La historia de los Reyes Magos tiene su origen en el Evangelio de Mateo, donde está escrito que “Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle”.
Se sabía la orientación de la cual venían, del este, pero no de dónde, del lugar exacto, por lo que se creía que provenían de Arabia, Mesopotamia o algún lugar de Palestina. Los expertos aseguran que el hecho de que los guiara una estrella, sugería que tenían conocimientos de astrología o que sabían sobre la ciencia de la navegación y el cálculo del tiempo por medio de las configuraciones estelares.
El primero que propuso la idea de que eran tres Reyes Magos fue Orígenes, escritor y teólogo del siglo III, uno de los pilares de la teología cristiana, basándose en los tres dones que recibió el niño: oro, incienso y mirra. Fue a partir del siglo VIII que recibieron nombres, aunque con algunas variaciones. Los primeros fueron Bithisarea, Melchior y Gathaspa.
Desde la Edad Media fueron incluso venerados como santos. Los tres son representados de diferentes formas: Melchor como un anciano con barba, Gaspar como una persona proveniente de Asia, y Baltazar, como alguien originario de África. En ese entonces, se los pintaba así porque no se tenían conocimientos de América., y de alguna forma sus aspectos hacían referencia a las edades del ser humano: juventud (Gaspar), madurez (Baltazar) y vejez (Melchor).
Fuente: El Heraldo de Concordia, Argentina).
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“La literatura llega a lugares a los que la historia no puede”
- Fotos: Archivo/Gentileza
El próximo miércoles 3 de junio, a las 15:00, en la Feria Internacional del Libro de Asunción se realizará el lanzamiento del libro “Naranja hái. Memorias del olvido”, del docente y gestor cultural Virgilio Cantero. El volumen reúne relatos basados en la memoria oral popular que exploran cómo la tragedia de la guerra afecta a los seres humanos de distintas maneras.
La presentación, que tendrá lugar en el auditorio María Elena Sachero del Centro de Convenciones Mariscal, estará a cargo del periodista y escritor Julio Benegas, quien estuvo a cargo de la revisión y cuidado de edición.
Sobre la génesis y las características del libro, donde lo militar es un aspecto secundario y se prioriza un abordaje que apunta más a la cuestión civil y, sobre todo, humana, Cantero explica que “nace como un intento de dejar por escrito un registro de la tradición oral familiar en torno a las vivencias de los antepasados.
El libro en sí rescata la vivencia de mis tatarabuelos por el lado materno, como así también la vivencia de mi abuelo y otros familiares durante la guerra del Chaco. Es un cruce de relatos, un cruce de memoria que permanece en la tradición oral familiar. El hilo común de los cuentos es la violencia de la guerra y cómo afecta de distintas maneras a hombres y mujeres.
Busco acercarme a la experiencia subjetiva que la guerra provoca en las personas a partir de lo que viven los personajes. Al mismo tiempo, contrasto eso con una mirada a la naturaleza, que permanece indolente e invariable frente a las tragedias humanas”.
LITERATURA E HISTORIA
Respecto a cómo se tensionan y complementan en su obra la ficción literaria y la historia, indicó que “la literatura, a partir de su capacidad creadora y de la ficción, llega a lugares a los que la historia no puede llegar por su condición de ciencia y de conocimiento crítico.
La literatura funciona como un auxiliar de la historia para pensar e imaginar los pensamientos, vivencias y experiencias de los personajes y los hechos históricos que la historia no puede abordar por su propio carácter científico.
A la historia le compete el abordaje crítico de la tradición oral. La literatura, como ficción, tiene el permiso de ficcionar esos hechos y plantear un acercamiento verosímil a los acontecimientos”.
En lo tocante a sus fuentes, explica que se basan en la tradición oral familiar, contrastada con la tradición oral nacional y respaldada por documentos hallados en Valenzuela.
“En el museo de la ciudad hallamos registros de donaciones que las personas hicieron para sostener los gastos de la guerra del Chaco. En los archivos escolares de una de las escuelas de la comunidad también encontramos actividades realizadas por niños, maestros y padres para contribuir a esos gastos militares.
Tanto en el Museo de Valenzuela como en la Escuela 45 hay registros de la época de la guerra del Chaco donde se consignan las donaciones de los pobladores: oro, plata, animales y productos del campo para sostener la guerra.
También existen registros escolares donde la directora informa a sus superiores sobre las actividades que hacían los chicos para producir elementos que se enviaban al frente. Por ejemplo, confección de bufandas y tricotas, trabajo en la chacra escolar y otras actividades para sostener a los huérfanos de la guerra.
Parte de esos registros se incluyen en el libro como fundamentación documental de los cuentos que abordan justamente esa época. Esas fueron las dos fuentes principales a las que acudí”, detalló.
