Este martes, el grupo español Jarabe de Palo publicó el video de “Eso que tú me das”, el single que forma parte de su nuevo álbum “Tragas o escupes”, que está disponible desde este lunes. Con este lanzamiento, el líder de la banda, Pau Donés, regresa a la música, luego de haber anunciado a principios del 2019 que se retiraba.
En ese momento, había explicado que su retiro de la música no era definitivo, sino temporal, porque necesitaba desconectarse después de 20 años de carrera, descansar y estar con su familia. En el año 2015, le diagnosticaron cáncer de colon, creyó haberse curado dos años después, en el 2017, pero la enfermedad volvió a su vida.
“Esta canción (por “Eso que tú me das”) es la manera que tengo de agradecerles la generosidad que demostraron conmigo y que siempre ha sido mucha más de la que realmente he merecido”, confiesa Donés. Jarabe de Palo volvió al ruedo con “Tragas o escupes”, un disco que contiene once canciones que fueron trabajadas durante un año.
Pau anunció su vuelta a la música hace más de un mes a través de un video publicado en sus redes sociales, donde aparecía en su balcón, cumpliendo la cuarentena, e interpretando “Vuelvo”, uno de los singles del nuevo disco: “Vuelvo hoy mientras el cuerpo aguante, vuelvo hoy por mi gente, vuelvo y aquí pienso quedarme para siempre. Vuelvo porque de nuevo la música a mi cabeza ha vuelto”.
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Rosalía inicia en Francia su “Lux Tour” que llegará a Sudamérica
La gira internacional de la cantante española Rosalía con su nuevo álbum “Lux” empieza este lunes en Lyon, en el este de Francia, en uno de los eventos musicales más esperados de los últimos meses y del que apenas han trascendido detalles. La gira, cuyos boletos se vendieron rápidamente en cuanto se pusieron a la venta en diciembre, incluye más de 50 conciertos y tiene paradas en Barcelona y Madrid, antes de llegar a Bogotá el 16 de julio y seguir su circuito latinoamericano por Santiago, Buenos Aires, Rio de Janeiro o México.
La artista catalana, de 33 años, causó furor con su último trabajo, “Lux”, un disco con toques espirituales y un fuerte componente sinfónico, cantado en más de una decena de idiomas, y con invitados de lujo como la cantante islandesa Björk o la flamenca Estrella Morente. En noviembre, días después de la publicación del álbum, 12 de sus canciones, entre ellas “La perla”, “Berghain” o “Reliquia”, se colaron en el Top 50 Global de las más escuchadas en Spotify.
Rosalía también hizo historia al convertirse en la primera artista en lograr cinco debuts en el número 1 de las listas de Billboard estadounidenses: Top Latin Albums, Top Latin Pop Albums, Classical Albums, Classical Crossover y la de World Albums.
“Apuesta arriesgada”
Después de sus dos primeros discos de dominante flamenca, un tercero, “Motomami”, de inspiración más latina y electrónica, en “Lux” da un paso más y se lanza a un estilo sinfónico. Es un disco “catedralicio” con “una coexistencia de orquesta, coros y electrónica bastante rompedora y disruptiva”, dice a AFP Jordi Bianciotto, crítico musical del diario español El Periódico.
Es “una apuesta arriesgada”, añade, porque “va mucho más allá de los patrones de lo que entendemos como música pop comercial para grandes aforos de conciertos”, añade. “Cada álbum es totalmente diferente: tiene una base musical que le permite ser muy atrevida”, coincide Odile de Plas, responsable musical en la revista francesa Télérama.
La complejidad del disco, que incluye la Orquesta Sinfónica de Londres y coros como los de la Escolanía de Montserrat, genera muchos interrogantes sobre cómo será la puesta en escena en los conciertos. Después de su Motomami Tour, donde algunos echaron en falta una banda en el escenario, puede ser que la cantante catalana traiga ahora una buena dosis de músicos, como “una respuesta un poco chulesca” a los que la criticaron, según Bianciotto.
En su actuación en los Brit Awards a finales de febrero, donde se coronó como artista internacional del año, su versión de “Berghain”, con orquesta, coros y la invitada Björk, dio la vuelta al mundo. “Es una versión diferente de la del álbum. Todo el tramo final, con esa electrónica de rave dura, invita a pensar que la Rosalía más electrónica y bailable seguirá estando ahí”, vaticina Bianciotto sobre los próximos conciertos.
