Los gigantes tecnológicos Apple y Google anunciaron el lunes una asociación que permitirá que las funciones de inteligencia artificial de próxima generación de Apple, incluido su asistente virtual Siri, utilicen la tecnología Gemini de Google. Esta colaboración representa un cambio significativo para Apple, que tradicionalmente ha desarrollado su propia tecnología.
Un comunicado conjunto indicó que Apple seleccionó la tecnología de IA de Google tras una “evaluación exhaustiva” que determinó que Gemini proporcionaba “la base más sólida” para las ambiciones de IA del fabricante del iPhone. El anuncio representa una alianza inusual entre dos compañías que han competido durante mucho tiempo en el mercado de los teléfonos inteligentes, en el que los sistemas operativos iOS de Apple y Android de Google dominan a nivel mundial.
Sin embargo, los dos rivales han mantenido durante años una lucrativa asociación: Google le pagó a Apple miles de millones de dólares anuales para seguir siendo el motor de búsqueda predeterminado en los iPhone y otros dispositivos de Apple.
Ese acuerdo fue objeto de escrutinio por parte de los reguladores de la competencia. El Departamento de Justicia de Estados Unidos argumentó en un caso antimonopolio que el pacto ayudaba a Google a mantener su supremacía en las búsquedas online, pero un juez señaló que lo acordado podía continuar.
El magnate Elon Musk, propietario de su propia empresa de IA, xAI, arremetió contra el último acuerdo por considerarlo anticompetitivo. Lo calificó como “una concentración de poder irrazonable para Google, dado que también tiene Android y Chrome”. Según informes de prensa, Apple también evaluó asociaciones con OpenAI, Anthropic y Perplexity.
Lea más: Librerías espectaculares de China buscan atraer visitantes y selfis
“Un trampolín”
Ni Apple ni Google proporcionaron detalles financieros del nuevo acuerdo de IA. Pero la sola noticia de la asociación hizo que el precio de las acciones de Alphabet, la empresa matriz de Google, superara por primera vez el umbral de los 4 billones de dólares. Dan Ives, de Wedbush Securities, afirmó que la asociación supone “un momento de gran validación para Google” y “un trampolín” para que Apple encamine su estrategia de IA este año y a futuro.
La compañía cofundada por Steve Jobs es percibida en gran medida como rezagada en sus esfuerzos por implementar capacidades de IA en sus productos, y el mes pasado anunció la dimisión del jefe de su equipo de inteligencia artificial.
Apple retrasó el año pasado el lanzamiento de una versión mejorada del asistente virtual Siri y ahora promete su lanzamiento para finales de este año. Google, Microsoft, OpenAI y otros rivales tecnológicos han estado lanzando modelos y funciones de IA cada vez más avanzados en una feroz competencia por liderar el sector.
A pesar de la colaboración, Apple enfatizó que su sistema de IA propio, Apple Intelligence, se utilizará para potenciar sus iPhones y iPads a nivel de dispositivo. Y subrayó que mantendrá lo que describió como “estándares de privacidad líderes en la industria”.
Fuente: AFP.
Lea también: Peleas de robots humanoides buscan seguidores desde las Vegas
Dejanos tu comentario
Guterres defiende gobernanza de la IA para no improvisar “el futuro de la humanidad”
El jefe de la ONU llamó este lunes a la comunidad internacional a unirse en una gobernanza mundial “organizada” de la inteligencia artificial para no improvisar el “futuro de la humanidad”. “La IA ya está transformando nuestro mundo. La pregunta es si moldearemos esta transformación juntos, o dejaremos que nos moldee a nosotros”, dijo Antonio Guterres en la apertura del primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA en Ginebra.
Este nuevo foro intergubernamental coordinado por las Naciones Unidas tiene como objetivo permitir a todos los Estados miembros y a la sociedad civil coordinar el desarrollo y el uso de la IA. El jefe de la ONU advirtió que estos sistemas, ahora capaces de escribir códigos, actuar en línea y tomar decisiones con cada vez menos supervisión humana, evolucionan “a una velocidad vertiginosa”, más rápido que las instituciones encargadas de controlarlos.
