A través del “Sistema de detección automatizado y alerta temprana de la presencia de la roya asiática (Phakopsora pachyrhizi)” se podrá detectar a tiempo su presencia en la soja, a través de trampas cazaesporas de 2da. generación. Se busca detectar la cantidad suficiente que podrían causar infecciones al cultivo, de esta manera el productor podrá realizar la aplicación oportuna de fungicidas y con esto ayudará a disminuir pérdidas de producción y costos.
Los pasos del procedimiento para el monitoreo y detección consistirán en la instalación del cazaesporas de segunda generación al término de la siembra, en un punto dentro de la plantación definido por el equipo técnico. Este equipo automatizado enviará detalles de las muestras colectadas en tiempo real a la base de datos de la plataforma, donde se corroborará la información con el equipo técnico. Con los datos verificados, se compartirá el reporte con los productores en no más de 24 horas después de haberse recibido la información colectada.
El reporte, aparte de la información sobre la presencia de la roya, contiene recomendaciones sobre si se debe o no aplicar fungicidas. El servicio se encuentra enmarcado dentro del campo de Tecnologías Agrícolas (AgTech).
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Superzafra de soja se consolida pese a mermas en los rindes finales
A pesar de algunas mermas registradas en los rindes hacia el cierre de la cosecha, la denominada superzafra de soja se mantiene firme, con más del 90 % del área ya recolectada tanto en el norte como en el sur de la Región Oriental.
De acuerdo con un análisis de la consultora StoneX Paraguay, las últimas parcelas cosechadas enfrentaron altas temperaturas durante las semanas finales de febrero, lo que redujo el potencial productivo en algunos lotes.
En zonas como Santa Rita, por ejemplo, los rendimientos que venían alcanzando cerca de 5.000 kilos por hectárea se redujeron en los últimos lotes a alrededor de 4.500 kilos por hectárea. En Katueté también se observaron picos de 5.000 kilos en las mejores áreas, aunque el promedio general se ubicaría entre 4.000 y 4.500 kilos por hectárea.
Las parcelas cosechadas más tarde fueron las más afectadas por el calor, especialmente en zonas ubicadas desde Naranjal hacia el sur. Sin embargo, estas mermas puntuales no comprometen el resultado global de la campaña, ya que la mayor parte de la producción se levantó bajo condiciones climáticas más favorables.
En ese contexto, las estimaciones de producción incluso fueron ajustadas al alza en varios departamentos agrícolas, entre ellos Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Guairá, Caazapá, Canindeyú y San Pedro. La proyección para la zafra principal pasó de 10,14 millones a 10,41 millones de toneladas, mientras que, si la zafriña alcanza unas 1,39 millones de toneladas, el balance total del ciclo podría ubicarse en 11,80 millones de toneladas de soja.
El elevado volumen de producción, sumado al récord esperado en Brasil, ya comienza a generar presión en el mercado regional. El basis en Asunción pasó de USD -24 en diciembre de 2025 a USD -65 a inicios de marzo de 2026, reflejando el aumento de la oferta y un escenario comercial más competitivo.
En cuanto a la comercialización, el avance de ventas de la soja correspondiente a la campaña 2025/2026 se aproxima al 50 %, con un nivel específico de 48,2 %. Factores logísticos como la falta de espacio en silos y las largas filas en los puertos están acelerando el flujo de granos hacia los centros de acopio y exportación, en un contexto donde muchos productores también buscan cumplir compromisos financieros que vencen hacia el cierre del primer trimestre.
Zafriña y uso de la tierra
Factores climáticos y económicos influyen en las decisiones productivas. En el norte, la combinación de sequía y altas temperaturas reduce cada vez más la ventana ideal para implantar maíz, mientras que el costo de producción del cereal es superior al de la soja, lo que inclina la balanza hacia la oleaginosa en varias zonas productivas.
Actualmente, el maíz zafriña 2025 ya presenta un avance de comercialización de 95,4 % en el mercado spot, mientras que el maíz zafriña 2026 alcanza un 14,4 % de ventas anticipadas, en un contexto donde las próximas semanas de marzo serán claves para definir la distribución final de cultivos en el segundo ciclo agrícola.
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Zafriña: productores advierten escenarios dispares en soja y maíz
La zafriña de la soja y el maíz dependerá de la consolidación de lluvias generalizadas en las principales zonas agrícolas, ya que la distribución de precipitaciones de los últimos días fue irregular y se registraron acumulados dispares entre regiones, configurando así escenarios productivos muy diferentes.
Así lo informó la Unión de Gremios de la Producción (UGP), señalando que productores y técnicos coincidieron en que la continuidad y mayor cobertura de las precipitaciones serán determinantes para estabilizar el avance de la campaña 2025/26.
El gremio reportó que en las zonas donde las lluvias fueron más generosas, los cultivos muestran una mejora y se logró avanzar con la siembra. Sin embargo, en otras áreas, persiste la preocupación por los bajos niveles de humedad en el suelo.
