El expapa Benedicto XVI, de 95 años y cuya salud se ha degradado en los últimos días, se encuentra “estable”, indicó el viernes el Vaticano. “Su estado de salud se mantiene estable en este momento”, declaró el jefe del servicio de prensa del Vaticano, Matteo Bruni, en un breve comunicado.
“La pasada noche, el papa emérito pudo descansar bien. Y ayer (jueves) por la tarde participó en la celebración de la misa desde su habitación”, agregó. Francisco anunció el miércoles, tras visitar a su predecesor, que este se encontraba “muy enfermo”.
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Agregó que rezaba por el pontífice cuya renuncia en 2013 por motivos de salud sorprendió al mundo. Las fotos de su última visita, el 1 de diciembre, mostraban a un papa frágil y visiblemente debilitado. “Su salud se deterioró hace unos tres días. Son sus funciones vitales las que fallan, incluido el corazón”, declaró el miércoles a la AFP una fuente vaticana, explicando que no está prevista ninguna hospitalización, ya que la residencia de Benedicto XVI dispone del equipo médico necesario. El viernes está prevista una misa en su honor en la basílica romana de San Juan de Letrán, que depende directamente del Vaticano, a las 17:30 locales (16.30 GMT).
El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y las Conferencias Episcopales de América Latina anunciaron en un comunicado recogido en la web del Vaticano el viernes que orarían, junto a “todo el pueblo latinoamericano” por la salud del papa emérito, “pidiendo al Señor que lo consuele y lo sostenga en este testimonio de amor a la Iglesia, hasta el final”. El pontificado de ocho años de Benedicto XVI, de 2005 a 2013, estuvo marcado por múltiples crisis, incluidas las revelaciones sobre abusos sexuales de religiosos a menores en varios países.
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Fuente: AFP.
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El Vaticano nombró a un administrador provisional para la arquidiócesis de Rabat
El Vaticano nombró a un administrador apostólico para gobernar provisionalmente la arquidiócesis de Rabat mientras concluye la investigación sobre el cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de la ciudad marroquí, apartado temporalmente de sus funciones tras acusaciones de violencia sexual reveladas por la AFP.
Según un comunicado de López Romero, de 74 años, el Dicasterio para la Evangelización, un ministerio de la Santa Sede, nombró al padre Mario León Dorado, actual prefecto apostólico de Laayún-Sáhara (Sáhara Occidental), administrador apostólico “sede plena” de la arquidiócesis de Rabat, con “todos los derechos y facultades concedidos a los obispos residentes”.
Un administrador apostólico “sede plena” es un obispo o sacerdote encargado de gobernar temporalmente una diócesis cuyo obispo titular continúa en el cargo pero se encuentra “impedido o suspendido”, según el comunicado, fechado el sábado y dirigido a los “hermanos y hermanas de la arquidiócesis”.
“Esta decisión se adopta a la espera de los resultados de la investigación que la Santa Sede lleva a cabo sobre mi persona y sobre la diócesis”, añade el documento, en el que monseñor López Romero afirma que durante este período sigue siendo el obispo titular de Rabat, “pero con la jurisdicción suspendida”.
El 8 de julio, la AFP relevó que al menos cinco mujeres acusaban a Cristóbal López Romero, de agresión sexual y comportamientos inapropiados.
López Romero, considerado entre los candidatos posibles para suceder al papa Francisco en el cónclave de 2025, niega los hechos.
Hasta la fecha no se ha presentado ninguna denuncia presentada ante la justicia de Marruecos, indicaron recientemente a la AFP la fiscalía y la policía.
López fue fundador de la Asociación de Comunicadores Católicos del Paraguay (ACCP) y uno de los principales organizadores de la visita del Papa Juan Pablo II, en 1988. Fue inspector de los salesianos en Paraguay hasta que fue trasladado a Marruecos en 2002.
