La economía paraguaya está captando la atención del empresariado regional, en particular, de compañías argentinas que buscan nuevos destinos para invertir o expandir operaciones. Así lo destacó el medio rosarino ECOS 365, que pone el foco en el creciente interés de empresas extranjeras, entre ellas un número significativo de Argentina, por radicarse en el país.
De acuerdo con la publicación, más de 2.300 compañías de casi 50 países manifestaron interés en instalarse o ampliar negocios en Paraguay durante 2025, una cifra que refleja el posicionamiento del país como una plaza atractiva dentro de América del Sur. El fenómeno alcanza tanto a grandes firmas como a empresas medianas y pymes, que ven en Paraguay una alternativa concreta frente a contextos más inestables.
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Beneficios
Uno de los principales factores señalados es el clima macroeconómico estable y predecible que mantiene Paraguay desde hace más de una década. El crecimiento sostenido, la inflación controlada y reglas de juego claras generan un entorno favorable para planificar inversiones de mediano y largo plazo, una condición especialmente valorada por empresarios argentinos que operan en un escenario de mayor volatilidad en su país de origen.
Otro punto central es el sistema tributario competitivo, conocido como el régimen del “Triple 10”, que establece una tasa del 10 % para el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE), el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a la Renta Personal (IRP). Según el medio argentino, este esquema se ubica entre los más bajos de la región y permite a las empresas mejorar su rentabilidad y previsibilidad fiscal.
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A estas ventajas se suman los incentivos específicos para la inversión, como la Ley 60/90 y el régimen de Maquila, que ofrecen exoneraciones arancelarias para la importación de insumos y bienes de capital, así como una carga impositiva reducida sobre el valor agregado generado en el país. Estos mecanismos facilitan la producción local con destino tanto al mercado interno como a la exportación.
El artículo también resalta las facilidades para abrir empresas y radicarse en Paraguay, con trámites más ágiles y un trato legal igualitario para inversionistas extranjeros. Además, los procesos de residencia para quienes invierten resultan más simples en comparación con otros países de la región.

