El foco de la discusión gira en torno a la implementación de mecanismos como el factoraje, que permitiría dar liquidez a las empresas afectadas por retrasos en pagos de obras públicas. Foto: Archivo
Tras reunión con el MOPC, constructoras esperan avanzar con el MEF
Compartir en redes
El sector de la construcción busca avanzar en una salida a la crisis financiera que atraviesa, tras una reciente reunión entre los gremios y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), en la que se ajustaron detalles clave de la propuesta presentada al gobierno.
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, explicó a Universo 970 AM/Nación Media que el encuentro permitió alinear posiciones entre los planteamientos de los gremios, Capaco y Cavialpa, y la propuesta que ya fue elevada al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Según indicó, no existen diferencias de fondo entre las partes. “En realidad no había ni siquiera diferencias, sino que eran detalles de procedimiento”, afirmó.
El foco de la discusión gira en torno a la implementación de mecanismos como el factoraje, que permitiría dar liquidez a las empresas afectadas por retrasos en pagos de obras públicas. Tras el ajuste técnico realizado, el siguiente paso depende ahora del MEF, que deberá convocar a las partes para avanzar en una solución concreta.
Heisecke fue claro al señalar la urgencia del sector. “Estamos muy ansiosos; la situación nuestra no es la mejor”, expresó, apuntando el momento crítico que enfrentan las empresas constructoras.
En paralelo, advirtió que la crisis ya tiene efectos visibles. Varias empresas se encuentran en una situación financiera delicada, con riesgo de entrar en convocatoria de acreedores, mientras que numerosas obras presentan retrasos o incluso no han podido iniciar por falta de recursos.
El dirigente gremial sostuvo que, si bien desde el MOPC se realizan esfuerzos para sostener los proyectos, especialmente aquellos con financiamiento externo, el problema es más profundo de lo que inicialmente se consideró. A su criterio, no se trata de un “bache” temporal, sino de una situación estructural que requiere decisiones más rápidas.
En ese contexto, insistió en la necesidad de destrabar los mecanismos financieros en discusión, de modo a evitar un mayor deterioro del sector, que cumple un rol clave en la economía por su capacidad de generar empleo y dinamizar la actividad.
La obra ingresará en los próximos meses a su fase de terminaciones e incorporará un sistema de monitoreo permanente que será el primero de su tipo en el país. Foto: Matías Amarilla
Puente de la Bioceánica incorporará un sistema de monitoreo único en Paraguay
Compartir en redes
El puente de la Bioceánica, una de las obras estratégicas para el desarrollo del Corredor Bioceánico, avanza hacia su etapa decisiva. Durante una visita técnica encabezada por el presidente Santiago Peña, la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, y expertos del proyecto, se verificó el estado de los trabajos, que actualmente se concentran en la finalización del tablero principal.
El cierre del vano central está previsto para la primera quincena de julio, según explicó el ingeniero José Luis Pando, residente de la fiscalización de la obra, en conversación con La Nación/Nación Media.
“Ahora mismo estamos en la fase de finalización del tablero del puente. En la primera quincena de julio está previsto el cierre del vano central. Con eso ya tendremos hormigonados ambos lados del puente y se podrá pasar caminando de un lado al otro”, señaló.
Una vez concluido el cierre del puente, los trabajos continuarán con las obras complementarias necesarias para su puesta en funcionamiento. Según detalló Pando, las siguientes etapas contemplan la construcción de las barreras vehiculares y peatonales, la pavimentación, la instalación del sistema de iluminación y la señalización. Respecto a la inauguración, indicó que la fecha dependerá del avance de los accesos del lado brasileño.
Actualmente restan apenas cinco metros para concretar la unión física de la infraestructura. Foto: Matías Amarilla
Implementarán un sistema de monitoreo sin precedentes en Paraguay
Además del avance constructivo, la obra incorporará una innovación tecnológica para la infraestructura vial paraguaya. La ingeniera Juliana Duarte, integrante del consorcio fiscalizador, explicó a La Nación/Nación Media que el puente contará con un sistema de monitoreo permanente que permitirá realizar un seguimiento continuo del comportamiento estructural y optimizar las tareas de mantenimiento una vez que entre en operación.
“Estamos implementando una tecnología de monitoreo que no existe actualmente en ninguna infraestructura del país. Será un sistema de monitorización permanente que ayudará a optimizar el mantenimiento de la estructura cuando esté habilitada”, explicó.
Ingeniera Juliana Duarte, integrante del consorcio fiscalizador. Foto: Matías Amarilla
Duarte recordó que el proyecto comprende desde los estudios de factibilidad, el diseño y la fiscalización de la obra. El puente tendrá una longitud total de 1.995 metros y un tramo central atirantado de 632 metros, con una luz libre de 350 metros sobre el río Paraguay.
