- Los Ángeles, Estados Unidos. AFP.
Denis Villeneuve dirigirá la próxima película de James Bond, a cargo de Amazon MGM, anunció el estudio ayer miércoles. El realizador francocanadiense, que viene de dirigir “Duna”, dijo en un comunicado de Amazon que el proyecto es “una gran responsabilidad”, así como también “un gran honor”
“Soy un fan incondicional de Bond. Para mí, es un personaje sagrado”, agregó Villeneuve. “Crecí viendo películas de James Bond con mi padre (...) Tengo la intención de honrar la tradición y allanar el camino para muchas nuevas misiones por venir”, añadió.
“Es un honor para nosotros que Denis haya aceptado dirigir el próximo capítulo de James Bond. Es un maestro del cine cuya filmografía habla por sí sola”, dijo Mike Hopkins, responsable de Amazon MGM Studios y Amazon Prime. El gigante, que está a cargo de la saga del espía más famoso del mundo, anunció además que Tanya Lapointe fungirá como productora ejecutiva, mientras que Amy Pascal y David Heyman serán productores de la muy esperada cinta.
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Lo que sigue siendo un misterio es quién se pondrá en los zapatos de James Bond, quien fue encarnado por Daniel Craig hasta 2021, cuando se despidió del personaje tras el estreno de “Sin tiempo para morir”. La saga cambió de dueños después de esta cinta. Amazon pagó casi 8.450 millones de dólares para comprar en 2022 el legendario estudio de Hollywood MGM, que incluía el catálogo de las antiguas películas de James Bond.
Pero durante tres años, el gigante de la distribución se topó con la resistencia de Barbara Broccoli y Michael Wilson, los productores históricos de la saga, que guardaban celosamente sus derechos sobre las películas. Amazon llegó finalmente a un acuerdo financiero con ellos en febrero para hacerse con el control creativo de la franquicia.
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El acuerdo, por un valor no revelado, permitirá a la compañía de Jeff Bezos pilotar las próximas aventuras de Bond. Algunos fans temen que el personaje sea sobreexplotado por Amazon, que podría multiplicar el número de películas o incluso estrenar series y producciones derivadas en su streaming Prime.
Villeneuve viene de dirigir las dos partes de la saga de ciencia ficción “Duna”, que conquistaron las codiciadas nominaciones al Óscar a la mejor película. La segunda parte de la franquicia recaudó el año pasado 700 millones de dólares en taquilla y ganó dos Premios de la Academia a mejor sonido y mejores efectos especiales.
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Chase Infiniti, la hija ficticia de DiCaprio, brilló en la alfombra roja de los Óscar
Las estrellas más rutilantes de Hollywood desfilaron ayer domingo por la alfombra roja con motivo de la 98.ª edición de los Premios de la Academia, la noche más importante de la industria cinematográfica. Estos son algunos puntos a destacar en los atuendos de los Óscar:
Tonos primaverales
Los toques de color primaveral fueron una grata sorpresa en la alfombra roja. Jessie Buckley, la favorita para ganar el Óscar a la mejor actriz por su interpretación de la afligida esposa de William Shakespeare en “Hamnet”, lució majestuosa con un corpiño rojo de Chanel con hombros descubiertos y una vaporosa falda rosa. Chase Infiniti, quien interpreta a la hija de Leonardo DiCaprio en “Una batalla tras otra”, no está nominada al Óscar, pero sin duda se llevó las miradas en el tapete rojo.
Infiniti derrochaba glamour con un traje lila sin mangas de Louis Vuitton, de corpiño ajustado y una cascada de volantes que caían desde su cadera hasta el suelo creando una larga cola. Y el veterano cineasta Spike Lee aportó un toque de color a su conjunto de tonos neutros con un sombrero y una corbata de moño de color púrpura brillante. En el pasado, ya lució este tono en honor a Prince.
