Irán anunció este domingo que redujo los efectivos de su personal diplomático en Afganistán, aunque mantuvo abierta su embajada en Kabul, tomada por los talibanes.
Este domingo, numerosos países se esforzaban por evacuar a toda prisa a sus diplomáticos y otros ciudadanos extranjeros después de que los insurgentes entraran en la capital y el presidente, Ashraf Ghani, huyera, reconociendo que el movimiento islamista radical había “ganado”.
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“Hubo una reducción de personal en la embajada de Irán en Kabul”, declaró el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Said Khatibzadeh, en un comunicado, precisando que los empleados que se habían quedado continuarían ejerciendo “las actividades necesarias” de la legación.
“De nuestras cinco oficinas de representación en Afganistán -Kabul, Mazar-i-Sharif, Jalalabad, Herat y Kandahar- nuestros colegas evacuaron tres hace un tiempo: Mazar-i-Sharif, Jalalabad y Kandahar, y continuaron sus actividades desde Kabul”, añadió.
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En apenas diez días, los talibanes, que lanzaron una ofensiva en mayo aprovechando el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y extranjeras, tomaron el control de casi todo el país.
Fuente: AFP.
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Sector agrícola enfrenta escenario complejo por guerra y caída del dólar
Ante el conflicto en Medio Oriente, el sector agroexportador está en alerta por el aumento de costos en insumos clave, como combustibles y fertilizantes. Sumado a la caída del dólar, plantea un escenario más ajustado para la próxima campaña agrícola.
El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, advirtió que la situación internacional está presionando directamente los costos del sector. “La guerra en Irán complica más todo. Suben los combustibles y también los fertilizantes. Irán es un proveedor importante de urea y eso empuja los precios”, explicó a la 780 AM.
Según indicó, se prevé un aumento de entre 30 % y 40 % en fertilizantes para la próxima campaña, lo que encarece de forma importante la producción. A esto se suma la suba de los fletes marítimos, que también ronda esos niveles, haciendo más costosa tanto la importación de insumos como la exportación.
“Traer o enviar mercaderías será más caro. Los márgenes están cada vez más ajustados”, afirmó.
A este escenario se suma la caída del dólar, que golpea directamente al sector exportador. Los ingresos del agro se generan en dólares, pero gran parte de los costos se paga en guaraníes, lo que complica el equilibrio financiero. “El dólar vale cada vez menos y tenemos compromisos en guaraníes. Eso hace más difícil sostener los números”, dijo.
Cristaldo también advirtió que el contexto actual es muy cambiante y difícil de prever, lo que complica la planificación. “Hoy todo cambia rápido. Uno arma un presupuesto y en poco tiempo ya no es el mismo”, expuso.
Campaña 2026/2027
En ese sentido, sostuvo que el impacto completo de esta situación aún no está del todo claro, especialmente de cara a la campaña 2026/2027 si se mantienen estas condiciones. “Todavía no se dimensiona todo lo que puede pasar”, indicó.
El titular de la UGP subrayó la necesidad de trabajar en conjunto con el gobierno y a nivel regional para reducir riesgos. Entre las alternativas, mencionó buscar nuevos mercados para exportar y diversificar proveedores de insumos.
Además, insistió en la importancia de contar con reglas claras a nivel interno, teniendo en cuenta que los tiempos del sector no se detienen.
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Israel eliminó a otro líder del régimen iraní, el ministro de Inteligencia
El ministro israelí de Defensa afirmó ayer miércoles que su ejército mató al titular iraní de Inteligencia, Esmail Jatib. “La pasada noche, el ministro de Inteligencia de Irán, Jatib, fue eliminado también”, dijo el ministro Israel Katz en un comunicado. Su muerte se suma a la del jefe de seguridad iraní, Alí Larijani, confirmada el martes por las autoridades de Teherán.
En Washington, el departamento de Estado había ofrecido una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, y otros altos funcionarios, incluido Jatib. “La intensidad de los ataques en Irán está subiendo un nivel. Estamos en medio de una etapa decisiva”, señaló Katz en su comunicado.
Katz también explicó que él y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, habían autorizado al ejército a atacar “a cualquier alto funcionario iraní para el que se haya cerrado el círculo de inteligencia y operativos, sin necesidad de aprobación adicional”. “Seguiremos cazándolos a todos”, agregó. “A lo largo de este día [miércoles] se esperan sorpresas significativas en todos los ámbitos que elevarán a un nuevo nivel la guerra que estamos librando contra Irán y Hezbolá en Líbano”, añadió.
En un comunicado anunciando la eliminación de Jatib, el ejército israelí afirmó que había “desempeñado un papel significativo durante las recientes protestas en todo Irán, tanto en lo que respecta al arresto y asesinato de manifestantes como a la configuración de la evaluación de inteligencia del régimen”. “Además de sus actividades dirigidas contra el Estado de Israel, Jatib lideró las actividades terroristas del ministerio de Inteligencia contra objetivos israelíes y estadounidenses en todo el mundo”, añadió.
