Rusia, y también el uso de drones de Irán contra objetivos militares y civiles en los reinos del Golfo Pérsico y en Israel.
LAS ESPINAS SOBERANAS DE LA CUENCA DEL PLATA
Este manual de asimetría inteligente guarda una aplicación civil y estratégica perfecta para el Paraguay mediterráneo. ¿Cómo puede nuestro país aplicar la mentalidad del puercoespín en la hidrovía Paraguay-Paraná sin poseer el peso geopolítico de Brasil o la escala de Argentina? La respuesta no radica en una carrera armamentística fluvial, sino en la construcción de “espinas” institucionales, soberanas y tecnológicas en el río.
La primera espina paraguaya debe ser el monitoreo tecnológico propio. Paraguay ostenta la tercera flota de barcazas más grande del planeta. Dejar que la digitalización, el rastreo satelital y los sensores de tráfico de nuestra principal vía comercial queden en manos de tecnologías opacas provistas por terceros es un error estratégico fundamental.
El control del flujo de datos sobre qué cargamos y hacia dónde navegamos debe ser un software estrictamente paraguayo. Quien posee la visibilidad del río posee la soberanía de la ruta.
PRAGMATISMO CONTRA EL PÉNDULO POLÍTICO
La segunda espina es de carácter diplomático. Las alianzas que hoy articulan los países del Sudeste Asiático enseñan que la defensa de los nodos estratégicos debe superar los compadrazgos ideológicos. Manila o Hanói cooperan con Tokio no por afinidades partidarias, sino por una cruda convergencia de intereses de Estado.
Paraguay debe estructurar una política fluvial que sea absolutamente ciega al color del gobierno de turno en Buenos Aires o Brasilia. Las afinidades ideológicas actuales o futuras con nuestros vecinos son un bálsamo temporal, pero la historia sudamericana es esencialmente pendular.
El blindaje de la hidrovía exige un anclaje multilateral estricto, elevando cualquier fricción técnica o peaje arbitrario hacia tribunales internacionales y mecanismos de arbitraje irrestrictos. Forzar a los gigantes de la región a pagar un costo reputacional global si violan los tratados vigentes es nuestra mejor defensa asimétrica.
EL COSTO DE SER DIGERIBLES
Confiar la supervivencia económica a la simple buena voluntad del vecindario es una ingenuidad que se paga con soberanía. Una muestra de esto fue la crisis por el ingreso de Venezuela al Mercosur entre 2012 y 2013.
Adoptar la mentalidad del puercoespín en nuestros ríos –fortaleciendo el derecho internacional, liderando la tecnología de control y ejerciendo un pragmatismo indomable– es la única garantía de que nuestra principal vena comercial siga respondiendo a las decisiones tomadas en Asunción.
Si nos volvemos un actor predecible y dócil, seremos un bocado fácil; si afilamos nuestras espinas legales y tecnológicas, garantizaremos la libertad de nuestro futuro mediterráneo.
DOCTRINA DEL PUERCOESPÍN
Conocida formalmente en los manuales de defensa como Porcupine Strategy, fue acuñada en el año 2008 por el profesor William S. Murray, un estratega del U.S. Naval War College (la Escuela de Guerra Naval de los Estados Unidos).
Murray escribió un documento fundamental en el que analizaba que Taiwán estaba cometiendo un error crítico al gastar su presupuesto en armas caras y convencionales (como grandes fragatas o cazas F-16) porque China popular las destruiría en los primeros minutos de una invasión mediante una lluvia de misiles balísticos. Su tesis fue clara: “Taiwán debe convertirse en un puercoespín: un animal pequeño que no ataca a nadie, pero cuyas espinas hacen que cualquier depredador que intente tragárselo sufra un dolor insoportable”.
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“Empecé con lo que tenía”, la historia de una mipyme que transformó la crisis en un negocio
En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu ponen en valor el impacto del emprendedurismo y la capacidad de adaptación de quienes transforman desafíos en oportunidades.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos.
Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.
Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pandemia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanitarias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.
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Inversión y perspectivas
Con una inversión de G. 500.000 los primeros productos de su catálogo fueron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cercanas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la actividad podía convertirse en una fuente de ingresos mientras continuaba con sus estudios universitarios.
Su recorrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, generación de ingresos y desarrollo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer.
Hoy además de pastafrolas, ya produce tortas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines. Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elaboración de tortas decoradas.
Sin embargo, pronto se encontró con una limitación importante, y fue la falta de equipos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó.
Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con documentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.
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Aliados
“Con ese préstamo pude comprar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastelería, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.
“Debo reconocer que mis primeros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técnicas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue YouTube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó.
A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presentación más profesional. Otro paso fue incorporar herramientas de marketing digital para ampliar su alcance.
“Habilité páginas en Instagram y Facebook, además de un número exclusivo de WhatsApp para recibir pedidos. También fui aplicando estrategias para mejorar el empaque, la presentación de los productos y darle una identidad al emprendimiento”, relató.
Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC), emite facturas legales con IVA y recientemente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes).
En fechas de alta demanda, como el Día de la Madre o el Día del Padre, elabora tortas en cantidad para venta por stock, además de trabajar con pedidos agendados con anticipación. “Todo fue un proceso de aprendizaje. Empecé con lo que tenía, fui superando obstáculos y entendí que siempre hay espacio para mejorar, y que el apoyo de mis padres fue esencial desde mi inicio en el mundo del emprendedurismo”, destacó.
Avances en el sector
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del 2024 entre todos los departamentos se contabilizaron 420.109 empresas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas.
En cuanto a la distribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de servicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empresas. (ver info)
Escenario desafiante
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con perspectivas favorables impulsadas por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas.
“Estamos buscando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponibles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó a La Nación/Nación Media.
El viceministro explicó que el rubro de comercio y servicios sigue siendo el sector con mayor desarrollo y donde están más del 80 % de las mipymes. “Pero a través de la revolución industrial que impulsamos en el MIC, el apoyo y foco a la industrialización es nuestro norte actualmente para aprovechar la oportunidad global con producción local”, dijo.
Respecto a la competitividad, sostuvo que el camino está centrado en cuatro ejes principales: formalización simplificada, acceso al financiamiento, apertura de nuevos mercados y capacitación constante. Estos pilares buscan generar condiciones para que las mipymes puedan crecer de manera sostenible y ampliar su capacidad de inserción económica.
Giménez acotó que las mayores oportunidades de crecimiento para las mipymes estarán en la transformación digital y el comercio electrónico, permitiendo ampliar mercados y aumentar las ventas. También el potencial del Estado puede contribuir mediante programas como Hambre Cero y una mayor integración con grandes empresas.
Asomipymes: existe una brecha
En representación de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en Paraguay (Asomipymes), Guillermina Coronel de Imlach, indicó a LN/NM, que el momento que atraviesa el sector se puede definir como un escenario de profunda dualidad: existe una marcada brecha entre la solidez macroeconómica del país y la compleja realidad de la microeconomía en el día a día.
Detalló que el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde existe una voluntad política y gremial orientada a impulsar medidas de digitalización, incentivos y fortalecimiento productivo, aunque advirtió que el desafío sigue siendo convertir esas herramientas en resultados concretos para las empresas.
En cuanto al comportamiento del mercado, la titular del gremio indicó que los sectores con mayor dinamismo son aquellos vinculados a la tecnología, los servicios, las industrias creativas, la confección y los alimentos procesados con capacidad de inserción en cadenas comerciales. En contraste, mencionó que los almacenes y tiendas de barrio continúan enfrentando mayores dificultades frente al crecimiento y la competitividad de las grandes superficies comerciales.
“Para que las micro, pequeñas y medianas empresas ganen mayor competitividad en el futuro, la clave no está en intentar competir por volumen con las grandes corporaciones, sino en explotar su mayor ventaja: la agilidad y la proximidad al cliente, yo diría que hay 4 ejes para desarrollar”, explicó.
En ese sentido, señaló la transformación digital, la asociatividad y cooperación entre empresas, la profesionalización de la gestión y la diferenciación con enfoque en sostenibilidad.
La formalización representa el factor crítico para acceder a nuevas oportunidades de crecimiento y explicó que actualmente existen herramientas, fondos e infraestructura disponibles, pero que estos beneficios llegan principalmente a aquellas empresas que cuentan con documentación en regla, estándares básicos de calidad y una estructura que les permita generar confianza y proyectarse a mayor escala.
Como hoja de ruta para fortalecer al sector, planteó concentrar los esfuerzos. “En lugar de un plan con decenas de objetivos, el foco debe ponerse en los tres cuellos de botella que, al resolverse, destraban todo. Estos son la formalización ágil y desburocratización, el financiamiento y fondos de garantías de verdad y el tercero la asociatividad y vinculación comercial”, explicó.
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Luque se erige como polo de desarrollo inmobiliario
- Por Luis Noguera
El desarrollo inmobiliario que está viviendo el país no se reduce a la construcción de edificios residenciales, los populares departamentos, sino también hay un abanico de opciones que se están gestando, incluso para apoyar la instalación de industrias a nivel local. La ubicación de los proyectos se está expandiendo en el Gran Asunción y hay zonas consideradas de mayor importancia actualmente.
Raúl Constantino, presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei), conversó con La Nación/Nación Media y destacó que hoy en día, exceptuando la capital del país, es Luque la ciudad con mayor desarrollo de complejos habitacionales.
“Sin lugar a dudas, ha sido la ciudad del Gran Asunción que ha polarizado y captado la mayor cantidad de desarrollo inmobiliario y que seguramente va a seguir captando, en cuanto podamos y tengamos la infraestructura en los lugares que nos permitan. Con esto, quiero decir que el desarrollo de nuestro país y de nuestras ciudades va a ser potenciado en torno a la infraestructura que tengamos”, valoró.