Blanco y negro
El blanco y negro es un favorito de siempre entre las estrellas, y la nominada a mejor actriz Rose Byrne lo adoptó incorporando la tendencia primaveral. Se decantó por un vestido negro sin tirantes de Dior cubierto de flores blancas.
Emma Stone, en la misma categoría que Byrne por “Bugonia”, lució un brillante vestido largo blanco de Louis Vuitton de mangas cortas. Y Teyana Taylor, quien ha dominado la alfombra roja durante toda la temporada de premios, eligió un traje sin mangas de Chanel en blanco y negro con plumas y transparencias.
Estrellas del hockey, reales y ficticias
El provocativo personaje Shane Hollander de “Heated Rivalry” también asistió a los Premios de la Academia. Hudson Williams, el actor que lo encarna, ha estado en todas partes desde que la serie de amor gay en el hockey se volvió viral: llevó la antorcha olímpica en Italia, apareció en “Saturday Night Live” junto a su coprotagonista Connor Storrie y ahora, en los Óscar.
Williams lució un conjunto totalmente negro de Balenciaga —traje de doble botonadura, camisa y corbata— con un broche brillante para completar el “look”. Pero la estrella de hockey de Hollywood no fue la única en el Dolby Theatre.
Hilary Knight y Hannah Bilka, dos de las estrellas del equipo femenino de hockey sobre hielo estadounidense ganador de la medalla olímpica de oro, estaban listas para su primer plano en la alfombra roja de los mayores premios de la Meca del cine.
Fuente: AFP.
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La aterradora tía Gladys le dio el Óscar a Amy Madigan
Amy Madigan consiguió su primera nominación al Óscar hace 40 años y admite abiertamente que nunca pensó que volvería a estar en la pugna por los Premios de la Academia. Pero su aclamada interpretación de una malvada tía experta en vudú en la exitosa película de terror “La hora de la desaparición” (Weapons) la ha convertido en una estrella de TikTok. Y, ayer domingo, en la ganadora del Óscar a la mejor actriz de reparto.
Madigan, de 75 años, se impuso a un nutrido grupo de candidatas que incluía a Teyana Taylor (“Una batalla tras otra”), Wunmi Mosaku (“Pecadores”) y las estrellas de “Valor sentimental” Elle Fanning e Inga Ibsdotter Lilleaas. También contravino la tendencia de que las cintas de terror queden por fuera de la mayor gala de Hollywood.
“Estoy muy abrumada”, dijo Madigan a la audiencia al recibir el galardón, y agradeció al director Zach Cregger por escribirle “un papel soñado”. En “La hora de la desaparición”, que recaudó 270 millones de dólares en la taquilla global, la actriz interpreta a Gladys, la enigmática tía de un niño cuyos compañeritos de clase desaparecen una noche, exactamente a la misma hora.
El misterio desconcierta a una maestra (Julia Garner), quien intenta acercarse al niño, el único que no desapareció, pero quien huye de ella por temor a que su tía continúe maltratando a sus padres, a quienes mantiene en una suerte de hechizo.
Mientras familias y maestros lidian con la ausencia, Gladys utiliza rituales vudú para drenar a las personas que la rodean y alimentarse de su energía para mantenerse con vida.
Cada vez que quiebra una vara, convierte en zombis a niños y adultos.
Su maquillaje macabro y su peluca rojo encendido acentúan su particular “look”: una especie de guasón que se ha vuelto viral en las redes.
En los días previos a los Premios de la Academia, Madigan no despuntaba como favorita, pero al vencer en los premios de la Crítica y del Sindicato de Actores, la actriz ganó ímpetu, y su nombre subió en los pronósticos que daban a Teyana Taylor en primer lugar.
“¿Pensabas que la tía Gladys acabaría aquí, en los Óscar?”, declaró a Variety antes de la gala.
“No. No por una cuestión de calidad, sino por los prejuicios hacia el género. Pero me ha encantado equivocarme en esto”, comentó.