EL MANÁ DE LA GUERRA
Con relación con el título, asevera que no se trata propiamente de un simbolismo, sino que es un elemento presente en uno de los relatos, donde esa fruta cumple una función clave para que el personaje logre sobrevivir y superar su situación.
“En varios libros de historia se registra que la naranja agria fue el alimento que sostuvo a mucha gente durante la guerra de la Triple Alianza. Ese cítrico, que crece de forma natural en los bosques del Paraguay, permitió que muchas personas sobrevivieran a esa hecatombe”, finalizó.
PERFIL
Virgilio Antonio Cantero Benítez (1980) es profesor de ética y filosofía graduado del Instituto Superior de Estudios Humanísticos y Filosóficos (ISEHF) de la Compañía de Jesús. También realizó un diplomado en humanidades y en derechos humanos.
Desde hace cuatro años se dedica a la gestión cultural comunitaria y a la promoción turística con enfoque sustentable en el distrito de Valenzuela, departamento de Cordillera.
Su gestión se centra en la recuperación y preservación del patrimonio cultural y de la memoria histórica de la comunidad en el fomento del turismo local. Fue partícipe del descubrimiento de una pintura rupestre única en el Paraguay, actualmente en proceso de estudio por expertos.
En 2015 publicó “Ensayos de emergencia”, un abordaje filosófico sobre cuestiones políticas, sociedad y poder. Asimismo, trabaja como coordinador en la red de bibliotecas callejeras de Valenzuela, donde acude aproximadamente un grupo de cincuenta niños, jóvenes y adolescentes en los diversos talleres y actividades que ofrecen.
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Al rescate de la memoria histórica de la radiofonía paraguaya
- Fotos: Gentileza
El viernes 5 de junio, a las 21:00, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Asunción, el docente y locutor Eduardo Palacios presentará su obra “Historias de la radio en Paraguay. Hechos y protagonistas”, una documentada investigación sobre la actividad radiofónica en nuestro país.
Durante cuatro años, Palacios publicó en las páginas del Gran Domingo de La Nación amenas crónicas sobre las emisoras, los programas y personajes que marcaron la actividad radiofónica en el país
Palacios tiene una larga trayectoria que se inició el 12 de octubre de 1975 como locutor en radio Cáritas. Desde los primeros años de su actividad radial se interesó por la historia de la radio y comenzó a recopilar datos, recortes de periódicos, revistas, fotografías, etc., sobre lo que era la radio en las décadas pasadas en nuestro país.
–¿Podés contarnos en qué consiste el libro que presentás?
–Es el rescate de la memoria histórica de la radiofonía paraguaya de una época comprendida entre la década de los años 20 hasta mediados de la década del 60. A mediados de los años 20 surgen en Paraguay las primeras emisiones radiofónicas. En el libro se relata todo el acontecer radiofónico de las décadas citadas, con las emisoras que existían por esos años, los programas que se emitían y los protagonistas de la radio, así como hechos anecdóticos que hemos recogido de las publicaciones de libros, revistas y folletos a los que pudimos acceder en este amplio trabajo de investigación histórica que realizamos desde hace más de 40 años y que tendrá continuidad con otras publicaciones posteriores. La riqueza histórica de la radio es muy poco abordada a pesar de que es un medio muy cercano a la sociedad paraguaya.
RELATO AMENO Y SENCILLO
–¿Con qué se encontrarán los lectores que recurran a sus páginas?
–Con el relato ameno y sencillo de una parte importante de la radiofonía, de una etapa absolutamente diferente de lo que es hoy la radio, en donde la diversión gratuita, el escenario del arte y la promoción cultural eran los temas centrales en los programas de las emisoras, donde los protagonistas eran figuras de gran relevancia artística. Se encontrarán también con el gran legado de la radio como han sido las grandes figuras del arte y del teatro nacional, surgidos desde el seno de la radio, como Jacinto Herrera, Néstor Romero Valdovinos, Josefina Plá, la primera locutora en una radio paraguaya; Ernesto Báez, Mario Halley Mora y su hermano Gerardo Halley Mora, Víctor Montórfano, locutor y director de la radio del Estado y más tarde un poeta de gran relevancia, autor de “Tetãgua sapukái”, entre otros.
–¿Cuáles son algunos de los principales hallazgos y anécdotas que ofrece el libro?
