Por David Sánchez, desde Ciudad de México (México), X: @tegustamuchoelc (*)
El 13 de agosto de 2024, la Ciudad de México se convirtió en el epicentro de la nostalgia y el cine gótico con la presentación de “Beetlejuice 2″, la tan esperada secuela del clásico dirigido por Tim Burton. El evento, celebrado en el Hotel Four Seasons, reunió a fanáticos, prensa y al talentoso elenco de la película.
La bienvenida estuvo marcada por la presencia de una joven disfrazada como Lydia Deetz, un claro homenaje al icónico personaje interpretado por Winona Ryder en la película original. “Estamos muy emocionados de tenerlos aquí”, expresó el anfitrión del evento, reflejando el entusiasmo compartido por la audiencia mexicana. “En la Ciudad de México, somos grandes fanáticos de Beetlejuice, y es un honor recibirlos en nuestra ciudad”.
Durante la conferencia, Tim Burton, junto a Michael Keaton y el resto del elenco, compartió detalles sobre lo que significó regresar al mundo de Beetlejuice después de más de tres décadas. “La nostalgia es una palabra extraña”, comentó Burton. “No lo vi de manera nostálgica, sino como un personaje y un mundo que siempre disfruté, y que simplemente nunca me dejó”.
Michael Keaton, quien retoma su papel como el irreverente Beetlejuice, confesó haber sentido cierta presión al volver a interpretar al personaje. “Fue más difícil de lo que pensé”, admitió Keaton. “Es uno de mis papeles favoritos en mi carrera, y me puse nervioso al intentar hacerlo de nuevo porque me importa mucho. Pero al final, fue como una extraña reunión familiar, algo que se sintió realmente bien”.
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Una de las sorpresas del evento fue la introducción de nuevos personajes, como Astrid, la hija de Lydia, interpretada por Jenna Ortega. Ortega habló sobre la presión de interpretar a la hija de un personaje tan querido como Lydia y cómo trabajó para crear una relación auténtica en pantalla con Winona Ryder. “Astrid fue escrita de manera tan hermosa que fue fácil entender de dónde venía”, explicó Ortega.
Monica Bellucci, quien interpreta a Dolores, un misterioso y oscuro personaje, habló sobre el honor de unirse al elenco y trabajar bajo la dirección de Burton. Aunque no pudo revelar muchos detalles, insinuó que su personaje es una “metáfora del dolor” y que, como todas las películas de Burton, “aunque esta sea una comedia oscura, siempre hay temas profundos como la vida, la muerte y el amor”.
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La conferencia también destacó la importancia de mantener el espíritu original de la película mientras se adapta a las nuevas generaciones. Tommy Harper, productor del filme, mencionó que el objetivo era seguir el liderazgo de Burton y “dar a los fanáticos originales un poco de lo que recuerdan, mientras se introduce algo nuevo y original para los nuevos espectadores”.
El evento culminó con un ambiente de anticipación y emoción por el estreno de “Beetlejuice 2″ que será en el festival de Venecia, una película que promete capturar la esencia única de Burton mientras introduce una nueva generación de personajes y espectadores al extraño y maravilloso mundo de Beetlejuice.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Recam destaca el crecimiento de la presencia audiovisual del Mercosur
El 46.º encuentro de la Reunión Especializada de Autoridades Cinematográficas y Audiovisuales del Mercosur (Recam) destacó la 2.º Mostra Mercosul Audiovisual en Brasil, la presentación del ciclo “Nuevas narrativas en animación” y el anuncio de los ganadores del 2.º Concurso de Cortometrajes del Mercosur “Fronteras y encuentros”, al realizar un balance de los principales logros.
Con foco en los avances nacionales y regionales, el fortalecimiento de la circulación audiovisual, las coproducciones y la articulación de políticas públicas en el sector, la Recam realizó su 46.º reunión ordinaria, bajo la Presidencia Pro Tempore de Paraguay, con la participación, en modalidad virtual, de las delegaciones de Argentina, Brasil y Uruguay.
Durante el encuentro, celebrado el 4 de mayo, los asistentes destacaron los resultados de la Red de Salas del Mercosur y de la 2.º Mostra Mercosul Audiovisual realizada en Brasil, que alcanzó 367 puntos de exhibición, celebró más de 600 funciones y reunió cerca de 20 mil espectadores.