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“La siembra está peleada, porque tuvimos solo chaparrones. Entre el maíz plantado, un 5 % a 10 %, hay zonas que germinaron bien, pero son afectadas por la sequía y el calor”, sostuvo Flaminio Núñez, productor en el distrito de Raúl Arsenio Oviedo, Caaguazú, agregando que aún se esperan lluvias generalizadas para continuar con la siembra.
En tanto, en la zona del Norte de Alto Paraná, la situación está relativamente controlada, según el productor Aurio Frighetto. Aunque no se registraron lluvias generalizadas, los chaparrones beneficiaron a las áreas más necesitadas. El avance de siembra supera el 80 % en maíz sembrado y emergido, mientras que la soja se encuentra en etapa de crecimiento, en dicha región.
Proyecciones
Las proyecciones del sector productivo para esta zafra ascienden a 11 millones de toneladas, según había indicado a La Nación/Nación Media, Héctor Cristaldo, titular del gremio. No obstante, vaticinó que la zafriña podría experimentar un leve retraso, debido a las lluvias que prologaron el ciclo de las plantas, acortando así la ventana de siembra.
Alegó que esto no representaría un riesgo para el buen panorama general, ya que aún se encuentran dentro de los plazos normales para la siembra de la segunda etapa de la soja que podrá realizarse sin inconvenientes.
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Sector sojero arranca con USD 305 millones en envíos y proyecta más impulso tras cosecha gruesa
Las exportaciones del complejo soja generaron USD 305,5 millones en enero, marcando el inicio de la campaña 2025/26 con expectativas positivas para los próximos meses, pese a registrar una caída interanual del 12 %.
Desde la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) anticipan que el volumen embarcado aumentará a partir de finales de febrero e inicios de marzo, cuando se concentre la cosecha principal de la oleaginosa.
Según el informe de comercio exterior del gremio, durante el primer mes del año se iniciaron los envíos de soja zafra 2025/26 junto con remanentes de la campaña pasada. En total, el complejo, que incluye granos, aceites y pellets, inyectó USD 305,5 millones, frente a los USD 346 millones registrados en enero de 2025.
La asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, señaló que los trabajos de cosecha continúan y que el grueso de la producción saldría al mercado entre finales de febrero y principios de marzo, lo que impulsa los embarques y el ingreso de divisas.
En cuanto al grano, Paraguay exportó 447.969 toneladas en enero, principalmente a Argentina (56 %), Brasil y Uruguay (11 % cada uno). Además, existen unas 223.000 toneladas con despachos abiertos aún pendientes de cierre, lo que eleva el total movilizado a 671.192 toneladas. La menor salida de grano se compensa parcialmente con mayores envíos de derivados, tendencia que ya se venía observando desde el segundo semestre del 2025.
En total, 21 empresas participaron en los envíos de soja zafra 2025/26 durante enero, reflejando un sector que, aunque arrancó el año con menor ritmo, apuesta a una recuperación rápida una vez que avance plenamente la cosecha.
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Dólar débil encarece costos del agro, según directivo de Capeco
El fortalecimiento del guaraní frente al dólar está generando presión sobre los costos del sector agropecuario, aunque la sólida producción de granos y el buen arranque de la campaña 2026 mantienen expectativas favorables para la economía paraguaya. Así lo señaló Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, en entrevista con radio 1020 AM, al analizar el escenario cambiario y productivo del agro.
El ejecutivo explicó que la apreciación del guaraní impacta directamente en la rentabilidad, debido a que gran parte de la comercialización agrícola se negocia en dólares, mientras que costos clave como transporte, combustibles, salarios, servicios e impuestos están denominados en moneda local. Esta combinación, sostuvo, eleva los costos de producción y logística, afectando la competitividad del sector exportador.
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En paralelo, destacó que Paraguay posee condiciones agroclimáticas excepcionales que permiten múltiples ciclos productivos en una misma superficie. Según indicó, en ciertas regiones se pueden obtener hasta cinco cosechas en dos años, lo que favorece la diversificación agrícola y fortalece la dinámica del sector.
Como ejemplo, mencionó la campaña 2025 del maíz, que superó previsiones al alcanzar más de seis millones de toneladas, generando intensa actividad económica en el segundo semestre. Actualmente, los productores avanzan en la siembra de la zafriña, tras un retraso inicial por falta de lluvias, con expectativas de una implantación masiva en las próximas semanas.
Respecto al trigo, Pastore señaló que el área cultivada se mantiene en torno a 380.000 a 400.000 hectáreas, con una producción suficiente para abastecer el mercado interno y generar saldos exportables. La siembra para la campaña 2026 se iniciaría entre finales de abril y principios de mayo.
El directivo enfatizó además el fuerte efecto multiplicador del agro sobre la economía nacional. Solo en 2025, la producción combinada de soja, maíz, trigo, arroz, girasol y canola rondó las 18 millones de toneladas, lo que implicó más de 600.000 viajes de camiones y un impacto transversal en servicios, comercio y logística en todo el país.
Finalmente, resaltó que el buen desempeño inicial de la soja en 2026 alimenta el optimismo del sector. “Cuando el agro produce, Paraguay crece”, afirmó, subrayando que la evolución de la campaña agrícola será determinante para la actividad económica durante el año.
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