Sea como sea, sus seguidores estarán entregados. Rosalía tiene un público que “está muy atento a cualquier cosa que se le ocurra y que plantee”, asegura el periodista musical. La artista sabe que “haga lo que haga, la sigue mucha gente, incluso haciendo cosas sorprendentes, muy cambiantes de un disco a otro”.
“La excepción”
En la ceremonia de los premios musicales británicos, Rosalía defendió “la música diferente, las culturas diferentes, los idiomas diferentes”, en un eco a su álbum, donde canta en más de una decena de lenguas, entre ellas el latín, el ucraniano o el alemán. “Es una artista que se abre a otras músicas, a otros conocimientos”, abunda Odile de Plas.
En el contexto actual del éxito de la música latina en el mundo, personificado en el puertorriqueño Bad Bunny y su actuación en la Super Bowl, Rosalía representa un caso “bastante aislado”, incide Bianciotto, ya que son pocos los representantes españoles que han alcanzado ese nivel, dominado por artistas casi siempre caribeños, especialmente de Puerto Rico y Colombia. “Rosalía es la excepción, una excepción alta porque lo suyo es más arriesgado que lo de cualquier otro y con mucha inventiva”, zanja.
Las principales colaboraciones
Björk, Estrella Morente, Sílvia Pérez Cruz, la Sinfónica de Londres... Estos son algunos de los prestigiosos invitados de “Lux”, el último álbum de la cantante española Rosalía, quien lanza este lunes su esperada gira internacional. El cuarto trabajo de la artista catalana, que incluye 18 temas (tres menos en su versión en línea), toma aires sinfónicos y espirituales, y abraza estilos como el canto lírico, el fado y por supuesto el flamenco, la base musical de la autora de “Motomami”. Estas son las principales colaboraciones en “Lux”:
Björk en la sinfónica “Berghain”
La artista islandesa tiene una participación estelar en esta canción, primer single del álbum, donde Rosalía se rodea además de la Orquesta Sinfónica de Londres, un imponente coro y el músico estadounidense Yves Tumor. En este tema de aires operísticos, Björk interviene con su voz aterciopelada, y en el video está representadas por un pajarillo.
“Me siento extremadamente honrada de estar en esta canción con Rosalía. Es tan emocionante ver cómo crece esta mujer: felicitaciones por este álbum increíble”, escribió la artista islandesa en X cuando se publicó la canción. Es la segunda colaboración entre Rosalía y Björk, que ya cantaron juntas en “Oral” (2023), cuyos beneficios fueron destinados a la lucha contra la pesca intensiva.
Hace unas semanas, en la primera interpretación en directo de “Berghain”, en los premios Brit Awards, Björk apareció ataviada con un vestido azul tubular, entre músicos y bailarines, en una impresionante puesta en escena que terminó con Rosalía bailando en el centro de una rave tecno.
Estrella Morente y Sílvia Pérez Cruz
Estas dos intérpretes, referentes para Rosalía, participan en este tema, uno de los más flamencos del álbum. Ambas grabaron por separado la canción y la enviaron a la estrella del pop. En un día “la grabé entera de arriba abajo y en el medio puse unos arreglos de voces, jugando con el perdón”, dijo hace unos días a AFP Pérez Cruz, quien explicó que incluso antes de saber que “Lux” iba a ser un disco tan sinfónico, “soñó” que su amiga Rosalía hacía un álbum con una orquesta.
Morente también estuvo varios días preparando el tema. La cantaora, hija de Enrique Morente y una de las voces flamencas más prestigiosas, dijo meses después de la salida del disco que estaba “disgustada” con Rosalía, por lo poco que aparecía su interpretación en el tema final. “No ha sido respetuosa conmigo”, dijo en una entrevista a la prensa local.
Carminho en “Memória”
Rosalía hace una incursión en el fado, la música tradicional portuguesa, de la mano de la artista Carminho, coautora de la canción. En este tema melancólico, como es habitual en este género, la estrella española canta en portugués, uno de los 13 idiomas que aparecen en “Lux” (luz en latín).
“Todavía estoy sin palabras. Este disco es una obra de arte y no podría estar más feliz por ti, Rosalía. ¡Gracias por invitarme a formar parte de él, por tu amistad y tu talento! ¡Qué honor escucharte cantar en portugués, un verdadero fado tradicional!”, escribió Carminho en Instagram tras la salida de “Lux”.