Animación y cortometrajes
La reunión también fue la oportunidad de presentar el ciclo Nuevas narrativas en animación, que amplía las posibilidades expresivas del lenguaje animado y propone miradas contemporáneas sobre la región, valorando el rol de la Plataforma Mercosur Audiovisual como herramienta clave para la difusión regional, de acceso público a obras de la región y con una gestión activa del catálogo de cortometrajes.
Otro de los temas centrales fue el anuncio de los ganadores del 2.º Concurso de Cortometrajes del Mercosur “Fronteras y Encuentros”, iniciativa que permite incorporar nuevas obras al catálogo regional, fortaleciendo la diversidad de contenidos y su circulación en distintos territorios.
En la categoría documental, la obra ganadora fue “El último anzuelo” (Argentina), dirigida por Gonzalo Solari, reconocida “por la sensibilidad con la que utiliza el lenguaje documental para dar relevancia a lo sencillo, abordando las fronteras del tiempo, las ausencias y la memoria. El hilo de pesca se convierte en una metáfora sutil que enlaza afectos, recuerdos y vínculos”.
En la categoría ficción, el premio fue para “Más que el mar” (Uruguay), dirigido por Juan Ignacio Fernández, destacando “el buen uso de los recursos cinematográficos y las actuaciones para contar una historia en la que los silencios se convierten en una frontera invisible para la conexión, explorando de forma sutil las tensiones de la masculinidad en la relación entre padre e hijo y convirtiendo al Río de la Plata en una metáfora de las distancias”.
El jurado también otorgó menciones especiales a obras con diversidad de miradas y lenguajes para abordar la temática propuesta, explorando distintas fronteras y encuentros de la región. En ficción fueron reconocidas “Por la gaseosa” (Argentina), “MUM” (Brasil), “Misiones, 1756” (Argentina), “Espelho da memoria” (Brasil), “Veredas” (Brasil) y “Ñembyasy” (Paraguay); mientras que en la categoría documental las menciones fueron otorgadas a “Por la tierra” (Paraguay-Argentina), “Entre paredes y vínculos” (Uruguay) y” Entre fronteiras: vozes do guarani” (Brasil).
El jurado estuvo conformado por representantes del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), de Argentina; de la Secretaría del Audiovisual (SAv), de Brasil; del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP) y de la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ACAU), con la coordinación de la Secretaría Técnica de la Recam.
Acuerdo regional
Durante la reunión, la Recam también celebró que la internalización del Acuerdo Mercosur de Coproducción Cinematográfica y Audiovisual, está en etapas avanzadas en los países, al tiempo que el Comité Jurídico continúa trabajando en la elaboración del Reglamento Interno para su pronta implementación. Asimismo, evaluó los resultados del Programa de Fortalecimiento de Proyectos de Coproducción, cuya edición 2025 culminó con la participación de proyectos en Ventana Sur, proyectando su continuidad para este año.
También las delegaciones presentes en la reunión alcanzaron a su vez avances en la preparación de acciones para el Mercado Audiovisual Entre Fronteras (MAEF) y Ventana Sur 2026, así como en el seguimiento del proyecto presentado al Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), orientado al fortalecimiento del patrimonio audiovisual regional.
Las autoridades también mantuvieron conversaciones con la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA), con el objetivo de explorar líneas de cooperación, como formación y desarrollo del sector, fomentando la articulación entre actores públicos y privados.
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Almodóvar intenta por séptima vez ganar la Palma de Oro con “Amarga Navidad”
Con “Amarga Navidad”, que se presenta este martes en Cannes, Pedro Almodóvar aspira a alzarse con la Palma de Oro, después de haberlo intentado seis veces, desde su primera selección con “Todo sobre mi madre”, hace más de 25 años. Aunque Cannes ha premiado varias veces sus obras, como al mejor actor en “Dolor y gloria” (2019) o al mejor guion e interpretación femenina por “Volver” (2006), al cineasta español se le resiste el máximo galardón del festival de cine francés.
Además de presentar varias de sus películas más destacadas, Almodóvar, de 76 años, ha formado parte en dos ocasiones del jurado de la muestra, en 1992 como miembro, y en 2017, como presidente.
“Todo sobre mi madre” (1999)
A pesar de lo que auguraban todas las quinielas, “Todo sobre mi madre” no consiguió la Palma de Oro, que fue para “Rosetta”, de los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne. Almodóvar tuvo que contentarse con el premio a la mejor dirección.
De aquella primera experiencia, el director manchego tiene un “recuerdo maravilloso”, puesto que el filme gustó tanto al público como a la crítica, “lo que no es frecuente”, dijo en aquella época. “Sentir en directo el amor del público fue especialmente emocionante”, recordó.
