El dressing es un proceso industrial que se desarrolla entre la tercera y la cuarta balanza en las plantas frigoríficas, que implica el retiro de un número de estructuras anatómicas de la res. Foto: Archivo.
Senacsa planea implementar proceso industrial “dressing” en la ganadería local
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) confirma que la reglamentación del dressing es el próximo paso a dar dentro de la hoja de ruta que se tiene preparada para el mercado paraguayo. El dressing es un proceso industrial que se desarrolla entre la tercera y la cuarta balanza en las plantas frigoríficas, que implica el retiro de un número de estructuras anatómicas de la res.
Sobre ese punto, José Carlos Martin, presidente del Servicio, confirmó que la reglamentación “no solo sería por la confianza y la transparencia, como dicen los productores, sino que hay un dressing sanitario que tiene la obligación de tener todo documentado.
La reglamentación de dressing es un pedido de los ganaderos que tomó fuerza a partir de la norma de clasificación y tipificación de canal, que se aprobó el pasado lunes en común acuerdo entre los productores, la industria y el sector público, indicó a Valor Agro.
El presidente del Senacsa afirmó que no hay mucha experiencia en el país sobre reglamentaciones de dressing, por lo que resaltó que “hay muchos grandes conocedores que hablan por boca y no por conocimientos”. A diferencia de la tipificación que se hizo sobre una escuela que ya había en el país, Martin sostuvo que hay necesidad de contactar a entendidos para saber con claridad qué se puede hacer para tropicalizar las experiencias regionales en la industria y con el ganado nacional.
“Los porcentajes de limpieza y los pesos de los cortes varían de raza en raza y de los tipos de producción. Debemos hacer ese trabajo primero, pero estamos abiertos a avanzar”, sostuvo al portal. Finalmente comentó que la norma de tipificación comenzaría a regir en aproximadamente tres meses, y a partir de ahí se podría empezar a trabajar en el dressing. “Reglamentar el dressing es dejar capacidad instalada y normativas nuevas, entre muchas otras que debemos trabajar”, especificó.
“La tipificación es un paso importante en el proceso de transparencia del complejo cárnico, ahora debemos trabajar juntos con la industria en la normalización del dressing para lograr canales homogéneos después de la limpieza”, apuntó a Valor Agro Pedro Galli, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Menor oferta de ganado mantiene precios firmes, señala Appec
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La menor disponibilidad de hacienda para faena se encuentra sosteniendo los precios del ganado en Paraguay y redujo el margen de la industria frigorífica, según informó la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) en su informe Novillo Tipo Paraguay 2.0.
Según explicaron, en febrero el valor generado por el novillo alcanzó USD 1.506 por cabeza, lo que representó una leve caída del 2 % respecto al mes anterior. Sin embargo, mientras el precio del ganado aumentó 3 %, el margen bruto industrial cayó 16 %, en un contexto en el que las plantas frigoríficas operan entre 50 % y 55 % de su capacidad.
Desde la Appec señalaron que la reducción del margen industrial responde a factores propios del comportamiento del sector frente a una oferta escasa. “Si bien este eslabón de la cadena puede verse afectado por el tipo de cambio, se trata de una industria que opera con precios en dólares y traslada esas variaciones en la misma moneda a los productores”, indicaron.
Asimismo, se registró una disminución pronunciada en la oferta de hacienda para la industria, de un 27 % al comparar con los mismos meses del 2025. “De igual manera, los productores también han visto reducir sus márgenes, ya que cobran en dólares por el ganado vendido a la industria, mientras que la mayoría de sus costos están en guaraníes”, argumentaron.
Se observó además que la estructura de costos se podría ver afectada debido a la menor proporción de animales faenados. “La concentración de la faena en pocas plantas y empresas exportadoras también influye en la dinámica del mercado ganadero”, puntualizaron.
En ese contexto, la competencia por el ganado termina sosteniendo los valores pagados a los productores. A esto se suma un factor estructural que condiciona la oferta: la reducción del hato bovino durante cinco años consecutivos, lo que limita el volumen de animales disponibles para la industria.
Detallaron que si la capacidad ociosa se mantiene y la demanda internacional continúa firme, es esperable que los precios del ganado se mantengan elevados durante todo el año. No obstante, el contexto internacional seguiría siendo favorable para las exportaciones.
El presidente de la República, Santiago Peña, instó a la población a comprar carne de las ferias organizadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Foto: Archivo
Peña pide apoyar la producción nacional comprando de ferias
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El presidente de la República, Santiago Peña, destacó que a través de las ferias de la producción nacional los consumidores podrán escoger carnes de primera calidad y a precios accesibles.
