Roma, Italia. AFP.
Exactamente 32 minutos le bastaron a Cristiano Ronaldo para marcar un triplete al Cagliari (3-1), este domingo en la 27ª jornada del campeonato italiano, y responder de esta forma a las críticas que le señalan por la eliminación en la Champions de la Juventus la semana pasada.
Con su estrella alcanzando los 23 goles en el campeonato –en 23 partidos disputados–, la Juventus (3ª) peleará hasta el final el título, que ostenta desde el 2012, a pesar de que tiene diez puntos de desventaja –un partido menos– con el líder Inter, que ganó al Torino (2-1) este domingo.
La leyenda brasileña Pelé felicitó en las redes sociales a Ronaldo, autor de un triplete, por haber superado su récord de goles. Cristiano, con 770 goles en partidos oficiales, reivindicó ser el mejor goleador de la historia del fútbol, incluso si este título honorífico sigue siendo objeto de debate, ya que las cifras cambian según las fuentes y los partidos que se toman en cuenta.
SE ESCAPA
El RB Leipzig (2º) concedió un empate en casa (1-1) este domingo ante el Eintracht Fráncfort (4º) y deja escapar a cuatro puntos al líder de la Bundesliga, el Bayern Múnich, que el sábado derrotó por 3-1 al Werder Bremen (12º). Los hombres de Julian Nagelsmann, eliminados la semana pasada de la Liga de Campeones por el Liverpool, abrieron el marcador por medio del internacional sueco Emil Forsberg (46′), pero el japonés Daichi Kamada empató a la hora de juego (61′).
En tanto que el Manchester United (2º) y el Leicester (3º) dieron un gran paso para jugar la próxima Liga de Campeones al imponerse este domingo al West Ham (5º) y al Sheffield United (20º), respectivamente, en la 28ª jornada de la Premier League.
Con esta victoria, el United mantiene la desventaja de 14 puntos con respecto al líder del campeonato inglés, el Manchester City (71 por 57), que el sábado ganó 3-0 al Fulham.
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“No podemos desconocer los avances”, afirma Peña al aceptar críticas hacia su informe
El presidente de la República, Santiago Peña, se refirió este viernes a las críticas que recibió tras presentar su tercer informe de gestión anual ante el Congreso Nacional, el pasado 1 de julio, resaltando que es una dinámica de la democracia, aceptando cuestionamientos y críticas que se puedan dar de diferentes sectores, tanto políticos como de los medios de comunicación.
“Eso es lo lindo que tiene hoy el Paraguay, la libertad de expresión, la democracia, una prensa libre que puede hacer exactamente todo lo que quiera, tenemos que vivir en esas condiciones, yo reivindico la democracia, reivindico la libre expresión, así como algunos críticos tienen la libertad de decir todo lo que quieran, a mí una vez al año me toca decir lo que corresponde”, sostuvo el mandatario en conversación con la prensa.
Tras el acto de abanderamiento de la delegación paraguaya de fútbol de Olimpiadas Especiales del Paraguay, el mandatario afirmó que el mensaje de su informe fue bastante claro, el Paraguay avanzó mucho, pero aún queda mucho por hacer, para seguir sosteniendo y luego convertir Paraguay en el país más desarrollado de la región en los próximos años.
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“En una generación, si en 35 años nosotros seguimos a este ritmo, si mantenemos esto que estamos haciendo ahora, el Paraguay va a ser el país más desarrollado de América Latina, va a tener los mejores indicadores, no solamente económicos, sino los mejores indicadores sociales”, apuntó.
Sin embargo, sostuvo que para lograr estos resultados también se requiere del compromiso de todos los sectores, tanto político como empresarial, social y de medios. “Dicen que falta mucho, y es cierto, falta mucho, pero no podemos desconocer los avances que se han dado. El problema es que no reconocer los avances y decir ‘vamos nomás de vuelta para atrás’, y eso es lo que tenemos que tener cuidado, la clase política, los grupos empresariales, el sector de los medios de comunicación, de tener un equilibrio. La crítica, bienvenida, queremos hacer más, tenemos que hacer más”, expresó.
