La Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue fundada en el año 1919 como un organismo especializado en materia de derechos laborales. Su objetivo consiste en propiciar normativas y medidas que contengan un enfoque integral entre el sector público, los empleadores y trabajadores. Considera esta entidad necesaria la mejora de las condiciones laborales en el mundo y, precisamente, en uno de sus últimos informes da cuenta de un tema que incumbe a nuestro país.
En efecto, cuando en un país determinado se incentivan oportunidades de más y mejores empleos con medidas de seguridad social, entonces la OIT da cuenta de ello como una consideración importante que bien podría ser tomada en cuenta por otros países dados los niveles de eficiencia y de justicia generados en el sector laboral. Efectivamente, se trata de preservar no solo los derechos de los trabajadores sino también de los que con sus ahorros e inversiones van creando mejores oportunidades para las personas y sus familias.
De acuerdo a la OIT, Paraguay se ha venido a convertir en un líder en la creación de empleos en el sector formal en la región, motivado por los programas que lleva a cabo el gobierno actual a través de las pequeñas y medianas empresas (mipymes) con el agregado de poner en práctica medidas para que los nuevos contratados cuenten con un seguro social que les pueda cubrir tanto en materia de salud como para la futura jubilación.
El informe de la OIT no podría ser más auspiciosa para lo que se viene dando en el país. A la fecha se tiene registrada una expansión sostenida del empleo en el sector privado en lo que va de los últimos seis meses de este año.
Esto implica que lo conseguido es por lo menos el 9 por ciento de los niveles alcanzados hace dos años atrás, en el año 2023, año que sabemos significó terminar con muchas políticas provocadas por la pandemia que, si bien pudo contener muchos problemas sociales en el sector formal, en el informal no sucedió lo mismo, más todavía en lo relacionado a los miles de puestos de trabajo perdidos y otros mucho más que nunca pudieron crearse.
Siguiendo con el reciente informe de la OIT, a la fecha estamos en una etapa de expansión del empleo formal en el sector privado que resulta sumamente emblemático en cualquier país del mundo, dado que, por ejemplo, aquí en Paraguay el aumento del empleo formal llega al 15 por ciento acumulado en los dos últimos años.
Ahora bien, para una consideración fundada en la realidad, en el tema tema laboral no podemos dejar de mencionar que la misma OIT en otro informe anterior al que estamos refiriéndonos sostenía que las tasas de informalidad en los países de Latinoamérica (LATAM) son lo suficientemente altas al punto que en nuestro país por cada 10 trabajadores, prácticamente 7 a 8 se hallan en la informalidad.
Lo señalado es conocido por todos y en particular por los diversos gobiernos y sociedad civil que lidian con esa situación. Es un problema transversal de las economías de la región y de las emergentes. Pero hay que dar respuesta a esta situación y en efecto es lo que el gobierno del presidente Peña viene haciendo.
Con referencia a este tema encontramos medidas correctas como las disposiciones dispuestas en la novel Ley 7444 del año pasado, que empieza a dar resultados con la formalización y el fortalecimiento de este sector, simplificando la obtención de la Cédula Mipymes en forma digital y con carácter gratuito.
De este modo, la nueva unidad productiva tiene acceso sin trámite engorroso alguno a créditos, beneficios fiscales como la exoneración en el pago de patentes y tasas e incluso capacitación técnica desde el ente respectivo, el Ministerio de Industria y Comercio y el Viceministerio de Mipymes.
Este cambio positivo muestra, además, que cuando el crecimiento de la economía se sostiene en el tiempo como está sucediendo en nuestro país e igualmente se ponen en ejecución medidas de políticas públicas como las que se están llevando a cabo con las mipymes, se consiguen consecuencias positivas como sin duda lo es la formalidad en el sector laboral y es lo que constata la propia OIT.