Contactado por la AFP respecto a estas acusaciones, el arzobispo afirmó que no cometió “ni agresión ni violencia ni acoso sexual”.
Monseñor Mario León Dorado, sacerdote español perteneciente a la congregación de los Oblatos de María Inmaculada (OMI), ejerce su ministerio en el Sáhara Occidental desde hace cerca de 25 años, según el comunicado.
Hasta la fecha, las dos presuntas víctimas cuyos testimonios fueron recogidos por la AFP no han recibido ninguna solicitud de declaración por parte de la Santa Sede, según una fuente cercana al caso.
Fuente: AFP.
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El Vaticano confirmó la excomunión de seis obispos lefebvreristas
El Vaticano confirmó ayer jueves la excomunión de seis obispos de la ultraconservadora Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y advirtió de que cualquier fiel laico que “adhiera formalmente” al grupo sufrirá la misma sanción. “Los ministros consagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X se encuentran en cisma”, y los fieles laicos que formen parte de la Fraternidad serán considerados “cismáticos y excomulgados”, precisó en un decreto el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el organismo que vela por la doctrina católica en el mundo.
El decreto del Vaticano llega un día después de que el grupo, fundado en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre y con unos 600.000 fieles en todo el mundo, consagrara a cuatro nuevos obispos, desafiando la petición expresa del papa León XIV de que no lo hicieran. La excomunión concierne a los cuatro obispos recién consagrados, los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, el estadounidense Michael Goldade y el suizo Pascal Schreiber.
También queda excomulgados los obispos español Alfonso de Galarreta y el suizo Bernard Fellay, que ejercieron de consagrantes “sin mandato pontificio”, según el decreto firmado por el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El decreto calificó la ceremonia, celebrada en Suiza este miércoles, de “acto de naturaleza cismática”.
“Profundo dolor”
El miércoles, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, mencionó ante los periodistas “el profundo dolor” en el seno de la Iglesia ante estas ordenaciones, que, según él, “rompen la unidad de la Iglesia” y constituyen “un acto cismático” acompañado de “sanciones muy precisas”, entre las que destaca, en primer lugar, “la excomunión” de los obispos de la comunidad.
“Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución”, añadió.
La Fraternidad de San Pío X rechaza los cambios modernizadores de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (1962-1965), y defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
Sus fieles siguen una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica y celebran misas de rito tridentino, en latín y con el sacerdote de espaldas.
El papa León XIV había llamado a la Fraternidad a renunciar a su proyecto: “Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!”, escribió.
En 1988, el papa Juan Pablo II hizo un llamamiento similar en vano a la Fraternidad, que aquel año consagró a cuatro obispos. La ordenación auspiciada por Marcel Lefebvre provocó la excomunión inmediata de los obispos, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI.
Fuente: AFP.
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Fraternidad San Pío X consagró a cuatro obispos, un acto “cismático” para el Vaticano
La Fraternidad San Pío X consagró este miércoles por su cuenta a cuatro nuevos obispos, un acto “cismático” según el papa León XIV, que pidió a esta comunidad tradicionalista que renunciara a su proyecto. En una ceremonia en la pradera suiza de Écône, adonde asistieron miles de fieles de todo el mundo, la comunidad consagró a cuatro obispos: dos franceses, un estadounidense y un suizo.
Al ignorar el llamado último lanzado esta misma semana por el papa, los cuatro nuevos obispos consagrados se encuentran de facto excomulgados, al igual que los otros dos obispos con los que hasta ahora contaba la Fraternidad Pío X. La comunidad, fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991), agrupa a unos 600.000 fieles, según estimaciones, que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.
Rechaza en su conjunto los avances de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (en la década de 1960), defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático. “Para mantener la fe, ¿acaso estamos rompiendo con la Iglesia? Este dilema es falso. Pertenecemos a la Iglesia, en primer lugar, por la fe, por la profesión integral de la fe de la Iglesia”, afirmó durante la homilía el padre Davide Pagliarani, que dirige la Fraternidad San Pío X.