Instó a consumir los productos cárnicos que serán ofertados en las ferias impulsadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en una iniciativa conjunta con la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
“Seguimos trabajando para acercar beneficios reales a las familias paraguayas. Por eso, llevamos la carne vacuna directo a las ferias de la Agricultura Familiar. Junto al MAG y la ARP, logramos que estos productos lleguen de forma directa del campo a la mesa”, expresó el gobernante en una publicación en “X”.
Explicó que desde el Gobierno se busca “facilitar el acceso a alimentos esenciales”.
“Van a poder encontrar cortes de excelente calidad con un ahorro de al menos un 25 % respecto al mercado tradicional”, garantizó.
“Con esta articulación, no solo garantizamos precios accesibles para la ciudadanía, sino también un mercado seguro que valora el esfuerzo de nuestros productores. ¡Apoyemos la producción nacional y consumamos lo nuestro!”, subrayó.
Carne vacuna a precios accesibles llegará a ferias de la agricultura familiar por Semana Santa
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Diversos cortes serán ofertados este 31 de marzo en la Costanera de Asunción. La iniciativa emprendida por el MAG busca conectar a productores y consumidores con precios más accesibles.
“Carnicería Semana Santa Ra’arõvo”, es la iniciativa impulsada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) en alianza con la Asociación Rural del Paraguay (ARP). El objetivo es facilitar el acceso a carne vacuna con precios hasta un 25% más bajos que los del mercado, en un periodo de alta demanda como lo es la Semana Santa.
La comercialización se realizará en la Gran Feria de la Agricultura Familiar en la Costanera de Asunción, un espacio que se ha consolidado como punto de encuentro entre productores rurales y consumidores urbanos.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca fortalecer la cadena de valor agroalimentaria, asegurando mercados para los productores y al mismo tiempo beneficiando a las familias paraguayas con precios más accesibles.
Según las autoridades, el programa forma parte de una estrategia más amplia para impulsar el desarrollo rural y promover el consumo de productos nacionales. En ese sentido, destacaron que las ferias de la agricultura familiar se han convertido en una herramienta clave para dinamizar la economía del campo.
En los últimos años, estas ferias han registrado un crecimiento significativo. Más de 25.000 familias rurales fueron beneficiadas a través de estos espacios de comercialización, mientras que 3.400 organizaciones de productores recibieron acompañamiento técnico y logístico. En total, se han realizado más de 7.700 ferias en todo el país, consolidando un sistema que acerca alimentos frescos y de calidad a la ciudadanía.
En materia de financiamiento, el Gobierno informó que se colocaron más de G. 52.000 millones en nuevos créditos destinados a productores de la agricultura familiar, mientras que la cartera total ejecutada supera los G. 562.000 millones, alcanzando a más de 40.000 productores en diferentes puntos del país.
En la gran Feria de la Agricultura Familiar, que se realizará el próximo 31 de marzo en la Costanera de Asunción, los consumidores podrán acceder a carne vacuna a precios accesibles, con cortes como bola de lomo a G. 48.000, carnaza blanca a G. 40.000, carnaza de segunda a G. 32.000, paleta a G. 43.000, peceto a G. 43.000, carne chica a G. 23.000, puchero a G. 18.000 y falda a G. 26.000. Además, entre los cortes parrilleros se ofrecerán tapa de cuadril a G. 52.000, colita de cuadril a G. 45.000, costilla en tira a G. 36.000 y costilla popular a G. 28.000.
Se establece un límite máximo de 10 kilos por corte por persona, a fin de garantizar una distribución equitativa.
El operativo se desarrollará durante la gran Feria de la Agricultura Familiar en la Costanera de Asunción, promoviendo la venta directa del campo a la mesa, fortaleciendo el consumo de productos nacionales y generando mayores oportunidades para los productores.
Hugo Sánchez, director ejecutivo de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS), expone el verdadero salto competitivo que puede dar el sector si logra cerrar la brecha entre la producción tradicional y la empresarial eficiente. Más kilos por hectárea sin sumar más tierra.
Para entender el margen real de mejora productiva en ganadería del país, Hugo Sánchez, director ejecutivo de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS), propone mirar indicadores concretos. El primero es la producción de kilogramos de carne por hectárea al año, una métrica que permite medir eficiencia y comparar sistemas.
En la ganadería tradicional paraguaya se producen entre 40 y 50 kilogramos de carne por hectárea al año. En cambio, una ganadería empresarial puede alcanzar 200 kilogramos por hectárea o más. La brecha revela el potencial.