Es el mayor honor en la larga carrera de Madigan, que cuenta con docenas de créditos en cine y televisión, además de múltiples apariciones en los escenarios.
“Una sorpresa total”
Madigan nació en Chicago el 11 de septiembre de 1950. Su padre era periodista y su madre trabajaba como asistente administrativa y hacía teatro comunitario en su tiempo libre.
Su amor por la interpretación floreció en las obras de teatro de la escuela.
Tras la universidad, se mudó a Los Ángeles, donde actuó como cantante de rock y estudió en el prestigioso Instituto de Teatro y Cine Lee Strasberg.
Pequeños papeles en televisión la llevaron a debutar en la gran pantalla con “Love Child” (1982), junto a Beau Bridges, papel por el que fue nominada a un Globo de Oro.
Y así comenzó su carrera.
Al año siguiente, se casó con su compañero de profesión Ed Harris, con quien tiene una hija.
Han sido una de las parejas más queridas de Hollywood durante cuatro décadas y han trabajado juntos en múltiples proyectos, entre ellos “En un lugar del corazón”, “Pollock” y “Desapareció una noche”.
Su primera nominación al Óscar llegó en 1986 por el drama “Dos veces en la vida”, en el que interpretó a una mujer que sufría en un matrimonio difícil. “La primera vez fue una sorpresa total”, confesó a Variety.
Televisión, cine y teatro
El currículo de Madigan incluye desde su papel como la esposa del personaje de Kevin Costner en el clásico del béisbol de 1989 “El campo de los sueños”, hasta ser el interés romántico de John Candy ese mismo año en la comedia “Tío Buck al rescate”.
Ha aparecido en series de televisión populares como “Grey’s Anatomy”, “How to Get Away with Murder” y “Frasier”.
En el teatro, debutó en Broadway en 1992 interpretando a Stella en “Un tranvía llamado deseo”, junto a Jessica Lange y Alec Baldwin.
También ha actuado en Los Ángeles, y ha dirigido varias producciones.
Ha hablado de la dificultad de encontrar papeles interesantes en sus últimos años. “Mi marido trabaja mucho más que yo”, dijo a Los Angeles Times en 2015.
Pero la mayoría de sus papeles han puesto de relieve una determinación férrea que es propia de Madigan. Sobre la tía Gladys, declaró a Deadline: “Es una mujer que sabe lo que tiene que hacer, y lo hace”. Entre sus próximos proyectos se encuentra el suspenso de Apple “Sponsor”, en el que compartirá pantalla con Jason Segel.
Fuente: AFP.
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Sean Penn ganó su tercer Óscar, ausente por despreciar las premiaciones
Sean Penn, el eterno rebelde de Hollywood, se alzó ayer domingo con su tercer Óscar gracias a “Una batalla tras otra”, en la que interpreta a un rígido militar dispuesto a todo por limpiar su hoja de vida. Se trata de la primera estatuilla como actor de reparto para Penn, de 65 años, quien competía en la categoría con su colega de cinta Benicio Del Toro, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Delroy Lindo (“Pecadores”) y Jacob Elordi (“Frankenstein”).
Conocido tanto por sus grandes actuaciones como por su desdén por el circuito de premios, Penn no acudió a la 98.ª edición de los Óscar ayer domingo. También brilló por su ausencia en ceremonias que lo honraron previamente, como la del Sindicato de Actores y los británicos BAFTA.
En “Una batalla tras otra”, dio vida al coronel Steven Lockjaw, un militar conservador que brevemente pierde el foco por la revolucionaria Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor) y que, años más tarde, moverá literalmente un ejército para que sus deslices pasionales no destruyan sus ambiciones políticas.
El rol no puede contrastar más con Penn, cuyas posiciones liberales y su activismo social lo han llevado a aventuras que parecen de película. En 2013, ejecutó un fantástico operativo para sacar de Bolivia con documentos falsos a Jacob Ostreicher, un empresario estadounidense bajo arresto domiciliario en el país andino acusado de crimen organizado y lavado de dinero.
