El actor de televisión Ed Asner, ganador de siete premios Emmy, murió a los 91 años, dijo su familia el domingo. “Lamentamos decir que nuestro querido patriarca falleció esta mañana, en paz. Las palabras no pueden expresar la tristeza que sentimos”, escribió la familia en la cuenta de Twitter del actor.
Su publicista dijo que Asner murió de causas naturales. Asner se dio a conocer inicialmente como el jefe Lou Grant en el “Mary Tyler Moore Show”, icónico programa de televisión que se emitió entre 1970 y 1977, y más tarde en una secuela basada en su personaje.
Lea más: Matrix 4 es The Matrix Resurrections y llega en diciembre
Ganó tres de sus siete Emmys en ese rol, uno por un papel cómico y otro dramático. Asner también conquistó a una generación de seguidores en otro papel de hombre rudo con corazón de oro: el viudo Carl Fredericksen en la película animada “Up” en 2009.
Nacido el 15 de noviembre de 1929 en Kansas City fue un también un activista liberal y participó en protestas a favor de los sindicatos y en contra de la pena de muerte.
Lea más: Bukele arremete contra opositores por “meter miedo” con bitcóin
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Ofrecen clase magistral con el actor y dramaturgo mexicano Enrique Saint-Martín
El Instituto Municipal de Arte (IMA), a través de la Escuela Municipal de Arte Dramático “Roque Centurión Miranda” (EMAD), llevará a cabo la clase magistral “Del escenario al aula. Pedagogía para artistas”, a cargo del dramaturgo y actor mexicano Enrique Saint-Martín, el viernes 5 de junio, en horario de 19:00 a 21:00. El encuentro tendrá lugar en el noveno piso de la sede institucional ubicada en Presidente Franco y Montevideo. La actividad está dirigida a profesores, artistas y estudiantes de teatro y disciplinas artísticas, con una inversión de G. 50.000.
El encargado de dictar esta capacitación es el profesor, actor y dramaturgo Enrique Saint-Martín, originario de México, quien cuenta con una prolífica carrera en las artes escénicas. Saint-Martín ha participado como actor en más de 50 puestas en escena y ha desarrollado la dramaturgia de 23 obras teatrales. Obtuvo importantes galardones como el premio estatal de Literatura de Baja California y distinciones al mejor actor. En su vasta experiencia en el sector cultural público, se desempeñó con éxito como subdirector operativo del Instituto Municipal de Arte y Cultura en Tijuana y como Coordinador Académico del Instituto de Cultura de Baja California, un perfil de liderazgo idóneo para guiar la transición de los artistas desde las tablas hacia las aulas.
El director de la Escuela Municipal de Arte Dramático “Roque Centurión Miranda” (EMAD), el profesor Mario Santander, destacó el gran valor de este espacio para la comunidad artística local, señalando que la docencia en el arte requiere no solo de talento escénico, sino de una estructura metodológica clara que permita transmitir la pasión y el oficio de manera efectiva a las nuevas generaciones. En consonancia con este enfoque, la directora general del IMA, Luz María Bobadilla, remarcó el constante compromiso de la institución con la formación continua y de alta calidad para sus docentes y alumnos, promoviendo vínculos académicos internacionales que jerarquizan la pedagogía artística en la ciudad de Asunción.
Figura del profesor-artista
La propuesta académica tiene como objetivo auxiliar a los artistas y estudiantes de arte brindándoles conocimientos pedagógicos y metodologías de la enseñanza esenciales para impulsar y enriquecer sus clases artísticas. A lo largo de una intensa jornada teórica y práctica de dos horas de duración, se abordará un temario enfocado en comprender los procesos de aprendizaje del alumno y sus comportamientos dentro del aula.
Asimismo, se profundizará en la figura del profesor-artista, analizando cómo incorporar los conocimientos teatrales a la docencia frente a los esquemas de los maestros tradicionales. El bloque de contenidos se completará con herramientas indispensables sobre planeación y planificación educativa -abarcando programas curriculares, temporales y el diseño de lección por lección-, además de los tipos, momentos e instrumentos de la evaluación pedagógica, concluyendo con una clase práctica interactiva entre todos los asistentes.