Transferencia de conocimiento para profesionales paraguayos
Según explicó, profesionales paraguayos trabajan diariamente junto a especialistas europeos responsables del proyecto ejecutivo y de la fiscalización, permitiendo que ingenieros y técnicos nacionales incorporen experiencia en una infraestructura de alta complejidad.
“Valoramos toda la experiencia que quedará a nivel local. Desde los técnicos de campo hasta los ingenieros adquirieron conocimientos que serán muy importantes para futuros proyectos”, concluyó.
La ingeniera destacó además el componente de transferencia tecnológica que deja el proyecto para el país. Foto: Matías Amarilla
La ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, señaló que ya se ejecutó más del 40 % del presupuesto al cierre de mayo y espera la aprobación del proyecto de ley que habilita el pago de intereses. Foto: Archivo
MOPC ya pagó más del 70 % de la deuda con constructoras, correspondiente al 2025
Compartir en redes
Durante la visita del presidente Santiago Peña a las obras del puente de la Bioceánica, La Nación/Nación Media consultó a la titular del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, sobre el estado del pago de las deudas con las empresas constructoras. Centurión informó que, con la ejecución presupuestaria correspondiente a abril y mayo, el MOPC ya abonó más del 70 % de las deudas acumuladas durante el 2025.
“Con la ejecución en abril y mayo hemos pagado más del 70 % de las deudas del 2025. Estamos ejecutando nuestro presupuesto y al término del quinto mes del año, tenemos más del 40 % ya ejecutado presupuestariamente”, afirmó.
Claudia Centurión, titular del MOPC. Foto: Archivo
Coordinación con el Ministerio de Economía
La ministra indicó que el ministerio continúa recibiendo certificados de obras, lo que refleja el avance de los proyectos en ejecución. Agregó que el manejo del presupuesto se realiza de manera coordinada con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para cumplir con los compromisos asumidos con las empresas.
“Tenemos igualmente muchos certificados entrando al ministerio, que es lo deseable porque son el resultado de la ejecución de las obras. Estamos manejando nuestro presupuesto de manera muy coordinada con el MEF para poder honrar cada uno de estos pagos, por el gran trabajo que realizan las empresas consultoras y constructoras”, expresó.
En relación con el pago de intereses por las deudas pendientes, Centurión explicó que actualmente existe un proyecto de ley que se encuentra en la Cámara de Diputados. “El pago de intereses es un proyecto de ley que hoy está para ser tratado en Diputados. Esperamos que la próxima semana se pueda tratar ese proyecto de ley, pueda tener sanción y así ir avanzando también con esos pagos”, concluyó.
La conexión física entre Paraguay y Brasil a través del Puente de la Bioceánica se encuentra a pocos metros de convertirse en una realidad. Foto: Matías Amarilla
Destacan impacto económico y social del Puente Bioceánico
Compartir en redes
La conexión física entre Paraguay y Brasil a través del Puente de la Bioceánica se encuentra a pocos metros de convertirse en una realidad. Con apenas 5,6 metros pendientes para completar la unión estructural entre ambas márgenes del río Paraguay, las autoridades destacaron el avance de una obra llamada a transformar la conectividad, la logística y las oportunidades de desarrollo en la región chaqueña.
Durante una visita de verificación a los trabajos, la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, resaltó que el proyecto trasciende el aspecto constructivo y representa una herramienta de integración económica y social para miles de personas.
“El Corredor Bioceánico no es solo un gran logro de la ingeniería. Es el reencuentro de familias, el crecimiento de emprendedores que verán florecer sus negocios y el fin del aislamiento para comunidades enteras”, expresó.
La infraestructura conecta la ciudad paraguaya de Carmelo Peralta con Porto Murtinho, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, y constituye una de las piezas centrales del Corredor Bioceánico, iniciativa que busca unir los océanos Atlántico y Pacífico mediante una red vial que atraviesa Paraguay, Brasil, Argentina y Chile.
La culminación del puente permitirá fortalecer el tránsito de personas, bienes y servicios, además de generar nuevas oportunidades para sectores vinculados al comercio, el transporte, la logística, el turismo y la producción agroindustrial.
El proyecto también representa un impulso para el desarrollo del Chaco paraguayo, una región que en los últimos años ha experimentado importantes inversiones en infraestructura vial y conectividad. La expectativa es que la nueva conexión contribuya a reducir tiempos de traslado, mejorar el acceso a mercados y atraer nuevas inversiones privadas.
Además de facilitar el intercambio bilateral entre Paraguay y Brasil, la obra forma parte de una estrategia regional orientada a incrementar la competitividad de las exportaciones sudamericanas mediante corredores logísticos más eficientes y menores costos de transporte.
Un proyecto financiado por el Estado busca demostrar, con respaldo científico, que los escombros de la construcción pueden convertirse en materia prima de calidad. La iniciativa apuesta por la economía circular para reducir la contaminación que hoy generan estos residuos, muchas veces arrojados a arroyos, humedales y que generan taponamiento de los desagües pluviales en las áreas urbanas.
