Piter Punk presenta su nuevo sencillo titulado “Silencio”, el cual ya se encuentra disponible en las diversas plataformas. Se trata del segundo single de la banda de punk rock lanzado en este 2020 y el anteúltimo de una serie de 3 singles previos a entrar a estudio para grabar un nuevo material.
“Silencio” fue compuesta durante el 2019. “Es una letra simple y directa sobre un sentimiento no correspondido”, explicó Gabo, el cantante de la banda. Fue grabada en Lobo Estudio por Nicolás Melgarejo durante el primer semestre de 2019, bajo la dirección artística de Federico Pertusi. Mezclada y masterizada por Ralf Thielmann.
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En mayo pasado dieron a conocer el tema “Veneno” que, junto a “Silencio”, sonarán fuerte el próximo 26 de diciembre en Absoluto Rock, la primera presentación en vivo de la banda en este 2020.
Piter Punk está actualmente integrada por Gabo Baierling (voz), Kenny Isasi (batería), Ángel “Negro” Recalde (bajo), Manolo Bejarano (guitarra y coros), Pablo G. Blaya (guitarra) y Kike Núñez (teclado y coros).
Con una trayectoria que se acerca a las dos décadas, hoy en día es una de las bandas más representativas del punk nacional con una historia que se acerca a las dos décadas y escenario compartido con artistas internacionales de la talla de Cadena Perpetua y Jauría.
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Piter Punk es una banda paraguaya de punk formada en el 2002. Dieron su primer show en una noche fría de julio de ese mismo año. Y cuenta con una amplia discografía que incluye: 2004 - La Tierra del Nunca Jamás (LP), 2005 - Días de gloria (EP), 2006 - Punk rock (EP), 2007 - América (EP), 2014 - Vuelvo hoy (LP), 2014 - Nabidad Ponk (Single), 2016 - Que Bonita Vecindad (Split), 2019 - La Causa de la Historia (EP) y 2020 - Veneno (Single)
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Bulgaria ganó Eurovisión con Dara y su pegajosa “Bangaranga”
La cantante búlgara Dara ganó la 70.ª edición de Eurovisión el domingo en Viena con la pegajosa canción “Bangaranga”, y le otorgó la primera victoria a su país por delante de Israel, cuya presencia había suscitado llamados al boicot. Rumanía terminó tercera, por delante de los favoritos en las apuestas: Finlandia y Australia.
La cantante pop Darina Yotova, conocida como Dara, no figuraba entre las más opcionadas al comienzo de la semana de Eurovisión. Sin embargo, la artista de 27 años ganó impulso tras una sólida actuación en las semifinales, con sus elaboradas coreografías de baile. Dara conquistó tanto a los jurados nacionales como al público internacional con un himno a la fiesta y a la emancipación.
“Bangaranga es una sensación que todo el mundo lleva dentro”, dijo Dara el domingo. El título de su canción, en dialecto jamaicano, significa “rebelión”. Todo el público que acudió al estadio Wiener Stadthalle, de la capital austriaca, bailó al unísono de la coreografía. “Queríamos ofrecer al público algo nuevo y fresco, algo inesperado, capaz de dar una nueva imagen de Eurovisión”, declaró en rueda de prensa.
Su país, que no había participado en Eurovisión en los tres últimos años por razones financieras, acogerá a toda Europa gracias a ella el año que viene. “Cuando logramos desprendernos de esa máscara de la búsqueda de la perfección, es entonces cuando podemos ser fieles a quienes somos realmente”, añadió Dara.
Ausentes del festival
Unos 10.000 fans ataviados con sus mejores galas llenaron el Wiener Stadthalle para presenciar la final de Eurovisión el sábado, en una edición marcada por un histórico boicot a Israel.
Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos estuvieron ausentes este año del festival europeo de la canción, en protesta por la participación de Israel, al que critican por la guerra en Gaza.
Todo apuntaba a que Noam Bettan iba a ganar el certamen para Israel con su canción “Michelle”, tras lograr una gran puntuación en el voto del público de toda Europa.
Pero los 343 puntos del artista israelí lo situaron muy por detrás de los 516 de Dara. El público, que había abucheado el anuncio de los resultados de Israel, ovacionó a la vencedora.
Dara, nacida el 9 de septiembre de 1998 en Varna, en la costa del mar Negro, empezó a practicar canto folclórico a los 7 años, antes de dedicarse a la música pop.
Graduada de la Escuela Nacional Búlgara de Artes, se dio a conocer al público gracias a su participación en el programa Factor X Bulgaria en 2015.
