- AFP.
Unos 700.000 clientes de la red eléctrica se encontraban sin servicio ayer domingo en Estados Unidos, donde una gran tormenta invernal avanzaba desde el sur y centro hacia el noreste del país con temperaturas gélidas que paralizaron el transporte y provocaron un frenesí de abastecimiento.
En total, 20 estados, así como la capital estadounidense, Washington, han declarado el estado de emergencia. “Los impactos de la nieve/aguanieve persistirán bien entrada la próxima semana, con rondas de recongelación que mantendrán las superficies heladas y peligrosas tanto para conducir como para caminar”, señaló el Servicio Meteorológico Nacional (NWS en inglés).
Los residentes de Washington despertaron con una capa de varios centímetros de nieve en aceras y carreteras, y se prevé una transición a aguanieve más tarde en el día.
El presidente Donald Trump, quien afrontaba la tormenta en la Casa Blanca, dijo el sábado en su plataforma Truth Social: “Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y manténganse abrigados!”.
Las oficinas federales estarán cerradas de forma preventiva hoy. Varios aeropuertos en Washington, Filadelfia y Nueva York tenían casi todos los vuelos del día cancelados. Más de 14.000 vuelos con destino y origen en Estados Unidos fueron cancelados durante el fin de semana, y miles más sufrieron retrasos, según el sitio especializado FlightAware.