La misa de consagración, de cuatro horas y en latín, se organizó al aire libre en la pradera de Écône, en el mismo lugar donde Lefebvre consagró a los primeros cuatro obispos de su comunidad, en 1988. “Es un día histórico. Está ocurriendo algo muy importante ahora, esto no va a detenerse aquí”, declaró a la AFP Jean-Pierre Stauffer, de 79 años, que viajó desde Ginebra para asistir a la ceremonia, pese a la lluvia.
“Acto cismático”
Para el Vaticano, consagrar a un obispo sin el acuerdo del papa es un acto de insubordinación directa que conlleva la excomunión automática de los obispos y constituye un “acto cismático”. “Les suplico desde el fondo de mi corazón: ¡reconsideren su decisión!”, escribió recientemente León XIV en una carta dirigida a Pagliarani, superior general de la Fraternidad.
En su misiva, el papa advirtió que, en caso de cisma, los sacramentos, como el matrimonio o la confesión, administrados por los obispos dejarían de ser reconocidos por la Iglesia católica. “No es un acto de rebelión: es un acto que nace del amor por la Iglesia”, dijo a la AFP el cura Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône.
“No hay absolutamente nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el papa vea esto. Para nosotros, ser cismáticos es lo peor que podría ocurrir, preferiríamos morir a ser cismáticos”, insistió. “La Iglesia está buscando adaptarse constantemente, para adaptar su mensaje y dirigir las almas hacia el cielo” pero “se ha adaptado demasiado al mundo”, consideró. En 1988 el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar a la Fraternidad para disuadirla de ordenar nuevos obispos. Fue en vano. La ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI.
La comunidad afirma estar presente en más de 75 países de seis continentes, con más de 750 sacerdotes. La Fraternidad San Pío X es influyente en ciertos círculos conservadores, y cuenta hoy día con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto repartidos por 77 países. Es no obstante muy minoritaria dentro del catolicismo, que cuenta con más de 1.300 millones de fieles en todo el mundo.
Fuente: AFP.
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Paraguay participa en el segundo consistorio convocado por el papa León XIV
Paraguay participa en el segundo consistorio extraordinario convocado por el papa León XIV, que inició ayer viernes con la participación de 178 cardenales y que concluye en la fecha, a través del cardenal paraguayo Adalberto Martínez Flores, arzobispo de Asunción, que viajó al evento en el Vaticano acompañado por el presbítero Aldo Bernal Chena, secretario canciller de la Arquidiócesis de Asunción.
En el segundo día de sesiones, los cardenales analizaron hoy cómo “Construir en la bondad: los talleres de nuestro tiempo” y el camino de implementación del Sínodo, luego de participar en la celebración eucarística presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio.
Para el análisis, previamente el cardenal Stephen Brislin realiza una introducción a partir de la carta encíclica Magnifica Humanitas, presentada el 25 de mayo pasado. Los cardenales debaten entre otros puntos sobre las fracturas que dificultan la construcción del bien común.
Ayer, tras el discurso de bienvenida del Santo Padre, las sesiones giraron en torno las transformaciones sociales, las polarizaciones, las tensiones políticas y la violencia, la falta de respeto hacia las minorías, la hostilidad hacia la Iglesia y el aumento del antisemitismo, la crisis de la familia y la soledad de los mayores y los jóvenes, según Vatican News.
En la fecha, se enfocarán también en “El camino de implementación del Sínodo”, con una previa Introducción basada en el documento “Hacia las Asambleas Sinodales 2027–2028: etapas, criterios e instrumentos para la preparación”, a cargo del Cardenal Mario Grech. Hacia el final de la jornada, antes de la puesta en común de las reflexiones, los Cardenales tendrán un diálogo con el Santo Padre, quien luego dirá un discurso de cierre y presidirá una celebración eucarística, para luego compartir una cena con los miembros del Colegio Cardenalicio.