“Volver” (2006)
En 2006, fue el británico Ken Loach, con “El viento que agita la cebada” quien le arrebató el premio y “Volver” se quedó con el galardón al mejor guion y la distinción colectiva a la mejor interpretación femenina, donde figuraban entre otras Penélope Cruz y Carmen Maura.
Al final de la proyección de “Volver”, Almodóvar vivió uno de los momentos más emotivos en la Croisette: “Fue cuando sequé las lágrimas de emoción que inundaban el hermoso rostro de Penélope Cruz”, rememoró.
“Los abrazos rotos” (2009)
Tres años más tarde, Almodóvar regresó a la alfombra roja de Cannes con Penélope Cruz, su actriz fetiche. En aquella ocasión, estaban en liza, entre otros, Quentin Tarantino, Ken Loach, Elia Suleiman y Marco Bellocchio.
Pero la máxima recompensa ese año fue para “La cinta blanca”, del austríaco Michael Haneke.
“La piel que habito” (2011)
Por primera vez con un filme sin Penélope Cruz, el cineasta español lo intentó con “La piel que habito”, protagonizada por Elena Anaya y Antonio Banderas. En la selección sobresalieron una vez más los cineastas asiduos al certamen, como los hermanos Dardenne y el estadounidense Terrence Malick que, con “El árbol de la vida”, se llevó la máxima recompensa.
El director de fotografía de la película, José Luis Alcaine, colaborador habitual de Almodóvar, ganó el premio Vulcain al mejor artista-técnico.
“Julieta” (2016)
De nuevo el cineasta manchego compitió frente a los hermanos Dardenne y Ken Loach, además del brasileño Kleber Mendonça Filho, Xavier Dolan y Jim Jarmusch. El británico, con su drama social “Yo, Daniel Blake”, le arrebató por segunda vez la Palma de Oro.
De aquella edición, Almodóvar recuerda que él mismo se sorprendió de que la “formidable” “Toni Erdmann” de la alemana Maren Ade se fuera con las manos vacías. El premio es el fruto “de la decisión de nueve personas” del jurado y a veces “no corresponde al gusto de los espectadores o de la prensa”, admitió.
“Dolor y gloria” (2019)
En la cinta más introspectiva de Almodóvar hasta entonces, Antonio Banderas interpreta a un cineasta solitario en el crepúsculo de su carrera, mientras Penélope Cruz encarna a la madre del director.
Ese año, la cinta de Almodóvar estaba, durante todo el festival, entre las favoritas para ganar... hasta que en los últimos días se proyectó “Parásitos”, el thriller surcoreano que se llevó finalmente la Palma de Oro e hizo historia luego en los Óscars.
Banderas, quien no escondió una cierta “amargura” porque su mentor no fuera premiado en Cannes, se llevó el premio a la mejor interpretación masculina.
“Amarga Navidad” (2026)
Almodóvar vuelve con un filme centrado en un cineasta, esta vez con problemas de inspiración. El argentino Leonardo Sbaraglia, con su barba y su pelo rizado canoso, da vida al alter ego del director manchego. Completan el reparto Bárbara Lennie, Victoria Luengo y Aitana Sánchez-Gijón. En medio de espectaculares imágenes de Lanzarote, en las islas Canarias, la historia invita a reflexionar sobre la autoficción y el uso que hacen los creadores de la realidad de su entorno en sus obras.
Fuente: AFP.
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Arrancó auditoría de México al sistema veterinario local, clave para exportación de carne
En el marco de las negociaciones para la apertura del mercado mexicano a la carne bovina paraguaya, autoridades sanitarias de México iniciaron una auditoría integral al sistema veterinario nacional, clave dentro del proceso de habilitación comercial que podría ampliar las oportunidades de exportación.
La revisión está a cargo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México, que evalúa la equivalencia del sistema sanitario paraguayo, indispensable para permitir el ingreso de carne bovina deshuesada madurada al mercado mexicano, uno de los más grandes de América del Norte.
La reunión inicial de la auditoría se llevó a cabo con la participación del director general de Servicios Técnicos y presidente interino del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Primo Feltes, junto con directores generales, técnicos del servicio veterinario oficial y el equipo auditor de la Dirección General de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera (DGIAAP) de Senasica.
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El proceso de inspección se desarrolla desde hoy 18 hasta el 26 de mayo de 2026 y contempla una evaluación técnica in situ del sistema de control sanitario implementado por Paraguay, considerado un requisito fundamental para garantizar la inocuidad y trazabilidad de los productos cárnicos destinados a la exportación.