Las personas interesadas en formar parte de esta clase magistral pueden asegurar su cupo realizando los trámites correspondientes a través del correo electrónico glofarano@gmail.com para los pagos digitales. La organización general se encuentra a cargo de la EMAD. Para obtener más detalles sobre esta y otras actividades del instituto, se invita a la ciudadanía a seguir de cerca las actualizaciones informativas en las redes sociales oficiales, a través de @institutomunicipaldearte en Facebook, Instagram y TikTok.
Dejanos tu comentario
Nicholas Galitzine y la “tarea monumental” de convertirse en He-Man
En “Amos del Universo”, el inseguro Adam se convierte en He-Man con solo blandir la espada de Grayskull. Pero para el actor Nicholas Galitzine, la transformación en el musculoso héroe de los años 1980 fue un esfuerzo titánico. “Quisiera que pudiese apenas apuntar la espada al cielo”, comentó entre risas Galitzine, quien protagoniza la nueva versión de la cinta que llega a los cines estadounidenses este viernes. “Fue una tarea monumental”, dijo a la AFP.
Durante meses, la rutina de Galitzine giró en torno a comer mucho (o poco, dependiendo de la fase), a levantar pesas y a hacer ejercicios de cardio en cualquier minuto disponible. “Sabía que iba a ser realmente difícil, pero no imaginaba cuán fuerte tienes que ser mentalmente para hacer esto”, contó el británico que pasó buena parte del proceso “envidiando la comida” a su alrededor.
Galitzine, de 31 años, no creció viendo las aventuras de He-Man, ni mucho menos la adaptación del personaje de Mattel a la pantalla grande en la década de 1980 que lideró Dolph Lundgren, pero se sintió atraído por el proyecto apenas leyó el guion. “No solo lo devoré de principio a fin, sino que estuve riéndome casi todo el tiempo”, recordó.
El humor, afirmó, fue parte importante de la cinta dirigida por Travis Knight, cofundador del estudio de stop-motion Laika, con éxitos como “Coraline”. “Hay mucho humor en la forma en que conocemos a Adam. Es un chico un poco torpe, que no está totalmente cómodo en su propia piel, así que había mucho material con qué trabajar”.
El actor compartió pantalla con Camila Mendes, en el papel de su amiga Teela, e Idris Elba (Duncan). El trío hace frente a Jared Leto, en la piel (o huesos) del malvado Skeletor, y Alison Brie, que interpreta a su mano derecha, la hechizera Evil-Lyn, en una lucha por Eternia. Para Mendes, de 31 años, asumir el rol de una heroína fuerte era una oportunidad ansiada.
“Teela es una especie de fuerza estabilizadora a lo largo de la película”, dijo a AFP. La actriz subrayó que esto es latente en la dinámica entre su personaje y los dos hombres a su lado: Adam y su padre, Duncan. “Hay humor en ver a Teela frustrarse con los dos porque son un desastre, y para ella es como ‘Oh, genial, tengo que hacer todo yo sola de nuevo’”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Director de “Arco”: “Pixar o Disney, les encantaría hacer películas así”
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Ugo Bienvenu habla despacio, como si todavía no terminara de entender todo lo que le ha ocurrido en el último año. El ilustrador, autor de cómic y director francés, convertido hoy en una de las grandes figuras emergentes de la animación europea, se mueve por Cannes con la sensación de estar cerrando un capítulo gigantesco de su vida. Uno que comenzó hace tiempo en circuitos alternativos, entre videoclips y novelas gráficas, y que terminó desembocando en Hollywood, en la carrera de los Oscar y en una nominación frente a gigantes de la industria mundial.
Antes de llegar ahí, Bienvenu ya era una referencia visual para toda una generación gracias a trabajos como Fog, el videoclip realizado para el dúo francés Jabberwocky. Aquella pieza, melancólica y futurista, terminó definiendo gran parte de su identidad artística: personajes vulnerables, atmósferas suaves y una ciencia ficción profundamente humana. Después llegarían sus cómics, sus ilustraciones y finalmente Arco, la película que lo cambió todo.
El filme se convirtió en una de las grandes revelaciones del cine de animación francés, ganó el Cristal al mejor largometraje en Annecy y acabó entrando en la carrera de los Oscar a mejor película de animación, donde compartió presencia con producciones multimillonarias estadounidenses. El contraste todavía le parece irreal. “Fue completamente una sorpresa”, reconoce. “Yo no soy realmente del mundo del cine. No es algo que me fascinara especialmente. Ni siquiera sabía que algo así fuera posible”.
