La senadora abdista Lilian Samaniego, erigida desde hace unos meses como la rescatista de los heridos y relegados que en el pasado fuera una modesta química farmacéutica del Instituto de Previsión Social (IPS), involucrada en caso de robo de medicamentos, está lejos de la triste realidad que pinta para reivindicarse como salvadora y arrastrar adherentes. Gracias a la política, la ex humilde funcionaria de la previsional, quien inició con un sueldo de G. 558 mil en la función pública, experimentó una extraordinaria prosperidad, que se ve reflejada principalmente en sus millonarias inversiones inmobiliarias. Es así que la hoy parlamentaria se pega el lujo de comprar media docena de departamentos en cotizados edificios, con cuotas mensuales que llegan hasta los USD 10.000, monto que supera incluso su sueldo en el Senado.
- Por Rossana Escobar M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
Seis departamentos que valuó en unos G. 5.181 millones adquiridos en un plazo de un año y medio aparecen en la última declaración jurada de bienes de la senadora abdista Lilian Samaniego.
La legisladora critica la realidad actual, habla de dolor y desesperanza, pero vive una realidad muy distinta a quienes busca arrastrar con sus discursos.
Samaniego, quien en el pasado fue una modesta química farmacéutica del Instituto de Previsión Social (IPS) que ingresó con un sueldo de G. 558.700, registró exponenciales escaladas en sus finanzas.
En los documentos publicados por Contraloría figuran que entre agosto del 2018 a febrero del 2020, es decir, un año y medio, la senadora Samaniego compró 6 departamentos que valuó por total en G. 5.181 millones. Estos inmuebles están ubicados en cotizados edificios y complejos de departamentos cuyos precios de mercado pueden ser aun más altos que los consignados. Si bien consignó compras en cuotas y contratos de reserva en algunos casos, los pagos contra entrega están por arriba de los USD 200.000 y las cuotas llegan hasta USD 10.000, compromisos que superan incluso su sueldo de parlamentaria.
Llamativamente, en el caso de la compra con contrato de reserva que hacen a 4 departamentos a la firma Victoria Desarrollos Inmobiliarios SA declaró un importe de G. 1.320.887.460, sin embargo, el precio total asciende a G. 3.086 millones, monto que trasladó a deudas y con eso lógicamente reduce en un 57 % el valor de los inmuebles.
Además de los seis departamentos adquiridos entre 2018 y febrero de 2020, en la última declaración jurada de Samaniego aparecen otros dos departamentos en Fernando de la Mora, que fueron vendidos en 2019. A esto se suma otro departamento con cochera en el edificio Habitalis de Asunción, adquirido en junio de 2017, valuado en G. 521 millones en cuotas se USD 6.600.
Solo en bienes inmobiliarios consignados en 2023, en los haberes de la senadora aparecen 8 departamentos de entre USD 100.000 y USD 200.000, 5 viviendas, casa de verano en San Bernardino y una decena de lotes en zonas consideradas top en las inmediaciones de Asunción, que suman G. 6.925 millones, pero en realidad ascienden a un total de 8.691 millones considerando que no registró el valor total de los 4 departamentos como se muestra en la infografía.
El salto económico, principalmente en inversiones de bienes raíces de la senadora Samaniego ha sido constante en todos sus años en la función pública y cargos electivos. La fortuna que amasó tiene sus bases en los tiempos que estuvo en el IPS, al menos así indican sus declaraciones, como los documentos de Catastro, que registran compras a partir de 1992; es decir, después de su ingreso a la previsional.
Como se puede ver en la infografía que acompaña este artículo, (salvo una rectificación presentada en 2020), la cantidad de inmuebles aumentaron de manera importante en cada manifestación de bienes y el comportamiento de los crecimientos patrimoniales inmobiliarios se mantienen por arriba del 100 %. Esto pese a que Samaniego percibía un sueldo de G. 4 millones hasta fines de 2004 en la previsional, mientras que en el Congreso sus ingresos entre dieta y gastos de representación llegaban a G. 15 millones hasta 2014, precisamente periodo en que disparó sus inversiones en bienes raíces.
Cabe subrayar que la Contraloría no cuenta con la declaración jurada de Samaniego al ingresar a la función pública, tampoco la que debió presentar al momento de asumir su primer periodo parlamentario y al pasar de suplente a titular. Sin embargo, las liquidaciones salariales obtenidas desde el IPS y el Ministerio de Economía, a través de la Ley de Acceso a la Información Pública indican que los modestos sueldos en sus inicios como funcionaria farmacéutica hicieron maravillas en sus finanzas para ir acumulando inmuebles que luego permitieron ingresos en concepto de alquileres.
EL ROBO DE MEDICAMENTOS
En los antecedentes de la senadora abdista se registra un sumario y una imputación en 1998, debido a que se detectó un millonario robo de medicamentos en el IPS.
De acuerdo con los fiscales intervinientes, el robo de medicamentos era una constante en la previsional en ese entonces. Samaniego se desempeñaba como jefa del Parque Sanitario cuando ocurrieron los hechos. El relato señala que la misma no realizó denuncia alguna.
Según la versión fiscal que obra en los documentos existieron indicios suficientes que justificaron la imputación de Samaniego en el escandaloso caso de robo de medicamentos que sacudió a la previsional en tiempos que esta era jefa del parque sanitario. Uno de los elementos más contundentes es que el camión en el que fueron encontrados los fármacos era propiedad de la ahora senadora. En la previsional no se había profundizado el sumario a la exjefa de farmacias del IPS y en la Justicia, Samaniego supo sortear su suerte.