Chris Evans, una de las estrellas de cine más reconocidas a nivel global y quien es considerado “El hombre más sexy del mundo”, dio detalles de su vida privada y confesó que no siempre le ha ido bien en el ámbito amoroso.
El actor, conocido por su protagónico en el “Capitán América: El primer vengador”, se sinceró en conversación con People y contó que fue rechazado en diferentes ocasiones y que sufrió algo peor que el “ghosteo” (cuando una persona te deja de hablar sin razón alguna y desaparece).
“Siento que he experimentado algo mucho peor. Creo que preferiría ser “ghosteado”, porque puedes inventar cualquier historia que quieras. (Pero) he visto cómo van disminuyendo las respuestas en mensajes de texto, y simplemente sabes que la persona te está haciendo a un lado casualmente. Te cuentas una historia, lo que sea que tengas que hacer para salir adelante”, expresó el actor. Aunque sea difícil de creer, Evans tuvo varias desilusiones y lo que más resalta ‘El hombre más sexy del mundo’ es que para él es peor la muestra de desinterés que el ghosteo.
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Afortunadamente el actor se repuso de esos ‘mal de amores’ y encontró lo que anhelaba en Alba Baptista, su actual pareja desde hace más de un año. Para Chris lo más importante en una relación es la confianza, según confesó en otra entrevista para People, dijo que le atrae más la confianza que una mujer tiene sobre sí misma y su autoestima que lo superficial.
También recalcó que no le gusta discutir, “no me gusta levantar la voz ni ninguna forma de manipulación. Creo que las declaraciones de amor son geniales; Yo amo. Soy un poco tonto así. Me gusta ser sentimental, lloro con bastante facilidad. Con una buena canción, una bonita puesta de sol. Sí, mis emociones están a punto de estallar”, confesó Chris Evans al medio.
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Peculiar sensei de karate da a Benicio del Toro su tercera nominación al Óscar
Un cuarto de siglo después de ganar su primer Óscar, Benicio del Toro vuelve a competir con su personaje en “Una batalla tras otra”: un entrenador de karate que en los ratos libres ayuda a inmigrantes, y con quien el actor afirma sentirse identificado. “Hay mucho de mí allí”, dijo Del Toro a la AFP sobre el imperturbable Sensei Sergio St Carlos, quien, con una cadencia apacible, equilibra al manojo de nervios que es su compañero de escena, el exrevolucionario Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio).
Del Toro confiesa que lo tomó por sorpresa la efusividad en torno al papel, que con menos de 15 minutos de pantalla lo puso en la disputa por el Óscar al mejor actor de reparto. El puertorriqueño de 59 años compite en la categoría con su compañero de elenco Sean Penn, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Jacob Elordi (“Frankenstein”) y Delroy Lindo (“Pecadores”)
“Una batalla tras otra”, favorita para llevarse el Óscar a mejor película con 13 nominaciones, sigue al exrevolucionario Ferguson, que intenta criar a su hija adolescente (Chase Infiniti) cuando el pasado regresa a pasarle factura. El drama de padre e hija avanza en medio de actos insurgentes, redadas antimigratorias y complots supremacistas, en un Estados Unidos contemporáneo, pero sin fecha precisa.
Del Toro reconoce que vio el potencial de la cinta desde el comienzo, aunque consideró a sus colegas “como los verdaderos protagonistas”. “Me sorprendió que de pronto me señalaran a mí, no me lo esperaba. Y... se siente bien, pero también te puede incomodar un poco”, agregó.
Pero el actor dijo sentirse orgulloso de que sea justamente este rol el que “sea reconocido por lo que representa. De alguna manera, creo que demuestra que hay algo en él, hay un corazón ahí, y creo que por eso la gente se siente atraída hacia Sensei”. “Quizás eso es lo que hay en una película tan oscura, que trae un pequeño sentido de esperanza”.
