• Por Emiliano Cáceres.

Este 10 de febrero se cumplen 48 años de la peor tragedia fluvial en la historia del Paraguay. El barco Myriam Adela naufragó en aguas del río Paraguay durante un violento temporal dejando como saldo 113 personas fallecidas. Es una de las peores tragedias causadas por fenómenos climáticos en la historia del país.

Junto al Ycuá Bolaños, el accidente aéreo de LAC en 1996 y el naufragio de la lancha Don Luis, es uno de los episodios más tristes en la historia paraguaya contemporánea.

Corría el año 1978. El Paraguay estaba en plena dictadura de Alfredo Stroessner. Un buque de pasajeros llamado Myriam Adela cubría la ruta Asunción-Vallemí. La embarcación partió de la capital con unas 160 almas a bordo, además de unas 17 toneladas de carga. El capitán del navío era Juan Bautista Coronel.

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El temporal que no perdonó

Al segundo día de la travesía, el 10 de febrero, a las 19:00, la embarcación navegaba en la zona del Puerto Kemmerich, a unos 80 kilómetros río arriba de Concepción. Fue en ese momento que un violento temporal se desató en el lugar. Un repentino torbellino volteó al Myriam Adela.

El pánico se apoderó de la escena. Algunas personas comenzaron a ser arrastradas por la corriente, otras se agarraban de cualquier bulto que haya quedado flotando, otras se esforzaban por nadar a la orilla. Todas luchaban por sus vidas.

Un verdadero héroe civil

Don Eligio González. Foto: Gentileza

Un nombre que resalta en esta historia es el de Eligio González, un canoero y peón de estancia que se encontraba en la zona esperando al Myriam Adela para recoger una encomienda para su patrón, que debía llegar ese día. Al percatarse de lo ocurrido, González inmediatamente se lanzó al rescate de las personas que peleaban por no morir. Con su canoa, logró rescatar a por lo menos 25 personas.

Muchos testigos y reportes de la época coinciden en que de no ser por la acción heroica de González, la cantidad de fallecidos habría sido mayor. “Me fui dos veces y recogía a esas personas que eran arrastradas por la corriente semimuertas. Mi canoa era grande y pude sacar a 25 por ahí” relató años después.

Don Eligio recibió condecoraciones como la de la Cruzada Mundial de la Amistad y la del Club de Leones de Concepción. Posteriormente, el gobierno le otorgó una modesta pensión con la que vivió en su humilde hogar.

Falleció a los 90 años el pasado 23 de septiembre de 2025. González es y debe ser recordado como lo que es: un auténtico héroe, cuya acción salvó vidas en aquella trágica jornada.

¿Pudo haberse evitado?

Fabián Chamorro, historiador. Foto: Archivo

El historiador Fabián Chamorro, en conversación con La Nación/Nación Media, acota que, aparte del temporal, otras de las causas del naufragio fue la mala distribución del peso en la embarcación.

“Las causas exactas del hundimiento fueron el temporal y la mala distribución del peso en la embarcación. Había mucho peso en el techo, eso hizo que el viento haga efecto y vuelque. Si el peso hubiera estado mejor distribuido, probablemente el barco no se habría volcado. No obstante, nunca lo sabemos”, precisa Chamorro.

Un país de luto

Con un saldo de 113 fallecidos, el naufragio del Myriam Adela es a la fecha de hoy la peor tragedia fluvial en la historia del Paraguay, superando al hundimiento de la lancha Don Luis, ocurrido en diciembre de 1952 y que había tenido un saldo de 26 muertos.

Este episodio marcó a Concepción y a todo el país. Sin embargo, también debe ser recordada la heroica acción de Don Eligio González, cuya valentía fue fundamental para que no se perdieran más vidas.

Este episodio marcó a Concepción, que conmemora esta tragedia cada 10 de febrero. Foto: Ángel Flecha.

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