La exposición “De K a Z. Eco-poéticas de la materia” propone una visita guiada a cargo de los artistas Juanjo Ivaldi Zaldívar, Amelí Schneider Zaldívar y Marité Zaldívar Rolón, además del curador Fernando Moure, este viernes 6 de diciembre, a las 20:00, en la galería de arte K / Espacio de Arte y Naturaleza, ubicada en Santa Rosa 586 casi avenida España, en Asunción.
Inaugurada el 29 de noviembre, se trata de la quinta y última exposición del año 2024 en dicho espacio cultural, dedicada a la obra reciente de los tres artistas mencionados. Aparte del recorrido comentado de hoy, se prevén otras actividades especiales, como un taller de artes con Amelí Schneider Zaldívar, y la “Noche de sabores del Norte”, con Juanjo Ivaldi Zaldívar, cuyas fechas se anunciarán en los próximos días.
La muestra reúne obras en gran, mediano y pequeño formato de los tres artistas, los cuáles son conocidos en nuestro medio por integrar una saga familiar de artistas conformada por Marité Zaldívar (1955), Juan José Ivaldi Zaldívar (1984) y Amelí Schneider Zaldívar (1979). Autores de poéticas experimentales y tendencias abstractizantes, los Zaldívar exploran conexiones y singularidades de etapas recientes con investigaciones alrededor del paisaje físico, los materiales naturales y la espacialidad y vibración de los objetos.
La exposición “De K a Z / Eco-poéticas de la materia” busca resaltar la impronta contemporánea y la coherencia de los tres artistas en su inspiración formal con los elementos naturales, así como la relación personal y espiritual entre el mundo físico y la creación. La exposición anticipa aspectos sobre el paisaje y sus componentes, captados en la especial topografía de Islandia, la isla septentrional del Atlántico norte mediante fotografías y videos, hogar desde hace varios años de Juanjo Ivaldi Zaldívar.
Las nuevas creaciones de Marité Zaldívar consisten en objetos escultóricos de madera, en formas de bancos y de estelas con incisiones grabadas. Por su parte, Amelie Schneider Zaldívar explora el amplio espectro de materiales en una impronta abstracta, pintura matérica e ilustración. Su paleta cromática abarca el espectro de tierras negras de Itá y blancas con caolín de Tobatí, incluyendo piedras pulverizadas, pigmentos naturales, de hormigueros, limaduras de metal, aserrín o papel.
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Annecy 2026: “La violinista” ganó el premio Cristal al Mejor largometraje
- Por David Sánchez, desde Annecy (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy 2026, en Francia, ha dado a conocer su palmarés el 27 de junio durante la ceremonia de clausura. La edición ha estado marcada por una de las decisiones más comentadas en el Cristal del largometraje y una distribución muy concentrada de premios entre Europa, Asia y Norteamérica, con presencia muy limitada de países iberoamericanos.
Cristales – Premios principales
“Trace écrite” (Paper Trail) – Don Hertzfeldt – Estados Unidos
Cristal del cortometraje
“La Violoniste” (The Violinist) – Ervin Han, Raúl García – Singapur / España / Italia
Cristal del largometraje
“La Grande Rêvasion” (The Great Dreamscape) – Rémi Durin – Bélgica / Francia
Cristal de producción televisiva
“Mal aimé” (Unloved) – Illogic Studios, Victor Caire, Lucas Navarro, Théophile Dufresne – Francia
Cristal de film por encargo
“Ball Face” – Laurence Thérier – Reino Unido
Cristal del film de fin de estudios
“A Long Goodbye” – Kate Voet, Victor Maes – Bélgica / Luxemburgo / Países Bajos
Mejor obra inmersiva
Premios del Jurado – TV y Encargos
“Takopi’s Original Sin” – Shinya Iino – Japón
Premio del jurado serie TV
“Song of the Storms” – Caroline Attia – Francia / Bélgica
Premio del jurado especial TV
“Eco Beat” – Eva Bienert, Max Mörtl – Austria / Alemania
Premio del Jurado film de encargo
Contrechamp – Largometrajes
“Blaise” – Dimitri Planchon, Jean-Paul Guigue – Francia
Grand Prix Contrechamp
“A New Dawn” (Une aube nouvelle) – Yoshitoshi Shinomiya – Japón / Francia
Premio del Jurado Contrechamp
“Iron Boy” (Le Corset) – Louis Clichy – Francia / Bélgica
Premio del Jurado largometraje
“Decorado” – Alberto Vázquez – España
Premio Paul Grimault
Uno de los dos únicos premios principales para un país iberoamericano en esta edición.
