La concertista de piano Chiara D’Odorico y el guistarrista clásico Javier Acosta Giangreco presentan “Contrapunto paraguayo”, este miércoles 9 de marzo a las 20:30 hs en el Teatro Municipal de Asunción “Ignacio A. Pane” (Presidente Franco entre Chile y Alberdi), dentro del Ciclo de Verano 2022 organizado por el Teatro Municipal y la Municipalidad de Asunción.
En este evento, cuyas entradas cuestan G. 50.000, ambos artistas interpretarán parte del repertorio de sus discos dedicados a la música paraguaya: “Musiqueada!” de Giangreco, “Purahéi che retãgua” y “Ofrenda a mi tierra” de D’Odorico.
Se interpretarán temas de Jorge Lobito Martínez, Agustín Barrios, Amperio Villalba, Félix Pérez Cardozo, Nicolas Pérez González, José Asunción Flores, Juan Max Boettner, Juan Carlos Moreno González, Luis Cáceres Carísimo, Sila Godoy, Carlos Lara Bareiro, Nancy Luzko, entre otros.
Nominada al Premio Gardel
Nació en Asunción y comenzó a estudiar piano a los cuatro años con su madre, Miriam de D’Odorico, continuó su formación con grandes maestros como Bruno Gelber y Manuel Massone en Argentina y en Europa con Pierre Reach, Denis Lossev, entre otros.
Es considerada una de las pianistas paraguayas con mayor reconocimiento a nivel internacional. Distinguida con distintos premios que realzan su carrera artística como “Embajadora Turística del Paraguay”, “Premio Artífices del Cambio: Mujeres que Innovan y Crean”, “Joven Sobresaliente del Paraguay y “Premio Nacional de la Juventud” entregado por el Presidente de la República.
Desarrolla una intensa actividad musical presentándose regularmente en distintos países como solista y con orquesta. Ha visitado más de treinta países como: Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, España, Austria, Inglaterra, Rusia, Sudáfrica, Líbano e India.
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Cuenta con dos materiales discográficos, “Purahéi che retãgua” (nominado a los Premios Gardel 2020 como Mejor Álbum de Música Clásica) y “Ofrenda a mi tierra” con el objetivo de difundir la música académica paraguaya. Es Máster en Interpretación Musical, recibida en la Escuela Superior de Música de Cataluña (Barcelona, España).
En su actividad como docente es maestra formadora de muchos niños y jóvenes de distintos países. Ha dictado clases magistrales en Perú, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Paraguay, Argentina. Fue miembro de jurado en concursos infanto-juvenil de piano. La crítica especializada de Rusia resaltó: “una digitación llena de vida, un toque capaz de regalar sonoridades múltiples y un dominio de la dinámica poco común en una artista de su edad”.
Premio Nacional de Música
Guitarrista, compositor, director de orquesta, e investigador paraguayo nacido en Asunción en 1989. Es licenciado en composición musical por la Pontificia Universidad Católica Argentina y estudiante de la maestría en musicología por la Universidad de la Rioja de España gracias a una beca de la OEA.
En Buenos Aires se formó con maestros como Irma Costanzo en guitarra, Julio Viera en composición, Miguel Ángel Gilardi en dirección orquestal y Ana Cigarran en lo que respecta el uso corporal con el instrumento a través de la técnica de Fedora Aberastury. Además, realizó cursos de perfeccionamiento en Uruguay, Chile y Estados Unidos. Se ha presentado en diversos escenarios en Paraguay, Argentina, España y EEUU.
Se encuentra inmerso en el estudio y difusión de la música paraguaya, publicando libros, discos y artículos científicos referentes al tema. En el 2018 publicó su primer libro titulado “Nicolás Pérez González: La Revolución Inconclusa” y en 2020 publicó su primer disco titulado “¡Musiqueada!” compuesto integralmente por obras para guitarra clásica escrita por autores paraguayos, incluyendo obras propias.