–En verdad son varias informaciones importantes, muchas desconocidas, entre ellas el rol protagónico que tuviera en la radio un talentoso poeta como fue Víctor Montórfano, quien es autor, a más de “Tetãgua sapukái”, con Félix Pérez Cardozo, de otras composiciones como “Mburicaó”, “Choli”, “Purahéi paha”, “Gallito cantor” y otras con José Asunción Flores. Néstor Romero Valdovinos fue libretista por varios años del programa humorístico “La pensión de doña Liga”, juntamente con Aníbal Romero, otro gran artista nacional de las décadas pasadas, y una cita muy especial para Mario Halley Mora, el gran dramaturgo y Premio Nacional de Literatura, quien fue en los años 40 operador de ZP3 radio Teleco. Hay varios hechos anecdóticos y uno de ellos precisamente guarda relación con Mario Halley Mora y su comienzo como libretista en la radio. Ante la ausencia de Romero Valdovinos en la obra cómica referida antes, Halley Mora lo reemplazó escribiendo un capítulo de ese programa y, como él lo cuenta, fue la primera vez que escribió, en este caso un libreto radial, comenzando una larga y fructífera carrera de escritor y autor teatral de gran renombre.
NARRATIVA HISTÓRICA
–¿Dentro de qué género podría ubicarse el libro?
–Es una narrativa histórica sobre los hechos y protagonistas de la radio como resultado de un trabajo de investigación de la radiofonía. Es decir, en un tiempo determinado, en el marco y en el contexto económico-social del Paraguay en los años citados.
–¿Cuál fue la mayor satisfacción y el mayor desafío de encarar este proyecto?
–Creo que si no fuese por el sello editorial Línea de Tiempo, que tiene en su haber la publicación de más de diez obras importantes en los últimos seis años, esta obra no hubiera sido posible. Juan Marcelo Cuenca, un joven escritor y responsable de la editora, ha tenido un papel fundamental en los detalles más importantes de este libro. El mayor desafío está aún por venir. Estamos encarando otras realizaciones de obras que vamos a encarar. En principio hay dos más, todas vinculadas a la radio en Paraguay.
–¿Cómo te parece puede aportar la historia de la radiofonía a comprender más la historia nacional?
–La historia como ciencia tiene elementos fundamentales para ser considerada como tal. Por ejemplo, el objeto del estudio, que es el tiempo pasado; un método científico, que es la historia misma, y el conjunto de fuentes, como evidencias; sin esos atributos no podría existir. Y estos elementos se dan ampliamente en esta obra sobre la radiofonía paraguaya, en esos componentes se basa nuestra investigación y como resultado el presente libro. La historia de la radio en Paraguay es una parte importante de la historia nacional. La vida, los hechos y los protagonistas de nuestra sociedad pasaron por la radio. Para valorarlos tenemos que conocer quiénes fueron, qué hacían y cuál fue el aporte sociocultural de los medios radiales.
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Taiwán, la isla sin voz
DESDE MI MUNDO
- Por Mariano Nin
- Columnista
- marianonin@gmail.com
Hace unos años, en una madrugada húmeda de Taipéi, terminé sentado en una pequeña casa de té al costado de una estación de metro.
Afuera llovía suave.
Yo estaba cansado. Venía de caminar todo el día grabando imágenes y entrevistando gente. En una mesa cercana, un anciano tomaba sopa mientras miraba las noticias en una vieja televisión colgada en la pared. No entendía una sola palabra del idioma, pero sí entendí una imagen: hospitales, médicos, pantallas gigantes, gráficos, tecnología.
La mujer que atendía el local, una señora de sonrisa tímida, me preguntó de dónde era. Cuando le dije “Paraguay”, abrió grande los ojos y respondió en un inglés entrecortado: “Taiwán ama Paraguay”.
Sonreí.
Después me mostró orgullosa en su celular cómo funcionaba el sistema de salud de su país. Sacó una tarjeta sanitaria digital, habló de consultas a distancia, de inteligencia artificial detectando enfermedades, de médicos conectados entre ciudades y montañas.
Pero en un momento bajó la voz. “El mundo usa muchas cosas de Taiwán… pero a veces hace como si no existiéramos”. Esa frase me quedó dando vueltas en la cabeza porque era verdad.
Vivimos en un planeta donde millones usan teléfonos, computadoras y tecnologías creadas gracias al talento taiwanés. Un país pequeño, ordenado, moderno, con una de las democracias más avanzadas de Asia y uno de los sistemas sanitarios más eficientes del mundo.
Hoy, gracias al crecimiento exponencial de la inteligencia artificial y a la enorme demanda global de semiconductores, la bolsa de valores de Taiwán ya superó a la de India y se convirtió en la quinta más grande del mundo.
Una pequeña isla que fabrica gran parte del cerebro tecnológico del planeta… pero que todavía sigue siendo invisibilizada en muchos espacios internacionales.
“Y aun así, Taiwán lleva diez años fuera de la Asamblea Mundial de la Salud.”
Diez años.