“Iron Boy” (Le Corset) – KMBO – Francia / Bélgica
Gan Foundation Award for Distribution
Cortometrajes
“Trace écrite” (Paper Trail) – Don Hertzfeldt – Estados Unidos
Cristal del cortometraje
“God Is Shy” (Dieu est timide) – Jocelyn Charles – Francia
Premio del Jurado
“My Bellyaching Skin” (Les Pelures d’estomac) – Etienne Bonnet – Francia
Premio Alexeïeff–Parker
“Core Dump” – Alona Rodeh – Alemania
Premio Off-Limits
“Please” – Anna Mantzaris – Suecia / Francia / República Checa / Noruega / Finlandia
Premio Primera Obra Jean-Luc Xiberras
Films de Fin de Estudios
“Ball Face” – Laurence Thérier – Reino Unido
Cristal del film de fin de estudios
“Gently” (Křehce) – Jamaica Kindlová – República Checa
Premio Lotte Reiniger
Dying Embers (Les Dernières Braises) – Léa Pulini – Francia
Premio del Jurado
Premios del Público
“Les Groos” – Bobby Prod – Francia
TV Audience Award
“God Is Shy” – Jocelyn Charles – Francia
Short Film Audience Award
“Iron Boy” (Le Corset) – Louis Clichy – Francia / Bélgica
Feature Audience Award
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Una muestra para entender los pactos sociales del Paraguay
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Pánfilo Leguizamón / Gentileza
Está habilitada en el Archivo Nacional la exposición “Cuatro tiempos de la República”, un recorrido por documentos y archivos que dan cuenta de cómo se ordenaron las cuatro principales constituciones que tuvo el país. “Al contemplar estos documentos, el visitante no solo observa piezas históricas de extraordinario valor, sino que se encuentra con las huellas materiales de la construcción de la ciudadanía, la búsqueda de la justicia y el permanente fortalecimiento de la vida democrática”, se invita.
Los responsables de la muestra “Cuatro tiempos de la República. Las constituciones en el Paraguay” indicaron que fue “concebida como un desmontaje analítico que presenta las cartas magnas paraguayas no solo como fríos compendios normativos, sino como complejos testimonios políticos e históricos de los momentos de crisis y reorganización que experimentó el territorio nacional”.
La exhibición podrá visitarse hasta setiembre en la sede del Archivo Nacional, sito en Mariscal Estigarribia esquina Iturbe, con entrada libre y gratuita. Los horarios de visita fijados para la temporada son de lunes a viernes de 7:00 a 19:00 y los sábados en horario extendido de 11:00 a 20:00.
Vicente Arrúa, director del Archivo Nacional, explica que la muestra está enmarcada “dentro de la conmemoración de los 34 años de la puesta en vigencia de la Constitución de 1992. En realidad, lo que se intenta hacer es un recorrido sobre la historia constitucional del Paraguay a través de varios documentos tanto del Archivo Nacional, la hemeroteca de la Biblioteca Nacional y de la Biblioteca y archivo central del Congreso de la Nación”, cuenta.
DEVENIR HISTÓRICO
“Cada constitución refleja un momento específico, los cambios políticos que se dan en ese momento y también tiene que ver con el tema sociocultural y también establecen tipos, son una especie de testimonios que nos muestran un poco todo ese devenir histórico que se inicia prácticamente con la reconstrucción del país”, expone.
