El club Atlético Lanús de la Argentina se consagró anoche por penales (5-4, 0-0 en tiempo normal y en el alargue) como flamante campeón de la Copa Sudamericana, al vencer a Atlético Mineiro en la final jugada en el Defensores del Chaco ante una multitud.
El cuadro argentino supo sacar adelante un partido complicado, por la indudable mayor jerarquía de su rival, que fue el equipo que tomó la iniciativa en el partido y que a lo largo del mismo, tuvo las ocasiones más claras de abrir el marcador.
Sin embargo, la tremenda tarde de su arquero Nahuel Losada y el imperial desempeño de la dupla central compuesta por Carlos Izquierdoz y el paraguayo José Canale, sostuvieron al Granate. Lo del exjugador de Libertad es simplemente para enmarcar.
Anuló completamente a un jugador tremendamente difícil de aguantar como Hulk y porque, además, fue el jugador que más pelotas sacó por arriba y abajo, imponiendo personalidad, garra y temple. Impresionante. A Lanús le faltó fuerza en ataque, pero aguantó como pudo atrás. Losada comenzó a lucirse en el primer tiempo, al sacar dos pelotas de gol, uno de ellos a Arana.
En el segundo tiempo fue más de lo mismo. La entrega del club del Sur de la Argentina parecía no bastar, pero nuevamente aparecían los centrales y su estelar arquero, para desbaratar cualquier intento ofensivo, entre ellos, un remate a quemarropa de Biel, que parecía imposible.
Además, con los cambios, el Mineiro parecía camino a imponerse, pero en los noventa minutos y más en el alargue aquello no ocurrió. Ya en los penales, Losada mostró toda su categoría al parar tres penales y darle a Lanús su segundo título del torneo, como en el 2013. Fue casi como un duelo de David ante Goliat.
Y la historia volvió a repetirse. ¡Salud al campeón Lanús, con un paraguayo como figura estelar!.