En 2015, junto a la actriz Kate del Castillo, entrevistó secretamente en México al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se encontraba fugitivo y sería detenido poco después por las autoridades de su país.
Ha forjado singulares amistades con figuras políticas como el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, enemigo acérrimo de Washington, y el mandatario ucraniano Volodimir Zelenski, a quien le regaló uno de sus Óscar.
Su activismo lo ha llevado además a Argentina, Pakistán, Irán e Irak.
Sus opiniones, siempre inclinadas a la izquierda del espectro político, no pasan inadvertidas en Estados Unidos.
A la par también ha impulsado campañas humanitarias, tanto en su país tras el huracán Katrina que impactó severamente a Nueva Orleans en 2005, como en Haití, después del terremoto de 2010.
Amor y odio
Penn nació el 17 de agosto de 1960 en Los Ángeles. Hijo del director Leo Penn y la actriz Eileen Ryan, creció en la industria con la que mantiene una relación de amor y odio.
Abandonó sus planes de convertirse en abogado para dedicarse a la actuación.
En 1981 debutó en Broadway con la obra “Heartland” y enseguida en el cine como cadete militar en “TAPS - Más allá del Honor”.
Inicialmente fue su vida personal lo que lo catapultó al estrellato: Penn se casó en 1985 con Madonna, con quien compartió pantalla un año después en “Aventuras en Shanghái” y de quien se divorció tras cuatro años de matrimonio turbulento.
Pero si los romances del astro sufrieron altos y bajos, su vida profesional solo ha ido en una dirección: ascendente.
Derrochó histrionismo en cintas como “Colores de guerra” (1988), junto a Robert Duvall; “Pecados de guerra” (1989), de Brian de Palma; y en la comedia del mismo año “No somos ángeles”, junto a Robert De Niro.
Contenido social
En 1991 debutó como director con “The Indian Runner”, un drama sobre la guerra de Vietnam inspirado en la canción de Bruce Springsteen “Highway Patrolman”.
El artista, que ha tomado algunas pausas en la actuación y ha asumido otros trabajos detrás de cámara, se ha caracterizado por elegir proyectos con fuerte contenido social y político.
Su primera nominación al Óscar llegó gracias a “Pena de muerte” (1995), en la que interpretó a un hombre condenado por asesinato a la espera de su ejecución en el corredor de la muerte.
Cosechó otras dos candidaturas con “El gran amante” (1999) y “Yo soy Sam” (2001), en la que encarna a un padre con discapacidad mental.
La sequía acabó en 2004, cuando la Academia le dio su primera estatuilla por el drama “Río místico”, en la que dio vida a un padre en duelo que toma la justicia por sus propias manos.
Y volvió a ganar en 2009, cuando fue nominado por última vez gracias a “Milk”, en la que se mete en la piel de Harvey Milk, el activista y primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido para un cargo público de Estados Unidos.
El triunfo de ayer domingo lo destaca junto a leyendas como Daniel Day-Lewis, Jack Nicholson y Walter Brennan, únicos actores en ganar tres Óscar. Logro compartido por Meryl Streep, Ingrid Bergman, Frances McDormand y Katharine Hepburn, quien ganó cuatro. Penn tiene dos hijos con su exesposa, la también actriz Robin Wright.
Fuente: AFP.
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La noruega “Valor sentimental” dejó sin Óscar a Brasil
El drama familiar noruego “Valor sentimental”, una historia agridulce sobre un padre ausente y envejecido que busca el perdón de sus hijas, ganó ayer domingo el Óscar a la mejor película internacional. La cinta llegó a la 98.ª edición de los Premios de la Academia con nueve nominaciones, un logro inusual para una producción extranjera, compitiendo incluso a mejor película y mejor dirección.
