Uno de los temas de gran trascendencia social y económica ha sido siempre la entrega y documentación legal de lotes agrícolas para la población rural de la nación. Debido al crecimiento poblacional, desde hace décadas existe y aumenta el problema de miles de campesinos sin tierra, que no se ha atendido de manera adecuada. Si bien la distribución de tierras agrícolas era la intención política principal proclamada por algunos gobiernos, se ha avanzado muy lentamente debido a inconvenientes varios, entre los que se instalaba también la deshonestidad de muchos administradores estatales, aparte de la incapacidad profesional.
Por ello se hicieron cambios de diversa índole, convirtiendo al Instituto de Bienestar Rural (IBR) de antes en el actual Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert). Pero el requerimiento principal no era la simple mutación de nombre, sino la capacidad para realizar la transformación agraria, que no se consiguió adecuadamente.
Eso cambió radicalmente con el actual gobierno, uno de cuyos principales logros es la distribución de grandes cantidades de títulos de lotes agrícolas a sus propietarios, cosa nunca alcanzada anteriormente.
Recientemente, un político de la oposición quiso desvirtuar el número de documentos de propiedad de tierras que ha entregado el gobierno del presidente Santiago Peña a los productores rurales y señaló que apenas entregó realmente una cantidad mínima, desconociendo los datos oficiales.
Para desmentir y desentrañar esa falsedad, la máxima autoridad del Indert, Francisco Ruiz Díaz, resaltó que el número de títulos otorgados por esta administración es de 11.200. “Es correcto decir que este gobierno entregó 11.200 títulos de tierras, por más que les duela a muchos”, afirmó el funcionario, haciendo hincapié en que desde el inicio de la gestión actual se agilizó y se multiplicó el suministro de las escrituras de propiedad a productores rurales en cifras muy elevadas, rompiendo todos los esquemas anteriores.
Para ello no hubo necesidad de realizar milagros ni recurrir a mentiras fastuosas, sino simplemente agilizar los procesos burocráticos y acelerar los trabajos de distribución mediante una mejor organización y mayor esmero en la tarea. Gracias a ello se triplicó el otorgamiento de las documentaciones rurales de 900 títulos por año que eran el promedio de las administraciones anteriores.
En cinco años de tarea, el gobierno de Mario Abdo Benítez distribuyó 6.000 títulos de propiedad, cosa que la administración encabezada por el presidente Santiago Peña está por duplicar en dos años y tres meses. Los 11.200 entregados hasta ahora representan el 186,6 % de las escrituras propietarias proporcionadas por el gobierno anterior durante el quinquenio que duró su gestión.
El titular del Indert resaltó que la institución está trabajando para multiplicar la distribución de las propiedades rurales. “Queremos llegar a entregar 50 mil títulos. Si a la gente le está asustando porque entregamos 10 mil, lo que se está viniendo les va a asustar más”, manifestó.
El trabajo que realiza el organismo estatal ha sido reconocido internacionalmente por una organización de las Naciones Unidas, la FAO, por la gran cantidad de tierras que viene distribuyendo a las mujeres rurales. La entidad dedicada a la alimentación y la agricultura en todo el planeta entregó al Indert un premio equivalente a 250.000 dólares, que se destinará a fomentar la distribución de títulos de propiedad a las mujeres que son jefas de hogar, lo que será una gran ayuda para el fomento de la propiedad agraria que está impulsando el Estado.
Este gobierno ha facilitado el acceso al título de propiedad a las mujeres mediante varias medidas. Una de ellas es que las tasas de interés que pagan por los lotes se redujeron a cero para las damas. Por lo cual uno que costaba 216 millones de guaraníes se reduce a 140 millones de guaraníes para las mujeres. Los intereses de los créditos rurales para los hombres siguen en el 12 % anual.
Teniendo en cuenta la mejor organización montada para agilizar los trámites de concesión de las tierras rurales y las facilidades que está proporcionando, el propósito de entregar 50.000 propiedades en los cinco años de este gobierno es perfectamente realizable. Si en dos años el Indert logró proporcionar 11.200 títulos, en los casi tres años que restan todavía se pueden alcanzar los 38.800 nuevos que faltan. A eso apunta la gestión que está llevando a cabo la entidad agraria.

