El titular de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco), Óscar Stark, sostuvo que ya fueron identificados los funcionarios que desviaron G. 1.119 millones a sus cuentas bancarias. Actualmente, en el ente se desarrolla una auditoría interna con el fin de determinar el año en que entró en operación el esquema de corrupción.
Los implicados son el exgerente administrativo financiero, Osmar Cañete, y el extesorero Roque Valdez. “Son funcionarios antiguos de mucha trayectoria, que empezaron sus carreras siendo muy jóvenes, que asumieron incluso cargos en el gobierno anterior. Es sorprendente lo que hicieron porque de alguna manera ellos controlaban las cuentas de los bancos y la contabilidad, de esa manera cerraban el circulo”, puntualizó al canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Detalló que las sospechas se generaron mediante un registro contable que fue realizado por los implicados el pasado 2 de enero. “Fue un día donde hubo poca gente en la institución, se estaba cerrando el balance financiero del año 2025 y aprovecharon para realizar el registro contable”, comentó.
Stark dijo también que el balance fraudulento fue revertido por los implicados en el esquema de corrupción, una vez que tomaron conocimiento de que la operación fue detectada. “A partir de ahí iniciamos una auditoría especial y solicité el cambio inmediato de ambas personas“, puntualizó.
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Señaló que en el esquema delictivo también se encuentra implicado el hijo de Roque Valdez, teniendo en cuenta que parte de la millonaria suma también fue transferida a su cuenta bancaria. “Todo el dinero se derivaron a las cuentas de estas tres personas, es lo que sabemos hasta el momento. Se está haciendo una investigación bastante meticulosa, debemos mirar cada transferencia”, refirió.
Añadió que en el balance administrativo alegaron que el dinero fue utilizado para pagos a la Municipalidad de Asunción. Mientras que en el momento del retiro de la suma de las entidades bancarias, argumentaban que eran destinadas para el pago de salarios a los funcionarios de la compañía y fondos especiales.
“Esto es un tema importante porque los comprobantes de pagos de la municipalidad de Asunción no cuentan con timbrado, entonces no se puede verificar la validez de la factura en el sistema Marangatu. También llama la atención que a los bancos no le haya saltado la alerta de que un funcionario que ganaba G. 14 millones estaba recibiendo transferencia por montos más grandes”, mencionó.
Stark dijo que la auditoría interna abarca desde el 2022 con el fin de determinar desde que momento entró en operación el esquema de corrupción. “Probablemente cuando vayamos más atrás encontraremos casos similares y que la Justicia en el ámbito penal y civil haga su trabajo para recuperar los fondos que ellos se transfirieron en su cuenta“, manifestó.
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