A tan solo días de su habilitación, en el Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad (COMPLE) se puso en marcha el primer programa laboral con el curso de panadería, una iniciativa del Ministerio de Justicia que marca el comienzo de la formación productiva dentro del nuevo centro en Emboscada (Cordillera), tras el cierre definitivo de la cárcel del Buen Pastor en Asunción.

Cuatro mujeres privadas de libertad (MPL) fueron seleccionadas para formar parte de este primer grupo, tras una evaluación que consideró sus habilidades previas, compromiso y disposición al aprendizaje. Además de adquirir un oficio, contribuirán directamente a los servicios internos del COMPLE, elaborando productos panificados para el consumo diario del centro.

Lea más: Primer festival tecnológico del MEC reunió 52 proyectos escolares

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Durante tres semanas de entrenamiento intensivo, las participantes aprenderán técnicas de panificación, manejo de equipos y organización de producción. Serán guiadas por el maestro panadero Emiliano Iberbuden, quien con el don de enseñar les transmitirá todos los conocimientos como empresario panadero y una amplia trayectoria en el rubo con especialización en Argentina.

De momento, las MPL ya recibieron sus uniformes, realizaron pruebas técnicas, encendieron las máquinas y grandes hornos, y sacaron los primeros panes crocantes del horno para la población del COMPLE. Acompañan las acciones, la directora de Bienestar y Reinserción Social, Rosalía González y la directora del COMPLE, Yudith Franco.

Déjanos tus comentarios en Voiz