Sobre el punto, consideró fundamental el desarrollo de infraestructura pública para brindar servicios de calidad a las personas, en ese sentido enumeró el desagüe pluvial, cloacal, redes de agua potable, calles y transporte público.
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Adicionalmente, se puede mencionar que Luque se afianzó en la preferencia en las solicitudes de créditos para la vivienda bajo el programa Che Róga Porã, del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), por sobre otras localidades de importancia en el departamento Central como Capiatá y Ñemby, entre otras.
Acceso Norte
Por otro lado, Constantino destacó que hay un gran campo por desarrollar en el ámbito de la logística y los servicios relacionados. Dijo que alrededor de 15 años atrás el Acceso Sur (zona de Villeta) tuvo un gran impulso y que ahora el Acceso Norte tomó impulso, justamente por las grandes obras hacia esa zona del país.
Sobre le punto, citó la ruta Transchaco y la posibilidad de tener una salida hacia el corredor Bioceánico, la ruta PY03 para llegar al norte del país, entre otras cosas. Estos factores hacen que el corredor norte se configure como un polo importante de generación de nuevos espacios desde los cuales expandir servicios logísticos.
Chaco
Sobre el desarrollo que puede generarse en el Chaco, especialmente con la construcción del corredor Bioceánico, el representante del gremio manifestó que se debe analizar qué tipo de servicios se puede ofrecer a los países que utilizarán la vía. A pesar de lo mencionado, dijo que la maduración del mercado chaqueño todavía tendrá una demora y recordó lo que ocurrió en su momento con Ciudad del Este.
El costo pesa en el análisis
Alberto Gross Brown, propietario de AGB Constructora, conversó con La Nación/Nación Media y dijo sin lugar a dudas, Luque se convirtió a la principal alternativa a Asunción en términos de desarrollo inmobiliario. “Porque Asunción se encareció mucho, entonces, ya quedó muy limitado; es decir, los polos de Asunción se encarecieron, entonces Luque es una alternativa. Luque es más accesible y podés sacar productos más accesibles al consumidor final”, explicó.
Mencionó que su empresa actualmente está a cargo del proyecto Aquaterra, en la ciudad del departamento Central, y cuenta con otros trabajos en Asunción, Fernando de la Mora y Villeta.
Los proyectos que confirman la tendencia
Luque actualmente cuenta con una serie de proyectos inmobiliarios, no solo de índole familiar habitacional, sino también del tipo comercial de gran envergadura. En este último punto se puede citar a Paseo Rosario by Oga, un ambicioso desarrollo inmobiliario que apuesta por el crecimiento ordenado y sostenible, además del Shopping Arazu, por mencionar dos de los más importantes.
En cuanto al ámbito habitacional, uno de los emprendimientos más llamativos es Aquaterra, un barrio cerrado en el cual se dispone de un cristalino lago artificial. El complejo se encuentra en una zona cercana a la cabecera de la pista del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, la principal estación aérea del país.
Unos meses atrás fue inaugurado Jardinia, una propuesta de Civis Soluciones Inmobiliarias y Mont Rouge. Se trata de un emprendimiento que combina arquitectura con calidad, diseño moderno y una ubicación estratégica, a pasos de lo que hoy es conocido como Tape Tuja y a pocos minutos del nuevo eje corporativo de la capital.
En zona de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), se encuentra en etapa de construcción el Complejo República de Luque, emprendimiento inmobiliario que cuenta con tres edificios de siete niveles, totalizando 162 departamentos.
Arbolia Luque es un parque residencial que propone mayor cercanía con la naturaleza. Contará con 241 viviendas, una vez que esté completado el proyecto. También se encuentra en construcción. Porta 04 Monte Alto es un plan de edificación que está en plena construcción. Los trabajos culminarán en 2028, contando con 266 departamentos.
Las obras públicas son un impulso
Otro hecho importante que se está gestando en la zona de Luque son las obras de infraestructura encaradas por el Gobierno. El proyecto del Tren de cercanías quizás sea el de mayor importancia, tanto por la inversión, de alrededor de USD 450 millones, como por la novedad que significará introducir un medio de transporte masivo al sistema de conexión entre la ciudad del departamento Central y Asunción.
La duplicación de Tape Tuja le dará un nuevo dinamismo a la circulación entre Luque y la capital del país, dejando atrás aquella delgada y vetusta vía de circulación. Se espera que la construcción esté finiquitada para el primer semestre de 2027.
Otro proyecto no menor corresponde a la autopista elevada, que iniciará en la zona de la Conmebol/Hotel Bourbon (donde termina la autopista Ñu Guasu) y se extenderá hasta conectarse con el tramo Luque-San Bernardino, lo que promete darle una nueva fisonomía a la ciudad azul y oro.
No se puede dejar de mencionar la triplicación de la ruta D025, que sirve de conexión entre las localidades de Luque y Mariano Roque Alonso. Es la vía que circunvala el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.