Pasó una nueva edición del superclásico, que nuevamente no tuvo ganadores como en los últimos siete enfrentamientos. Cerro, como anfitrión, preparó la fiesta y su público respondió. Aunque no llenó en su totalidad la Nueva Olla, el marco fue propicio porque no faltó colorido y la euforia propias en un partido de esta naturaleza ante su tradicional rival.
Olimpia, que también llevó un pequeño grupo de hinchas, gozó primero, pero el Ciclón lo pudo neutralizar sobre el final, con total merecimiento para empate final de 1-1. El resultado sigue posicionando a ambos en los primeros lugares.
En el campo, ofrecieron su mejor versión y si bien el público mayoritariamente azulgrana no salió del todo contento, la fiesta se desarrolló en paz, sin incidentes que lamentar. Una fiesta al que solo le faltó un ganador.