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Ha ganado premios y reconocimientos tanto como guitarrista, compositor e investigador tanto en Paraguay como en Europa. Recientemente, su obra “Tangara” para 2 guitarras y viola fue premiada en el Premio Nacional de Música 2021 como obra sobresaliente.
Actualmente es miembro del consejo asesor de la fundación Tierranuestra y Sonidos de la Tierra. Forma parte del Ateneo Cultural José Asunción Flores, focalizándose en la producción de artículos científicos referente a la guarania y su creador. En este rol es constantemente invitado a dar charlas y conferencias sobre el tema.
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Un diálogo entre la música paraguaya y el repertorio universal a través del piano
La pianista paraguaya Chiara D’Odorico empezó este enero una gira que la llevará a recorrer los más importantes escenarios del mundo con un repertorio mixto que combina música paraguaya con lo más encumbrado del repertorio clásico universal. Bajo el lema de “Contrastes”, la artista compatriota desarrollará un programa que plantea un diálogo y complementariedad entre concepciones sonoras de los más diversos orígenes.
Consolidada en su trayectoria y objetivos, una vez más se anuncia un tour internacional de la pianista paraguaya Chiara D’Odorico por destacados escenarios internacionales. Este tour la lleva, en el marco del concepto “Contraste”, a presentar desde el piano un diálogo entre la música paraguaya y el repertorio pianístico universal.
Radicada en Argentina, Chiara planea para este año producir su cuarto disco y seguir abordando tanto su trabajo desde el piano como embajadora de la cultura paraguaya, rescatando obras del acervo histórico y de compositores contemporáneos, así como desde la docencia, que representa para ella una de sus pasiones.
Anoche arrancó la gira con su primera parada de este tour y antes del viaje la pianista habló con La Nación/Nación Media sobre este proyecto, sobre su trabajo y el próximo disco que espera producir este año.
–¿Cuál es la propuesta del tour con respecto al repertorio?
–La propuesta de este tour gira en torno a dos ideas complementarias. Por un lado, el programa “Contrastes”, que plantea un diálogo muy vivo entre la música europea y la sudamericana, con especial énfasis en nuestra música paraguaya. Ahí conviven obras de distintas épocas, desde el barroco hasta hoy en día, y también estrenos que se van a escuchar por primera vez tanto en Estados Unidos como en algunas ciudades de Europa. Por otro lado, en algunas ciudades presento un programa íntegramente dedicado a la música paraguaya, que permite profundizar mucho más en ese universo sonoro del Paraguay. Son dos formas distintas de contar una misma historia.
DIÁLOGO DE IGUAL A IGUAL
–¿Cómo se integran los dos enfoques?
–Los programas completamente paraguayos permiten profundizar y dar contexto y los programas mixtos permiten integrar, dialogar y romper esa idea de compartimientos estancos. Son dos enfoques distintos pero complementarios. La idea un poquito es que la música paraguaya tenga un valor propio, pero también pueda dialogar de igual a igual con cualquier otra tradición muy conocida como la europea.
–¿Podés ahondar un poco en qué es el concepto de contraste?
–Cuando hablo de contrastes, yo no pienso en oposiciones, sino más bien en diálogo. Me interesa mucho mostrar cómo músicas de contextos muy distintos pueden convivir, tensionarse, pero sobre todo también enriquecerse mutuamente.
–¿Por qué es relevante ese concepto para tu arte actual?
–Yo siento que mi trabajo pasa mucho por ahí, por tender puentes y por romper esas limitaciones estructuradas que nos ponemos, esos límites. El contraste revela afinidades inesperadas y hace que el oído se mantenga siempre activo y muy curioso.
–¿A qué nuevos países o escenarios vas a llevar tu trabajo ahora y cuál o cuáles conciertos te parecen un salto o algo de por sí relevante en tu carrera?
