El pasado jueves 4 de diciembre, en el Centro Cultural del Puerto, tuvo lugar la inauguración del Espacio Cultural Itaú en alianza con la Secretaría Nacional de Cultura; este espacio nace como un lugar de encuentro, pensamiento y creación que articula arte contemporáneo, territorio y ciudadanía.
En el marco de esta inauguración, se dio apertura a la exposición colectiva Del río las coronas. Territorios fluviales, poéticas y activismos, con curaduría de Damián Cabrera. La exposición está abierta al público hasta febrero de 2026 e incluye convocatorias a artistas y espacios de conversación con activistas.
La exposición busca explorar modos de vinculación poética con el río a partir del lenguaje contemporáneo de las artes visuales, y transversaliza preocupaciones medioambientales, económicas y de género en relación con el cauce hídrico que constituye un espacio natural, cultural para muchas comunidades.
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El título de la exposición alude a una de las acepciones etimológicas del Paraguay, la que sugiere que sería un “río coronado” o adornado.
Las poéticas presentadas en esta exposición son concebidas por la curaduría como un adorno activo que puede convertirse en oportunidad para reflexionar acerca de condiciones desiguales de existencia y posibilidades de reconciliación entre los territorios fluviales y la ciudadanía, en un contexto de progresiva privatización del acceso al río.
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El proyecto expositivo se complementará con una convocatoria abierta a artistas para la producción de obra en el contexto de la exposición, actividad que busca generar un espacio de conversación activa con creadores.
Finalmente, se realizará un conversatorio/acción con activistas y científicos que presentarán preocupaciones en torno al río desde una perspectiva medioambiental, económica y social.
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Gobierno protege como bien patrimonial cultural el legado del Pa’i Puku en el Chaco
El Gobierno, a través de la Secretaría Nacional de Cultura, declaró como bien de valor patrimonial cultural al conjunto histórico del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, ubicado en la ciudad de Mariscal José Félix Estigarribia, departamento de Boquerón. El sitio mantiene además una estrecha vinculación con la vida y la labor de monseñor Pedro Shaw OMI, que fue conocido como Pa’i Puku, cuyos restos descansan en la iglesia.
Esta declaratoria se estableció mediante la Resolución SNC n.º 394/2026, del 6 de julio de 2026, y comprende tres manzanas: la Iglesia San Miguel Arcángel y sus construcciones anexas; la Casa Episcopal, conocida como San Miguel Róga, y sus anexos; los talleres de los antiguos colonos menonitas.
De acuerdo con el documento, el reconocimiento se sustenta en el valor arquitectónico, histórico y simbólico del conjunto. Las edificaciones conservan características constructivas propias de su periodo de origen, entre ellas el uso de ladrillos a la vista, galerías laterales, cubiertas a dos aguas y aberturas con arcos de medio punto. Su disposición dentro de tres manzanas forma parte de la configuración histórica del área urbana del distrito de Mariscal Estigarribia.
Al respecto, resaltan que la Iglesia San Miguel Arcángel y la Casa Episcopal fueron construidas en 1956. La iglesia funcionó como sede principal del Vicariato Apostólico del Pilcomayo y el conjunto estuvo vinculado al proceso de evangelización desarrollado por los Misioneros Oblatos en el Chaco Central y sus áreas de influencia.
Legado
Mencionan que el sitio mantiene una estrecha relación con la vida y la labor de monseñor Pedro Shaw OMI, conocido como Pa’i Puku, quien desarrolló su misión en el Chaco desde 1952 y fue vicario apostólico del Pilcomayo desde 1981 hasta su fallecimiento, en 1984. Sus restos descansan en la Iglesia San Miguel Arcángel y, entre los bienes vinculados a su memoria, se conserva la Land Rover de la misión en la que viajaba cuando sufrió el accidente que causó su muerte, el 21 de junio de 1984, sobre la ruta Transchaco.
La declaratoria fue impulsada a partir de la solicitud presentada por el entonces administrador apostólico del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, padre Miguel Fritz OMI. El procedimiento incluyó la verificación del sitio y la evaluación de sus valores patrimoniales por parte de la Dirección de Bienes Culturales, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la SNC.