Orquestas y coros religiosos
El tono sinfónico del álbum viene dado por la Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por el islandés Daníel Bjarnason, quien agradeció a Rosalía su “coraje” por tomar riesgos e inspirar a otros a “buscar nuevas tierras y trazar sus propios mapas, no solo seguir los ya marcados”, en un mensaje en redes sociales.
La Escolanía de la abadía de Montserrat, cerca de Barcelona, un coro infantil activo desde el siglo XII, también participa en varios temas de “Lux”, que tiene una fuerte componente religiosa.
“Aceptamos este proyecto porque Rosalía, como ella misma ya ha explicado, habla de la vivencia de Dios. El discernimiento permanente de Dios es algo muy benedictino y ella lo hace además a través de la música”, explicó a la prensa local la histórica coral.
Fuente: AFP.
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“Peineta de oro”, lo nuevo de Sari Carri
La cantautora lanzó un nuevo material con el que presenta su propuesta sonora y un homenaje a las mujeres paraguayas.
- Por Jimmy Peralta.
- Fotos: Gentileza
Con un sonido pop electrónico, a lo largo del disco, la cantante narra vivencias íntimas marcadas por el amor, el deseo, los desencuentros, la búsqueda personal y el empoderamiento, con un espíritu libre y valiente.
“Y la verdad empezó con la propuesta de Paloide (sello). Yo tenía como cuatro canciones compuestas, dos de ellas por ahí ya estaban como maqueta, ya tenían una estructura, pero me faltaban seis canciones más. Para eso fue crucial la presencia de mi amigo Leito Benítez, con quien compuse algunas de estas canciones y también las preproduje con él. Más adelante se fue sumando más gente y el proceso de posproducción lo cerré con mi productor Kamba”, explica Sari Carri su devenir creativo que concluyó con el lanzamiento de su más reciente material disco “Peineta de oro”.
Sari viene de publicar en 2022 “Vas a llegar”, un EP al que le sucedieron algunos sencillos, hasta llegar este nuevo disco que consta de 10 canciones y que fue editado por Paloide Music. “Creo que lo diferente entre este disco y el anterior está en el desarrollo del sonido, ya que fue evolucionando para bien. En este disco se siente el concepto mucho más alineado a las canciones, a diferencia del EP, y lo que tienen de similares es la esencia de las letras, la energía dulce y atrapante, hasta tienen en común ese sonido un poco onírico, diría, gracias a los instrumentos y la suavidad de los detalles”, describe la artista.
FUERZA Y DULZURA
“Peineta de oro”, lanzado el 24 de febrero, Día de la Mujer Paraguaya, es un álbum conceptual inspirado en la fuerza, la dulzura y la picardía de las mujeres paraguayas. Su nombre recupera una historia del Paraguay del siglo XIX: las Kygua verá (Peineta de oro, en guaraní), mujeres que fueron pioneras en independizarse económicamente y en ejercer su libertad, dejando una huella silenciosa pero poderosa en la memoria del país.
“Las colaboraciones con otros músicos fue algo muy orgánico, ya que a lo largo de estos años fui conociendo diferentes artistas que se volvieron amigas y amigos. Casi todas las colaboraciones del disco ya estaban pensadas desde la composición. Creo que esto fue un elemento clave porque teníamos un norte desde el inicio de este desafío”, destaca Sari al hablar de la dinámica que terminó involucrando a un gran equipo: Leo Benítez, Aharon Emery, Guille Guillén, Niccco, Eve Calletti, Lorena Blume, Merce, 411y, entre otros.
A lo largo del disco, la cantante narra vivencias íntimas marcadas por el amor, el deseo, los desencuentros, la búsqueda personal y el empoderamiento, con un espíritu libre y valiente. “La canción ‘Asunción’ me parece una de las más importantes. Nos ubica en el escenario presente, donde suceden esta y tantas historias”, dice.
“Es una canción en la que quería expresar el amor que le tengo a nuestra ciudad, y a la vez mi sentir como asuncena, que no puede hacer ojos ciegos a la realidad. Dentro de esto quise involucrar elementos característicos de nuestra ciudad, que den una especie de imagen mental a cualquier persona , conozca o no conozca Asunción”, agrega.
INICIOS
Sari, antes de desarrollar su carrera solista, formó parte de otros proyectos, pero ella vincula su primer acercamiento a la música mucho tiempo antes. Una vida familiar cargada de música, dos coros de niños y más.