“Pero también hacemos una revisión de los antecedentes de lo que sería el periodo constitucional, que son los reglamentos de gobierno o de administración política, la de 1844, que se hace en tiempo de Carlos Antonio López, y el manifiesto del gobierno provisorio que se hace en 1869”, apunta.
Explica luego que “también estamos exponiendo un documento que es un borrador de Constitución Nacional o Constitución política del año 1866, que no llegó a sancionarse, pues estábamos en plena guerra, pero está dentro de nuestro acervo”, señala.
ORGANIZACIÓN ESTATAL
“Esa es la idea de la muestra, establecer un relato, una narrativa de cómo se fue organizando el Estado a través de las constituciones y estos marcos legales que garantizaban los derechos que se establecían, cómo eso fue, cuáles fueron los conflictos que generaron y en qué momento se dieron estas constituciones”, apunta Arrúa.
El recorrido se inicia con la Constitución de 1870, “que se enmarca dentro de ese momento de reconstrucción de la República tras la guerra contra la Triple Alianza con todo lo que ese momento representa históricamente”, agrega.
Sigue señalando que “también exponemos la Constitución o la Carta Política de 1940, que es más conocida como una constitución fascista o de corte fascista, autoritario, donde se le da mayor poder al Poder Ejecutivo”, hija de un proceso bastante convulsivo y que se corresponde a su contemporaneidad.
De allí se pasa “a la Constitución de 1967, que se establece en el marco del gobierno autoritario de Alfredo Stroesnner, que digamos de cierta forma legitima o establece la continuidad del gobierno”, al consagrar la posibilidad de una reelección indefinida.
SISTEMA DE PESOS Y CONTRAPESOS
Finalmente, se llega a la Constitución del 92, “que es digamos la que se establece dentro de un proceso de democratización y que nos rige hasta nuestros días”, indica recordando que la Constitución de 1992 estableció un diseño de pesos y contrapesos buscando asegurar el equilibrio de los poderes del Estado.
En síntesis, las constituciones del Paraguay testimonian más de un siglo de historia nacional. Cada una de ellas expresa una visión particular sobre la organización del poder, el papel del Estado y los derechos de los ciudadanos, constituyéndose en un reflejo de los debates y circunstancias que marcaron a distintas generaciones de paraguayos.
A través de sus disposiciones puede observarse la evolución de conceptos fundamentales como la representación política, la participación ciudadana, la división de poderes y la protección de los derechos y garantías individuales.
MONTAJE MUSEOGRÁFICO
El montaje museográfico está dividido en cuatro grandes núcleos temáticos: el recorrido se inicia con la Constitución de 1870, ligada al proceso de reconstrucción civil, demográfica e institucional posterior a la guerra contra la Triple Alianza. Continúa con la Constitución de 1940, un texto asociado conceptualmente a la estructuración de un modelo de Estado más fuerte, interventor y centralizado.
El tercer espacio examina la Constitución de 1967, diseñada y desarrollada durante una etapa de prolongada concentración y verticalidad del poder político. Finalmente, el circuito concluye con el núcleo dedicado a la Constitución de 1992, nacida durante la transición y la recuperación democrática.
En cada una de las estaciones del Archivo Nacional, estarán disponibles los ejemplares originales impresos y manuscritos de los textos constitucionales. Las vitrinas históricas se encuentran acompañadas por reproducciones gráficas de gran formato, fragmentos explicativos destacados, galerías de fotografías de época, retratos de los legisladores, así como las firmas autógrafas y los cuños oficiales de cada periodo, elementos que permiten apreciar de cerca detalles documentales que habitualmente permanecen bajo resguardo estricto en los depósitos de seguridad.
“Los documentos aquí exhibidos forman parte del patrimonio documental de la Nación. Más allá de su contenido jurídico, constituyen testimonios materiales de los procesos históricos que dieron forma al Paraguay contemporáneo. Su preservación permite mantener viva la memoria de las decisiones, acuerdos y transformaciones que contribuyeron a definir el rumbo institucional del país”, señala el texto curatorial de la muestra.