Mientras el planeta habla de cooperación, inclusión y derechos universales, 23 millones de personas siguen siendo excluidas por presión política. Y lo más absurdo es que Taiwán no pide privilegios. Pide participar. Compartir experiencia. Ayudar.
Durante la pandemia muchos países aprendieron tarde lo que Taiwán ya sabía desde hace tiempo: la tecnología salva vidas cuando se usa con inteligencia y humanidad.
Ellos entendieron antes que otros que el futuro de la medicina también pasa por la inteligencia artificial, el big data y la conectividad. Hoy tienen hospitales inteligentes admirados por el mundo entero, sistemas digitales que llegan hasta zonas rurales y plataformas médicas que varios países quisieran imitar.
Sin embargo, hay silencios diplomáticos que pesan más que la evidencia. A veces la política internacional se parece demasiado a un recreo de colegio: algunos deciden quién puede sentarse en la mesa… y quién debe quedarse afuera aunque tenga algo importante que decir.
“Aquella noche en Taipéi terminé mi té mirando la lluvia detrás del vidrio empañado”.
Y pensé: qué extraño es este mundo.
Los países que sostienen gran parte del futuro tecnológico del planeta todavía tienen que pedir permiso para ser escuchados y el mundo debería prestar atención…
Pero esa… es otra historia.
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Presentan el libro “Para otra historia de la guerra del Chaco”
El Centro de Artes Visuales/Museo del Barro invita a la presentación del libro “Para otra historia de la guerra del Chaco: Colección de documentos y relatos sobre la ocupación militar de los territorios indígenas del Chaco boreal” (1910-1960), de Nicolás Richard y Luc Capdevila.
El lanzamiento se llevará a cabo el martes 26 de mayo a las 18:30 en la Sala de Cerámica Popular del museo, en la calle Grabadores del Cabichuí 2716, entre Cañada y Emeterio de Francia, en Asunción. Se referirán al libro José Braunstein y Ticio Escobar. El acceso será gratuito.
La Guerra del Chaco (1932-1935) ha sido tradicionalmente narrada como un conflicto convencional entre Bolivia y Paraguay por la posesión de un territorio inmenso y supuestamente deshabitado. Para otra historia de la Guerra del Chaco propone desafiar esta visión histórica restituyendo la perspectiva de los pueblos indígenas que habitaban -y habitan- el Chaco boreal.
Resultado de más de una década de investigación histórica, antropológica y archivística, el libro reúne una vasta colección de fuentes escritas, visuales y orales: testimonios indígenas, diarios militares, fotografías, grabaciones sonoras, correspondencias, informes etnográficos y documentos dispersos en archivos de Paraguay, Bolivia, Argentina y Europa. A través de este corpus excepcional, la obra relee la guerra no sólo como un conflicto interestatal, sino también como un largo proceso de ocupación militar, reorganización territorial y transformación violenta de los mundos indígenas chaqueños.
Desde la retoma de Pitiantuta a la muerte de Rojas Silva, desde la fundación del fortín Esteros al bombardeo de Bahía Negra y la consolidación del orden neonacional, los documentos reunidos ofrecen una mirada inédita sobre múltiples episodios del conflicto. Al mismo tiempo, retratan con particular crudeza las experiencias indígenas de la guerra: desplazamientos forzados, epidemias, despojos territoriales, trabajo compulsivo y reconfiguraciones profundas de las relaciones sociales y territoriales en el Chaco boreal.
La obra desarrolla una aproximación original dentro de los estudios sobre la Guerra del Chaco al articular historia, antropología y restitución documental. El volumen incorpora además un importante dispositivo digital de acceso abierto: mediante códigos QR integrados en el libro, los lectores pueden acceder directamente a más de 90 horas de testimonios indígenas en lengua original y subtitulados al español, así como a archivos sonoros, materiales audiovisuales, fotografías y documentos históricos asociados a la investigación.
Acerca de los autores
Nicolás Richard es antropólogo, doctor en Antropología Social (EHESS, París) e investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS, Francia). Actualmente se desempeña en el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) en Bolivia. Desde hace más de dos décadas desarrolla investigaciones de largo plazo junto a comunidades indígenas del Chaco boreal, articulando trabajo etnográfico, archivo histórico y dispositivos digitales de restitución documental y audiovisual.
Luc Capdevila es historiador, profesor de la Université Rennes 2 e investigador del laboratorio Arènes (CNRS). Especialista en historia política y cultural contemporánea, sus trabajos abordan las guerras, las memorias colectivas, las relaciones entre violencia y nación y los procesos de construcción estatal en América Latina. Ha desarrollado numerosas investigaciones sobre Paraguay y el Cono Sur, particularmente en torno a las guerras y a las transformaciones políticas y sociales del siglo XX.