–Esta gira me lleva nuevamente a escenarios muy significativos de Estados Unidos y de Europa. En Estados Unidos voy a tocar en Miami, San Francisco y Nueva York, y en Europa estaré en Londres, Dublín, Roma, Barcelona, Palencia y en Utrecht, en salas que tienen una identidad muy fuerte cada concierto. Realmente va a ser muy importante, pero hay algunos que representan un salto simbólico, como tocar en iglesias históricas de Europa o en instituciones que por primera vez programan música paraguaya. Realmente eso marca un antes y un después no solo para mí, sino también para el repertorio que llevo. Así que por supuesto que estoy muy orgullosa y muy feliz de este desafío.
INTEGRACIÓN AL PAISAJE SONORO
–¿Cómo pensás que el piano y la música de Paraguay pueden incorporarse dentro de la sonoridad o el paisaje sonoro del mundo actual?
–La música del Paraguay se puede incorporar dentro de la sonoridad y el pasaje sonoro del mundo de manera realmente muy natural. Pienso que la música paraguaya tiene una identidad demasiado fuerte, pero al mismo tiempo es muy permeable y dialoga muy bien con otras tradiciones. No es una música encerrada en sí misma, todo lo contrario. Creo que el piano paraguayo puede integrarse al paisaje sonoro actual sin perder su esencia, aportando colores, ritmos y una sensibilidad muy particular que realmente pienso que hoy el mundo está dispuesto a escuchar y a conocer.
–¿Qué tipo de rescate de autores paraguayos del pasado y actuales forman parte de tu repertorio?
–Trabajo tanto con compositores históricos como también con creadores contemporáneos, y me interesa rescatar obras que no circulan, que muchas veces no están editadas, estoy trabajando con el manuscrito o casi no se han tocado, o no hay grabaciones.
También dar espacio a voces actuales que están escribiendo hoy en día. Eso también es muy importante, dar el espacio a los nuevos compositores, a los nuevos músicos, a las nuevas creaciones.
–¿Con qué criterio los elegís?
–El criterio para seleccionar y trabajar esas composiciones creo que siempre es artístico, que la obra tenga algo verdadero que decir, algo que contar, que transmitir. No se trata solo de rescatar una obra por el simple hecho de rescatar y hacer algo nuevo, sino más bien de integrar esas músicas a un discurso vivo y actual, que realmente ese esfuerzo valga la pena.
–¿Qué representa esta gira en tu carrera?
–Esta gira resume muy bien el momento que yo estoy viviendo como artista, es el resultado de muchos años de trabajo, de búsqueda, de convicción, en un proyecto que apuesta al diálogo, al cruce de culturas y a la circulación de la música paraguaya en el mundo, ya sea a través de programas íntegramente dedicados al repertorio paraguayo o integrándolo de manera natural con la gran tradición europea, con el gran repertorio pianístico, y la idea es siempre la misma, que la música se escuche sin fronteras, con curiosidad y con profundidad, y que se valore. Llevar estas obras a escenarios internacionales no es solo un acto artístico, sino más bien una forma de construir memoria, de generar redes y de afirmar que Paraguay tiene su propia voz musical viva y plenamente vigente en el panorama actual. Mi trabajo, como yo siempre digo, es tender puentes y dejar que la música paraguaya circule, viva y dialogue libremente por todo el mundo.
LA ACTIVIDAD DOCENTE
–¿Qué proyectos llevás adelante en la actualidad?
–Además de los conciertos y las giras, yo dirijo mi propio estudio de piano, mi propia academia, donde trabajo con alumnos de distintas edades y niveles. Esta academia tengo en conjunto con mi marido, que también es pianista, y es algo fundamental para mí la docencia, es algo muy importante en mi vida artística. Dedico la mitad del día a mi vida artística sobre los escenarios y la otra mitad a la pedagogía, y también por supuesto estoy trabajando nuevos proyectos discográficos que van a continuar profundizando el repertorio paraguayo para piano, así que tengo ahí ya un trabajo latente y estoy trabajando en eso.
–¿Qué planes te trazás para este año?