“Al contemplar estos documentos, el visitante no solo observa piezas históricas de extraordinario valor, sino que se encuentra con las huellas materiales de la construcción de la ciudadanía, la búsqueda de la justicia y el permanente fortalecimiento de la vida democrática. Esta exposición propone, así, una reflexión sobre el camino recorrido por el Paraguay y sobre la vigencia de los principios constitucionales que continúan orientando nuestro presente y nuestro futuro”, concluye.
UN HOMENAJE ESPECIAL
La muestra “Cuatro tiempos de la República” en el Archivo Nacional nace en el marco del recientemente instaurado Día Nacional de la Constitución, que se celebrará cada 20 de junio, de acuerdo a la Ley N.° 7544, en conmemoración de la sanción de la Carta Magna vigente.
Ante ello, el presidente Santiago Peña protagonizó un acto oficial de homenaje a los convencionales constituyentes de 1992 que hizo las veces de apertura del evento el pasado 22 de junio.
La jornada de conmemoración cívica se inició en las instalaciones del Espacio Cultural Staudt y continuó con un recorrido guiado por las salas del Archivo Nacional de Asunción. El encuentro contó con la participación de la primera dama, Leticia Ocampos; la ministra de Cultura, Adriana Ortiz; autoridades del gabinete nacional, convencionales redactores del texto de 1992, historiadores e invitados especiales.
Peña consideró: “Hoy conmemoramos el nacimiento de un Paraguay verdaderamente nuevo. Nuestra Constitución de 1992 es el texto que trajo democracia, pluralismo y el respeto a nuestros derechos después de décadas de autoritarismo. Este texto es el alma de nuestra democracia”. Y agregó: “Tenemos desafíos y deudas pendientes, pero esta Carta Magna es la herramienta que nos permite resolver nuestras diferencias en paz y seguir construyendo juntos el futuro. Conocer nuestra historia es la mejor manera de defender nuestra democracia”, dijo.
Acto seguido y, como homenaje a la tarea, tomaron la palabra algunos convencionales constituyentes.
José Félix Fernández Estigarribia, convencional y ex canciller nacional, recordó los difíciles inicios en 1991 y la voluntad de asegurar las libertades civiles recuperadas en febrero de 1989. Explicó entonces que fue central establecer límites estrictos al poder presidencial, entre ellos impedir la reelección, expandir los derechos individuales, avanzar en la descentralización de los recursos públicos y blindar la libertad de expresión.
El constitucionalista Emilio Camacho destacó el amplio pacto político, social, económico y cultural entre las distintas fuerzas para llegar al resultado final que entendió satisfactorio. La alternancia democrática pacífica, la organización de elecciones libres y competitivas, y la vigencia plena de los derechos fundamentales, constituyen el dato principal de esa consideración. El experto indicó que la defensa de este marco “es una responsabilidad compartida entre los poderes estatales y la sociedad civil”.
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Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
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“Nobody”: el fenómeno chino que rompe el 2D en Annecy
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La animación china llega este año al Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy con uno de los títulos más importantes de su historia reciente. “Nobody”, dirigida por Yu Shui, no solo competirá en la sección oficial del certamen francés, sino que lo hace respaldada por un logro excepcional: convertirse en la película de animación china en 2D más taquillera de todos los tiempos.
El éxito de “Nobody” marca un punto de inflexión para la industria de animación del país. Durante años, las producciones en 2D parecían haber alcanzado un límite comercial difícil de superar frente al auge de la animación digital. Sin embargo, la película rompió esa barrera. «Esta vez duplicamos aproximadamente el récord anterior», explica su director. Para él, el fenómeno no se explica por la técnica empleada, sino por la identificación del público con la historia: «No creo que el éxito se deba a que sea animación 2D; se debe a que conectó con la audiencia. Es una historia que habla de ellos».