“Nunca estuve más orgulloso por un elenco como el que tuve”, dijo al recibir la estatuilla su director, Joachim Trier, quien también agradeció a su familia. “Siento que represento al cine global”, agregó el cineasta, que aplaudió a sus contendores en la categoría. “Valor sentimental” presenta a Gustav Borg, un famoso director de cine interpretado por el sueco Stellan Skarsgard, quien reaparece en el funeral de su exesposa y en la vida de sus hijas tras años de distancia.
De improviso, le ofrece un protagónico en su nueva película a la mayor, la emergente actriz de teatro Nora (Renate Reinsve). Lo que sigue en esta producción es una dolorosa autopsia de los traumas y secretos familiares entre un padre ausente, que intenta redimirse, y dos hermanas unidas, pero con diferentes perspectivas.
Como muestra de la brecha que los separa, Borg escribe una escena de suicidio para Nora, sin saber que su hija, cuyo éxito como actriz de teatro apenas oculta sus demonios internos, intentó una vez quitarse la vida. En un cambio de roles, la hermana menor, Agnes, interpretada por Inga Ibsdotter Lilleaas, se convierte en el pilar de la familia.
“Ellos mismos”
“Suena cursi, pero lloré mucho durante el rodaje de esta película porque me emocionaron mucho los actores”, contó Trier a la AFP el año pasado.
“Conozco a los actores, son mis amigos. Sé que eran mitad personajes y mitad ellos mismos”, afirmó el realizador, que coescribió el filme con su acostumbrado colaborador, Eskil Vogt.
Casi unánime, la crítica elogió una actuación formidable.
Tanto Skarsgard como Lilleaas fueron nominados al Óscar a mejor actor y mejor actriz de reparto, mientras que Reinsve, que ganó el premio de Cannes en 2021 por la anterior película de Trier, “La peor persona del mundo”, fue nominada a mejor actriz. La estadounidense Elle Fanning también fue nominada en la misma categoría que Lilleaas, al interpretar a una estrella de Hollywood que llega a trabajar en la película de Borg después de que Nora rechaza el papel escrito para ella.
Batalla emocional
La hermosa y antigua casa de madera de estilo escandinavo en Oslo donde se rodó esta cinta es en sí misma un personaje de la historia, que lleva en sus paredes el peso emocional de varias generaciones. Es el lugar donde la madre de Borg se ahorcó cuando él era niño, la casa de la que huyó tras su divorcio y, finalmente, el sitio donde planea rodar su nueva película tras la muerte de su exmujer.
También es el escenario de las intensas batallas emocionales entre él y sus hijas. “La casa es testigo de lo que no se dijo”, explicó Trier a la revista Script Magazine. El filme recibió en su estreno en el Festival de Cannes en mayo una extraordinaria ovación de 19 minutos y ganó el segundo galardón más importante.
Además de sus nueve nominaciones a los Óscar, la cinta también fue candidata a ocho Globos de Oro, aunque solo Skarsgard se llevó un premio, y a ocho BAFTA, en los que ganó el de mejor película en lengua no inglesa. Este domingo, “Valor sentimental” finalmente superó en los máximos galardones del séptimo arte a la brasileña “El agente secreto”, la francesa “Un simple accidente”, la española “Sirat. Trance en el desierto” y la tunecina “La voz de Hind Rajab”.
“Había visto las películas de Joachim y me preguntaba: ¿cuándo me va a llamar?”, confesó Skarsgard el año pasado en Cannes. “Pensaba que él podía sacar de mí algo que otros no podían”, agregó.
A pesar de su éxito internacional, la sexta cinta de Trier no fue un éxito entre todos los críticos noruegos.
Algunos la consideraron demasiado pulida, demasiado egocéntrica debido a su trama ambientada en el mundo del cine y demasiado estética para que el espectador medio pudiera identificarse con ella. No obstante, incluso antes de que Hollywood diera su opinión, “Valor sentimental” batió todos los récords de taquilla para una película noruega.
Fuente: AFP.