–Este año por supuesto va a seguir marcado por los conciertos y las giras internacionales, comenzando ahora por Estados Unidos, por Europa y luego una serie de conciertos para Latinoamérica, pero también con proyectos a largo plazo. Primero ampliar el repertorio, grabar nuevos discos y fortalecer mi trabajo pedagógico, que es algo que amo mucho hacer y que es parte de mi día a día. Pero la idea mía siempre es seguir construyendo con mucha coherencia, sin apuros, pero mucha convicción de mi trabajo y de lo que vengo haciendo ya desde hace muchos años. Y creo que con muchísimo trabajo y dedicación voy llevando siempre en alto lo que es nuestro país y dando a conocer a nivel mundial.
–¿Cómo trabajás el proyecto de un disco?, ¿lo producís vos?, ¿lo pensás desde los autores?, ¿desde el sonido?, ¿desde una sensibilidad del momento?
–Cada disco nace para mí como una necesidad artística muy concreta, casi como una continuación natural del trabajo que vengo haciendo en los escenarios en todo este tiempo. Yo no pienso en un concepto cerrado, sino más bien que el proyecto se va armando a partir del repertorio, de los compositores, de los autores y, sobre todo, de una sensibilidad muy particular del momento que yo estoy atravesando. El sonido, por supuesto, es algo fundamental en mi búsqueda y el concepto del disco que quiero transmitir con ello. Es un trabajo que lo vengo pensando hace mucho tiempo, muy cuidado, muy personal, y en el que estoy involucrada en todas las etapas, desde la selección de las obras, el repertorio, el concepto del disco, hasta la producción artística. Hasta ahora ha sido mayormente un camino autogestionado, pero siempre con el gran apoyo de los sellos discográficos que aceptaron estos proyectos, que lo tomaron como propios y me apoyaron al 100 % en crear mis tres discos anteriores y el que se viene.
DIFUSIÓN CULTURAL
–El trabajo de los artistas paraguayos en el mundo es frecuentemente el de difusión. ¿Cómo pensás que se podría articular esa labor que muchas veces se hace en solitario con enfoques no articulados o compartidos?
–Sí, es verdad que muchas veces los artistas paraguayos que trabajamos afuera del país funcionamos casi como embajadores culturales informales y eso suele hacerse en soledad desde esfuerzos muy personales. Creo que el desafío está en pasar de lo individual a lo colectivo y en generar redes reales de intercambio, compartir repertorios, contactos, experiencias, información, compartir con colegas. No por homogenizar discursos, sino más bien para potenciar lo que cada uno desde su lugar y de su creencia lo quiere transmitir. También es importantísimo que existan puentes con instituciones, tanto dentro como fuera del país, que nos acompañen, que den continuidad a ese trabajo. Cuando las acciones se piensan de manera articulada y sostenida, el impacto es mucho más profundo y duradero. Y yo creo que la difusión cultural no debería depender solo del esfuerzo individual de una persona, del artista, sino más bien de una construcción colectiva que se sostenga en el tiempo, que no dure un mes, un año, sino que sea a largo plazo para que tenga realmente su impacto.
–¿Te pasó alguna vez que otros pianistas o instrumentistas te pidieran que les compartas algo del repertorio de música paraguaya que defendés en los escenarios y que alguno lo haya incorporado en el suyo?
–Sí, por supuesto, muchísimas veces, y es una de las cosas más gratificantes de este trabajo. A menudo después de los conciertos o en contextos académicos, otros músicos, colegas, se acercan con una curiosidad muy genuina por el repertorio paraguayo. Ya sea que me piden las partituras, referencias, grabaciones, quieren saber más de la historia y en varios casos estos intercambios terminan en obras que empiezan a circular en otros programas y en otros escenarios. Eso realmente es un orgullo enorme y es mi verdadero objetivo. Como decía, para mí es clave porque significa que la música deja de estar asociada a una sola intérprete y empieza a tener realmente vida propia, que es lo que merece esta música. Cuando otro músico se apropia de ese repertorio y lo hace suyo, el trabajo de difusión se multiplica y realmente se vuelve duradero. La música paraguaya crece de verdad cuando empieza a circular libremente y eso es clave en todo este trabajo.