“La composición vino muchos años después ya cuando decidí que quería cantar y que quería dedicarme a la música. Una vez que decidí estudiar la carrera de música y el profesorado, con herramientas que adquirí pude comenzar a experimentar el mundo de la composición, y ya unos años después, comenzar a trabajar con diferentes productores en la búsqueda de mi sonido”, comenta.
El sonido pop electrónico es un sello profundo en la sonoridad de este nuevo material de Carri, donde la identidad no se altera y en sí genera un clima constante durante los temas. “La búsqueda de mi sonido... siento que sufrió un borrón y cuenta nueva en el 2020, porque ahí empecé a experimentar con mis amigas, buscar el sonido a mis composiciones. Entonces comenzamos a probar en un ambiente supercasero, muy orgánico y libre, cómo podía hacer sonar mis composiciones a un estilo más mío, auténtico, inspirada en la artista de ese momento que hasta hoy me inspira. Entonces, aproximadamente en el 2017 empezó la búsqueda, pero recién en el 2020 encontré el camino, y fue ese mismo año que lancé mi primer tema”, narra la joven artista.
“Peineta de oro” está disponible en todas las plataformas. La parte visual del disco fue un trabajo en colaboración con Mubu Lab, y el audiovisual se realizó de la mano de Doomboys Corp.
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José Villamayor: “Este es un disco que habla de la luz y de la esperanza”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El reconocido guitarrista José Villamayor vuelve a hurgar entre las sonoridades del jazz y el 6x8 nacional. En este diálogo con La Nación del Finde, habló sobre su último álbum y cómo los 10 temas que lo componen constituyen “un recorrido que avanza hacia la luz”.
La apuesta por la música producida en el país se encuentra muchas veces en medio de la tensión entre lo posible y lo proyectado, realidad y sueños. La tenacidad en el trabajo y el compromiso con los objetivos son los que, entre otros elementos que atañen al talento, permiten el surgimiento de cada nuevo nuevo proyecto.
En este sentido, José Villamayor es un guitarrista de la escena jazzística local con una carrera de más de dos décadas. Recientemente presentó “Aires nacionales II”, un nuevo registro personal grabado en formato de sexteto, en el que plasma su búsqueda sonora y sensibilidad entre los géneros que lo constituyen internamente: el jazz y la música paraguaya.
Villamayor, quien logra este disco con apoyo de Matías Insaurralde y la producción de Sergio Cuquejo en Spirit And Sound, contó en estudio con la participación de Vetner López, Juan Pablo Giménez, Giovanni Primerano, Bruno Muñoz, Ezequiel Takebe, Dani Pavetti y Nico Vera.
–¿Cómo definirías tu último álbum?
–Para mí, “Aires nacionales II” es un disco que habla de la luz y de la esperanza. Creo mucho en el poder emocional que tiene la música y en lo que puede generar en quien la escucha. Por eso pensé el álbum como un viaje, diseñado para escucharse en orden, con un recorrido simbólico. El disco comienza con “Gota de luz”, que representa ese pequeño destello de esperanza que todos necesitamos para sentir que vamos por el buen camino. Y termina con “La esperanza de un nuevo día”, que funciona como un recordatorio de que cada mañana ofrece una nueva oportunidad, una nueva esperanza. De alguna manera, el álbum va desde esa primera chispa de fe hasta una esperanza más plena: un recorrido que avanza hacia la luz.
HILO CONDUCTOR
–¿Qué hilo conductor une los dos discos de “Aires nacionales” o cómo se proyecta uno a través del otro?
–Para mí, el hilo conductor entre ambos discos es la idea original que dio nacimiento al proyecto “Aires nacionales”: agrupar mis músicas con “aires nacionales”, valga la redundancia; pasar por el filtro del jazz y del folclore. No desde un lugar estrictamente tradicional, sino desde mi propia mirada, mi tiempo y mi bagaje. Lo que une a ambos discos es esa búsqueda de tocar nueva música con “aires nacionales”, aunque cada uno lo hace desde sonoridades distintas. El primer disco está grabado con una formación más reducida y completamente acústica, con instrumentos de madera como el contrabajo, el requinto, la guitarra y la percusión, lo que genera una estética más orgánica y cercana a lo folclórico. En cambio, “Aires nacionales II” amplía la paleta tímbrica: aparece una convivencia entre lo acústico y lo eléctrico. Esa mezcla mantiene la raíz del proyecto, pero explora nuevas texturas y colores sonoros.
–¿Qué búsquedas musicales y/o sensibles pensás que predominan en este material?
