Resultado que no es mal negocio pero que tendrá que hacerlo valer en condición de local en la revancha. Es lo que logró Guaraní, en su visita a Juventud Las Piedras, con el que empató sin goles en Montevideo, por el juego de ida de la fase 2 de la Copa Libertadores.
El cuadro de Víctor Bernay jugó un muy buen primer tiempo, donde dispuso de las mejores ocasiones para anotar. Ya en el comienzo, un fuerte remate de Richard Torales encontró la humanidad del arquero Sosa, siendo la primera chance clara.
Guaraní siguió insistiendo con las incursiones de Diego Fernández y principalmente de Derlis Rodríguez, quienes generaron muchos problemas a la defensa del cuadro charrúa. Sin embargo, la falta de puntería fue el principal pecado del cuadro paraguayo. Una y otra vez se encargó de desperdiciar chances bastante claras.
Ya en el complemento, la intensidad del juego decayó y esto fue aprovechado por el cuadro local, que por esa obligación de atacar, también tuvo lo suyo para abrir el tanteador. De todas formas, la gran solvencia defensiva y sobre todo las buenas respuestas del arquero Gaspar Servio, le permitieron al cuadro aurinegro mantener el arco en cero.
Con los ingresos de Iván Ramírez, John Sánchez y Fernando Fernández en el tramo final, Guaraní buscó marcar la diferencia que no llegó.
De todas formas, el resultado es auspicioso si se considera que lo logró en condición de visitante. La revancha de la semana que viene en el Defensores del Chaco determinará la suerte del cuadro aborigen, que deberá hacer pesar la localía para lograr su objetivo de avanzar a la otra ronda. Las posibilidades son inmejorables.