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Chiara D’Odorico realizará gira en Estados Unidos y Europa
La pianista paraguaya Chiara D’Odorico realizará una gira en Estados Unidos y Europa, durante los meses de enero y febrero, presentándose en diez conciertos. Con una presencia consolidada en los escenarios internacionales y una labor fundamental en la difusión de la música paraguaya, la artista ofrece una propuesta artística que combina tradición, descubrimiento y contrastes sonoros.
La gira presentará dos tipos de programas, denominados “Contrasts - European & South American Sounds” y “Paraguayan Music”. El primero invitará al público a explorar un diálogo vibrante entre la música europea y sudamericana, con especial énfasis en el repertorio paraguayo. El programa reúne obras desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y varias de ellas recibirán sus estrenos en Estados Unidos y Europa durante esta gira.
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La propuesta revela un juego de contrastes, afinidades y tensiones entre ambos mundos, destacando tanto piezas para piano solo como obras para piano a cuatro manos. En esta sección especial, Chiara contará con la participación del pianista argentino David Lonardi, artista invitado que amplía la dimensión interpretativa y el diálogo artístico del programa.
En algunas ciudades, Chiara presentará “Paraguayan Music”, un recital íntegramente centrado en el patrimonio pianístico del Paraguay, un repertorio poco difundido internacionalmente y que la artista ha llevado a prestigiosas salas del mundo. Los conciertos incluirán estrenos, obras inéditas y joyas del repertorio contemporáneo y tradicional, reafirmando su compromiso con la divulgación de la creación musical paraguaya.
Estados Unidos
17 de enero: Doral Piano Studio, Miami.
24 de enero: Presidio Chapel, San Francisco.
27 de enero: Brooklyn Music School, Nueva York.
Europa
3 de febrero: St. Jame’s Church Paddington, Londres, Inglaterra.
4 de febrero: St. Dunstan In The West, Londres, Inglaterra.
6 de febrero: St. Patrick’s Cathedral, Dublín, Irlanda.
15 de febrero: St. Paul’s Within The Walls, Roma, Italia.
20 de febrero: Fundación Díaz-Caneja, Palencia, España.
21 de febrero: Museo Europeo de Arte Moderno, Barcelona, España.
26 de febrero: Instituto Cervantes, Utrecht, Países Bajos.
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Chiara D’odorico actuará por primera vez en Costa Rica
La reconocida pianista Chiara D’Odorico se presentará por primera vez en Costa Rica el lunes 13 de octubre en el emblemático Teatro Nacional de Costa Rica. El recital, titulado “Contrastes – Música Europea y Paraguaya”, propone un fascinante diálogo entre dos tradiciones musicales, entrelazando estilos y épocas, y forma parte de la celebración por los 128 años del teatro.
El programa, de gran valor artístico y simbólico, incluye obras inéditas interpretadas por primera vez en Centroamérica, y propone un recorrido que revela los puntos de encuentro, contrastes y afinidades entre la música paraguaya y la europea, destacando la riqueza y diversidad de ambas tradiciones en un espacio de diálogo y equidad cultural.
Además del concierto, el martes 14 de octubre ofrecerá una Clase Magistral en la Sala Cullel de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, donde trabajará con jóvenes pianistas del país en una intensa jornada de intercambio musical. Estas actividades cuentan con el apoyo de la Embajada del Paraguay en Costa Rica.
Chiara D’Odorico es considerada una de las pianistas sudamericanas con mayor reconocimiento a nivel internacional, galardonada con numerosos premios que destacan su carrera artística, entre ellos “Embajadora Turística del Paraguay”, “Premio Artífices del Cambio: Mujeres que Innovan y Crean”, “Joven Sobresaliente del Paraguay” y el “Premio Nacional de la Juventud” otorgado por el Presidente de la República.