–Pienso que en este disco la búsqueda musical y sensible no están separadas, sino que funcionan como una misma cosa. La intención principal es generar sensaciones en el oyente: que la música pueda transmitir ideas desde lo emocional, casi en la piel, a medida que avanza el recorrido del álbum. Cada obra propone un clima particular.
–¿Podrías hablarnos de lo que plantea cada una de las propuestas?
–En “Gota de luz” me interesa que se perciba esa esperanza inicial, ese destello o chispa de fe. “Una hoja al viento” invita a una filosofía de dejarse llevar con serenidad, con cierta paz, como el viaje de una hoja al viento. “La raíz del alma” apunta a ese reconocimiento del mundo interior, de aquello profundo que define a cada persona. “Ñandutí” busca conectar con la belleza estética de nuestra cultura, mientras que “La fiesta de la vida” transmite celebración y energía colectiva, ese lado extraño y maravilloso de estar vivos. Hay también espacios más introspectivos o reflexivos: “Pya’e” sugiere esa sensación de rapidez permanente del mundo moderno, esa ansiedad constante de actualización donde parece que nunca terminamos de asentarnos. La idea misma de la obra es que incomode un poco, que nos acelere, que nos haga sentir corporalmente ese pulso vertiginoso en el que vivimos. “Paseo por el río” propone un viaje hacia lo vulnerable y lo interno. “Canción para los sobrevivientes” conecta con una memoria emocional compartida, marcada por experiencias globales como la pandemia. Finalmente, “Arasunu” se vincula con una idea de misterio y de conexión con el tiempo: el trueno como símbolo de algo ancestral que permanece inmutable, más allá de los cambios tecnológicos o culturales, y que nos une con quienes vivieron antes que nosotros.
RECURSOS
–Con los años fuiste aprendiendo y cambiando… ¿Qué cosas dan los años a la hora de escuchar o tocar música?
–Creo que una de las cosas más importantes que dan los años es la necesidad de no mostrar todo el tiempo todo lo que uno sabe. Cuando empezás a tocar, muchas veces querés demostrar constantemente los recursos, abrir el abanico técnico para que se vea todo lo que podés hacer. Con el tiempo esa mirada cambia: empezás a entender las herramientas musicales más como recursos y, sobre todo, como recursos emocionales que como elementos de exhibición. La técnica deja de ser un fin en sí mismo y pasa a estar al servicio de la música, de lo que la música necesita decir. Al comienzo, cuando uno arranca, suele estar muy conectado con el lado emocional. Después aparece la academia o el estudio profundo, y uno queda fascinado con las posibilidades teóricas y técnicas, a veces alejándose un poco de esa esencia inicial. Pero con los años se vuelve al origen, a la idea primaria de la música como una experiencia de conexión y bienestar, tanto para quien la toca como para quien la escucha.
–¿Qué aporta a la mirada y el oficio del músico el ejercicio de la docencia?
–Para mí, ese contacto permanente con nuevas energías y miradas nutre mucho y renueva mi propio lenguaje musical. La docencia también me permite mirar la música desde otra perspectiva, volver a repensarla y redescubrirla constantemente a través de los procesos de otros. Algo muy interesante, además, es que con el tiempo voy conociendo el nacimiento de muchas promesas musicales. Varios alumnos míos, con los años, terminan convirtiéndose en colegas dentro de distintas agrupaciones, incluso en las mías, y eso es algo que me genera una enorme satisfacción, tanto humana como musical.
–¿Cómo surge para vos la necesidad o el oficio de componer?
–En mi caso, la composición no siempre parte de una búsqueda planificada, sino más bien de apariciones espontáneas de ideas. Muchas veces surgen en medio de la vida cotidiana: caminando, manejando en silencio, en medio de la práctica o también en determinados estados emocionales donde siento la necesidad de plasmar algo. Cuando eso sucede, intento registrarlo de inmediato, generalmente grabándolo en el celular. Cuando no tengo la posibilidad, trato de retener la idea en la cabeza lo más posible para después grabarlas, aunque a veces no lo logro. La gran mayoría de las veces quedan como ideas registradas que luego retomo y desarrollo con mayor profundidad. Es un proceso muy ligado a la inspiración, pero también al trabajo posterior: volver sobre esa idea, darle forma y transformarla en obras que puedan ser compartidas.
EL JAZZ Y LA MÚSICA PARAGUAYA
–¿Por qué elegiste explorar desde el jazz la música paraguaya?