Protesta y mensaje de España
Unos 166 millones de espectadores vieron el concurso por televisión el año pasado, cuando se celebró en Basilea (Suiza). El sábado más temprano, cientos de manifestantes pro palestinos marcharon mientras coreaban “boicot a Eurovisión” y con pancartas en las que se leía “No celebren el genocidio”.
“Me parece lamentable que le demos tribuna a un genocidio”, declaró a la AFP Juli Pfefferkorn, una estudiante de 17 años que viajó a Viena desde la otra punta de Austria para manifestar su descontento.
La televisión pública española RTVE, tradicionalmente uno de los principales apoyos de Eurovisión, no solo boicoteó el certamen, sino que se negó a transmitirlo. Al comienzo del evento mostró el mensaje: “El festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina”.
Fuente: AFP.
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Las formas del silencio: escribir bajo censura
- José Ignacio Sánchez Durán
- Foto: Óleo de Fidel Fernández
En el marco de la 50.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se realizó el conversatorio “Las formas del silencio: escribir bajo censura”, una actividad organizada por el área cultural de la Embajada de la República del Paraguay en la capital argentina, que reunió a escritores, lingüistas y referentes indígenas paraguayos para reflexionar sobre la censura, la resistencia cultural y la vigencia de las lenguas originarias en América Latina.
La charla, desarrollada en español y guaraní, contó con la participación del poeta y comunicador indígena Brígido Bogado, la lingüista Ladislaa Alcaraz, y la escritora y traductora Lilian Aliente. A lo largo del encuentro, los expositores abordaron las políticas de silenciamiento ejercidas históricamente sobre las lenguas indígenas, la censura durante la dictadura de Alfredo Stroessner y el papel de la escritura como herramienta de identidad, denuncia y resistencia cultural.
El conversatorio fue un espacio de memoria colectiva. Allí se discutieron las múltiples formas del silenciamiento: desde la represión estatal hasta las formas más sutiles de marginación cultural y autocensura que aún pesan sobre las comunidades indígenas y sus producciones literarias.
La apertura estuvo a cargo de Lilian Aliente, quien destacó la importancia de abrir espacios para la literatura digital en guaraní y en lenguas indígenas, subrayando la necesidad de ampliar los circuitos de circulación y publicación para estas producciones culturales históricamente relegadas.
Luego tomó la palabra Brígido Bogado, quien reconstruyó parte de su experiencia personal y relató cómo la palabra se convirtió en refugio y resistencia. Contó que durante su infancia fue adoptado por una familia paraguaya ajena a su comunidad y que, durante años, vivió alejado de su cultura y de su lengua originaria.
“Durante mucho tiempo estuve muy mal porque había perdido mi identidad y mi idioma”, recordó. “Cuando regresé a mi comunidad me dijeron: ‘No te preocupes, nosotros te vamos a enseñar todo otra vez para que te quedes con nosotros’”.
CENSURA Y AUTOCENSURA
Su relato atravesó el problema de la censura y de la autocensura. Bogado reconoció que la represión sobre la escritura en guaraní durante el estronismo dejó marcas profundas que aún persisten. Sin embargo, señaló que muchas veces las barreras también aparecen como formas internas de inseguridad y silenciamiento.
“Yo mismo me preguntaba si lo que tenía para decir iba a valer”, expresó. “¿Van a querer escucharme los demás?”.
El escritor recordó que ganó su primer concurso literario a los quince años, aunque incluso entonces debió enfrentar prejuicios y desconfianza.
“Ahí sentí la censura porque muchos no creían que yo hubiera escrito esos poemas”, señaló.
Con el tiempo, este escritor de la comunidad mbyá-guaraní fue construyendo una voz propia y logrando reconocimiento entre lectores y editoriales. Sin embargo, todavía existen muy pocos escritores indígenas en Paraguay y en gran parte de las comunidades originarias continúan luchando por hacer visibles sus saberes y sus formas de narrar el mundo.
RECORRIDO HISTÓRICO
Por su parte, Ladislaa Alcaraz, docente universitaria, investigadora y exministra de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, realizó un recorrido histórico por las políticas de silenciamiento que afectaron a las lenguas indígenas desde la colonia hasta las dictaduras del siglo XX.
La lingüista analizó las distintas políticas de exclusión lingüística desarrolladas desde la colonización española. Explicó que las lenguas indígenas fueron consideradas “lenguas ágrafas” y que la escritura funcionó históricamente como un instrumento de control cultural.
Para profundizar esta reflexión, recurrió a los aportes de la investigadora brasileña Eni Puccinelli Orlandi y a su obra “As formas do silêncio”, donde distingue entre el “silencio fundante” –aquel que produce sentido– y las “políticas de silencio”, entendidas como mecanismos de poder destinados a excluir determinadas voces del espacio público.