“Con esta resolución, el conjunto de inmuebles queda incorporado al régimen de protección de bienes culturales establecido por la Ley n.º 5621/2016, de Protección del Patrimonio Cultural. La medida forma parte de las acciones desarrolladas por la Secretaría Nacional de Cultura para identificar, registrar y proteger bienes vinculados a la historia, la arquitectura y la memoria de las comunidades del país”, concluye el informe.
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Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.
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Cadam Motor Show lanzó su edición 2026
La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), realizó el lanzamiento de la 29ª edición del Cadam Motor Show. El evento estuvo encabezado por el presidente de la Cámara, Dr. Miguel Carrizosa, el vicepresidente, Dr. Víctor Servín, el gerente general, Econ. Diego Lovera y representantes de las empresas auspiciantes que acompañan esta edición.
Cadam Motor Show es la mayor exposición del mundo automotor en un solo lugar, la propuesta contempla más de 11.000 metros cuadrados de exposición, con lo mejor del mundo automotor en un solo lugar, y la participación de más de 40 marcas y 300 modelos de vehículos, entre camionetas, SUV, furgones de carga y pasajeros, entre otros.
En su 29ª edición, el evento se caracteriza por presentar lo último en tecnología e innovación automotriz, con el respaldo de los representantes oficiales de las marcas. Esta muestra, dirigida a las familias paraguayas, permite a los visitantes comparar opciones en un entorno seguro y climatizado, así como acceder a condiciones de financiamiento preferenciales, gracias a las alianzas con bancos, cooperativas y concesionarias participantes.
Las marcas presentes con distintos modelos son Audi, Bestune, BYD, Chery, Chevrolet, Citroën, Fiat, Ford, Foton, GAC Motor, GWM, Honda, iCAUR, JAC, Jeep, Jetour, Kia, Leapmotor, Lexus, Mazda, MINI, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Porsche, RAM, Renault, Soueast, Subaru, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo.
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Hoy es la fiesta de San Juan del Club Centenario
Declarada por la Secretaría Nacional de Cultura como Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional, la fiesta de San Juan o San Juan Ára, que se celebra cada 24 de junio, sigue siendo motivo de animados encuentros en todo el territorio nacional. En Asunción, la agenda de la fecha destaca la celebración sanjuanina que realizará el Club Centenario en sus instalaciones de Surubi’i donde se promete mucho sabor, diversión y números artísticos de primer nivel.
El festejo será de 15:00 a 22:00 con salidas frecuentes de buses desde la sede central de la avenida Mariscal López. Habrá una gran variedad de comidas típicas además de sabrosas propuestas de los restaurantes Talleyrand, Catas Nómadas, La Verdad de la Milanesa, Carlitos’s Way, La Casita Gourmet de Yudith, Tía Laura Delicias y La Herencia.
MUSEO DE LA CHIPA
Habrá un Museo de la Chipa donde los asistentes podrán preparar su propia versión de este pan típicamente paraguayo en un tatakua gigante. El mosto, una de nuestras bebidas tradicionales, tendrá también un espacio único para ser disfrutado. La consigna es “disfrutar en familia y revivir las costumbres que forman parte de nuestra cultura”, dice la invitación del club. Como cada año, se apresta un gran espectáculo artístico con la presentación de Tierra Adentro, Purahéi Soul, Néstor Ló y los Caminantes, Juan Cancio Barreto y show de danza Kove. Igualmente, el Grupo Infantil Sol y Alegría prepara un show muy especial para los más chicos, en tanto que Dj Ata musicalizará la jornada con la mejor onda. No faltarán los juegos tradicionales ni los clásicos entretenimientos tipo kermese.
MAÑANA, EN DENIDE
Otra imperdible fiesta popular es la que organiza el Denide para mañana, domingo 28, en el marco de los festejos por los 60 años de su creación. La edición especial del San Juan Karu Guasu será a partir de las 11:00, en la sede de la institución, en Prof. Silvia Enciso entre Dr. Gubetich y Tte. Samaniego.
Habrá una gran feria de comidas típicas paraguayas además de variados platillos internacionales. Con un ticket de consumición de G. 50.000 los asistentes podrán degustar libremente todas las comidas saladas; las bebidas y los dulces tendrán precios especiales. Lo recaudado se destinará a la obra del Denide (Derechos del Niño en Desarrollo) que brinda atención educativa integral y oportunidades laborales a niños, niñas, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y psicosocial.