–Explorar la música paraguaya tiene que ver directamente con mi propia vivencia musical. Por un lado, el folclore paraguayo y, por otro, el jazz, después de tantos años de estudiarlo, tocarlo y vivirlo. De manera natural, entonces, esos dos mundos empiezan a convivir dentro de mi lenguaje y aparecen a la hora de componer. Si bien escribo música en otros estilos, en este proyecto decidí agrupar aquellas obras que comparten esos “aires nacionales”: una sonoridad, una estética y una raíz vinculada a lo paraguayo, vistas a través del filtro de mi propio bagaje. Por eso el repertorio responde a ese concepto más que a una limitación estilística de mi producción en general.
–¿Editar se debe a un impulso personal?
–En mi caso, grabar un disco no tiene tanto que ver con una decisión individual. Porque si dependiera solo de mí, probablemente estaría produciendo y grabando constantemente, además de tocar. La realidad es que para que un proyecto discográfico se concrete tienen que darse muchas condiciones. Por un lado, la disponibilidad de los músicos: poder coordinar ensayos, que todos tengan el tiempo para estudiar el repertorio y trabajar el material, y que además estén disponibles justamente aquellos músicos que uno considera idóneos para el proyecto. Muchas veces eso es complejo, porque la mayoría vive la música también como sustento diario o tiene otras prioridades laborales que dificultan sostener un proceso largo de ensayos y grabación. Por otro lado, están las condiciones económicas propias de producir un material. Grabar un disco implica costos y una estructura que necesita cierta viabilidad para poder realizarse. Entonces, más que un impulso personal, la grabación termina siendo el resultado de que coincidan las condiciones humanas, de tiempo y económicas necesarias para que el proyecto sea posible.
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Cristina Bitiusca lanzó su disco “Navidad de Flor de Coco”
“Navidad de Flor de Coco” es un proyecto íntimo y vanguardista de la cantante Cristina Bitiusca, que reimagina los clásicos de Navidad desde una mirada paraguaya, en donde reinterpreta clásicos navideños con sonoridad paraguaya y toques de improvisación jazzística.
El álbum reúne arreglos originales de German Lema y Josías Montani que reinventan temas navideños clásicos, mezclando la riqueza rítmica de la música paraguaya con la libertad expresiva del jazz, resultando una propuesta cálida, contemporánea y diversa en timbres, que invita a vivir la Navidad desde una óptica musical innovadora.
“Este álbum es un puente entre mi corazón y mis raíces”, comenta Cristina Bitiusca. “Quise invitar a la audiencia a escuchar a través de arreglos que honran la tradición, pero permiten que el jazz y la improvisación respiran en cada tema”, comenta Cristina Bitiusca en un comunicado de prensa. Cada tema es reinterpretado con un enfoque respetuoso hacia las raíces, al tiempo que se abren puertas a la improvisación y a texturas sonoras modernas.
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“Navidad de Flor de Coco” propone un diálogo entre guaraní, español e inglés, con arreglos que destacan la participación en vientos como las de Bruno Muñoz, Gonzalo Núñez y Gustavo Pedersen, entrelazadas con armonías y grooves propios del jazz, a través de una base rítmica integrada por Víctor Scura en piano, Josías Montanía en bajo y Víctor Morel en batería y producción artística.
La voz de Cristina y su banda, se transforman en paisajes sonoros que van del folklore al swing, pasando por baladas íntimas y grooves gospels, capturando una navidad de serenidad, celebración y descubrimiento. Entre los clásicos que cobran nueva vida figuran piezas emblemáticas como “Dos trocitos de madera”, “Navidad del Paraguay”, “Have Yourself a Merry Little Christmas” a ritmo de guarania y traducido al guaraní, así como un tema propio de Cristina, entre otros.
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La destacada cantante de origen rumano, con notable trayectoria en la escena nacional se ha destacado por su voz cálida, su sensibilidad interpretativa y su interés por cruzar tradiciones musicales. Con este proyecto solista, se consolida como una voz que conectan culturas y generaciones, explorando el repertorio navideño desde una óptica personal y contemporánea.
“Navidad de Flor de Coco” se encuentra disponible en plataformas digitales desde el 16 de diciembre, grabado en Lobo Recording studios, se publica bajo el sello Polka Blue. El álbum es posible gracias al Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec), un respaldo el cual valida el carácter cultural y de fomento a la música paraguaya, permitiendo una producción de alto nivel y difusión.