Desarrolla una intensa actividad musical como solista y con orquesta, con presentaciones regulares en más de cuarenta países de cinco continentes, entre ellos Brasil, Colombia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, El Vaticano, España, Austria, Inglaterra, Rusia, Sudáfrica, Líbano e India. .
Comprometida con la promoción y difusión de la música de su país, ha presentado y estrenado obras de compositores paraguayos en diversos escenarios internacionales. Cuenta con tres producciones discográficas: “Purahéi che retãgua” (nominado a los Premios Gardel 2020 como Mejor Álbum de Música Clásica), “Ofrenda a mi tierra” y “Añoranza”.
En su actividad como docente es maestra formadora de muchos niños y jóvenes de distintos países. Ha impartido clases magistrales en Perú, Bolivia, Ecuador, México, Estados Unidos, Paraguay y Argentina y ha sido miembro de jurado en concursos infanto-juveniles de piano.
La crítica especializada de Rusia resaltó: “(…) una digitación llena de vida, un toque capaz de regalar sonoridades múltiples y un dominio de la dinámica poco común en una artista de su edad”. La crítica de Portugal destacó: “(…) demostró su talento y destreza a través de un selecto repertorio de reconocidos compositores europeos y latinoamericanos”. En otra ocasión en Paraguay: “La artista entregó toda su sensibilidad, expresión y emoción al ejecutar el piano”.
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Cayo Sila Godoy: un puente entre Mangoré y el presente
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Óscar Bogado Rolón y Javier Acosta Giangreco desarrollaron una investigación que aborda la vida y obra de uno de los herederos musicales de Agustín Pío Barrios, el villarriqueño Cayo Sila Godoy. Tras prácticamente salvar del olvido el legado de Mangoré, el suyo requiere de manera impostergable que se realice lo propio. A ese objetivo apunta esta empresa conjunta entre un investigador histórico y un musicólogo e intérprete.
En la primera mitad del siglo XX, Paraguay vivió un desarrollo de talento y formación musical que marcó su historia cultural para siempre. Con nombres como Agustín Pío Barrios, José Asunción Flores, Herminio Giménez, Félix Fernández, Remberto Giménez, Gerardo Fernández Moreno, Mauricio Cardozo Ocampo, Darío Gómez Serrato, esas primeras décadas cimentaron la música paraguaya contemporánea.
Entre esos nombres aparecerá Cayo Sila Godoy (1919-2014), un guitarrista virtuoso que se formó con maestros de la talla de Andrés Segovia. Trabajó en la vanguardia compositiva, en trazar la escuela de otros artistas y en el rescate de la creación del más importante señor de la guitarra clásica en Paraguay, Agustín Barrios.
En esta charla con El Gran Domingo de La Nación, los autores se refieren al libro que han presentado esta semana, “El sortilegio de Sila Godoy. Vida, obra y legado”, que es una investigación sobre su devenir como persona y artista, rescatando su aporte en un país amante de la guitarra.
–¿Cuál fue el elemento que los impulsó a realizar esta investigación sobre la vida y obra del maestro?
–OBR: Es un proyecto que ya lleva algunos años de trayecto. Coincidimos con Javier (Acosta Giangreco) en la necesitad de revalorizar la figura de Sila Godoy y de trabajar un texto completo, no solo biográfico, sino de análisis musicológico. Esta obra busca rendir un homenaje a un músico destacado que ha caído un poco en el olvido y unir, con ellos, los cabos sueltos de la historia de la música paraguaya, principalmente en guitarra clásica, donde tenemos una tradición centenaria y muchos cultores.
–¿Como autores tienen o tuvieron algún vínculo particular con Sila Godoy y la guitarra?
–OBR: Javier es guitarrista de profesión y musicólogo; yo, además de ser un apasionado de la música paraguaya, me estoy centrando, en los últimos años, en investigaciones sobre la cultura paraguaya. Hace veinte años que trabajo en investigación histórica y he optado por priorizar lo cultural, pues hay mucho por descubrir y rescatar. No tenemos vinculación de amistad o parentesco con el maestro Sila Godoy, conocemos su trabajo y coincidimos en que merece mucha más difusión de la que tiene actualmente.