“Nuestras instituciones fueron diseñadas para encuadrar máquinas que ejecutan órdenes. No están preparadas para gobernar máquinas que toman decisiones. Y ciertos límites, una vez que se cruzan, no pueden ser restablecidos”, explicó. La elección no es “entre la confianza ciega en la IA y el miedo a la misma” sino “entre una gobernanza pensada y organizada, o una deriva dejada al azar”, alertó Guterres.
Para él el vibe coding (cuando la IA crea códigos informáticos a partir de lo que los usuarios dictan con un lenguaje sencillo) “puede hacer maravillas, pero (...) no se puede ‘vibecodear’ el futuro de la humanidad”.
Destaca tres riesgos: la rapidez del desarrollo de la IA, la concentración de las capacidades en manos de un pequeño número de empresas y países y la amenaza que representan los contenidos generados por la IA para la información y la confianza en los hechos.
Niños “engañados”
Estas tecnologías tienen el potencial de acelerar el desarrollo, mejorar la atención sanitaria o el acceso a la educación, pero Guterres pide que se respeten cuatro prioridades: la seguridad, los derechos humanos, las capacidades de los países en desarrollo y la transparencia.
Propone someter a los países a un Compromiso por la seguridad de los niños frente a la inteligencia artificial.
El objetivo: imponer pruebas de seguridad antes de que la IA sea accesible a los niños, prohibir la generación de imágenes sexuales de menores y garantizar que si un niño está angustiado sea orientado hacia una ayuda humana.
“Los niños son engañados por máquinas que se hacen pasar por amigos (...) Ningún niño debería ser utilizado como conejillo de indias para una IA no regulada”, insistió Guterres.
El secretario general de la ONU también anunció que presentará a la Asamblea General recomendaciones a favor de un Fondo Mundial para la IA destinado a fortalecer las capacidades de los países en desarrollo.
“No podemos permitir que la brecha digital se convierta en una brecha de inteligencia artificial”, recalcó.
Para la presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, no se trata solo de regular la tecnología sino de “definir una visión común en la que el progreso tecnológico vaya de la mano con la dignidad humana, la equidad y el desarrollo sostenible”.
“Moralmente repugnante”
Guterres también instó a las grandes empresas del sector a publicar la huella ambiental de sus sistemas y a alimentar todos sus centros de datos con energías renovables para 2030.
E hizo hincapié en el peligro del uso militar de la IA, en particular el recurso a los sistemas de armas letales autónomas.
“Máquinas que seleccionan su objetivo, lo atacan y quitan la vida sin control ni juicio humano, es moralmente repugnante. Es políticamente inaceptable. Y el derecho internacional debe prohibirlo”, añadió.
Guterres llamó a gobiernos, empresas y científicos a actuar rápidamente para que la IA sea “más segura, más justa, más accesible y más ética”. El Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la IA, que se celebra lunes y martes, será seguido en Ginebra por la cumbre “AI for Good” dedicada a las aplicaciones de la inteligencia artificial al servicio del desarrollo.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
- Por Sofía Céspedes
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de los costos de producción y la necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El objetivo es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), este proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
Te puede interesar: La aviación y el turismo buscan transformar la conectividad del país
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir aproximadamente 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó en conversación con La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
Agricultura de precisión
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos. “La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
Drones, sensores y monitoreo
En la horticultura, el avance tecnológico se observa principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales.
Edgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de los cultivos y las condiciones ambientales. “El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar cinco minutos o veinte minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Actualmente, el MAG trabaja además en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista.
Podés leer: Conozca más sobre los casi 300 mercados abiertos para las carnes con sello paraguayo
Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
Los desafíos
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción.
El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores. Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita la utilización de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas.
La tendencia, sin embargo, ya está en marcha. El agro local pasó de depender exclusivamente de la experiencia de campo a incorporar herramientas basadas en datos, monitoreo permanente y análisis digital.
Este sector sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional, y por ello, la tecnología se perfila como una de las claves para sostener la competitividad y enfrentar los desafíos de los próximos años.
Leé además: Luque se erige como polo de desarrollo inmobiliario
En conversación con La Nación, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asunción (Caica), explicó que la incorporación de tecnología en la producción frutihortícola avanza de manera gradual en La Colmena, aunque todavía existen limitaciones para una adopción más amplia de herramientas como los drones.