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Crítica: “Nobody”, la animación china 2D más vista de la historia
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Dentro de esa nueva ola destaca Shui Yu, cineasta y guionista vinculado al histórico Shanghai Animation Film Studio, responsable también de la exitosa serie “Yao-Chinese Folktales”, una reinterpretación moderna del folclore chino que sorprendió por su capacidad para mezclar tradición y sensibilidad contemporánea. “Nobody” nace precisamente como una expansión de uno de aquellos episodios y confirma a su director como una de las voces más interesantes de la animación china actual.
El filme fue un enorme éxito en su país, convirtiéndose en la película china de animación 2D más taquillera de la historia, y tras su paso por diversos mercados internacionales ha logrado entrar en la competición oficial del Festival de Annecy 2026, el gran escaparate mundial de la animación. Un reconocimiento que demuestra que la producción china ya no solo compite en taquilla, sino también en prestigio artístico.
Lo primero que llama la atención de “Nobody” es su apartado visual. A simple vista, el diseño de los personajes parece sorprendentemente sencillo, casi minimalista. Sus trazos son básicos y recuerdan que la espectacularidad no siempre depende de la complejidad del dibujo. Sin embargo, basta con que la cámara se detenga en un paisaje para comprender el enorme trabajo que hay detrás.
Los árboles movidos por el viento, las hojas, las ramas, las antiguas construcciones de piedra o las montañas envueltas entre nubes están realizados con una sensibilidad extraordinaria. Hay secuencias de tormentas y paisajes naturales que resultan absolutamente hipnóticas y convierten cada escenario en una pequeña obra de arte. En cierto modo recuerda a lo que ocurría en Flow: unos personajes sencillos integrados en un universo visual de enorme riqueza y belleza.
Pero donde realmente conquista la película es en sus protagonistas. El pequeño demonio cerdo, el sapo, la comadreja y el gorila forman un grupo imposible, aunque cada uno posee una personalidad perfectamente definida. Sus diferencias son precisamente las que alimentan una evolución constante durante toda la aventura, construida sobre la amistad, la cooperación y la necesidad de apoyarse mutuamente para sobrevivir.
El humor merece una mención aparte. No responde al esquema habitual de la animación occidental ni busca exclusivamente al público infantil. Es un humor muy particular, lleno de pequeños detalles absurdos y situaciones inesperadas que aparecen constantemente. Desde un personaje señalando con absoluta naturalidad el camino por el que acaba de escapar alguien, hasta una desternillante secuencia en la que uno de los protagonistas utiliza los duros pelos de su espalda para fregar una enorme cazuela y, cuando ya no puede más, continúa restregándola con la cabeza, provocando un gag físico sencillamente brillante.
La película también juega continuamente con la mitología china y con referencias a Viaje al Oeste, algo que puede resultar inicialmente confuso para el espectador europeo, especialmente cuando aparecen dioses y figuras tradicionales cuya importancia cultural no siempre conocemos. Pero una vez el espectador acepta esas reglas del juego, el universo termina absorbiéndolo por completo. Incluso hay momentos de acción que evocan inevitablemente a Dragon Ball, como si la sombra de Son Goku apareciera de forma fugaz entre estas criaturas mitológicas.
Lo más interesante es que, bajo su apariencia de aventura fantástica, “Nobody” habla de personajes humildes, casi insignificantes, que sobreviven entre dificultades económicas, trabajos ingratos y sueños imposibles. La película se ríe de sus propias miserias y convierte esa fragilidad en uno de sus mayores encantos. Sin caer nunca en el dramatismo excesivo, transmite valores como la amistad, la solidaridad y la importancia del trabajo en equipo con una enorme naturalidad.
La historia arranca con calma, casi de forma modesta, pero poco a poco va creciendo hasta desembocar en una aventura completamente desatada que mezcla comedia, drama, fantasía y acción con una sorprendente facilidad.