En esa línea, Alcaraz sostuvo que el guaraní continúa siendo una lengua “minorizada”, no por la cantidad de hablantes, sino por las relaciones de poder que históricamente condicionaron su legitimidad social y cultural.
La investigadora repasó distintos momentos históricos en los que el guaraní fue prohibido o marginado de las instituciones educativas y de los espacios públicos, desde el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia hasta las disposiciones posteriores a la guerra contra la Triple Alianza.
DIARIOS DE TRINCHERA
Sin embargo, remarcó que durante la Guerra Guasu (1864 - 1870), el guaraní encontró un espacio singular en la prensa y en la propaganda bélica a través de periódicos de trinchera como El Cabichuí, El Centinela y Cacique Lambaré, publicaciones que incorporaban textos en guaraní y grabados xilográficos destinados a los soldados en el frente de batalla.
Alcaraz señaló que, tras el final de la guerra, el idioma volvió a ser desplazado del ámbito educativo y académico, replegándose nuevamente hacia la oralidad. Ese proceso, sostuvo, implicó también el silenciamiento de las memorias y cosmovisiones indígenas.
Como parte de una tarea de rescate, la lingüista destacó los trabajos antropológicos de Curt Unkel Nimuendajú y León Cadogan en la recopilación de relatos y tradiciones guaraníes, aunque posteriormente insistió en la necesidad de distinguir entre la “literatura en guaraní” y la “literatura guaraní”, escrita por integrantes de los propios pueblos indígenas.
En otro tramo de su exposición, abordó las formas de censura ejercidas durante los gobiernos autoritarios de Higinio Morínigo y, especialmente, durante la dictadura de Alfredo Stroessner, periodo marcado por el exilio de escritores, la persecución intelectual y la censura a la prensa.
POLÍTICAS PÚBLICAS
Más allá de las referencias históricas, el conversatorio dejó planteada una discusión contemporánea: la fragilidad actual de las lenguas indígenas y la necesidad de políticas públicas sostenidas para su preservación. En ese sentido, Alcaraz valoró iniciativas vinculadas a la publicación de diccionarios bilingües, la producción literaria indígena y el registro audiovisual para el resguardo de los relatos orales.
El encuentro concluyó con una reflexión compartida por los expositores: la escritura y la memoria funcionan hoy como herramientas fundamentales de resistencia frente al olvido y la homogeneización cultural.
Con los nuevos desafíos de la actualidad, la lucha por la defensa de las lenguas indígenas en Latinoamérica también es una disputa por la memoria, por la identidad, por el derecho a narrar la propia historia o por salvaguardar las cosmovisiones ancestrales.
Como un homenaje a la libertad y a la resistencia de la palabra, los expositores coincidieron en que la literatura guaraní y el resguardo de las lenguas indígenas en forma escrita no solo preservan la memoria, sino que constituyen un acto de justicia frente a la homogeneización cultural y al silenciamiento histórico de las voces indígenas, censuradas y excluidas desde tiempos de la colonia hasta el presente.
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Concierto de José Luis Rodríguez “El Puma”
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Recordarán aniversario de la partida de Flores en programa radial
El sábado 16 de mayo se realizará un programa especial en Radio Nacional del Paraguay para conmemorar el fallecimiento de José Asunción Flores (1904-1972). El gran músico falleció en el exilio en Buenos Aires, la capital argentina, el 16 de mayo de 1972, en el Sanatorio Mitre, a causa del mal de Chagas, enfermedad adquirida en su niñez.
En el programa, que irá en el horario de 11:00 a 12:00, se abordarán aspectos de esos hechos, el valor de su legado musical y se escucharán algunas de las obras emblemáticas. Participarán del espacio la magíster María Victoria Sosa, directora general de la Sinfónica Nacional; el periodista e investigador Antonio V. Pecci, el periodista Alcibiades González Delvalle, ambos del Ateneo Cultural José A. Flores, y el maestro Luis Álvarez, director de la ONAMP. La conducción estará a cargo del periodista Héctor Riveros. Y será transmitido en simultáneo por Paraguay TV.
Sus restos fueron sepultados en el panteón de Sadaic en el Cementerio de la Chacarita de la capital porteña y no pudieron ser repatriados a su país por expresa prohibición del régimen autoritario. Recién en 1991 podría darse la repatriación, hecho que se dio en el marco de una gran recepción popular y el reconocimiento dado por el gobierno, que le concedió, en forma póstuma la condecoración Orden Nacional del Mérito.