La iniciativa surgió a partir de una frustración operativa y ambiental de tener que enfrentar diariamente un volumen crítico de desperdicios en las obras y notar la total ausencia de soluciones que garanticen una disposición ambientalmente adecuada.
Entonces, se planteó una pregunta incómoda pero necesaria: “¿A dónde van a parar realmente estos residuos y qué destino les dan las empresas de logística de contenedores?”, refiere el Ing. Miguel Amarilla Barrios, director general del proyecto de “Valorización de residuos de construcción para una economía circular y sostenible”, que cuenta con financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
La iniciativa –que nació hace tres años con el objetivo de desafiar el modelo lineal tradicional del sector de la construcción: el de extraer, utilizar y tirar– demuestra que los residuos de construcción y demolición (RCD) de origen pétreo, de hormigón y otros materiales, procesados bajo un control riguroso en planta, poseen coeficientes de resistencia mecánica estables sentando las bases técnicas para la primera “Guía de utilización de áridos reciclados de Paraguay”.
–¿Qué modelos tuvieron como referencia a la hora de la redacción del proyecto?
–Estructuramos el proyecto tomando como referencia los modelos más avanzados de economía circular y normativas europeas y regionales. Adaptamos esos estándares de reciclaje a la realidad de nuestro mercado de la construcción, convirtiendo un desecho en una materia prima secundaria de alto valor.
VOLUMEN CRÍTICO
–¿Cómo realizaron los cálculos sobre el volumen de desechos existentes?
–El estudio se enfocó en el ritmo de crecimiento inmobiliario y de infraestructura de Paraguay, que sostiene un incremento cercano al 15 % anual. Este dinamismo genera un volumen crítico y constante de miles de toneladas de desecho pétreo en las ciudades del área metropolitana. Más que un stock fijo, identificamos un flujo inagotable de materia prima que en las obras no saben cómo gestionar adecuadamente, representando un mercado potencial inmenso para la economía circular.
–¿Qué porcentaje de los residuos de este tipo son reutilizables?
–Si el escombro mantiene una correcta segregación en la obra de origen, el porcentaje de aprovechamiento se eleva entre el 90 y el 95 %. Prácticamente la totalidad del hormigón, el cascote de demolición y el material cerámico vuelve a transformarse en materia prima secundaria lista para su reutilización inmediata en el ciclo constructivo.
–¿Qué capacidad de procesamiento tiene la planta y qué porción del mercado esperan absorber?
–Contamos con una capacidad instalada óptima para procesar 100 toneladas métricas de escombros por día. Nuestra proyección inicial apuntaba a revalorizar al menos 1.000 toneladas mensuales; sin embargo, la realidad del mercado nos muestra que hoy lo máximo que hemos logrado procesar son 1.000 toneladas anuales. Esta enorme brecha entre lo que se genera en las calles, nuestra capacidad instalada y lo que efectivamente se recicla evidencia una profunda falta de conciencia ambiental y sectorial que buscamos revertir.
BENEFICIOS REALES
–¿Qué tipos de actividades de desarrollo de conciencia ambiental plantean?
–Trabajo de educación sectorial e institucional. El objetivo principal es hacer conocer los beneficios reales del reciclado de RCD dentro de los gremios de la construcción, las facultades de Arquitectura e Ingeniería y los entes públicos involucrados (Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, municipios, Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones). Buscamos instalar en la agenda país la urgencia de contar con normativas exclusivas referentes a los RCD, siendo Paraguay el único país de la región que aún carece de estas regulaciones.
–¿Qué tipo de trabajos comprende la cadena?
–En la actualidad operamos bajo un proceso de tres fases en planta. La primera es la segregación, recepción y separación del material para retirar tierra, plásticos o materia vegetal mediante cribas de limpieza. Luego la trituración, que es el procesamiento mecánico del residuo árido y pétreo limpio (hormigón, piedra, ladrillo). Tamizado de alta precisión: clasificación final del material en cuatro subproductos comerciales estandarizados: granulado fino (hasta 5 mm), granulado medio (hasta 15 mm), granulado grueso (de 30 a 70 mm) y arenas de relleno.
–¿Cuál es el principal desafío de este rubro en nuestro medio?
–El principal desafío radica en una fuerte barrera cultural que se divide en dos frentes: la falta de una disposición ambiental adecuada de los RCD y un desconocimiento en el mercado paraguayo de la construcción sobre la calidad y homogeneidad que podemos obtener también en los áridos reciclados.
–¿Qué proyección tienen actualmente en este marco?
–Apuntamos a una reducción drástica de la contaminación ambiental por RCD en nuestro radio de acción y también a una disminución en la explotación de materia prima virgen en las canteras, reemplazándola por áridos reciclados en las obras donde sea técnicamente viable su aplicación. Nuestro plan para este año contempla un incremento proyectado del 30 % en ventas y una reducción del 15 % en costos operativos mediante la mejora en la eficiencia de procesos, además de la creación de nuevos empleos formales dedicados a la economía circular.