Y conviene insistir en un detalle: sería un error juzgar “Nobody” únicamente por la aparente simplicidad del diseño de sus personajes. Bajo esa estética contenida se esconde una película de enorme riqueza visual, mucho humor, una construcción narrativa muy cuidada y una profundidad emocional que aparece casi sin que el espectador se dé cuenta.
Una de las grandes sorpresas de la animación reciente y una de esas películas que demuestran que la sencillez estética puede esconder un trabajo artístico de enorme sofisticación. Divertida, emotiva y llena de personalidad, “Nobody” se sitúa como una de las propuestas más estimulantes del Annecy 2026.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Samaniego ratifica precandidatura presidencial y critica ninguneo de aliados de disidencia
La senadora Lilian Samaniego ratificó su precandidatura para la Presidencia de la República para las elecciones generales del 2028 y cuestionó que no sea tenida en cuenta por sus propios aliados en la disidencia colorada. Señaló que los referentes que ya adelantaron su carrera hacia el Palacio de López no se acercaron para llevar adelante conversaciones en torno a la chapa presidencial.
“Soy una candidata, creo que representativa para los colorados. Siempre quieren instalar que a lo máximo que puedo llegar es a la vice, y algunos consideran que ni ahí tengo que estar, mis propios aliados. Creo que esta es la única oportunidad que tengo de probar, debido al tiempo transcurrido”, fueron las expresiones de Samaniego a los medios desde el Senado, este viernes.
La legisladora sostuvo que incluso no la mencionaron para conformar una chapa presidencial como vicepresidenta, tanto por parte del exministro abdista Arnoldo Wiens, como del senador Luis Pettengill, que son los principales aspirantes a la presidencia por parte de la disidencia en el Partido Colorado.
“No, ni a favor de nadie (descabalgar su precandidatura). A mí nadie me habló de vicepresidencia, a mí nunca ni Wiens, ni Petengill, nadie me habló y todos los medios me instalan como vice, y él habla (Wiens), va a elegir su vice, que nadie le va a imponer y nunca escuché de su boca que una mujer va a ser su vice”, cuestionó la congresista que encabeza el movimiento Causa Republicana.
Samaniego criticó que incluso no existen conversaciones dentro de los principales movimientos internos de la disidencia para desarrollar negociaciones sobre lo que serán las generales. “Voy a ser candidata a la Presidencia de la República a través del Partido Colorado y hasta hoy no nos sentamos para establecer los parámetros”, sentenció.
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Cannes 2026: crítica de “Siempre soy tu animal materno” de Valentina Maurel
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La nueva película de Valentina Maurel llega a la sección Festival de Cannes dentro de Un Certain Regard, un espacio históricamente asociado a cineastas emergentes, propuestas de autor y obras que priorizan la sensibilidad estética por encima de la narración convencional. Lo llamativo aquí es que Maurel, tras años orbitando el ecosistema del cine de festivales y las instituciones francesas de formación y financiación, consigue dar el salto directo a la selección oficial de Cannes. No es un detalle menor. En una industria donde muchos directores pasan años acumulando presencia en secciones menores, residencias o festivales intermedios antes de alcanzar esta plataforma, el recorrido de Maurel evidencia hasta qué punto la película ha sido concebida y moldeada para dialogar con el lenguaje específico del gran circuito festivalero europeo.
La historia sigue a Elsa, una joven de 28 años que regresa a Costa Rica después de años en Europa y se reencuentra con su hermana menor Amalia, absorbida por un universo entre el esoterismo, la deriva emocional y el vacío existencial. Paralelamente, el padre, Nahuel, intenta escapar de la decadencia afectiva a través de conquistas románticas pasajeras, mientras la madre, Isabel, revive su pasado republicando poemas eróticos escritos durante su juventud. Sobre el papel, la película plantea un retrato fragmentado de una familia en crisis, donde cada personaje parece buscar desesperadamente una forma distinta de escapar de sí mismo.
