• Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
  • MBA

Durante el proceso de conversación con el prestatario las respuestas obtenidas ayudarán a resolver algunas preguntas relacionadas con el carácter, la capacidad, el capital y el colateral que rodean tanto al prestatario como al préstamo en sí.

La estructura de las C de créditos básicos puede parecer elemental y podría ser sumamente descartada, pero si son pasados por alto se podría llegar a una decisión que eventualmente resultaría negativa para ambos, el prestatario y la entidad financiera.

Examinemos cada C:

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-Carácter: es la más importante de todas las C. No hay sustituto para el carácter. Es un factor vital. El carácter de una persona puede ser causa de que la escala de decisión pueda rotar de “sí” a “no”. Honestidad e integridad del prestatario son de importancia primordial. La actividad anterior del prestatario resulta una buena forma de opinar para su futura evolución, cuando la entidad financiera está considerando su solicitud de crédito.

Siempre resultan útiles poder hacer un sondeo con otras entidades con los cuales opera el potencial cliente, permitiéndonos la tenencia de un “mayor flujo de materia prima” para nuestra decisión crediticia.

-Capacidad: es la metodología o factor de habilidad gerencial. Explica el éxito de una empresa en el pasado y cómo lo será posiblemente en el futuro. Una compañía puede manejarse con un estado contable excelente con buenas utilidades reflejadas a través de las cifras que componen su gestión económica, pero si en contrapartida la gerencia no tiene capacidad y determinación pasará poco tiempo para que se deterioren las condiciones financieras. El reverso de la moneda es importante.

Cuando una empresa con una situación financiera satisfactoria demuestra tener un buen nivel gerencial, puede lograr buen rendimiento por cada dólar invertido.

El resultado final será una operación rentable con un beneficio positivo para los dueños. Ambos, carácter y capacidad, ganan el derecho al crédito para su normal recupero.

-Capital: es el respaldo monetario. El aporte de capital hecho por los inversores representa su fe en la compañía, sus productos y su futuro. Indica a los acreedores la habilidad financiera de la organización.

Las entidades financieras necesitan conocer si el aporte de capital proviene de los dueños o los acreedores. El capital es el patrón de medida del crédito que puede otorgarse a aquellos que se han ganado el derecho a solicitar un préstamo.

Al leer los balances la estructura del patrimonio neto es importante, pues lo refleja el respaldo que posee la empresa luego de cumplir con sus obligaciones con terceros (corto, mediano y largo plazo).

-Colateral: Muchas veces el colateral o garantía es tomado para compensar la debilidad en una o más de las otras C. No puede sin embargo sustituir el carácter. Todos los colaterales que pueda disponer el prestatario para presentar a la entidad financiera no convertirán un préstamo malo en uno bueno, pero mejorará su estructura en sí.

Si pasan por alto el carácter y la capacidad otorgándole mayor importancia a la garantía, está buscándose problemas, ya que la omisión de estos dos factores agotará en última instancia el peso del mismo hasta el punto de que podría perder todo su valor.

En algunos casos se suele tomar una garantía adicional para fortalecer una debilidad estructural. No debería concederse un préstamo cuando la única fuente de repago en el momento del desembolso sea la proveniente de la liquidación de la garantía, pues estas no son primarias, sino simplemente accesorias.

Independientemente a la relevancia de las 4 C en créditos, el juicio de crédito es vital, pues permite técnicamente que el análisis y evaluación previa a la aprobación y desembolso de un préstamo, sea sopesado de buena forma, con lo cual los niveles de riesgos si bien estarán latentes, podrían tornarse no superiores a lo normal.

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