- AFP.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó ayer que su gobierno está “fuerte y unido” en un intento de disipar dudas sobre su futuro después de descartar el lunes dimitir por un escándalo vinculado al caso Epstein.
El dirigente laborista se encuentra bajo presión por haber nombrado como embajador en Estados Unidos a Peter Mandelson pese a conocer sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, un caso que ya provocó la salida de dos de sus asesores.
“El primer ministro agradeció al gabinete político su apoyo. Dijo que son fuertes y están unidos”, según un resumen de la reunión ordinaria ministerial de los martes, proporcionado por Downing Street.
Starmer aseguró a los ministros que su gobierno “continuará con su enfoque incansable en las prioridades del pueblo británico, incluida la lucha contra el costo de la vida”, añadió el comunicado.
La posición de Starmer parecía precaria el lunes, cuando el líder laborista escocés, Anas Sarwar, exigió su dimisión por haber nombrado en diciembre de 2024 a Peter Mandelson como embajador en Washington.