“Mucha fuerza”
Del Toro comenzó su carrera en la televisión. Luego de varios roles menores, como uno de extra en el video “La isla bonita” de Madonna, pasó al cine. Su primer rol de peso en la gran pantalla fue en “Sospechosos comunes”, en 1995, que lo hizo destacar en Hollywood. En 2001 se consolidó al ganar el Óscar a mejor actor de reparto por “Tráfico”, venciendo a figuras como Willem Dafoe y Jeff Bridges.
Del Toro interpretaba a un policía de frontera que intenta mantenerse honesto en medio de la corrupción y el narcotráfico reinantes. Fue nominado por segunda vez en 2004 por su participación en “21 gramos”. Elogiado por directores como Steven Soderbergh, Alejandro González Iñárritu, Denis Villeneuve, Guy Ritchie y Wes Anderson, Del Toro materializó en “Una batalla tras otra” una segunda colaboración con Paul Thomas Anderson, después de “Vicio propio” (2014).
El actor, cuya imponente presencia contrasta con su humildad y una aparente reticencia a ser el centro de atención, abrazó el proyecto justamente por tratarse de Anderson, el aclamado director que busca hacerse con su primer Óscar este domingo luego de 14 nominaciones en su carrera. Anderson le dijo que quería que interpretara a un instructor de karate y le envió una foto de un tigre en un kimono.
El actor describió a Anderson como un alguien que crea “un espacio cómodo para la creatividad, para la colaboración”. En ese clima, la visión de Del Toro terminaría remodelando el accionar del sensei, y, por ende, la película. “Sensei lo ayuda (a Bob) a ir del punto A al punto C. Ahora, lo que pasa en el ínterin, eso cambió un poco”.
“Se volvió más un luchador para los necesitados, un protector de esos migrantes que buscan el sueño americano”, cuenta Del Toro. La entrega de su personaje sobresale en una trama donde las debilidades de revolucionarios, militares y supremacistas afloran, volviéndolos cada vez más ensimismados.
En una escena, el maestro hace que el protagonista Bob, frenético y enajenado, salude a su familia y a algunos de los migrantes que está ayudando a proteger, cuyas vidas también corren peligro. “Lo sentí con mucha, mucha fuerza”, dijo Del Toro. “Sentí que el tema necesitaba ser tratado con humanidad, con respeto”. Para él ha sido “un honor” representar a la comunidad latina y ser parte del destacado elenco. “Lo hicimos con el corazón”, dijo “Y creo que la gente entendió eso”.
Fuente: AFP.
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El cine de calidad es como una buena comida, afirma Stellan Skarsgard
Stellan Skarsgard surfea una triunfal temporada de premios gracias a su reciente “Valor sentimental”, la aclamada cinta noruega que le valió su primera nominación al Óscar como actor de reparto. El éxito de la película, que compite en nueve categorías de los Premios de la Academia, no le cayó de sorpresa al actor sueco, que lo atribuye en parte a su permanencia en las salas de cine.
“‘Valor sentimental’ ha tenido una larga vida en las salas de cine, y crece, crece y crece. Crece por el boca a boca de la gente que la ve y le gusta”, dijo Skarsgard, de 74 años, a la AFP. “No crece porque las agencias de publicidad digan que hay que verla. Y así me gusta que sea”, agregó el prolífico actor, con más de 150 créditos en sus casi seis décadas de carrera.
El actor sostiene que el cine es el medio natural de las películas y que así como la buena gastronomía, son para ser saboreadas con calma. “En la culinaria, hay algo llamado comida lenta, que es muy bueno”, dijo Skarsgard, refiriéndose al movimiento que surgió en Europa en 1989 en respuesta a la comida rápida.
“¿Qué tal una distribución lenta de las películas para dejar que crezcan de forma natural porque a la gente le gustan?”, cuestionó.
Bajo la dirección de Joachim Trier (“La peor persona del mundo”), Skarsgard interpreta a Gustav Borg en “Valor sentimental”, un reconocido cineasta que tiene una tensa relación con su hija actriz, encarnada por la también nominada Renate Reinsve.
Padre de ocho hijos, seis de los cuales han seguido sus pasos en la pantalla, Skarsgard ha bromeado sobre cómo su propia real lo ayudó en la preparación para el rol por el que ya obtuvo un Globo de Oro, entre otros reconocimientos.