Fuente: AFP.
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Catar contiene incendios en planta gasífera tras ataque iraní
Equipos de la defensa civil de Catar contuvieron los incendios que estallaron en una importante planta gasífera en el país del Golfo tras un ataque iraní, informó el Ministerio del Interior. “La Defensa Civil controló todos los incendios en la planta de Ras Laffan sin heridos reportadas. Las operaciones de enfriamiento y seguridad continúan”, agregó el ministerio en X.
Donald Trump amenazó con destruir los yacimientos de gas iraníes si Teherán continúa sus ataques contra Catar, el segundo exportador mundial de gas natural licuado, en una escalada que hizo subir de nuevo los precios del petróleo el jueves. Si Irán “decide imprudentemente atacar” a Catar, entonces Estados Unidos, “con o sin la ayuda y el consentimiento de Israel, destruirá masivamente la totalidad del yacimiento de gas de South Pars”, escribió el presidente de Estados Unidos en su plataforma Truth Social.
También confirmó que el ataque del miércoles a ese yacimiento iraní en el golfo fue responsabilidad de Israel y que Estados Unidos “no tenía conocimiento” de esa acción. En represalia, Irán atacó el miércoles Ras Lafan, en Catar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo, y volvió a hacerlo el jueves.
La empresa energética estatal de Catar, QatarEnergy, reportó “daños considerables” la madrugada del jueves pero los incendios provocados por el ataque fueron contenidos, según el Ministerio del Interior, que no reportó víctimas. Catar es el segundo exportador mundial de GNL y el Ministerio de Relaciones Exteriores lamentó que los ataques en la región “cruzaron todas las líneas rojas al tener como objetivo a civiles, así como instalaciones civiles y vitales”.
Por su parte Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, también cerró un centro de procesamiento de gas natural tras la caída de escombros de misiles interceptados. Ese nuevo episodio en la guerra desatada el 28 de febrero por la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán disparó los precios del petróleo, llevando el barril de Brent a más de 112 dólares el jueves. Los temores a una extensión del conflicto a todo Oriente Medio se acentuaron, y Arabia Saudita aseguró que “se reserva el derecho” de responder militarmente a Irán, que ataca regularmente su territorio con drones y misiles.
Corredor seguro
El bloqueo por parte de Irán del estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa 20 % del petróleo y gas mundiales, se mantiene en el centro de la atención. Al sur del estrecho, en el golfo de Omán, un navío fue alcanzado el jueves por un “proyectil desconocido” y se declaró un incendio a bordo, según la agencia marítima británica UKMTO. Otro navío fue alcanzado frente a la costa catarí de Ras Lafan, según la misma fuente.
La Organización Marítima Internacional (OMI) se reúne de urgencia este jueves en Londres para exigir la puesta en marcha de un corredor marítimo seguro para evacuar los barcos bloqueados en el Golfo. El organismo de la ONU a cargo de la seguridad en el mar calcula que 20.000 marinos aguardan actualmente a bordo de 3.200 barcos cerca del estrecho de Ormuz.
Igual que en la Reserva Federal estadounidense, el fuerte aumento en los precios de la energía debido a la guerra dominará el jueves la reunión del Banco Central Europeo, que teme consecuencias sobre la inflación y el crecimiento. El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió el jueves una moratoria en los ataques a la infraestructura energética, tras una conversación con Trump y el emir de Catar, Tamim bin Hamad al Thani.
“Las poblaciones civiles y sus necesidades esenciales, así como la seguridad del suministro energético, deben ser preservados de la escalada militar”, expresó Macron. En casi tres semanas, la guerra ha dejado más de 2.200 muertos, según las autoridades, principalmente en Irán y Líbano, el segundo frente de guerra, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
Fuente: AFP.
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Ataque pakistaní contra centro médico de Kabul mató a 400 personas
El ataque pakistaní perpetrado el lunes contra una clínica de rehabilitación de toxicómanos en la capital de Afganistán dejó “cientos de muertos y heridos”, afirmó la ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), presente en el lugar. El portavoz del Ministerio de Salud afgano, Sharafat Zaman, había reportado el martes 400 muertos y más de 200 heridos en el ataque, efectuado el lunes por la noche contra la clínica.
“Según lo que hemos visto y lo que hemos hablado con las demás (agencias) implicadas en las operaciones de socorro, podemos afirmar que hay cientos de muertos y heridos“, declaró a la AFP el director para Afganistán de la oenegé NRC, Jacopo Caridi. Los dos países llevan meses en conflicto.
Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes pakistaníes (TTP), que han reivindicado ataques en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan. Caridi dijo que el NRC tenía equipos en el terreno después del ataque para apoyar las tareas de rescate.
Confirmó que uno de los edificios del centro médico quedó “completamente quemado y destruido”, y que los equipos de rescate continuaban recogiendo cuerpos de entre los escombros. Una confirmación inmediata sobre el número exacto de víctimas es difícil en Afganistán, donde a menudo ocurren ataques en sitios de difícil acceso y las autoridades suelen dar informaciones contradictorias.
“En Europa tenemos sistemas para identificar a las personas, incluso con sólo partes del cuerpo”, indicó Caridi. “Pero aquí, no sé si tienen estos sistemas. Lo que vi fue un dedo en un lugar, un pie en otro lugar, una mano en un sitio. Fue realmente horroroso”, describió Caridi.
“El balance no es definitivo”
Más de 400 personas murieron en un ataque pakistaní contra un centro para toxicómanos en Kabul, afirmó el martes pasado el gobierno afgano, una acusación desmentida por Pakistán. El ejército pakistaní bombardeó la capital afgana el lunes por la noche. Los dos países llevan meses en conflicto. Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes paquistaníes (TTP) que han reivindicado ataques mortales en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan.
“El balance no es definitivo; las operaciones de búsqueda continúan, pero tenemos unos 400 muertos y más de 200 heridos”, declaró el portavoz del ministerio de Salud afgano Sharafat Zaman. El portavoz adjunto del gobierno, Hamdullah Fitrat, también dio cuenta de 400 muertos. El saldo no ha sido verificado a través de una fuente independiente, pero periodistas de AFP vieron por la noche al menos una treintena de cadáveres y decenas de heridos en este centro médico.
El ministro de Información pakistaní, Attaullah Tarar, afirmó que las acusaciones afganas son “completamente infundadas”. “No se atacó ningún hospital, ningún centro de rehabilitación de drogadictos ni ninguna instalación civil”, escribió Tarar en la red social X, donde aseguró que el ejército llevó a cabo seis ataques “precisos, deliberados y profesionales”.
“Busco a mi hermano”
El martes por la mañana más de un centenar de personas intentaban desesperadamente tener noticias de sus familiares en este hospital que, según fuentes médicas, acogía entre 2.000 y 3.000 toxicómanos.
“Estoy aquí desde anoche. Busco a mi hermano, pero no lo encuentro. ¿Qué puedo hacer?”, declaró llorando Habibullah Kabulbai, de 55 años. Su hermano menor, Nawroz, ingresó hace cinco días. “Estamos desamparados, esto no me pasa solo a mí, sino a todo Afganistán”, añade, rodeado de otras familias en busca de respuestas.
Las operaciones para encontrar cuerpos y posibles supervivientes continúan, según un equipo de la AFP en el lugar. En uno de los edificios de este centro, el techo se ha derrumbado. Azmat Ali Momand, un médico de 30 años, resultó herido.
“El techo me cayó encima”
“Había terminado de examinar a los pacientes y me había ido a hacer las abluciones (antes de la oración) cuando se oyó la explosión” y entonces “el techo me cayó encima”, contó a AFP. El martes se veían restos humanos entre las ruinas ennegrecidas por el incendio que siguió al ataque. Los bombardeos paquistaníes tuvieron lugar el lunes en torno a las 16:30 GMT, provocando el pánico entre muchos habitantes.
“He oído un caza volar sobre nosotros. Unidades militares cercanas dispararon contra el avión. Soltó bombas y se declaró un incendio”, explicó a AFP uno de los guardias del centro médico, Omid Stanikzai.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados exigió el martes una investigación “rápida” e “independiente” de este ataque, con diferencia el más mortífero en el conflicto que enfrenta a ambos vecinos desde hace meses.
Después de una escalada en octubre que causó decenas de muertos, los enfrentamientos entre ambos países se habían calmado, pero se reanudaron con intensidad el 26 de febrero después de una ola de ataques pakistaníes.
Islamabad habló de “guerra abierta” el 27 de febrero y ese mismo día atacó Kabul.
Según la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA), 75 civiles afganos murieron entre el 26 de febrero y el 13 de marzo y más de 115.000 familias se han visto desplazadas en las provincias del este y del sur.
Pakistán también ha informado de víctimas mortales entre la población civil.
“Los esfuerzos diplomáticos de los últimos meses han fracasado y los países del Golfo están ahora ocupados con su propia guerra”, afirma Michael Kugelman, experto del centro de estudios Atlantic Council International Affairs, quien no vislumbra un final del conflicto a corto plazo.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) advirtió esta semana que una “inestabilidad persistente (empujaría) a millones de personas a sufrir aún más el hambre” en Afganistán.
Fuente: AFP.