En cuanto al sistema de riego, señaló que la zona cuenta con una infraestructura que data de finales de la década de 1980, construida con apoyo de la cooperación japonesa.
El sistema utiliza agua que llega por gravedad y abastece principalmente a productores de hortalizas y frutas. Sin embargo, fue diseñado originalmente para unas 120 familias y actualmente es utilizado por más de 400, lo que genera una creciente presión sobre la disponibilidad del recurso hídrico.
Miyamoto comentó que algunos productores ya incorporan tecnologías más avanzadas, como sensores para monitorear el uso del agua y sistemas de fertirriego, que permiten aplicar nutrientes junto con el riego para mejorar la productividad de los cultivos.
Respecto al uso de drones, indicó que ya se realizaron algunas pruebas para tareas de fumigación, aunque los resultados todavía presentan limitaciones en determinados cultivos. Citó como ejemplo la producción de uva, donde las frutas se desarrollan por debajo de los parrales, dificultando que los productos aplicados desde el aire lleguen de manera uniforme a toda la planta.
Leé también: Eduardo Gustale Gill: “Duplicar la economía es un objetivo claro y ambicioso”
Dejanos tu comentario
Tecnología en el campo: la apuesta del agro para producir más y mejor
- Sofía Céspedes
Conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte del proceso de transformación.
La tecnología dejó de ser un complemento dentro del agro para convertirse en una herramienta central de competitividad. En un contexto marcado por la variabilidad climática, el aumento de costos de producción y necesidad de mantener rendimientos sostenibles, los productores paraguayos incorporan cada vez más herramientas digitales para optimizar sus decisiones y mejorar la eficiencia en el campo.
Hoy, conceptos como agricultura de precisión, monitoreo satelital, drones, sensores e inteligencia artificial forman parte de un proceso de transformación que avanza tanto en la agricultura extensiva como en otros rubros productivos. El fin es claro: producir más, utilizar mejor los recursos y reducir riesgos.
Según Santiago Bertoni, exministro de Agricultura y Ganadería (MAG) y actual asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), el proceso tiene sus raíces en la incorporación masiva de la biotecnología a comienzos de este siglo.
“Fue el uso de la biotecnología lo que permitió el despegue de la agricultura paraguaya. Pasamos de producir cerca de 3 millones de toneladas (hace dos décadas) a cerca de 10 millones de toneladas en la actualidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
A partir de entonces, la adopción de nuevas tecnologías permitió consolidar sistemas como la siembra directa y la rotación de cultivos, impulsando una mayor productividad en rubros como soja, maíz y trigo.
AGRICULTURA Y PRECISIÓN
La evolución tecnológica del agro paraguayo ya no se limita a la maquinaria tradicional. Actualmente, numerosos productores utilizan sistemas GPS y autoguiado de tractores, monitores de rendimiento instalados en cosechadoras y herramientas que permiten aplicar fertilizantes o semillas de manera diferenciada según las características de cada parcela.
Estas tecnologías generan información en tiempo real y permiten realizar intervenciones más precisas, reduciendo desperdicios y optimizando recursos.
“La eficiencia productiva es fundamental para Paraguay. Y esa eficiencia solamente se logra con conocimiento y con el uso de tecnología”, sostuvo Bertoni.
A ello se suman drones y sistemas de monitoreo satelital que permiten observar el comportamiento de los cultivos, medir humedad del suelo, evaluar la cobertura vegetal y detectar problemas antes de que se traduzcan en pérdidas económicas.
La disponibilidad de datos climáticos también se convirtió en una herramienta estratégica para planificar siembras, cosechas y selección de variedades, especialmente en un escenario donde los eventos climáticos extremos tienen cada vez mayor incidencia sobre la producción.
AVANCE TECNOLÓGICO
En la horticultura, el avance tecnológico se ve principalmente en la automatización de sistemas de riego y en el uso de sensores para medir variables ambientales. Édgar Frutos, especialista de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que cada vez más productores incorporan sistemas automatizados controlados por sensores.
Estas herramientas permiten ajustar la cantidad de agua utilizada según las necesidades reales de cultivos y condiciones ambientales.