Pero aprovecha la atención que recibe para hacer énfasis en el futuro de la industria.
“Optimista”
La batalla entre las salas de cine y el streaming va más allá de una preferencia en consumo, opina Skarsgard. “Todo se está volviendo lo mismo en todo el mundo. Somos propiedad de la misma gente, y esa es una amenaza a la diversidad de cualquier tipo de arte”, dijo.
“Las salas de cine mueren si solo tenemos streaming”.
A pesar de ese escenario, el actor se define como “optimista” gracias al éxito de “Valor sentimental”, que también atribuye a la globalización del cine.
“Esta película es un buen ejemplo de lo que puedes hacer con el cine. Por supuesto que no se puede disfrutar en el iPad, pero lo que es importante es romper con esa tendencia a unificar el capital, que el capital se acumula en las mismas manos”, comentó.
Para el actor, las películas son una “materia prima cultural que beneficia a la sociedad”.
Sonriente, afable y mesurado al hablar, Skarsgard conversó con la AFP durante el tradicional almuerzo que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ofrece a los nominados al Óscar cada año, y que esta vez se realizó el 10 de febrero en Beverly Hills.
El actor no escondió su entusiasmo por participar del evento junto a colegas y otros trabajadores del cine, “algunos de los mejores del mundo”.
Skarsgard también reflexionó sobre cómo el mercado internacional ha ganado peso poco a poco frente al estadounidense, un cambio que ha visto durante las casi seis décadas de carrera que comenzó en su natal Suecia.
Y que se hace evidente en las actuales nominaciones al Óscar, con dos cintas en lengua extranjera (“Valor sentimental” y la brasileña “El agente secreto”) saliendo de la categoría internacional para competir por la muy codiciada estatuilla a mejor película, galardón tradicionalmente otorgado a producciones estadounidenses.
Para el futuro, lo que el también productor espera es que las películas regresen a su hábitat natural. “Quiero ver las películas de vuelta a las salas de cine”, dijo. “Y quiero que la gente regrese a las salas de cine”. La 98ª ceremonia de los Óscar se celebrará el 15 de marzo en Hollywood.
Fuente: AFP.
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Fallece Eric Dane, actor de “Grey’s Anatomy” y “Euphoria”
El actor Eric Dane, recordado por su papel de cirujano plástico en la serie “Grey’s Anatomy”, murió a los 53 años, informaron medios de Estados Unidos, ayer jueves. El año pasado, Dane anunció que le habían diagnosticado esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el trastorno neurológico conocido también como enfermedad de Lou Gehrig.
“Con profundo pesar, compartimos que Eric Dane falleció el jueves por la tarde tras una valiente batalla contra la ELA”, dijo la familia del actor estadounidense en un comunicado citado por la cadena CBS y otros medios.
Dane, que nació en San Francisco, debutó en televisión en un episodio de 1991 de la serie “Salvado por la campana”. Comenzó a interpretar el papel que lo lanzó a la fama en “Grey’s Anatomy” en 2006, cuando dio vida al apuesto cirujano Mark Sloan. Apareció en 139 episodios hasta 2021. También participó en el drama de HBO “Euphoria”.
Fuente: AFP.
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Al Pacino extrañará a Robert Duvall, su compañero en “El Padrino”
El actor estadounidense Al Pacino dijo el lunes que extrañará al “actor nato” Robert Duvall, su compañero en “El Padrino”, fallecido el domingo a los 95 años “Fue un honor haber trabajado con Robert Duvall”, dijo Al Pacino en un comunicado enviado a la AFP. “Era un actor nato, como dicen, su conexión con la actuación, su comprensión y su fenomenal don siempre serán recordados. Lo echaré de menos”, agregó.
El actor estadounidense Robert Duvall, quien interpretó al elegante abogado de la mafia en “El padrino” y brilló en el papel de un coronel loco por el surf en “Apocalypse Now”, falleció a los 95 años, informó su esposa el lunes. “Ayer dije adiós a mi amado esposo, queridísimo amigo, y uno de los mayores actores de nuestro tiempo. Bob falleció en paz en su hogar”, declaró su esposa, la actriz y cineasta argentina Luciana Duvall, en un comunicado.