La película llegó además en un momento personal extremadamente delicado. Mientras Hollywood lo absorbía entre proyecciones, campañas y eventos industriales, Bienvenu acababa de tener a su segundo hijo. “Mi hijo tenía seis meses cuando tuve que empezar la campaña de los Oscar”, explica. “Y fue muy duro dejar la casa. Sentía que no estaba en el lugar correcto”.
Lejos de la imagen glamourosa de Hollywood, el director recuerda aquella experiencia como una mezcla extraña entre euforia profesional y agotamiento emocional. “Profesionalmente era increíble”, admite. “Pero personalmente fue muy duro”.
Durante la promoción estadounidense descubrió también algo que terminó marcándolo profundamente: la admiración que muchos profesionales de la industria sentían por la libertad creativa de su película. Según cuenta, varios cineastas de grandes estudios le confesaron cierta frustración respecto al sistema industrial americano. “Todos los comentarios que recibí, incluso de grandes estudios como Pixar o Disney, eran que les encantaría hacer películas así”, recuerda. “Pero que su sistema les impide hacer eso”.
La frase resume buena parte de la posición que ocupa hoy Bienvenu dentro de la animación contemporánea: un cineasta capaz de competir con las grandes producciones sin perder una identidad completamente artesanal y personal. “Ellos tienen muchos más medios que nosotros”, continúa. “Pero esos medios les impiden hacer películas libres. Nosotros tenemos menos medios, pero hacemos películas que ellos querrían hacer”.
Quizá precisamente por eso Unifrance lo ha incorporado al programa “10 to Watch”, la selección anual que identifica a diez talentos franceses llamados a marcar el futuro del audiovisual europeo. Un reconocimiento que llega en el momento exacto en que Bienvenu parece debatirse entre continuar creciendo o regresar a algo más íntimo.
En Cannes, de hecho, no ha vuelto únicamente como director de Arco. Este año participa también como productor de una nueva película presentada en la Semaine de la Critique. Y es precisamente ahí donde siente que el ciclo de Arco empieza a cerrarse. “Siento que ahora sí quedó detrás de mí”, explica. “Cierra un capítulo y abre otro nuevo”.
Ese nuevo capítulo es Adieu monde cruel, dirigida por Félix de Givry, amigo cercano y colaborador creativo habitual de Bienvenu. Ambos desarrollaron sus películas prácticamente al mismo tiempo, produciendo mutuamente sus proyectos. “Mientras él producía la mía, yo producía la suya”, cuenta.
El proceso fue arriesgado desde el principio. Según recuerda, mucha gente les decía que estaban haciendo las cosas de manera equivocada. “Nos decían que no era así como se hacían las películas”, afirma. “Que no era así como se contaban historias. Que no estaba bien”.
Sin embargo, la apuesta terminó funcionando. Dos años consecutivos en Cannes para una productora que apenas había realizado dos largometrajes. “Estamos felices de haber tomado riesgos”, dice. “Tomamos muchísimos riesgos con las dos películas”.
Y añade una frase que parece resumir perfectamente la mezcla de incredulidad y alivio que atraviesa toda su carrera reciente: “Ver que creer en nosotros mismos valía la pena… que no éramos simplemente idiotas o locos”.
Bienvenu habla constantemente de amistad cuando habla de cine. Mucho más que de industria o de estrategia. Esa dimensión humana atraviesa también Adieu monde cruel, película que define como una especie de hermana de Arco. “Es la historia de un personaje que pasa de la sombra a la luz”, explica. “Es como el hermano pequeño de Arco, o el hermano mayor, no lo sé. Pero son películas de la misma familia”. Y remata con otra frase profundamente reveladora sobre su visión artística: “Son películas de reconciliación con lo real”.
En paralelo al reconocimiento cinematográfico, Bienvenu ha desarrollado también una intensa actividad como artista visual. Durante la campaña de premios comenzó a llenar cuadernos con dibujos realizados entre aeropuertos, hoteles y viajes constantes. Aquellos bocetos terminaron convirtiéndose en Futur Intérieur, la exposición que presentó recientemente en la Galerie Martel de París.
“Durante la campaña empecé a hacer dibujos”, cuenta. “Llevaba siempre conmigo un gran cuaderno de bocetos y hacía dibujos que tenía ganas de hacer”. La exposición nació casi accidentalmente. La galería llevaba años proponiéndole realizar una muestra, pero nunca encontraba el momento adecuado. “No tenía nada que proponerles”, explica. “Y entonces empecé esta serie de dibujos y me preguntaron si quería continuarla para exponerla”.
