Las acciones de inteligencia por parte del Brasil hacia Paraguay se dieron entre junio del 2022 y marzo del 2023, es decir, periodo en el que Jair Bolsonaro y Mario Abdo lideraban sus respectivos países. Ambos exmandatarios se “tiraban flores” mutuamente e incluso el expresidente paraguayo alegaba cierta cercanía con Bolsonaro, no obstante, el gobierno brasileño encabezó un espionaje del que todavía se desconoce sus alcances.
“Felicito al presidente Mario Abdo por su serena y firme defensa de los intereses del Paraguay. El acuerdo de contratación de energía, previsto en el tratado de Itaipú, fortalece a nuestros países y nos permite seguir trabajando juntos en beneficio de nuestros pueblos”, fueron las palabras de Bolsonaro a través de X.
Mientras tanto, Abdo no se quedó atrás en sus expresiones hacia el entonces mandatario brasileño: “Yo quiero que le envíen mi abrazo al presidente Jair Bolsonaro, un gran amigo y me emociona cuando me llama ‘Marito’ porque él, en la cumbre del Mercosur, no me llama ‘señor presidente de la República’, me llama ‘mi amigo Marito’. Envíenle mi abrazo de gratitud don Jair Bolsonaro”.
Las manifestaciones de Abdo se dieron en un evento público. Esta aparente amistad estrecha se sostuvo en otras interacciones en redes, declaraciones a la prensa y fotografías en eventos internacionales donde a ambos se los veía compartiendo con mucho júbilo, sin embargo, mientras en el expresidente paraguayo estaba “convencido” de este buen vínculo, el gobierno de Bolsonaro, hasta el fin de su mandato, se inmiscuyó en asuntos nacionales.
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La propia Cancillería del Brasil confirmó que las actuaciones de inteligencia hacia Paraguay, las que se extendieron por al menos nueve meses y hasta la fecha se desconoce cómo ejecutaron este espionaje, es decir, si fue a través de escuchas telefónicas, si se interceptaron correos, tampoco se sabe con exactitud qué instituciones y autoridades fueron víctimas de este hecho y a qué informaciones accedieron.
Lo concreto, es que es que el gobierno de Abdo no dejó ningún registro ni emitió algún tipo de alerta sobre la vulneración de los sistemas a causa de un espionaje por parte del Brasil y recién la actual administración de Santiago Peña detectó este hecho. Resulta inaceptable que un gobierno nacional haya permitido que Paraguay haya sido vulnerado sin tomar ninguna medida para defender la soberanía.
Las buenas relaciones de ambos mandatarios fue más beneficioso para Brasil que para Paraguay debido a que en 2023, bajo el gobierno de Mario Abdo se redujo la tarifa de Itaipú, afectando directamente a los intereses nacionales.
Ya bajo el liderazgo de Santiago Peña, Paraguay logró el aumento de la tarifa por tres años consecutivos, asegurando recursos históricos para nuestro país. Asimismo, al conocerse el espionaje, Peña tomó acciones para salvaguardar los intereses nacionales, suspendiendo momentáneamente la negociación con el vecino país en torno al Anexo C de Itaipú Binacional.
Asimismo, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) realizará una revisión documental en la institución, de modo a constatar si es cierto que no hubo alertas o señales del espionaje, tal como lo sostiene el extitular del Mitic de Abdo, Fernando Saguier. Además de esto, mediante Cancillería se ha pedido información al Brasil sobre este hecho ya que esto es considerado como una violación a principios internacionales y que genera un impasse momentáneo con un país con quien se comparte intereses, más allá de la hidroeléctrica.