El verdadero margen de la carne paraguaya está en la eficiencia.
“El techo es amplio”, afirma él. El promedio país está muy por debajo de lo deseable y lo que se puede lograr ajustando sistemas productivos es significativo. Cada pequeño avance representa un logro: más productividad implica mayor volumen para exportación y consumo interno, movimiento en toda la cadena y generación de divisas.
Otro indicador clave es la tasa de marcación, es decir, la relación entre terneros logrados y vacas puestas en servicio. Paraguay registra entre 50 % y 54 % de marcación. En términos simples: de 100 vacas en servicio, al momento del destete se obtienen alrededor de 52 terneros. Mientras países vecinos alcanzan entre 60 % y 70 %, esa diferencia también marca potencial de crecimiento.
La pregunta no es si hay margen de mejora, la evidencia indica que lo hay, entonces, la estrategia debe apuntar a la tecnología disponible, cuya aplicación aún es limitada. La tecnología para una ganadería eficiente y sostenible no es un secreto, la información ya está disponible, sin embargo, no está ampliamente difundida.
Su aplicación se concentra en productores empresariales innovadores y visionarios, comenta, por lo que el desafío no es la falta de información, sino la ampliación de su uso. “Para quien la busca, la tecnología está. Su adopción depende de disponibilidad de capital, recursos humanos y, sobre todo, de la decisión empresarial de cambiar el sistema productivo”, expresa.
Paraguay no necesita más tierra, necesita producir mejor, más con lo mismo.
Las prácticas básicas son conocidas: manejo adecuado de pasturas, rotación de potreros, subdivisiones, análisis de carga, reservas forrajeras para invierno, suplementación estratégica y uso de alambrado eléctrico. A partir de ahí se incorporan programas nutricionales y reproductivos, inseminación artificial y sincronización de celos.
La base es clara, el animal debe estar bien alimentado y en condiciones de bienestar adecuadas, y a partir de allí, se construye eficiencia. Estos resultados pueden observarse en el corto y mediano plazo, asegura Hugo.
Aumentar el hato ganadero no implica necesariamente expandir la frontera. Para el director, el enfoque debe ser multidimensional: mejorar productividad, adaptarse a cambios climáticos, considerar condiciones de mercado y aplicar tecnología con recursos humanos capacitados. No se trata de sumar hectáreas, sino de intensificar el uso eficiente de las que ya existen, señala.
“Tenemos degradación de pasturas, ese mismo territorio debe revitalizarse o reestructurarse para recuperar su potencial y lograr más hato sin más frontera. La intensificación en el mismo terreno es la clave”, remarca.
Con buenas prácticas ganaderas, que no son un secreto, es posible elevar rendimientos sin ampliar superficie. Paraguay cuenta con más de 400 años de tradición ganadera y las tecnologías han sido probadas. El conocimiento existe; el desafío es aplicarlo de manera más extendida.
Con relación a la productividad en un clima más extremo, que es otra variable crítica, explica que las olas de calor, sequías e inundaciones forman parte de ciclos que el productor experimentado reconoce.
“Los cambios climáticos son cíclicos, el productor observador sabe que ciertos años habrá extremos y debe preverlos: acumular agua, disponer de potreros de reserva, implementar sistemas de protección y fortalecer la capacidad de adaptación”, sostiene.
En ese sentido, el referente subraya que las medidas de adaptación y mitigación ya son conocidas, por lo que prepararse es parte del sistema productivo eficiente. Por ende, producir más carne no significa exigir más al territorio, sino gestionarlo mejor. Implica planificación, anticipación y resiliencia.
La discusión sobre sostenibilidad en la producción cárnica suele asociarse a exigencias externas. Sin embargo, desde la perspectiva de la eficiencia productiva, sostenibilidad y competitividad convergen. Incrementar kilogramos por hectárea, mejorar la tasa de marcación, reducir degradación de pasturas y prepararse para variabilidad climática no solo impacta en volumen, sino en estabilidad del sistema.
Cada mejora en productividad multiplica efectos: mayor oferta exportable, fortalecimiento del consumo interno, dinamización de la cadena y generación de divisas. Es decir, el potencial está identificado, los indicadores lo muestran, el conocimiento técnico existe y la tecnología también.
A lo que Hugo hace hincapié que la diferencia entre una ganadería de 50 kilos por hectárea y otra de 200 no está en la tierra adicional, sino en la gestión. Por lo tanto, Paraguay no necesita crecer hacia afuera, ya que tiene margen para hacerlo hacia adentro. Y ahí, en esa eficiencia ampliada, está el verdadero techo del sector.