Durante las jornadas, los auditores mexicanos realizarán visitas al laboratorio central del servicio veterinario y a 10 frigoríficos habilitados para exportación, donde revisarán los procedimientos de control, inspección, certificación sanitaria y cumplimiento de estándares internacionales de calidad.
Esta auditoría es un paso estratégico dentro del proceso de apertura de un nuevo mercado para la carne paraguaya, un rubro que representa uno de los principales motores de ingreso de divisas del país.
La eventual habilitación de México permitiría diversificar destinos de exportación y reducir la dependencia de mercados tradicionales, fortaleciendo la competitividad del sector ganadero.
El objetivo central de la evaluación es determinar si el sistema de control veterinario oficial de Paraguay es equivalente al de México, lo que incluye estándares de bioseguridad, inocuidad alimentaria, vigilancia sanitaria y capacidad de respuesta ante eventuales riesgos zoosanitarios.
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Cannes 2026: crítica del film “L’Espèce explosive”
- Por David Sánchez, desde Cannes (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
“L’Espèce explosive”, presentada en la Quinzaine des Cinéastes 2026 del Festival de Cannes, fue proyectada dentro de la sección paralela organizada por la SRF (Société des Réalisateurs de Films), concretamente en el Théâtre Croisette y en varias salas satélite de Cannes como Les Arcades, Le Raimu y Studio 13. La película de Sarah Arnold, formada en la ENSAV de Toulouse, llegó al festival como uno de los “polars rurales” franceses más comentados de la selección y, viendo el resultado, se entiende por qué.
No porque sea una obra maestra ni porque revolucione el cine social francés, sino porque entiende algo fundamental: la miseria contemporánea entra mejor cuando se mezcla con humor absurdo. Y ahí es donde L’Espèce explosive encuentra su personalidad.
La premisa parece salida de un cruce imposible entre el thriller rural francés, el cine social de provincias y una comedia alcohólica medio desesperada. En el noreste de Francia, los jabalíes destruyen los cultivos y la tensión entre agricultores, cazadores y élites locales termina explotando. Brun, un agricultor arruinado interpretado por Jean-Louis Coulloc’h, desaparece después de quebrarse psicológicamente ante la presión económica y social. Un año más tarde aparece Fulda, un gendarme corso sancionado y trasladado disciplinariamente, encargado de investigar el caso mientras se hunde lentamente entre vodka, depresión y ataques de intuición brillante.
La directora Sarah Arnold, que venía del cortometraje y de festivales como Locarno o Clermont-Ferrand, construye aquí un primer largometraje bastante sólido a nivel atmosférico. La fotografía de Noé Bach convierte el paisaje rural francés en algo húmedo, decadente y casi apocalíptico. No hay romanticismo campesino. Hay barro, campos destruidos, pueblos que parecen detenidos en el tiempo y personajes agotados por un sistema económico que ya no les pertenece.
Pero lo que realmente sostiene la película es Alexis Manenti.
Y aquí está lo curioso: Alexis Manenti lleva años interpretando personajes que parecen vivir permanentemente al borde de una explosión nerviosa. Desde Les Misérables hasta muchos thrillers franceses recientes, siempre transmite esa intensidad seca, casi incómoda, como si algo terrible pudiera pasar en cualquier momento. Lo interesante de L’Espèce explosive es que el guion decide convertir esa percepción del actor en parte del propio personaje. Los demás policías hablan constantemente de Fulda como alguien excesivo, demasiado intenso, demasiado inestable. La película es plenamente consciente de la imagen pública cinematográfica de Manenti y juega con ella.
Además, el hecho de que Fulda sea corso introduce un humor bastante bruto, pero muy eficaz. Hay bromas recurrentes sobre Córcega, sobre explosivos y sobre la idea medio caricaturesca de que si algún día la comisaría vuela por los aires ya saben quién será el culpable. Es un humor muy francés, bastante incorrecto políticamente, apoyado en el viejo imaginario de los corsos como figuras cercanas al crimen organizado, al separatismo o directamente a la violencia explosiva. Y funciona porque la película nunca convierte el chiste en una simple burla; lo utiliza para reforzar la sensación de que Fulda siempre será visto como un elemento extraño dentro de la institución.