ENLACE ENTRE ÉPOCAS
–¿Qué relevancia les parece que tiene la figura de Sila Godoy en la historia musical paraguaya?
–JAG: Sila Godoy fue el puente entre Agustín Barrios y la actualidad, su legado fue fundamental para las generaciones posteriores. Hay que recordar que Agustín Barrios muere en El Salvador en 1944. Su figura prácticamente quedó en el olvido en años posteriores a su desaparición física. Sila Godoy fue el primero en interesarse en recopilar el trabajo y documentos del genio sanjuanino. Así es como se encargó de difundir su trabajo en todo el mundo, llegando a los guitarristas más importantes del planeta. Esto permitió que la obra de Barrios sea hoy tocada en todo el mundo. La causa de Sila Godoy en rescatar a Barrios fue inspiración para los guitarristas posteriores que tomaron la misma senda.
–¿Qué fuentes bibliográficas preceden a este trabajo?
–OBR: Una fuente muy valiosa para nuestra investigación fue el álbum de programas de concierto que publicó Elisa Godoy Álvarez, la hija de Sila. Sirvió de guía y acortó mucho tiempo en cuanto a la orientación cronológica. Fue más fácil buscar información sobre hechos y fechas bien determinados.
HIPÓTESIS
–¿Qué hipótesis pudieron ser confirmadas con esta investigación y qué otras fueron descartadas?
–JAG: Pude confirmar que efectivamente Sila Godoy fue el que presentó las obras de Barrios al guitarrista australiano John Williams. Hay una carta firmada por Williams en la que afirma que gracias a Godoy descubrió el trabajo de Mangoré. Mucho se dijo que fueron los alumnos de Barrios en El Salvador quienes hicieron este nexo, pero Williams asegura que este acceso fue gracias a Sila Godoy. Otra cosa que pude constatar fue que Sila Godoy fue el primer músico paraguayo que escribe música atonal. Aunque de manera tímida, arranca con su pieza “Jana Szennes”, a finales de la década del 40 del siglo pasado. Así también, fue el primer guitarrista clásico en tocar guaranias de José Asunción Flores. Al mismo tiempo, pude descartar varios mitos, siendo el principal que Sila Godoy fue autodidacta. Esto es completamente falso, ya que fue de los músicos mejor formados que tuvimos en el Paraguay.
–¿Cuáles fueron los archivos que pudieron consultar?
–OBR: Consultamos toda la bibliografía disponible, hicimos hemeroteca. Felizmente hay muchas publicaciones periodísticas que testimonian las distintas etapas de la carrera de Sila. Entrevistamos a sus familiares y músicos que llegaron a tratar con el maestro. Pudimos hallar también muchos audios y textos de entrevistas del propio Sila Godoy, con propia versión de muchos episodios de su vida.
–¿Qué pudieron hallar respecto al contacto inicial de Sila Godoy con la música?
–OBR: Sila Godoy creció en una familia donde la música siempre estuvo presente y fue un niño prodigio. Desde temprano se destacó en la guitarra, pero no se conformó con esa habilidad innata. También desde temprano se formó y practicó disciplinadamente. Es decir, trabajó su talento para llegar a niveles muy elevados.
–¿Con qué referentes de la época compartió en ese proceso?
–OBR: Sila Godoy se formó con los mejores profesores del país, tanto en Villarrica como en la capital, donde recibió una beca en el Ateneo Paraguayo. Después siguió un curso de perfeccionamiento en Buenos Aires con la guitarrista Consuelo Mallo López y, más tarde, con el maestro Andrés Segovia, en España. Es decir, probablemente fue el músico mejor formado de nuestro país.
EXIGENCIA TÉCNICA
–¿Como guitarrista te tocó interpretar obras o arreglos suyos?
