- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) en España cumple setenta años. Siete décadas de compromiso con el cine de autor, de resistencia cultural y de defensa de las miradas que cuestionan al mundo desde la pantalla. Del 24 de octubre al 1 de noviembre de 2025, la capital castellana volverá a convertirse en el epicentro de la cinefilia mundial, reafirmando su lugar entre los grandes festivales del continente.
De muestra religiosa a refugio del cine humanista
Fundada en 1956 como una Semana de Cine Religioso y de Valores Humanos, la Seminci supo reinventarse pronto. A finales de los sesenta, el espíritu crítico de una nueva generación de cineastas transformó la muestra en un refugio para el cine humanista, social y de autor, una seña de identidad que ha perdurado hasta hoy. En su 70ª edición, el festival mantiene intacta esa vocación: mostrar un cine libre, comprometido y diverso, donde confluyen los grandes maestros del presente y las nuevas voces de un mundo en transformación.
Una edición con acento hispano y mirada global
Entre las más de 200 películas programadas, esta edición se distingue por su fuerte presencia de cine iberoamericano. En la Sección Oficial Internacional, que compite por la Espiga de Oro, destacan títulos españoles como Siempre es invierno de David Trueba, Golpes de Rafael Cobos, Subsuelo de Fernando Franco o Tres adioses de Isabel Coixet, junto a autores iberoamericanos como el brasileño Gabriel Mascaro (El sendero azul) o los argentinos Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini (La noche está marchándose ya).
Voces emergentes y memoria compartida
La sección Punto de Encuentro consolida su papel como laboratorio de descubrimiento de nuevas voces. Allí compiten primeras y segundas películas de jóvenes creadores españoles, entre ellos Gabriel Azorín (Anoche conquisté Tebas), Lucía Aleñar (Forastera), Irene Iborra (Olivia y el terremoto invisible) y el colombiano Stillz (Barrio triste), en una selección que dialoga entre Europa y América Latina.
El vínculo con la región también se refuerza en Tiempo de Historia, dedicada al cine documental, donde títulos como Cara a cara de Federico Veiroj (Uruguay) o Yrupe de Candela Sotos (España) recuperan la tradición de la memoria y el testimonio como forma de resistencia.
Por su parte, Alquimias, la sección más experimental, presenta Forenses del colombiano Carlos Federico Atehortua, mientras que Pin de fartie del argentino Alejo Moguillansky lleva el humor y la crítica política a un territorio híbrido entre la ficción y la performance.
La Denominación de Origen Ribera del Duero renueva su alianza con Seminci, patrocinador oficial de la 70ª edición, con el Premio al Mejor Director.
Un puente entre Europa y América
La Seminci celebra también la historia compartida entre ambos lados del Atlántico con la sección temática Dos Orillas: Un eterno debate – La controversia de Valladolid, que reúne obras esenciales del cine latinoamericano y europeo sobre el colonialismo, la fe y la resistencia: desde la colombiana El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra) y la argentina Zama (Lucrecia Martel) hasta la española El Dorado (Carlos Saura) o La última cena (del español Tomás Gutiérrez Alea).
Un aniversario que mira al futuro
Setenta años después de su fundación, la Seminci no solo celebra su pasado, sino que reafirma su papel como punto de encuentro entre culturas, especialmente entre España y América Latina. En tiempos de cine globalizado, Valladolid sigue apostando por el autor frente al algoritmo, por el pensamiento frente al espectáculo.
El cine, parece decir la Seminci en su aniversario, sigue siendo una forma de entender al otro. Y en ese espejo compartido entre Europa y América, el festival renueva su promesa: mantener viva la llama del cine que piensa, del cine que emociona y del cine que resiste.
Sección Oficial Internacional (Largometrajes)
Below the Clouds, Gianfranco Rosi, (Italia)
Cuando un río se convierte en mar, Pere Vilà Barceló, (España)
Dos fiscales, Sergei Loznitsa, (Francia, Alemania, Países Bajos, Letonia, Rumanía, Lituania)
Duse, Pietro Marcello, (Italia, Francia)
El sendero azul, Gabriel Mascaro, (Brasil, México, Chile, Países Bajos)
Frontera, Judith Colell, (España, Bélgica)
Girl, Shu Qi, (Taiwán)
Golpes, Rafael Cobos, (España, Francia)
La chica zurda, Shih-Ching Tsou, (Taiwán, Francia, Reino Unido)
La cronología del agua, Kristen Stewart, (EE.UU., Francia, Letonia)
La noche está marchándose ya, Ezequiel Salinas, Ramiro Sonzini, (Argentina)
Lionel, Carlos Saiz Espín, (España, Francia)
Magallanes, Lav Diaz, (Portugal, España, Francia, Filipinas, Taiwán)
Mirrors No. 3, Christian Petzold, (Alemania, Francia)
Orphan, László Nemes, (Hungría, Reino Unido, Francia, Alemania)
Pillion, Harry Lighton, (Irlanda, Reino Unido)
Recién nacidas, Jean-Pierre y Luc Dardenne, (Bélgica, Francia)
Rental Family, Hikari, (EE.UU., Japón)
Resurrection, Bi Gan, (China, Francia)
Siempre es invierno, David Trueba, (España, Bélgica)
Silent Friend, Ildikó Enyedi, (Alemania, Hungría, Francia)
Sorry, Baby, Eva Victor, (EE.UU.)
Sound of Falling, Mascha Schilinski, (Alemania)
Subsuelo, Fernando Franco, (España, Uruguay)
The Mastermind, Kelly Reichardt, (EE.UU.)
Tres adioses, Isabel Coixet, (Italia, España)
Vivir la tierra, Huo Meng, (China)
Yes, Nadav Lapid, (Francia, Israel, Chipre, Alemania)
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.