Miembros de la Central Unitaria de Trabajadores Auténticos (CUT-A) analizaron la situación respecto a la inflación y aseguran que realmente existe casi un 40% acumulado. Es por ellos que piden al Gobierno que el salario mínimo tenga un aumente G. 650.000 a fin de que se logre una equiparación con el costo de vida.
En comunicación con Radio Uno 650 AM, Bernardo Rojas, presidente de la Central señaló que el reajuste en el salario mínimo debe llegar al monto de G. 650.000 atendiendo a las constantes subas de productos. Explicó que dentro del gremio realizaron evaluaciones en cuanto a eso y constataron una mayor inflación por lo que aseguran debe darse el aumento con ese valor.
Explicó que los técnicos que realizaron los análisis que ellos exponen utilizan el mismo método que el Banco Central del Paraguay (BCP) y se encontraron con una inflación acumulada de casi el 40%. Esa cifra responde a la necesidad actual respecto al costo de vida, según refiere el titular de la Central Unitaria.
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Explicó que las estadísticas que se realizan a nivel nacional deben reflejarse con base a los precios de la canasta básica, el principal ítem que afecta de manera directa a la sociedad en general, y en específico a las poblaciones más vulnerables. Sostuvo que debe realizarse un control riguroso y seguido a fin de determinar números exactos que ayuden a realizar un reajuste más justo.
Rojas habló de la importancia de crear un instituto de estudio permanente del costo de vida de modo a que sea tenido en cuenta a la hora de realizar ajustes salariales. Cuestionó al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, quien supuestamente evita conversar con los miembros de la CUT-A, ya que en reiteradas ocasiones quisieron hablar con él y no se pudo mientras que realiza reuniones con otros sectores.
El vocero sindical también cuestionó al Consejo Nacional del Salarios Mínimos (Conasam) por haber evitado tratar el reajuste antes del mes de junio, mes en que obligatoriamente se realiza, pese a que en febrero pasado había asegurado que podrían en la mesa tal situación atendiendo a la realidad inflacionaria que se experimenta en el país.
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El mercado internacional generó un encarecimiento del 32,5 % en la carne, según el BCP
El incremento en el precio de la carne bovina presentado en los últimos años estuvo determinado por la expansión exportadora de Paraguay, de acuerdo a una publicación del Banco Central del Paraguay (BCP). Según los datos de la banca matriz, entre enero de 2024 y mayo de 2026, el encarecimiento de la proteína llegó a 32,5 %.
El análisis sobre la “Evolución reciente de los precios de la carne vacuna en Paraguay” fue dado a conocer por el regulador recientemente, en el marco del Informe de Política Monetaria (IPoM). Esta revisión estuvo motivada principalmente debido a que se trata de uno de los factores más determinantes individuales en la inflación, representando el 23,2 % del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de alimentos y el 6,2 % del IPC total.
Entre otras cosas, los datos indican que la producción local está enfocada de manera importante hacia la exportación, llegando a destinar el 65 % a los mercados del exterior. En este contexto, “los precios internacionales constituyen una referencia relevante para la formación de los precios internos”.
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La suba
Sobre lo mencionado anteriormente, el texto indica que “la elevada orientación exportadora, junto con la apertura y consolidación de nuevos mercados de destino para la carne paraguaya, son factores clave para entender la transmisión de los precios internacionales a los precios locales”. Posteriormente se precisa que, entre enero del 2024 y mayo del 2026, el precio implícito de exportación de la carne bovina registró un incremento acumulado del 46,3 %, periodo en el que los precios domésticos de la carne vacuna aumentaron un 32,5 %.
El aumento determinado por el mercado global se extendió a la cadena, trasladándose a las principales referencias de comercialización del ganado, tanto al “precio al pie2” como al “precio al gancho3”.
Exposición ante mercados globales
Como resultado de lo expuesto, entre otras cosas, “la carne vacuna se consolidó como uno de los principales componentes explicativos de la inflación de alimentos durante el periodo analizado”.
Uno de los factores que jugaron a favor de los “bolsillos” de los consumidores fue la cotización del dólar, que comenzó una reducción desde mediados de 2025; aunque “este efecto fue mitigado por el incremento de las cotizaciones internacionales de la carne vacuna y por el aumento de los precios en el mercado interno”.
“La creciente integración de Paraguay a los mercados internacionales resalta la importancia de fortalecer los mecanismos de gestión del riesgo cambiario, indica el regulador ya en su parte conclusiva, sobre lo que agrega que “los contratos forward de divisas constituyen una herramienta que puede contribuir a reducir la incertidumbre asociada a las fluctuaciones del tipo de cambio nominal, facilitar la planificación de los agentes económicos y fortalecer la capacidad de la adaptación de los sectores exportadores ante episodios de volatilidad cambiaria”.
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Inflación argentina cae del umbral del 2 % en junio pero suma más de 33 % interanual
La inflación argentina cayó del umbral del 2 % mensual por primera vez desde hace diez meses, con precios impulsados por la vivienda, las tarifas y el combustible, según datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (Indec).