Lo complicado del trabajo de Manenti es el equilibrio tonal. Tiene que ser un policía creíble, un hombre emocionalmente roto, un personaje algo ridículo, un tipo raro y, además, generar empatía. Y eso es muy difícil. Porque si fuerzas demasiado la excentricidad, el personaje se vuelve caricaturesco; si lo haces demasiado seco, la película pierde toda la comicidad. Manenti encuentra un punto intermedio muy inteligente. Nunca parece actuar “para la cámara”. La locura del personaje aparece en detalles pequeños: silencios incómodos, miradas fuera de lugar, reacciones mínimas con sus compañeros de la gendarmería, formas de caminar o de quedarse quieto.
Eso hace que Fulda no parezca un loco cinematográfico exagerado, sino un hombre ligeramente roto por dentro.
Y probablemente ahí está el motivo por el que se come completamente la película. Cuando él desaparece de escena, el film pierde tensión y personalidad. No es una interpretación grandilocuente ni diseñada para clips de premios, pero sí una actuación extremadamente difícil de construir. Y sinceramente parece muy posible que pueda entrar en la conversación de los César du Cinéma. No porque haga algo espectacular, sino porque consigue algo mucho más complejo: parecer natural dentro de un personaje completamente inestable.
A su alrededor, Ella Rumpf aporta bastante humanidad como Stéphane, la psicóloga de la gendarmería. Su relación con Fulda evita caer en el cliché romántico típico y funciona mejor cuando ambos personajes parecen igual de perdidos. Vincent Dedienne añade una comicidad seca bastante efectiva y Jean-Louis Coulloc’h aporta todo el peso trágico relacionado con el hundimiento económico rural.
Porque, en el fondo, la película habla sobre eso: la pelea del de abajo contra el de arriba.
No solamente la oposición entre el pueblo y las élites parisinas que llegan a cazar como si el territorio rural fuera un parque temático para ricos. También dentro de las propias instituciones aparece esa lucha vertical constante. Fulda es un personaje minúsculo enfrentándose continuamente a estructuras mucho más grandes que él: superiores policiales, políticos locales, empresarios, notables regionales. La película retrata bastante bien esa sensación contemporánea de impotencia social donde parece que el dinero y el poder aplastan cualquier posibilidad de resistencia.
Y aquí es donde inevitablemente aparece la comparación con La Loi du marché de Stéphane Brizé. Ambas películas comparten esa idea de la violencia económica ejercida desde arriba sobre individuos normales. Pero donde Brizé optaba por un hiperrealismo casi ascético, extremadamente serio y deliberadamente incómodo, Sarah Arnold introduce humor absurdo, thriller policiaco y personajes grotescos. Y sinceramente se agradece.
Porque L’Espèce explosive podría haber sido muy pedante. Tenía todos los ingredientes para convertirse en otro drama social francés de gente sufriendo durante hora y media bajo cielos grises. Sin embargo, el humor idiota —los comentarios sobre los corsos, los policías inútiles, el absurdo de investigar jabalíes gigantes como si Fulda fuera un Sherlock Holmes rural y alcohólico— permite que el espectador respire.
Eso no significa que la película esté completamente equilibrada. Hay problemas claros. El simbolismo de los jabalíes termina siendo demasiado insistente. Algunos secundarios desaparecen sin desarrollo. Y el último tercio parece no decidirse entre thriller, sátira política o drama social. Visualmente tampoco hay una personalidad formal especialmente innovadora: cámara nerviosa, tonos apagados, realismo sucio. Todo correcto, pero pocas imágenes permanecen realmente en la memoria.
Sin embargo, la película funciona porque entiende muy bien su mezcla de tonos. Y porque Alexis Manenti sostiene todo el edificio con una interpretación extremadamente complicada que nunca parece esforzada.
Uno de los elementos más importantes sea la música de la compositora uruguaya Florencia Di Concilio, que aporta una mezcla muy interesante entre tensión contenida y melancolía extraña. Su trabajo evita que la película caiga en el miserabilismo absoluto y acompaña muy bien ese tono híbrido entre thriller, sátira y drama social. Di Concilio ya había demostrado una enorme sensibilidad atmosférica en trabajos anteriores como Calamity, y aquí vuelve a construir una música que no subraya emocionalmente las escenas de manera obvia, sino que parece contaminar lentamente el ambiente.
No es cine revolucionario. No es una obra maestra del polar francés. Pero sí una película inteligente dentro de su modestia, capaz de hablar de desigualdad, corrupción y rabia social sin convertirse en una conferencia deprimente sobre la lucha de clases. Y hoy eso, dentro del cine social europeo, ya es bastante raro.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.