“El uso de sensores permite tomar mejores decisiones y optimizar recursos. Hoy podemos determinar si es necesario regar 5 minutos o 20 minutos, según las condiciones reales del cultivo”, indicó.
Hoy el MAG trabaja en proyectos que utilizan drones multiespectrales y monitoreo satelital para la detección temprana de enfermedades, permitiendo actuar antes de que los daños sean visibles a simple vista. Frutos señaló que la tecnología se vuelve especialmente importante ante fenómenos climáticos como El Niño, que puede generar largos períodos de lluvia y humedad, aumentando el riesgo sanitario en los cultivos. En estos casos, los sistemas de monitoreo permiten realizar un seguimiento constante y reaccionar con mayor rapidez ante posibles amenazas productivas.
LOS DESAFÍOS
Aunque la transformación tecnológica avanza, todavía existen obstáculos importantes para ampliar su adopción. El principal sigue siendo el costo inicial de inversión, especialmente para pequeños productores.
Sin embargo, tanto Bertoni como Frutos coinciden en que estas herramientas tienden a amortizarse con el tiempo mediante mayores rendimientos, reducción de pérdidas y una mejor utilización de los insumos.
Además, cada vez más productores acceden a la tecnología mediante servicios tercerizados, alquiler de equipos o a través de cooperativas de producción que facilitan el acceso a herramientas avanzadas.
Otro desafío importante es la infraestructura. La falta de conectividad, energía eléctrica de calidad y caminos adecuados limita el uso de tecnologías digitales en varias regiones productivas del país. “Hay zonas donde no se puede pensar en una utilización masiva de ciertas tecnologías por falta de internet, energía o infraestructura vial”, advirtió Bertoni.
La inteligencia artificial aparece como la próxima etapa de esta transformación. Aunque su uso todavía es incipiente, los especialistas consideran que tendrá un papel cada vez más relevante en el procesamiento de datos generados por sensores, drones e imágenes satelitales, ayudando a los productores a tomar decisiones más rápidas y precisas. La tendencia, sin embargo, ya está en marcha.
Dejanos tu comentario
Marta Mareco: “La producción porcina aumentó y se convirtió en una industria intensiva”
La industria porcina paraguaya atraviesa una etapa de expansión, impulsada por la incorporación de tecnología, la profesionalización de los productores y la apertura de nuevos mercados. En esta nueva entrega de Hacedores LN, Marta Mareco, presidenta de la Cámara Paraguaya de Industrias Porcinas y Derivados (Capainpod), habló con La Nación/Nación Media acerca de sus inicios en el sector, los desafíos pendientes y las oportunidades que vislumbra para una actividad que considera una de las de mayor proyección en el país.
- ¿Cómo nació su vínculo con la industria porcina y qué la motivó a dedicar su carrera a este sector?
Todo comenzó cuando, junto con mi esposo, invertimos en Itapúa para producir granos. Al trabajar con soja necesitábamos rotar los cultivos y empezamos a sembrar maíz. Ahí vimos que ya teníamos el principal alimento para los cerdos. Nos reuníamos todos los sábados con productores de la zona para analizar cómo mejorar la producción y evitar las pérdidas que implicaba trasladar animales hasta Asunción. De esas reuniones, que hacíamos en el Hotel Papillón, nació Upisa y, con ella, mi vínculo con la producción porcina.
- ¿Qué valores personales cree que marcaron su forma de liderar?
Para liderar un grupo es fundamental tener metas claras y una visión compartida. Nuestra cámara reúne a personas que trabajan en distintas etapas de la cadena, desde la producción primaria hasta la industrialización e incluso la elaboración artesanal de derivados. El desafío es incluir a todos bajo un mismo objetivo. Hoy entendemos que el crecimiento depende de la calidad, de ser cada vez más eficientes y de trabajar todos los días para mejorar.
Lea también: Eduardo Gustale Gill: “Duplicar la economía es un objetivo claro y ambicioso”
- ¿Cómo describiría el momento que vive actualmente la industria porcina en Paraguay?