El dato de junio se ubicó en 1,9 %, marcando una nueva desaceleración tras la registrada en mayo, pero la inflación acumulada en los primeros seis meses del año se instaló en 16,8 % y la variación interanual en 33,5 %.
Los rubros con mayores aumentos de precios fueron recreación y cultura, así como la vivienda, las tarifas básicas y los combustibles, mientras que las comunicaciones, la ropa y el calzado registraron subidas más moderadas.
Es una buena noticia para el gobierno ultraliberal de Javier Milei, que reposteó varios mensajes en la red X celebrando la inflación más baja desde octubre.
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El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, escribió también en X que estas cifras reflejan “la fortaleza del proceso de desinflación” en Argentina.
Desde que asumió el mando en diciembre de 2023, Milei aplicó un duro plan de austeridad que puso fin al déficit fiscal crónico del país sudamericano y logró bajar una inflación de tres dígitos en torno a 30 % anual dos años después.
Como contrapartida, el ajuste supuso severos recortes del gasto público, el cierre de organismos estatales, decenas de miles de despidos y una fuerte pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
La economía argentina creció 0,7 % en el primer trimestre, apoyada en las exportaciones primarias y la intermediación financiera. Sin embargo, la economía se mueve en dos direcciones: mientras estos sectores suben, la industria y el comercio se hunden.
- Fuente: AFP
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Inflación de EE. UU. se desacelera en junio por caída de precios de la gasolina
La inflación se desaceleró más de lo esperado en junio en Estados Unidos, cuando los precios de la gasolina bajaron momentáneamente por un posible acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, según cifras del gobierno publicadas el martes.
Pero con la reciente reanudación de las hostilidades entre Washington y Teherán, y con la orden del presidente Donald Trump de reiniciar el bloqueo a los puertos iraníes, la mejora podría ser pasajera.
El índice de precios al consumidor (IPC) fue de 3,5 % en medición interanual, frente a 4,2 % registrado en mayo, indicó el Departamento del Trabajo.
Este retroceso se debe en gran medida a la caída del precio de la gasolina (-9,7 % en un mes), que había seguido a la distensión diplomática entre Estados Unidos e Irán.
Analistas anticipaban un aumento del 3,8 %, de acuerdo con economistas encuestados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal.
La cifra marca un retroceso desde un máximo de tres años, ya que la caída de los costos de la energía más que compensó los aumentos en vivienda y alimentos.
Teherán respondió a los ataques de Estados Unidos e Israel con un bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso clave para el tránsito de hidrocarburos, lo que disparó los precios globales de la energía.
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Con las renovadas hostilidades en el Golfo de esta semana, las cotizaciones mundiales del petróleo volvieron a subir, lo que augura una próxima alza de los precios en las gasolineras.
La guerra, impopular en Estados Unidos, ha puesto bajo presión al poder ejecutivo estadounidense a pocos meses de las elecciones de medio término en el Congreso.
“Cero tolerancia” a precios altos
Ahora los ojos están sobre el presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Kevin Warsh, quien el martes aseguró que el banco central terminará con el sostenido “rebrote de la inflación”.
Ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara, Warsh dijo que los responsables de la política monetaria tienen “cero tolerancia” con la persistencia de los precios altos. Los legisladores estadounidenses cuestionaron a Warsh sobre el progreso en disminuir la inflación, entre otros asuntos.
Por su parte, los mercados están atento a pistas de que la Fed planee subir las tasas de interés a finales de este año, pese a la constante presión de Trump para que las recorte.
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Si bien el banco central tiene un objetivo de inflación a largo plazo del 2,0 %, los aumentos de costos han sido superiores a ese nivel durante aproximadamente cinco años.
Al ser interrogado el martes de si actuaría según los deseos de Trump o guiado por las señales de la información económica, Warsh dijo: “Mi compromiso es acatar la ley y seguir los datos, guiarnos por nuestro mejor juicio”.
“Si acertamos con la política —y lo haremos—, el repunte de la inflación de los últimos cinco años será cosa del pasado”, añadió Warsh en sus declaraciones iniciales ante la comisión.
La Fed también monitorea los efectos de las inversiones en IA en la inflación y en el mercado laboral, dijo. El asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, dijo a Fox News que los datos del martes consistían en el “absolutamente mejor informe de inflación que hemos visto en unos seis años”.
Restó importancia a las disrupciones previstas por el conflicto en Medio Oriente, y dijo que el camino hacia unos precios más bajos de la gasolina en Estados Unidos solo había sufrido “un pequeño tropiezo” por Teherán.
El IPC disminuyó 0,4 % entre mayo y junio, en la primera caída mes a mes desde 2020. Pero el ritmo sigue muy por encima del objetivo de la Fed.
Aunque los costos de la energía bajaron en junio, los de la comida subieron un 0,2 % mensual. Excluyendo los sectores volátiles de alimentos y energía, el IPC general subió un 2,6 % interanual.
Trump hizo de la mejora del poder adquisitivo una de sus prioridades durante la campaña electoral de 2024 para la Casa Blanca.
- Fuente: AFP
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La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.