La película tiene sus raíces en uno de los episodios más celebrados de la antología Yao-Chinese Folktales, aunque el equipo creativo optó por una solución poco habitual cuando decidió convertirla en largometraje. En lugar de ampliar el relato original, reescribió completamente la historia para construir una nueva aventura.
Uno de los aspectos más originales de “Nobody” es su mirada sobre el universo clásico de Journey to the West. Mientras la mayoría de las adaptaciones se concentran en figuras heroicas como Sun Wukong, Yu Shui decidió observar ese mundo desde la perspectiva de personajes secundarios y anónimos.
«La inmensa mayoría de las personas son corrientes, incluyéndome a mí mismo», afirma el director. «Contar la historia de Journey to the West desde el punto de vista de un pequeño yao sin nombre era algo nuevo». Esa elección convierte la película en una reivindicación de los personajes invisibles y de las experiencias cotidianas, un enfoque que ha conectado especialmente con las nuevas generaciones de espectadores chinos.
Visualmente, “Nobody” también representa una declaración de intenciones. Frente a la espectacularidad digital dominante, apuesta por una estética artesanal donde los personajes presentan diseños extremadamente simples, mientras que los fondos despliegan una riqueza visual extraordinaria inspirada en la pintura tradicional china.
El equipo artístico desarrolló herramientas digitales específicas para trasladar técnicas de tinta y pincel al entorno informático, combinando la tradición pictórica china con influencias occidentales. El resultado es un universo visual donde montañas, nubes, árboles y lluvias adquieren una presencia casi protagonista.
La película dialoga además con referencias culturales muy diversas. Aunque está profundamente arraigada en la mitología china, incorpora influencias reconocibles para espectadores de todo el mundo. Yu Shui reconoce la importancia que tuvieron en su formación obras internacionales como Dragon Ball, pero considera que ambas tradiciones son perfectamente compatibles.
«No creo que las dos cosas entren en conflicto», señala. «A medida que creces, el poder de la cultura tradicional china se va revelando poco a poco».
Bajo su apariencia fantástica, “Nobody” es también una reflexión sobre las dificultades de la vida contemporánea. El director define su propuesta con una expresión propia: «Yo mismo acuñé un término: realismo mitológico». En la película, criaturas fantásticas enfrentan preocupaciones muy humanas: ansiedad, incertidumbre laboral, frustraciones cotidianas y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.
Esa combinación de fantasía y realidad constituye una de las razones por las que la obra ha sido interpretada como un reflejo del momento que atraviesa la sociedad china actual. La película demuestra que las historias inspiradas en la tradición pueden seguir siendo relevantes cuando hablan de problemas contemporáneos.
El éxito de “Nobody” también confirma la madurez que está alcanzando la animación china. Según Yu Shui, ha comenzado a emerger una generación de autores capaz de desarrollar una identidad propia, alejada tanto de los modelos estadounidenses como de los japoneses.
«Han encontrado un camino creativo diferente al de la animación estadounidense y japonesa», asegura. «Y ha surgido un grupo de directores con características muy distintivas».
Ahora, tras conquistar al público chino, la película afronta su prueba internacional más importante. La selección en Annecy supone para el director la realización de una aspiración largamente perseguida.
«Siempre soñé con que algún día una de mis obras fuera seleccionada en Annecy, y ahora ese sueño se ha hecho realidad», afirma. Más allá del reconocimiento profesional, considera que la presencia de “Nobody” en el festival demuestra que la película puede trascender fronteras culturales: «No es solo una obra para espectadores chinos, sino una película que puede ser vista y apreciada por personas de otros contextos culturales».
La pregunta que Annecy ayudará a responder es si las emociones que convirtieron a “Nobody” en un fenómeno nacional pueden encontrar eco también en el resto del mundo. Yu Shui está convencido de que sí. «Creo que la humanidad enfrenta los mismos dilemas y que nuestra búsqueda de la justicia, la bondad, la verdad y la paz es universal».
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.