Lo que más le interesaba de ese proceso era precisamente su carácter espontáneo y personal, alejado de cualquier presión industrial. “Era simplemente felicidad y placer”, dice sobre aquellos dibujos.
La necesidad de regresar a ese espacio íntimo aparece constantemente en la conversación. Después de la dimensión gigantesca que alcanzó Arco, Bienvenu parece necesitar distancia respecto a las grandes producciones. “Tengo una idea para el futuro”, reconoce. “Pero ahora mismo todo esto es demasiado grande”.
“Las películas son algo muy grande, y creo que ahora necesito hacer cosas un poco más pequeñas. Necesito hacer cosas más íntimas”. Su reflexión termina alejándose completamente del discurso habitual sobre el éxito cinematográfico. “Hacer películas significa trabajar con muchísima gente”, explica. “Y lo que me gusta de este trabajo es tener amistades, vivir una aventura con personas que quiero”.
Por eso insiste en que antes de volver a dirigir necesita recuperar energía emocional. “Necesito tener la suficiente fuerza para llevar a un equipo conmigo y darles energía”, dice. “Y ahora mismo todavía no tengo esa fuerza”.
Quizá ahí resida precisamente la singularidad de Ugo Bienvenu. Mientras buena parte de la industria audiovisual contemporánea persigue velocidad, expansión y franquicias infinitas, él sigue hablando de cine como algo profundamente humano: una mezcla de amistad, fragilidad, intuición y riesgo. Y precisamente por eso se ha convertido en una de las voces más importantes del nuevo cine de animación europeo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
El ídolo de “Grease”, John Travolta recibió una Palma de Oro
El Festival de Cannes entregó el viernes una Palma de Oro honorífica a la estrella estadounidense John Travolta, un reconocimiento sorpresa que no estaba anunciado y que tuvo lugar antes del estreno de su primer filme como director. “Mis películas favoritas en mi vida siempre fueron las ganadoras de la Palma de Oro. No puedo creerlo, esto es más que un Óscar”, dijo el intérprete de “Grease” y “Pulp Fiction” al recibir el premio.
El actor de 72 años presentó “Ven a volar conmigo”, sobre un niño de 8 años que toma el avión por primera vez para seguir a su madre, actriz, de camino a Hollywood, una adaptación de un libro que el propio intérprete publicó hace tres décadas. En el trayecto el niño conocerá a sorprendentes viajeros y vivirá una serie de aventuras bajo la mirada de las azafatas de vuelo, una de las cuales está encarnada por Ella Bleu Travolta, la hija de actor.
“Este es el proyecto de mi vida. Y todas las personas que aparecieron en la película están sentadas en el público, aquí mismo: mi familia. Y por eso existe esta película y, en realidad, por eso existo yo como artista: por esas personas que están aquí”, declaró Travolta sobre su ópera prima. El intérprete también explicó que le sorprendió mucho que su primera película fuera presentada en Cannes, el festival de cine más prestigioso del mundo.
Travolta recordó que cuando el director general de la muestra, Thierry Frémaux, le dijo en noviembre que “sería la primera película aceptada con tanta antelación, me puse a llorar como un niño”. “No tenía ninguna esperanza de que aceptaran mi película”, añadió. La estrella de Hollywood, que creció no lejos del aeropuerto de LaGuardia, cerca de Nueva York, es un piloto profesional experimentado y obtuvo su primera licencia a los 22 años, según un comunicado del festival.
En la década de 1990, Travolta publicó “Propeller one way night coach”, una historia escrita para su hijo mayor Jett, que sufría crisis epilépticas desde la infancia y falleció en 2009. El actor ha participado en numerosas ocasiones en el Festival de Cannes, entre ellas tres veces con películas en competición, con “Pulp Fiction” (Palma de Oro en 1994), “Atrapada entre dos hombres” (1997) y “Primary Colors” (1998).
Travolta se dio a conocer a finales de los años 1970 gracias a su papel de Tony Manero en “Fiebre del sábado por la noche” (1977), que lo catapultó a nivel internacional. Al año siguiente el musical “Grease” (1978) lo consolidó entre los actores más famosos de su generación. “El nombre del juego” (1995) le valió un Globo de Oro y en “Contracara” (1997) compartió cartel con otra superestrella del momento, Nicolas Cage.
Fuente: AFP.