Sin embargo, el problema central aparece muy pronto: la película nunca consigue convertir esas líneas narrativas en una experiencia dramática verdaderamente sólida. Maurel intenta construir tres relatos simultáneos —el de Elsa, el de Amalia y el de Isabel—, pero ninguno termina de adquirir la densidad suficiente. Elsa, pese a ser la aparente protagonista, queda constantemente desplazada por la puesta en escena. Su conflicto interno está sugerido, pero rara vez se siente vivo. Falta fricción, falta una dinámica emocional que haga que el personaje se adhiera realmente a la historia. Se percibe como una figura observadora, casi externa al caos familiar que debería atravesarla.
La hermana menor, Amalia, funciona mejor precisamente porque su dimensión esotérica y errática introduce cierta tensión imprevisible. Aunque el guion nunca profundiza del todo en sus motivaciones, su presencia posee algo incómodo y descontrolado que mantiene el interés durante varios momentos. Hay escenas donde la relación entre ambas hermanas parece encontrar por fin una verdad emocional, especialmente cuando la distancia afectiva entre ellas emerge sin necesidad de explicaciones verbales. Pero incluso ahí la película se retrae antes de profundizar realmente en el conflicto.
El gran problema es que Maurel parece confiar más en la atmósfera que en la construcción dramática. La película está llena de imágenes calculadas para el impacto contemplativo: planos lejanos de la ciudad, patrullas avanzando lentamente por calles vacías, sombras proyectadas desde terrazas o interiores donde los personajes aparecen aislados dentro del encuadre. Son imágenes elegantes, indudablemente pensadas con sensibilidad visual, y en muchos casos logran una belleza melancólica genuina. Pero también terminan revelando una cierta dependencia del lenguaje que tradicionalmente seduce a los festivales internacionales: silencios prolongados, cuerpos fragmentados, conversaciones interrumpidas y conflictos insinuados más que desarrollados.
El problema es que toda esa sofisticación formal no alcanza para sostener las casi dos horas de metraje. La película se vuelve progresivamente tediosa, incluso agotadora. Hay secuencias que parecen diseñadas más para transmitir una sensación abstracta de incomodidad que para avanzar narrativamente. Cuando la cámara separa constantemente a las hermanas, cuando la tensión esotérica de Amalia deriva en explosiones de rabia apenas explicadas o cuando escenas aparentemente importantes desaparecen sin consecuencia dramática, el relato pierde cohesión y el espectador empieza a desconectarse emocionalmente.
Esa es quizás la gran contradicción de la película: está claramente diseñada para satisfacer ciertos códigos del cine de autor contemporáneo, pero olvida construir una experiencia verdaderamente absorbente. Se percibe la influencia de un entorno cinematográfico muy ligado a escuelas e instituciones europeas —particularmente francesas— donde el dispositivo visual y la ambigüedad emocional son tratados casi como valores absolutos. Y aunque Maurel demuestra talento visual y capacidad para generar atmósferas densas, todavía parece faltar una mirada más madura sobre los personajes y sobre el peso dramático de sus decisiones.
Eso no significa que la película carezca de interés. Al contrario: hay intuiciones potentes, momentos visuales muy logrados y una sensibilidad real para retratar la alienación contemporánea. Pero entre la ambición estética y la necesidad de construir un relato coherente aparece un desequilibrio constante. La película quiere ser íntima, política, existencial y poética al mismo tiempo, y en ese intento termina dispersándose.
Su presencia en Un Certain Regard tiene sentido precisamente por eso: es el tipo de obra que Cannes suele abrazar por su riesgo formal, por su ambición autoral y por su capacidad para insertarse en el discurso del cine contemporáneo de festivales. Pero fuera de ese ecosistema, donde la experiencia emocional y narrativa pesa tanto como la propuesta estética, la película corre el riesgo de resultar distante, fría y excesivamente ensimismada.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.