El sector vive un momento extraordinario. Pasamos de un consumo de apenas 3 kilos al año a unos 13 kilos per cápita. Ese proceso llevó alrededor de 30 años, pero ahora el crecimiento será mucho más rápido porque ya construimos bases sólidas. La producción aumentó más de 740 % y dejamos atrás el modelo de traspatio para convertirnos en una industria intensiva, tecnificada y altamente profesional.
- ¿Cuáles fueron los principales factores que impulsaron el crecimiento del sector en los últimos años?
La incorporación de tecnología fue decisiva. Hoy utilizamos herramientas de alta precisión y sistemas automatizados que funcionan con inteligencia artificial para controlar el ambiente dentro de las granjas. Cuando participo en congresos internacionales y escucho sobre esas innovaciones, me doy cuenta de que muchas de ellas ya las estamos aplicando en Paraguay.
- ¿Cuáles son los principales desafíos que aún enfrenta la cadena porcina nacional?
El principal desafío es que el consumidor paraguayo comprenda que la misma carne de calidad que exportamos también está disponible en el mercado local. No hacemos diferencias entre lo que se exporta y lo que se vende en Paraguay. Queremos ofrecer porciones más pequeñas, nuevos cortes y seguir mostrando que la carne porcina es mucho más que costilla para la parrilla. Tenemos todos los cortes y debemos seguir enseñando su versatilidad.
- Aunque el consumo de carne de cerdo ha aumentado, todavía persisten algunos mitos. ¿Cuáles son los más comunes?
Todavía existen prejuicios asociados a formas antiguas de producción. Hoy la realidad es completamente distinta. La producción moderna cumple estrictos estándares sanitarios y de bienestar animal. Además, la carne de cerdo tiene importantes cualidades nutricionales, como su aporte de vitamina B12 y otros nutrientes. La mejor forma de derribar esos mitos es acercar al consumidor distintos cortes y presentaciones que se adapten a las nuevas formas de consumo.
- ¿Qué impacto tiene el sector porcino en la generación de empleo?
Es una actividad muy intensiva en mano de obra. Hoy dependen del sector unas 50.000 familias. Además de generar empleo, estamos formando profesionales especializados en genética, nutrición animal, inocuidad, biodiversidad y bienestar animal. La producción porcina dejó de ser una actividad casera para convertirse en una industria moderna y tecnológica. Por eso Paraguay despierta cada vez más interés internacional.
- ¿Qué mercados internacionales representan hoy las mayores oportunidades para la carne porcina paraguaya?
Actualmente, el mercado más importante es Taiwán. Queremos aumentar nuestras exportaciones, pero para lograrlo necesitamos avanzar en la posibilidad de exportar carne con hueso, lo que requiere el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa. Eso permitiría exportar más productos, como cortes con hueso, patas y otros derivados, generando un mayor aprovechamiento de toda la producción.
- Si tuviera que convencer a un joven de apostar por la industria porcina, ¿qué le diría?
Le diría que Paraguay tiene todo para crecer: agua, tierra y cada vez más conocimiento. El desarrollo del sector transforma las comunidades. Basta recorrer zonas de Itapúa para ver cómo cambió la actividad económica. Además, es un negocio rentable y ofrece oportunidades tanto en el campo como en las ciudades, donde existe un enorme potencial para transformar la carne porcina en productos con valor agregado.
- ¿Qué posibilidades ofrece la carne de cerdo desde el punto de vista gastronómico?
Muchísimas. No debemos pensar solamente en la parrilla. Se pueden preparar milanesas, empanadas, albóndigas, salsas para pastas y una enorme variedad de platos. La gastronomía vinculada a la carne de cerdo tiene un potencial enorme y todavía queda mucho por desarrollar. Cada vez más personas descubren que es una carne saludable, nutritiva y muy versátil para la cocina cotidiana y también para los eventos.
Perfil
- Es abogada y despachante de aduana
- Fundadora y directora del Estudio Jurídico Aduanero Mareco
- Directora de Relaciones Interinstitucionales e Internacionales de la Unión de Productores de Itapúa (Upisa)
- Presidenta de la Convergencia Empresarial de Mujeres del Paraguay (Cemmpy)
Le puede interesar: Bonos del Tesoro: ¿qué son y por qué Paraguay sigue apostando a ellos?