A lo largo de sus seis décadas de carrera, Duvall brilló en papeles protagónicos y de reparto hasta convertirse en director. Ganó un Óscar a mejor actor en 1983 por su interpretación de un cantante de country en la película “Tender Mercies”. Estuvo nominado al Premio de la Academia en seis ocasiones más. Entre sus personajes más memorables se encuentra el discreto y leal consejero de la mafia Tom Hagen en las dos primeras entregas de la trilogía de “El Padrino”.
En un comunicado enviado a la AFP, el actor estadounidense Al Pacino, compañero de Duvall en “El Padrino”, dijo que fue “un honor” trabajar con él en las icónicas entregas. “Era un actor nato, como dicen, su conexión con la actuación, su comprensión y su fenomenal don siempre serán recordados. Lo echaré de menos”, añadió.
“El más versátil”
La interpretación de Duvall como el maniático teniente coronel William Kilgore en la película sobre la guerra de Vietnam “Apocalypse Now” le valió una nominación al Óscar y lo convirtió en una auténtica estrella tras años de actuación en papeles menores.
Mientras pronuncia una de las líneas icónicas de la película -“me encanta el olor del napalm por la mañana”-, se ve a Kilgore con un gran sombrero vaquero y el torso desnudo, a la vez que aviones de combate estadounidense vuelan a baja altura y bombardean una franja arbolada junto a la playa, donde él quiere ir a surfear.
Ese personaje se concibió originalmente para ser aún más exagerado (al principio debía llamarse coronel “Masacre”), pero Duvall lo moderó.
“Hice mi tarea”, le contó el actor al veterano presentador Larry King en 2015.
El cineasta estadounidense Francis Ford Coppola, quien dirigió a Duvall en “Apocalypse Now” y en “El Padrino” y “El Padrino II”, calificó su pérdida como “un duro golpe”. “Un gran actor y una parte esencial de American Zoetrope desde el principio”, declaró Coppola en Instagram, en alusión a la productora de cine cofundada por él y George Lucas.
Enamorado del tango
En cierto modo, Duvall floreció tardíamente en Hollywood: tenía 31 años cuando realizó su interpretación revelación como el misterioso recluso Boo Radley en la adaptación cinematográfica de 1962 de “Matar a un ruiseñor”, novela de Harper Lee. Después interpretó una variedad de papeles, entre ellos a un ejecutivo corporativo matón en “Network” (1976), y a un oficial de la marina que trata a su familia como soldados en “The Great Santini” (1979).
Sin embargo, Duvall solía decir que su papel favorito fue en una miniserie de televisión de 1989: el curtido y sarcástico guardabosques de Texas reconvertido en vaquero Augustus McCrae en “Lonesome Dove”, basada en la novela de Larry McMurtry.
En un homenaje en su cuenta de Instagram, la actriz británica Jane Seymour -quien trabajó con Duvall en la película de 1995 “The Stars Fell on Henrietta”- recordó cuando ambos compartieron “su amor por la barbacoa e incluso un poco de tango”.
“Cuando hizo ‘Matar a un ruiseñor’ simplemente te destruye con su interpretación de Boo Radley; no usó una sola palabra de diálogo, ni una sola palabra, y simplemente te rompe”, dijo por su parte el actor estadounidense Alec Baldwin.
La crítica de cine Elaine Mancini describió en una ocasión a Duvall como “el actor más técnicamente competente, el más versátil y el más convincente en la pantalla en Estados Unidos”.
Tras confirmar su fallecimiento, Luciana Duvall afirmó: “Para el mundo, fue un actor ganador del Premio de la Academia, un director, un narrador. Para mí, simplemente lo fue todo”. Duvall fue un enamorado del tango, e incluso dirigió una película (“Assasination Tango”) en la que también actuó y que tiene un guion en el cual la música rioplatense es protagonista.
Fuente: AFP.