–JAG: Sí, toco con regularidad su arreglo de la guarania “India” que creo que es una cima muy difícil de superar en cuanto a calidad y exigencia técnica llevada a la música paraguaya. También me gusta mucho tocar “Sortilegio”. Esta composición de Sila Godoy es muy efectista y tiene un uso muy exótico de la armonía.
–¿Cuál fue la relación que tuvo Sila Godoy con figuras como José Asunción Flores y Carlos Lara Bareiro?
–OBR: Con Flores fueron amigos y trataron bastante en la década del cuarenta. En ese tiempo Sila residía en Buenos Aires. Fue uno de sus periodos más creativos. Escribió versiones para guitarra de varias de las clásicas guaranias de Flores, entre ellas “India” y “Ne rendápe aju”. Con Lara Bareiro los unió una entrañable amistad. Ambos fueron compañeros de estudio en el Ateneo Paraguayo, también en la década del cuarenta, a inicios de esa década.
–¿Qué características técnicas y estilísticas presentan sus obras?
–JAG: No voy a enmascarar o suavizar la cosa... Sus obras son muy complejas y exóticas. Sila Godoy tenía una habilidad rara de destreza en ambas manos. Esto hacía que toque de manera sorprendente. Naturalmente, sus composiciones y arreglos serán una apuesta aún más exigente que el mismo propone gracias a sus dotes naturales. Su obra “Éxtasis” es tal vez una de sus piezas más exigentes, que requiere una alta coordinación entre ambas manos. Su estilo va siempre por lo atonal. Le gustan las sonoridades duras y armonías disonantes. Es un compositor del siglo XX que busca expresarse mediante técnicas muy vanguardistas de composición. El guitarrista que se anime a trabajar su obra no solo requiere de una técnica muy sólida, sino también de conocimientos de música del siglo XX. No se puede entender la música de Sila Godoy sin entender cómo funciona la estética de Arnold Schönberg, compositor austriaco que formó toda una corriente musical de vanguardia. Lastimosamente, en la actualidad la mayoría de los guitarristas se cierran a un repertorio más digerido y se aventuran menos a explorar el repertorio de vanguardia.
–¿Podría hablarnos un poco de su faceta de creador?
–OBR: Hemos encontrado cerca de treinta obras compuestas por Sila Godoy siguiendo distintas fuentes. Lastimosamente, muchas partituras han desaparecido o están incompletas. La búsqueda de esos documentos continúa y una siguiente etapa sería reunir y publicar todos sus trabajos.
INGENTE LABOR
–¿Qué se puede sintetizar de los aportes de Sila como maestro, investigador, gestor y compositor?
–OBR: Sila Godoy como investigador se encargó de construir el acervo de Agustín Barrios, que hoy forma parte del patrimonio de la humanidad. En esa labor, descuidó inclusive su faceta de compositor, aunque dejó obras muy valiosas, como “Sortilegio”, que dio nombre al libro; “Éxtasis”, que recibió el Premio Nacional de Música en 2013, por dar un par de ejemplos. Sus composiciones merecen, asimismo, una mayor difusión. Entre nuestros proyectos está también la publicación de sus partituras. Fue principalmente un gran concertista, aunque dejó muy pocas grabaciones en comparación a su dilatada carrera de ocho décadas.
–Finalmente, para cerrar la charla ¿qué podría destacar de la obra que inspiró el título del libro?
–JAG: “El sortilegio de la guitarra” es una obra dedicada al encanto o el hechizo de este instrumento. Esta pieza Sila la escribe en plena madurez creativa. Es una suerte de homenaje a la compañera de toda su vida (la guitarra). Esta pieza es una poderosa síntesis de muchas técnicas propias de la guitarra. En cuanto al uso de la armonía, pasa de una primera parte que aparenta tener un centro tonal, pero en la parte central se vuelve completamente atonal. La transición que hace entre tono y no tono es sorprendentemente natural, casi imperceptible. En suma, “El sortilegio de Sila Godoy” es un homenaje al encanto de este grandioso exponente de la guitarra paraguaya.